EL CHICO DE LA RADIO II
Ese chico de la radio del que escribí un día, hace ya bastante, sigue rondado por mi cabecita y por mi vida... Después de habérmelo encontrado y sentir algo fuerte por dentro al verlo empecé a pensar en él cada vez más y a querer saber datos mínimos sobre su persona. Es así como averigüé cómo se llama, la edad que tiene y cómo suena su voz, pues empecé a escuchar su programa de vez en cuando... Dada mi tendencia al alcoholismo y drogadicción en general, un día se me fue la lengua (y la cabeza) con un compañero suyo que nos encontramos estando yo de juerga con mis colegas, al que acosé a preguntas, y así supe que NO TIENE NOVIA y que es un chico serio pero majo. Después de eso, y dada también mi tendencia a la locura, decidí mandarle un mail anónimo para saber su signo del zodíaco y, sobre todo, para ver si le picaría la curiosidad y me contestaría... y sí lo hizo, y me preguntó quién era yo, a lo que le respondí con evasivas... también metí la pata y le dije que “no estaba demasiado lejos” con lo cual él pudo concluir perfectamente quien era yo gracias a las dos o tres pistas que le dejé... Y en efecto creo que lo sabe, desde entonces nos hemos cruzado unas cuantas veces a la entrada o salida del edificio en el que ambos trabajamos y me ha mirado fijamente, como queriendo decir algo, vamos, como queriendo decir “sé que eres tú quien me mandó aquel correo”... pero sin decirme nada. Yo cada vez que lo he visto he sentido algo muy fuerte, sobre todo las dos últimas veces, que ha sido como si un rayo me electrificase por dentro y eso ha hecho que mis pensamientos y mi imaginación volasen cada vez más sobre él... Pero he aquí que ayer, debido a que mi coche no quiso arrancar, un compañero de trabajo me acercó a casa, y al estar montados en su coche lo ví con otro chico al que saludó con dos besos. Yo le dije a mi compañero: mira, este es el chico de la radio que me gusta. Y él me dijo: Ah, ese... ¡pero si me han dicho que es gay!......
Imaginad el estado catatónico en el que quedó mi persona en ese momento, como se suele decir: si me pinchan no me sacan sangre... Y ya no por haber “fallado en el diagnóstico” ni por el hecho de que él pueda ser homosexual, sino porque me hizo sentir que mi mala suerte no tiene fin... Después de este shock se lo comenté a algunas coleguillas que saben de mis rayotes “chico-de-la-radio” y fui directamente a preguntarle a una compañera que sé que lo conoce algo. Ella me dijo que dudaba mucho de que fuera gay, pero que en cualquier caso se enteraría.
El caso es que hoy hay cena de empresa para despedir a los becarios. Yo en principio no iba a ir, llevo dos semanas haciendo boikot al respecto porque mañana tengo que trabajar, pero resulta que, por azares de la vida, me he enterado de que gente de la radio también va de cena y es probable que luego nos juntemos con ellos/as.
Es por eso que ahora no sé qué hacer, si acudir a la cena o quedarme en casa. Si voy caben cuatro posibilidades:
A) Que yo vaya a la cena y que no nos juntemos con los de la radio.
B) Que vaya a la cena, nos juntemos con los de la radio y él no esté.
C) Que vaya a la cena, nos juntemos con los de la radio, esté él pero se confirme que le van los tíos. Y...
D) Que vaya a la cena, nos juntemos con los de la radio, que esté él, que le gusten las tías y que tenga la oportunidad de conocerlo...
Sólo por ese 25% debería ir, ¿no?.... buffff... ¡¿Qué hago, qué hago?!
Imaginad el estado catatónico en el que quedó mi persona en ese momento, como se suele decir: si me pinchan no me sacan sangre... Y ya no por haber “fallado en el diagnóstico” ni por el hecho de que él pueda ser homosexual, sino porque me hizo sentir que mi mala suerte no tiene fin... Después de este shock se lo comenté a algunas coleguillas que saben de mis rayotes “chico-de-la-radio” y fui directamente a preguntarle a una compañera que sé que lo conoce algo. Ella me dijo que dudaba mucho de que fuera gay, pero que en cualquier caso se enteraría.
El caso es que hoy hay cena de empresa para despedir a los becarios. Yo en principio no iba a ir, llevo dos semanas haciendo boikot al respecto porque mañana tengo que trabajar, pero resulta que, por azares de la vida, me he enterado de que gente de la radio también va de cena y es probable que luego nos juntemos con ellos/as.
Es por eso que ahora no sé qué hacer, si acudir a la cena o quedarme en casa. Si voy caben cuatro posibilidades:
A) Que yo vaya a la cena y que no nos juntemos con los de la radio.
B) Que vaya a la cena, nos juntemos con los de la radio y él no esté.
C) Que vaya a la cena, nos juntemos con los de la radio, esté él pero se confirme que le van los tíos. Y...
D) Que vaya a la cena, nos juntemos con los de la radio, que esté él, que le gusten las tías y que tenga la oportunidad de conocerlo...
Sólo por ese 25% debería ir, ¿no?.... buffff... ¡¿Qué hago, qué hago?!





