CADA UNO CONJURA EL ABSURDO UNIVERSAL A SU MANERA
Cada uno conjura el absurdo universal a su manera. Hay quien es firme, toma las decisiones porque son las que más le convienen... Hay quien se lamenta, quien duerme para olvidar, quien se mete once gramos de coca seguidos porque no puede parar... Yo me levanto, me dejo llevar, muchos días me emborracho y todavía, a pesar de las mil ostias, sigo esperando cosas de gente que sé que no me va a dar nada... Sigo sufriendo con los golpes que me la da vida pero todavía confío en las sorpresas del destino...





