Blogs.ya.com Quitar publicidad
CADA UNO CONJURA EL ABSURDO UNIVERSAL A SU MANERA
...o cómo aguantar la cordura sin caer de rodillas...
Acerca de
Géminis, 27 años. Juego a ser periodista. Enamorada y feliz. Me gusta la música, leer y ver la tele mientras (xXxCensuredxXx) . A menudo no encuentro sentido a las cosas y sueño con el día en que todo cambie y mis ilusiones se hagan realidad.
Sindicación
 
LA HISTORIA DEL APARCAMIENTO CON INTERVENCIÓN POLICIAL
Aparcar en la Madalena es una tarea ardua y difícil. Es así desde hace mucho tiempo, pero las obras de mejora en las aceras de Coso Bajo y la construcción de viviendas varias en Alejandro Palomar, San Agustín y Carillo lo han convertido en algo prácticamente imposible. Es por ello que para no pasar malos ratos de nervios y mala hostia procuro dejar el coche aparcado en la tele casi siempre y sólo cuando es imprescindible asumo el riesgo de intentar estacionar en el barrio... El caso es que estos días, como por azares sanitarios (Chorche está con gripe) me toca volver a venir a currar a las 7 de la mañana, hago el esfuerzo mastodóntico de ir con el coche a casa, por eso de no andar vagando por las calles de la ciudad a muy tempranas horas de la mañana... Es así que ayer, haciendo de tripas corazón, me arranqué con mi pequeño fiat Punto camino de la Madalena... Como era de prever, la cosa estaba chunga... de cojones... Ni un puto hueco, y los que había (dos para ser exacta) fueron ocupados en menos que canta un gallo... Cual fue mi sorpresa cuando, continuando con mi ruta por San Vicente de Paúl, divisé una plaza libre justo enfrente del mercado... Mi esfínter se dilató de inmediato ante la perspectiva de aparcar a 200 metros de casa y habiendo rodado apenas 20 minutos... Así que ni corta ni perezosa, puse en marcha el intermitente y me dispuse a aparcar... Pero, de repente, una chica apareció en medio de la plaza de aparcamiento haciendo aspavientos con los brazos. Yo pensé que estaba llamando un taxi, así que le requerí que se apartara para que yo pudiera estacionar sin riesgo de atropellarla... Pero no, la tía no se movió ni un milímetro y a voz en grito me comunicó que estaba "reservando la plaza a su marido".. Yo, controlando bastante mis nervios, le hice saber que aquello no podía hacerse, e insistí para que se fuera de allí y me dejara aparcar. La tía erre que erre que no se iba y en estas, el espabilado del marido apareció con su Opel Corsa y me arrebató la plaza delante de mis narices. A mí, presa de la histeria (aunque sólo interna) se me caló el coche y casi le doy a la tía un cacharrazo , a lo que ella respondió como una enérgumena y poniéndose muy chulica... Visto lo visto, decidí llamar a la Policía... Mientras, el marido-conductor-infractor se largó tan tranquilamente y la mujer-chulapona-infractora decidió quedarse... A los diez minutos aparecieron dos patrullas de la Nacional (quería llamar a la Local, pero marqué el 091), a quienes expliqué de manera breve y concisa lo que había sucedido... Solo entonces la mujer-chulapona-infractora reculó y, con la cara desencajada, le dijo al madero que "yo no sabía que eso no se podía hacer". "Señora, es de sentido común que no se puede reservar las plazas de aparcamiento y menos lanzarse ahí a la calle con riesgo de que la atropellen", fue la respuesta del Policía, que concluyó "así que vayan retirando el coche para que aparque la señorita". La señorita era yo, que en esos momentos no cabía en la calle de tan hinchada por la satisfacción como me hallaba. A la mujer-chulapona-infractora no le quedó otro remedio que llamar a su marido-conductor-infractor para que se llevara el carro de allí, y la menda lerenda pudo al fin concluir su maniobra de aparcamiento... Dicho esto y visto lo visto, las conclusiones a las que llego son:

- Las Fuerzas de Seguridad del Estado Español hacen bien su trabajo de vez en cuando y son útiles para la sociedad.
- Aparcar en Zaragoza se está empezando a convertir en un tema belicoso.
- La cara dura de alguna gente no tiene límites.
- No hay mayor satisfacción que arrebatarle la razón a quien no la tiene.
- A algunos maridos la suerte de sus esposas les importa lo mismo que a mí la candidatura de Obama.

Pd. Como os podeis imaginar, hasta esta mañana que no he retirado el coche de allí he permanecido en un estado de permenente inquietud porque ya me imaginaba a mi pobre Punto rayado y con las ruedas rajadas... No obstante y como no descarto futuras venganzas contra mi automóvil yo también me apunté la matrícula del Opel Corsa de la simpática pareja por si tuviera que tomarme la justicia por mi mano...

 
Comentario:
Muchas gracias por la jartá reir que me he dao. :) :)

P.D.: Pillate una plaza de parking..tacaña! ;)
 
Comentario:
buenísimo! me gustaría haberte visto por un agujero. seguro que controlaste bastante los nervios?
 
Comentario:
Viva el punto y los huevos de su conductora ;)
 
Comentario:
Gracias :-) Me has sacado una buena sonrisa con el artículo. ¿Qué coño dejar de escribir? Si lo haces requetebien!
Besicos
No