sssh...felinos durmiendo
Si, ya lo sé, parecerá una locura, o pareceré una loca o no pareceré nada sin más.Da igual, pero tomé la decisión hace no mucho de dejar salir todo lo que quiera salir sin interrumpir su cauce.Así que aqui estoy, una vez más, sentada frente a un teclado, sentada con un teclado, sentada...
Ultimamente la musa de la inspiración se ha escondido en algún lugar de la habitación donde no logro encontrarla. He dado mil vueltas, levantado los cojines, mirado detrás de las cortinas, al fondo de los armarios, debajo de la cama...pero nada. Ni un atisbo, ni siquiera un nota que dijera cuando volvía, si acaso volvía.
Pero un día apareció un duende sin avisar, un ser de esos que estan en mi imaginación, pero que a veces saltan hacia fuera. Interné me dio licencia para proyectar mis palabras, esas que cada noche quieren salir pero necesitan una excusa.El hecho conocer y desconocer a la vez me invita a divagar en alto, a desenfocarme de cara a la galería y soltar pedazos de mí via mail.
Sé que los felinos necesitan de su distancia para acercarse, pues si das un paso en falso salen corriendo; temen al humano.
Pero yo no soy humana, ni lo pretendo, y tal vez por eso las cosas de humanos nunca me vayan demasiado bien.
Tal vez por eso tenga esa tendencia a la soledad que añoro, amo y a veces detesto.
Tal vez por eso leas esto con la impresión de que alguien quiere pasar sin permiso.
Tal vez sean demasiadas las palabras, con la raiz del árbol ya basta.
Tal vez...
Tal vez mejor guardar silencio y que se cierre la ventana cuando la puerta se abra.
Dicho todo esto, no me hagas caso, nada de lo que digo guarda ningún sentido.Solo soy una ignorante que se dedica a decir estupideces para no tener que aguantarse a sí misma.Así, me despido sin más nada que decir, es decir, igual que empecé.
Ultimamente la musa de la inspiración se ha escondido en algún lugar de la habitación donde no logro encontrarla. He dado mil vueltas, levantado los cojines, mirado detrás de las cortinas, al fondo de los armarios, debajo de la cama...pero nada. Ni un atisbo, ni siquiera un nota que dijera cuando volvía, si acaso volvía.
Pero un día apareció un duende sin avisar, un ser de esos que estan en mi imaginación, pero que a veces saltan hacia fuera. Interné me dio licencia para proyectar mis palabras, esas que cada noche quieren salir pero necesitan una excusa.El hecho conocer y desconocer a la vez me invita a divagar en alto, a desenfocarme de cara a la galería y soltar pedazos de mí via mail.
Sé que los felinos necesitan de su distancia para acercarse, pues si das un paso en falso salen corriendo; temen al humano.
Pero yo no soy humana, ni lo pretendo, y tal vez por eso las cosas de humanos nunca me vayan demasiado bien.
Tal vez por eso tenga esa tendencia a la soledad que añoro, amo y a veces detesto.
Tal vez por eso leas esto con la impresión de que alguien quiere pasar sin permiso.
Tal vez sean demasiadas las palabras, con la raiz del árbol ya basta.
Tal vez...
Tal vez mejor guardar silencio y que se cierre la ventana cuando la puerta se abra.
Dicho todo esto, no me hagas caso, nada de lo que digo guarda ningún sentido.Solo soy una ignorante que se dedica a decir estupideces para no tener que aguantarse a sí misma.Así, me despido sin más nada que decir, es decir, igual que empecé.