PULSIÓN
Hablando por teléfono con mi psicoanalista personal de estar por casa, mi gran amiga laLoca, después de haberla llamado por hallarme en un estado de crisis emocional total, hemos llegado a la siguiente conclusión: mi mala suerte con el género masculino no es eso, mala suerte, sino una cuestión de Pulsión (en psicoanálisis, energía psíquica profunda que orienta el comportamiento hacia un fin y se descarga al conseguirlo). O sea que me lo monto de puta pena y termino recogiendo los frutos que yo misma he sembrado (de manera consciente o inconsciente y por los profundos motivos por los que sea, a tanto no llegan nuestros pinitos como psicólogas).
Es decir: primero me lo monto mal buscando a los pavos con los que me relaciono a los que termino llamando injustamente capullos o cabrones cuando en realidad no tienen porqué serlo. Los busco mal y hago peor en traérmelos la primera noche a la cama porque así proyecto una imagen de mujer-leona que en realidad no soy. Después de follármelos (o dejar que se me follen) a la primera pretendo de ellos que me correspondan en un supuesto afecto o atracción que yo paso a tener por ellos inmediatamente. A pesar de que ellos me dejan claro DESDE EL PUTO PRINCIPIO que no quieren más que sexo conmigo (y a veces ni eso) con su manera de actuar (véase: pasando de mí como de la mierda o sencillamente currándoselo más bien poco) yo empiezo a autoengañarme con que les gusto a pesar, insisto, de que parece más que claro que si alguien pasa de ti o no te corresponde a ciertos niveles de afecto o atención es porque no quiere o tiene interés por continuar viéndote y mucho menos por iniciar ningún tipo de relación. Sin embargo el autoengaño de que en el fondo sienten algo por mi continúa (a menudo puede alargarse meses) y eso que mi supuesta inteligencia debería advertirme de que no es así (y en consecuencia poner fin al asunto) y a pesar de que los signos ( y a veces las propias palabras!) son más que evidentes. Como yo soy incapaz (debido a mi pulsión) de poner fin y punto luego llegan las “sorpresas”: están con otra, definitivamente pasan a ignorarte, etc... Sorpresas que en realidad no son sorpresas porque estaba todo más que claro desde el principio. Y con las sorpresas llegan los celos, los disgustos y el sentirme una mierda por pensar que nadie me quiere, cuando, a lo mejor, en todo este tiempo que he “perdido” fantaseando y autoengañándome pueden haber pasado ante mí otros tíos realmente interesados y a los que he sido incapaz de percibir porque mi rayada absoluta centra toda mi energía. Paso entonces a tacharlos de capullos o cobardes (error: me lo han dejado claro, nunca me han engañado) o culparles por ser sólo un polvo para ellos (otro error: es lo que yo misma he provocado yendo a saco y limitándome a ponerlos súper cachondos). Dicho todo esto llegamos a la conclusión primera: me lo monto de puta pena. Y a la conclusión final: o cambio mi manera de montármelo de una vez o siempre me pasará lo mismo.
Dicho esto también me doy cuenta de que la historia con el pobre Zorrito no ha sido más que un clon de historias repetidas y de que el fin del asunto no es un fracaso más, sino el fracaso de siempre (por la puta pulsión, claro). Ha estado claro desde el principio hasta dónde quería llegar él, nunca ha manifestado mayor interés por mi que por cualquier otr@ de l@s colegas de la “chachi-pandi” y es más, ahora veo que las veces que nos hemos acostado ha sido porque yo se lo he puesto más que a güevo y coño, el chaval será raro pero tonto no tiene porqué... Y yo erre que erre con que en el fondo fijo que le molaba... pero vamos a ver, pedazo de cenutria obsesiva: una persona que pasa de currárselo, que te dice claramente que no tiene interés y que incluso se esfuerza por ser tu colega (muy a su manera, eso si) es obvio que no está interesado en ti! Ni mucho menos pillado! Ahora veo también que él ha sido casi hasta legal (muy poco elegante, todo hay que decirlo, y no demasiado explícito en cuanto a sus intereses) porque las últimas veces que le he propuesto venir a casa me ha dicho que no... joder me estaba diciendo QUE NO A LA PUTA CARA y yo dale que te pego a la rayada... Es absurdo por tanto que continúe sufriendo por todo esto (no quiere decir que no me sienta una gilipollas integral, asi me siento ahora mismo, e incluso una desequilibrada), y es injusto que guarde rencores hacia él porque en realidad nunca me ha engañado.
En fin... otra pseudo-historia que toca fondo, otra vez que me siento perdida y tocada y otra vez que me toca (y debería ser la definitiva) proponerme cambiar, ser capaz de controlar las emociones y hacer las cosas bien y con control de una puta vez.
PD A pesar de todo me va a costar un güevo deshacerme del enganchón que tengo por ese maldito tirillas, jejeje...
PD2 Que conste que escribo todo esto en el blog para que sea la última vez que me pasa... ¡LA ÚLTIMA!
Es decir: primero me lo monto mal buscando a los pavos con los que me relaciono a los que termino llamando injustamente capullos o cabrones cuando en realidad no tienen porqué serlo. Los busco mal y hago peor en traérmelos la primera noche a la cama porque así proyecto una imagen de mujer-leona que en realidad no soy. Después de follármelos (o dejar que se me follen) a la primera pretendo de ellos que me correspondan en un supuesto afecto o atracción que yo paso a tener por ellos inmediatamente. A pesar de que ellos me dejan claro DESDE EL PUTO PRINCIPIO que no quieren más que sexo conmigo (y a veces ni eso) con su manera de actuar (véase: pasando de mí como de la mierda o sencillamente currándoselo más bien poco) yo empiezo a autoengañarme con que les gusto a pesar, insisto, de que parece más que claro que si alguien pasa de ti o no te corresponde a ciertos niveles de afecto o atención es porque no quiere o tiene interés por continuar viéndote y mucho menos por iniciar ningún tipo de relación. Sin embargo el autoengaño de que en el fondo sienten algo por mi continúa (a menudo puede alargarse meses) y eso que mi supuesta inteligencia debería advertirme de que no es así (y en consecuencia poner fin al asunto) y a pesar de que los signos ( y a veces las propias palabras!) son más que evidentes. Como yo soy incapaz (debido a mi pulsión) de poner fin y punto luego llegan las “sorpresas”: están con otra, definitivamente pasan a ignorarte, etc... Sorpresas que en realidad no son sorpresas porque estaba todo más que claro desde el principio. Y con las sorpresas llegan los celos, los disgustos y el sentirme una mierda por pensar que nadie me quiere, cuando, a lo mejor, en todo este tiempo que he “perdido” fantaseando y autoengañándome pueden haber pasado ante mí otros tíos realmente interesados y a los que he sido incapaz de percibir porque mi rayada absoluta centra toda mi energía. Paso entonces a tacharlos de capullos o cobardes (error: me lo han dejado claro, nunca me han engañado) o culparles por ser sólo un polvo para ellos (otro error: es lo que yo misma he provocado yendo a saco y limitándome a ponerlos súper cachondos). Dicho todo esto llegamos a la conclusión primera: me lo monto de puta pena. Y a la conclusión final: o cambio mi manera de montármelo de una vez o siempre me pasará lo mismo.
Dicho esto también me doy cuenta de que la historia con el pobre Zorrito no ha sido más que un clon de historias repetidas y de que el fin del asunto no es un fracaso más, sino el fracaso de siempre (por la puta pulsión, claro). Ha estado claro desde el principio hasta dónde quería llegar él, nunca ha manifestado mayor interés por mi que por cualquier otr@ de l@s colegas de la “chachi-pandi” y es más, ahora veo que las veces que nos hemos acostado ha sido porque yo se lo he puesto más que a güevo y coño, el chaval será raro pero tonto no tiene porqué... Y yo erre que erre con que en el fondo fijo que le molaba... pero vamos a ver, pedazo de cenutria obsesiva: una persona que pasa de currárselo, que te dice claramente que no tiene interés y que incluso se esfuerza por ser tu colega (muy a su manera, eso si) es obvio que no está interesado en ti! Ni mucho menos pillado! Ahora veo también que él ha sido casi hasta legal (muy poco elegante, todo hay que decirlo, y no demasiado explícito en cuanto a sus intereses) porque las últimas veces que le he propuesto venir a casa me ha dicho que no... joder me estaba diciendo QUE NO A LA PUTA CARA y yo dale que te pego a la rayada... Es absurdo por tanto que continúe sufriendo por todo esto (no quiere decir que no me sienta una gilipollas integral, asi me siento ahora mismo, e incluso una desequilibrada), y es injusto que guarde rencores hacia él porque en realidad nunca me ha engañado.
En fin... otra pseudo-historia que toca fondo, otra vez que me siento perdida y tocada y otra vez que me toca (y debería ser la definitiva) proponerme cambiar, ser capaz de controlar las emociones y hacer las cosas bien y con control de una puta vez.
PD A pesar de todo me va a costar un güevo deshacerme del enganchón que tengo por ese maldito tirillas, jejeje...
PD2 Que conste que escribo todo esto en el blog para que sea la última vez que me pasa... ¡LA ÚLTIMA!
Comentario:
Dios mio cuanta lucidez, me alegro mucho.
...y mientras mas claro sea su meta y objetivo, mas seguro es el camino.
...y mientras mas claro sea su meta y objetivo, mas seguro es el camino.





