EL FINAL DE UNA ETAPA
El sábado asistí en Barcelona al último concierto de Elefantes. Todavía estoy emocionada. Es un grupo al que llevo años siguiendo y admirando con pasión y devoción, y me cuesta admitir que es una parte de mi vida que ha llegado a su fin. Y cuando digo "parte de mi vida" lo hago con todas las letras... sólo cuando se admira y se venera se comprende lo importante que puede llegar a ser algo como un grupo de música en la existencia de alguien. Ya no sólo por la música (que siempre nos quedará, es el maravilloso legado que nos dejan estos cinco genios), sino por los rituales alrededor de él: la espera ansiosa de un nuevo disco, ir a comprarlo, la emoción de escucharlo por primera vez e ir conociendo los temas, la visita a su web esperando fechas de conciertos, los nervios de una semana antes de verlos actuar, esperarlos a la salida de los conciertos para saludarlos... Todo eso no volverá a suceder, a algunos de ellos a lo mejor no vuelvo a verlos en la vida (tampoco a ti, querido batería, con todo lo que te he pensado y querido este tiempo) y no puedo evitar sentir pena y melancolía ante la perspectiva "sin-Elefantes" que me espera a partir de ahora... Toca paciencia hasta la llegada del DVD en vivo y fuerza para asumir que sencillamente "en la vida nunca hay nada para siempre (ahora lo sé)"... "pero fue tan bonito así quereos que ahora me cuesta perder."..
Hasta siempre Elefantes, y mil gracias
Hasta siempre Elefantes, y mil gracias
Comentario:
it´s a hard life





