EN MI NUEVA CASA (sin internet por el momento)
De momento no tengo internet en casa, así que escribo este breve artículo "destrangis" desde el trabajo.
La principal novedad que tengo que contar es que ya estoy instalada en el nuevo apartamento. Muy bonito, si señor.La zona que te cagas. Justo debajo de casa hay una alpargatería y una peluquería de las de toda la vida. Enfrente una tetería. En las calles de alrededor los bares de tapas, los ultramarinos, las fruterías y las mercerías se reparten la clientela.
Todo muy de siempre. Con mucho encanto...
Si me asomo al balcón puedo ver la gente que pasea por la calle: muchos hombres con pelo largo, músicos con nombres que empiezan por CH, gitanos y negros, abuelas de barrio, niñas que cantan... También a uno de mis vecinos, de cuatro puertas mas allá, que pone la música a toda hostia sin importarle que pueda oírse desde el mismísimo Pinsoro. Eso sí, variedad ante todo. Desde jotas hasta Bethoven pasando por grandes éxitos de la música latina. El pobre está como una cabra y baila y canta feliz en su balcón sin hacer ni puto caso de las protestas (a voz en grito) de algunas vecinas octogenarias.
Me gusta vivir aquí. (Y más cuando él viene y duerme conmigo, y desayunamos tostadas y zumo de naranja y yo no me puedo cansar de mirarlo, olerlo, besarlo y sentirlo).
NOTA: YA PERDONAREÍS LA BREVEDAD Y DISPERSIÓN DEL TEXTO, PERO LA REDACCIÓN NO ES PRECISAMENTE EL MEJOR ESCENARIO PARA CONCENTRARME