UN AÑO MÁS
Una nace... y a partir de ahí el tiempo pasa de manera inevitable. Cuánto, eso es incierto siempre: hasta que el destino decida, hasta que nos llega la hora, hasta que el Todo Cósmico lo considere oportuno... yo que sé. El caso es que anteayer me tocó cumplir un año más, y ya son 25. No es que nada cambie por ello en mi vida, ni que me vea más cerca o más lejos de nada, es sólo que el soplar las velas nos hace mirar un poco al pasado y al futuro de manera inevitable. Yo tranquilica (qué remedio tras el juergón que nos pegamos para celebrarlo) y a seguir con mi pequeña existencia. A no sufrir, a no rayarme, a intentar hacer las cosas lo mejor que pueda. Sólo eso.





