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Diario de un votante de G.W.Bush jr.
Cómo ser un pretencioso, escribir un blog y que encima te llamen el pequeño Wittgenstein
Acerca de
Me gusta lo que a todos supongo: George Bush hijo, Paul Wolfowith, las películas de Richard Grieco,el rubio de los Pecos, Kate Middelton etc...Sueño con un día en el que los moros salgan ardiendo por combustión espontánea y los bajitos sean considerados subespecie. Esta bitácora nace con la humilde pretensión de ilegalizar el PSOE y de frenar el desmembramiento de nuestro querido país; ESPAÑA. Escribiré cuando me salga de los cojones.
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De cómo trepar y no morir en el intento o de cómo seguir la estela de Alejandro Agag sin producirte asco
III) LO INQUIETANTE DE LA AMISTAD

Muy pocas veces en mi vida me he sentido realmente útil. Siempre he creído que el “ejercicio de la inteligencia” y el “sentirse útil” iban unidos, y que para lo primero estaba poco dotado. Pero cuando llegué a la conclusión de que Alejandro Agag me mostraría el camino para el ascenso político me sentí satisfecho, por primera vez me hermané con el mundo, incluso fui “feliz”, es más, llegué a “comprender” a John Lennon...En fin; era útil.
Es extraño esto de la felicidad. Un hecho aparentemente estúpido te eleva hacia ese estado en el que yo, siendo un amargado envidioso con ribetes esquizofrénicos, creía que ya se encontraba el resto del mundo. Me equiparaba, al fin, al mismo nivel de los demás, “de los otros”; era maravilloso.
Tenía que conocerle, hablar con él, que me mostrara toda la sapiencia con la que había conseguido, siendo un treintañero, escalar tan alto, conocer gente tan importante, hacer “amistad” con gente tan influyente y tan distante a el mismo , en lo que a edad se refiere – en la sociedad occidental contemporánea cuando se dice “edad” de ella se derivan, casi mecánicamente, aficiones, intereses y demás-. Determinándote, hoy día, la edad como de hecho lo hacía, y haciendo de la juventud el único valor realmente válido, no conseguía entender esas amistades con personas tan “viejas”; realmente no conseguía entender la “amistad”...Nadie, excepto un adolescente de alguna banda callejera de gran ciudad, tenía derecho a la “amistad”, ni acceso...o al menos eso creía hasta que pensar en Alejandro Agag me echo todos los cimientos abajo.
Muchas interrogantes me planteaba el yerno más famoso de España, muchas cosas que responderme tenía....

El amigo de Alejandro Agag, Flavio Briatore, conoce el secreto de la felicidad; comportarse como un estúpido adolescente saudí de vacaciones en Marbella


 
Estas dulces fiestas
Ya saben que cualquier tipo de fiesta implica que este blog se suspenda temporalmente; rogando para que el lector no lo abandone, y sabiendo que tengo que escribir algo para que sean conscientes de que no me he muerto, y pidiéndoles paciencia por la larga y sufrida espera de la tercera entrega de las reflexiones de un perdedor cualquiera sobre los trepas en general y Alejandro Agag en particular, les deseo felices fiestas con todo el corazón que me cabe en el pecho; y para animar y alegrar estas reuniones tan familiares que aún quedan por delante, ahí va un chiste enternecedor:

Una madre se encuentra en la cocina, picando cebolla. Se acerca el hijo, de unos seis años y ávido de saber, y dice:
- Mamá mamá, ¿qué voy a ser de mayor?
- Tú nada hijo, tienes cáncer - contesta la madre mientras no pierde ripio a lo que estaba cortando.

FELICES FIESTAS SO MAJOS

 
Ecce Puga
PEQUEÑO OBITUARIO A 'PAPUCHI'

“Se sabe que estás con la mujer perfecta cuando ésta te recomienda páginas webs porno”. Estas fueron las últimas palabras que este viejecillo honorable dedicó a Ronna antes de fallecer. Murió el 19 de Diciembre del 2005 de un paro cardiaco. Tenía 90 años.
Este blog ha interrumpido las reflexiones de un trepa perdedor cualquiera –los hay a miles- deseoso de conocer a Alejandro Agag para hacer sus sueños realidad, para honrar, aunque sea brevísimamente, la memoria de este maestro en las artes del toqueteo de coños patrios, e incluso extranjeros. Gran ginecólogo, mejor persona, moriste como viviste, demostrando, con tu propia vida como ejemplo, aquella máxima daliniana (parafraseo): “los hijos de los grandes genios son estúpidos y bribones, por eso yo no tendré hijos”. Tú, efectivamente, la hiciste palpable; e inquebrantablemente, como toda ley universal, se cumplió. Tus hijos son rematadamente estúpidos Puga, pero tú eres un jodido genio. Un genio capaz de engendrar, sin probetas ni juegos de artificio, un crío a los 89 años y dejar otro incubado a los 90. Los que dudan de la magnánima potencia viril de un Puga son, en una palabra, indeseables.
REQUIESCAT IN PACEM

'Papuchi' y Ronna como en cualquier relación seria, se acostaron la primera noche
 
De cómo trepar y no morir en el intento o de cómo seguir la estela de Alejandro Agag sin producirte asco
PARTE II: DESCARTANDO EL SEXO COMO FORMA DE TREPAR

Como pizzero había fracasado estrepitosamente. Sólo me quedaba una opción, aparte del suicidio. Aún en mi cotidianidad insustancial tenía los suficientes arrojos para querer seguir viviendo, así que puse todo mi escaso talento en “hacer política”.
Antes de dar el paso e ingresar en una determinada secta política tenía que resolver dos interrogantes:
1) A qué partido afiliarme acorde a mis cualidades y condiciones.
2) Qué papel estaba dispuesto a cumplir dentro de la pirámide del poder.
Ser un don Nadie, no teniendo por ello ninguna responsabilidad y llevárselo crudo era tentador, pero creo que yo había nacido para tener una posición de poder real y evidente dentro de alguna institución pública. Estaba dispuesto a cumplir mis deseos más íntimos; mandar, mandar y mandar. A mi edad aún me quedan años para alcanzar una posición así, y no deseaba perpetuarme en “terreno de nadie”. Por eso, necesitaba una llave que me abriera puertas, cuantas más mejor. Barajé todas las llaves posibles. Como estoy muy salido; pensé, antes que en ninguna otra cosa, en el sexo. ¿Podría aprovechar el sexo para conseguir mis fines? Sin duda, de la noche a la mañana me había convertido en un Maquiavelo pasado por el tamiz del Cosmopolitan.
Monica Lewinsky no había llegado a ningún sitio, así que enseguida descarté recurrir a la “homosexualidad ministerial”. Seguí dándole vueltas: ¡Eureka! ¡Con esto de la “paridad política” tenía un 50% de ministras feas y estúpidas a mi alcance! Pero me di cuenta pronto de que toda mi habilidad con las féminas se resume en un billete de 50€. No creo que Carmen Calvo Poyato me ayudara políticamente si le pago por intentar follámerla, al menos solo 50€. Le tendría al menos que ofrecer unas clases de latín o la colección completa en DVD de “Pixie & Dixie”. Lo apunté en mi agenda en la sección de “Buenas Ideas”. Pensé en otras ministras y también en María Teresa Fernández de la Vega e incluso me fui a la única oposición real, el PP; Isabel Tocino, Esperanza Aguirre y sobre todo la morbosísima Ana Botella. De la Vega era demasiado incluso para un perverso gerontofílico. Para acostarse con ella debían juntarse dos repugnantes parafilias: la gerontofilia y la necrofilia. Yo como romántico que era, solo podía admitir lo de follarse un muerto si era en el cementerio parisino de Pére Lachaise y solo si caían hojas secas consiguiendo así una estampa típicamente otoñal. Descartada la vicepresidenta pensé fugazmente en María Antonia Trujillo; no y no –me dije-, esa zumbada te deja sin polla de un mordisco y si no lo crees, mírala a los ojos. En la agenda apunté el nombre de la Tocino y de Aguirre. Eran tan rubias, estupendas y de derechas que me la ponían como una llave inglesa. Pero Ana Botella las superaba con creces. Nunca sería capaz de hacer daño al Coronel Jasnar así que, muy a mi pesar, descarté la idea. Además me veo incapaz de competir con alguien que a esa edad luce una melena capaz de sonrojar al Ringo Starr más sesentero. ¿Había más opciones sexuales?: las gordas tartajas del PCTV quedaron descartadas porque claramente eran lesbianas insatisfechas, las de IU también porque no se lavaban, las del PNV valían para cocinar pero eran imposibles de follar sino tenías el RH negativo. Pensé en tatuarme a Sabino Arana en el carrillo derecho del culo, pero mi sangre no era digna de aquellas tierras. En ERC no había apenas mujeres y las que había solo pensaban en sus “derechos históricos” y no te hacían ni una triste mamada. Y por último pensé en el BNG y en el CHA; las gallegas eran tan putas que si me acostaba con ellas pronto se olvidarían de mi y de poco me serviría para mi carrera política. Miré los estatutos del CHA, estaban bien, ridículos, pero al menos tenían “una teoría”. Sin embargo, Labordeta era un jodido canalla y a todas se las follaba él como requisito de entrada en el partido. Yo no quería compartir mujeres con Labordeta, ni tan siquiera mochila.
Así que descarté el sexo como modo de escalar en la pirámide del poder. No sabía cómo lograría ascender y poder ganarme la vida deshonradamente como cualquier hijo de vecino. Tenía que pensar en otras "llaves".
Un flash de luz atravesó mi cabeza de lado a lado: Alejandro Agag….

Gorda tartaja del PCTV reivindica más peluquerías para primates superiores y bocadillos de morcilla gratis para su sufrido pueblo
 
De cómo trepar y no morir en el intento o de cómo seguir la estela de Alejandro Agag sin producirte asco
PARTE I: LO DURO DE SER PIZZERO

Inopinadamente me di cuenta de algo aterrador; con mi formación no tenía futuro. Me refiero a lo que todo el mundo, y yo mismo, entiende como “futuro”; es decir, estudios, trabajo, dinero, casa, reconocimiento social aunque sea nimio, tener sexo más o menos asiduamente, “echarse” una mujer, y una o varias amantes (al gusto, según tu ego te pida y tu cartera te lo permita), casarse, formar una familia, divorciarse, “echarse” un perro, morirse y que alguien se acuerde de ti, ya saben.
Era una rata y no precisamente de biblioteca. Y como tal, no tenía más que dos posibilidades para “labrarme un futuro”; o repartir pizzas o repartir el erario público, lo que en otras palabras se definía como “hacer política”. Siendo un simple de miras, me lancé al fascinante mundo de la comida rápida. Fracasé. No sólo no era capaz de entregar las pizzas –ser repartidor era la máxima responsabilidad que habían depositado en mí jamás- a tiempo para que no se enfriaran, sino que el estrés que me producía saber que me iba a quedar sin propina, sin cliente y que encima iba a tener que pagarla yo debido al retraso, hacía que picoteara constantemente los bordes de la masa, alcanzando con los dedos también algún que otro champiñón rebelde. Llegué a tal nivel, que de picar pasé a roer y de roer a comérmelas enteritas. Esa situación apenas duró tres semanas, hasta que me echaron sin más indemnización que los 9 kilos de peso que gané. Aún recuerdo un cliente al que tuve el cinismo de entregar la caja de la pizza vacía mientras me colgaba un hilillo de queso parmesano de la comisura. Lo hice adrede, quería bronca:

- ¿Y tú para que me entregas esto?, ¡so gilipollas! –me dijo un gordo malhumorado. El Real Madrid iba perdiendo y no estaba para bromas. Le había dicho que abriera la caja en mi presencia. No quería perderme la oportunidad que me brindaba el excitante mundo de la pizza de pelearme con alguien evidentemente más débil que yo.
- Es que las pizzas de Telepizza son tan exquisitas que uno no puede resistirse. Fíjese en usted, gordo seboso, ha renunciado a cualquier posibilidad de sexo con tal de seguir comiendo nuestros deliciosos productos.
- ¿Me está insultando en mi propia casa? –me miró de arriba abajo con cara de odio. Le había dado en el punto que más le dolía. Se notaba que mis palabras habían eliminado las mínimas esperanzas que aún albergaba en su interior. Sabía que hasta las putas ponían cara de asco al verle. La cara de odio poco a poco se fue tornando en seriedad y de seriedad a resignación. Agachó sus hombros y su cabeza al mismo tiempo y cerró la puerta sin decir ni media palabra más.

Me quedé ahí inmóvil, saboreando mi victoria. “Vini, vidi, vinci” –pensé con una amarga sonrisa-. Había sido un auténtico cabrón, pero no había logrado mi propósito por completo; no me había peleado…

La forma triangular, cuasi vaginal, de las porciones de pizza hace que muchos gordos confundan el Telepizza con una casa de putas

 
Pequeñas filípicas
Sé que prometí actualizar este blog casi a diario gracias a este innovador formato – el de las filípicas – ocurrencia digna de una mente preclara y audaz como la mía, pero me encuentro tocándome las bolas en un sitio soleado, de tapas abundantes y un mar lo suficientemente azul como para olvidarme de lo prometido, y más aún, de cumplirlo. Como el que lanza destellos de luz con su linterna en una profunda caverna, he vuelto para iluminaros cachorros míos.

VII) FILÍPICA EN CINCO FRASES A LA ESTUPIDEZ PROGRETA EN LA UTILIZACIÓN DE LOS GÉNEROS EN LOS ADJETIVOS Y SUSTANTIVOS

Primera frase:
Todos los votantos de izquierdos son estúpidos
Segunda frase:
Todas las votantas de izquierdas son estúpidas
Tercera frase:
Todes les votantes de izquierdes son estúpides
Cuarta frase: (típica y endiablada, por dificultosa, carta del PSOE que llega a tu casa para regocijo de la basura)
Todos/as/es los/as/es votantos/as/es de izquierdos/as/es son estúpidos/as/es
Quinta frase: (típica, estúpida y ridícula carta de IU que llega a tu casa para regocijo de la basura)
Tod@s l@s votant@s de izquierd@s son estúpid@s

¿Para cuándo una revisión progreta de los verbos y sus declinaciones? Lo estamos deseando...¡¡¡Necesitamos que nos enseñen a hablar bien ya!!! ¡¡¡Basta de machismo verbal!!!
Pongo como ejemplo el presente de indicativo del verbo correr:
1ª persona singular: Yo corr@
2ª persona singular: Tú corr@s
3ª persona singular: Él/Ella/Ello corr@
1ª persona plural: Nosotros/as/es correm@s
2ª persona plural: Vosotros/as/es corr@is
3ª persona plural: Ellos/Ellas/Elles corr@n
 
Pequeñas filípicas
Rhadamanthes o Rhadamanthis 666 – o como coño se llame – ha vuelto. Él, en no más de una línea, niega la mayor; es decir, afirma que soy un hijo de puta. Refuta, o pretende refutar así, mi tesis más fuerte, que señalaba que ni era hijo de puta ni votante del PSOE.
Yo como buen seguidor de Bush, no perderé tiempo en demagogias: Rhadamanthis eres un sucio marica cuya madre es – recordando lejanamente las palabras de Sabina – la más puta de todas las señoras y la más puta de todas las putas.
Aunque he de reconocer que una tesis tan frontal a uno de mis axiomas inamovibles, es una afrenta tal que, Rhadamanthis simulando a Karl Popper, ha herido el orgullo de este Wittgenstein sin más atizador que su pretencioso blog. Dejándome aturdido y laminado mi ya de por sí nimio sentido común, Rhada ha contribuido, de esta manera, en la elaboración de la siguiente “pequeña filípica” que sólo entenderán los fans de la serie de Akira Toriyama “Bola de Dragón” dejando así mi blog en manos de unos cuantos frikis iletrados entre los que me encuentro; los demás, a dos velas….


VI) FILÍPICA A LA SEXUALIDAD ENFERMIZA DE KRILIN

Esta serie empezó a emitirse por primera vez hace unos años cuando aún era un pre-adolescente. Era un pajillero irreductible – como ahora – fan de “Bola de Dragón” y seguidor de Shaquille O`Neal – vamos, como ahora. Por aquella época, uno de los asiduos a mi blog, Sweltame, andaba ya revoloteando por aquellos tugurios en los que no paraban de llover hombres.
Una cosa me llamó la atención poderosamente de aquella serie japonesa; las perversas relaciones sentimentales de nuestros adorados personajes. El Súper-Guerrero más poderoso del universo era un calzonazos controlado por una fulana de extrarradio llamada Chichí. Bulma, que era un pendón desorejado, fue a liarse con Vegeta, el más chulo y perdedor de todo el barrio, llegando a tener hasta un churumbel llamado Trunks, bastante sarasa por cierto. Pero la pareja más extravagante y perversa de todas, un amor que sólo puede ser imaginado (y dibujado) por un estúpido chino, es la formada por Krilin y C18. Para los neófitos ¿qué tiene de extraordinaria dicha relación?
Para empezar Krilin es un ridículo pseudo-monje alopécico desde su más tierna niñez con seis puntos en la frente y sin nariz. C18 es una cybor de aspecto humanoide que quiere destruir el mundo y al mismo tiempo es buscada por un lagarto verde con una cola similar a la de Mandingo para engullirla.
Sí amigos, habéis oído bien y antes de leer este párrafo tomad aire que ahí va: un calvo mojigato y sin más aportación al mundo que el desquiciante “Disco Infernal”, se lía con una cybor rubia vestida con ropa vaquera que tiene aspecto de fan de Bruce Springteen de mediados de los ochenta que quiere destruir el mundo – como Tele5 por otra parte – porque para esa función está programada por un viejo doctor (Dr. Gero) ya derrotado por el calzonazos cuando éste era aún niño y que ahora el muy gilipollas del doctor se dispone a vengarse y no se le ocurre otra cosa que auto convertirse en un robot de rango inferior a los que el mismo crea posteriormente; ¡hace falta ser mamón para no convertirse uno mismo en el más poderoso pudiéndolo hacer y para más inri que te mate una de tus creaciones! . Tomad aire y seguimos.
Esta rubia morbosilla y cibernética, adicta al sexo anal, como bien sabe cualquiera que conozca a las fans de Bruce Springteen, por una serie de dimes y diretes acaba del lado del Bien luchando contra el Mal, representado por un lagarto de 180 centímetros que se la quiere comer, lo que demuestra dos cosas: 1) Las máquinas tienen instinto de supervivencia y 2) Aunque las programes para una determinada labor, hacen lo que les sale de los cojones.
Lo que no llegamos a entender es la razón por la que se enamora de alguien como Krilin y por qué a éste le da por meterla en un agujero lleno de cables semiconductores. ¿No te era más fácil Krilin comprar una muñeca hinchable? Al menos ésta no quiere destruir el planeta, te la chupa sin temor a un cortocircuito y lo que es aún mejor, no se queda sin batería en el mejor momento. Porque, claro, a C18 hay que recargarlo como a un Motorola.
Con el paso de los años las investigaciones de los dermatólogos más prestigiosos, véase Bellido – Factotum puede hablarnos de los secretos mejor guardados de la dermatología -, han demostrado la razón por la que, repentinamente y ya muy adulto, Krilin volvió a tener pelo: En 1.999 la “Conferencia Mundial contra la Calvicie y otras Horrendas Enfermedades” (CMCHE) celebrada en el James Woods’s Intitute de Orlando (Florida) llegó a las siguientes conclusiones: “soltando tres pollazos a un microprocesador superior a 3Ghz de velocidad, el pelo crece inversamente proporcional a los newtons de fuerza con que arrees los latigazos”. En 2.004 la prestigiosa revista alemana “Erkenntnis” publicó un artículo esperanzador para todos los alopécicos: “si a los brillantes resultados dados a conocer en 1.999 en la CMCHE se le suma la sugestión mental que un individuo pone en práctica cuando se agarra el manubrio para el golpeo terapéutico y grita ‘mala, mala, mala chica’ el pelo crece con el doble de fuerza y vigor”.
En la actualidad, Krilin goza de una estupenda mata de pelo espeso….

Y todo fue por una rubia loca que bailaba sola hasta el amanecer