ALERTA
Nunca he sido fan de Amaral, pero el jueves pasado estuve en el concierto y me lo pasé genial... Sirva esta canción para recordar los buenos momentos que pasamos en el Príncipe Felipe y para auto-homenajearme por mi cumpleaños ( aunque ya hayan pasado ocho días... ¡27!) ... Y dejémonos llevar por el espíritu de la Expo...
Es la historia de mi vida
Una huída hacia delante
Y si pierdo la cabeza
¿Quién me va decir que pare?
Tienen prisa por hacer que me calle
Pero yo canto lo que quiero y lo que siento
Canto lo que me sale
Igual que mi corazón late
O igual me caigo por un precipicio
Pero yo soy la que decido
Cuando salto y con quien me río
Y si lloro yo decido
A quien le muestro mis lágrimas
Una princesa dormida
En un castillo vacío
Al despertar se dio cuenta
Que estaba fuera de sitio
En medio de la ciudad
Anda arrastrando su traje
Las joyas de su corona
No sirven para este viaje
Ale,ale
Ale,ale,alerta
Cuando camina
Niña perdida
Ale, ale
Ale, ale, alerta
Cuando camina
Niña perdida
Niña perdida
Una princesa dormida
En un castillo vacio
Al desperto comprendió
Que era rodar su destino
Su reino por un amigo
Que le acompañe esta noche
Que pronunciara al oido
Las sílabas de su nombre
Ale, ale
Ale, ale, alerta
Cuando camina
Niña perdida
Ale, ale
Ale, ale, alerta
Cuando camina
Niña perdida
Niña perdida
Es la historia de mi vida
Una huída hacia delante
Y si pierdo la cabeza
¿Quién me va decir que pare?
Tienen prisa por hacer que me calle
Pero yo canto lo que quiero y lo que siento
Canto lo que me sale
Igual que mi corazón late
O igual me caigo por un precipicio
Pero yo soy la que decido
Cuando salto y con quien me río
Y si lloro yo decido
A quien le muestro mis lágrimas
Una princesa dormida
En un castillo vacío
Al despertar se dio cuenta
Que estaba fuera de sitio
En medio de la ciudad
Anda arrastrando su traje
Las joyas de su corona
No sirven para este viaje
Ale,ale
Ale,ale,alerta
Cuando camina
Niña perdida
Ale, ale
Ale, ale, alerta
Cuando camina
Niña perdida
Niña perdida
Una princesa dormida
En un castillo vacio
Al desperto comprendió
Que era rodar su destino
Su reino por un amigo
Que le acompañe esta noche
Que pronunciara al oido
Las sílabas de su nombre
Ale, ale
Ale, ale, alerta
Cuando camina
Niña perdida
Ale, ale
Ale, ale, alerta
Cuando camina
Niña perdida
Niña perdida
LA HISTORIA DEL APARCAMIENTO CON INTERVENCIÓN POLICIAL
Aparcar en la Madalena es una tarea ardua y difícil. Es así desde hace mucho tiempo, pero las obras de mejora en las aceras de Coso Bajo y la construcción de viviendas varias en Alejandro Palomar, San Agustín y Carillo lo han convertido en algo prácticamente imposible. Es por ello que para no pasar malos ratos de nervios y mala hostia procuro dejar el coche aparcado en la tele casi siempre y sólo cuando es imprescindible asumo el riesgo de intentar estacionar en el barrio... El caso es que estos días, como por azares sanitarios (Chorche está con gripe) me toca volver a venir a currar a las 7 de la mañana, hago el esfuerzo mastodóntico de ir con el coche a casa, por eso de no andar vagando por las calles de la ciudad a muy tempranas horas de la mañana... Es así que ayer, haciendo de tripas corazón, me arranqué con mi pequeño fiat Punto camino de la Madalena... Como era de prever, la cosa estaba chunga... de cojones... Ni un puto hueco, y los que había (dos para ser exacta) fueron ocupados en menos que canta un gallo... Cual fue mi sorpresa cuando, continuando con mi ruta por San Vicente de Paúl, divisé una plaza libre justo enfrente del mercado... Mi esfínter se dilató de inmediato ante la perspectiva de aparcar a 200 metros de casa y habiendo rodado apenas 20 minutos... Así que ni corta ni perezosa, puse en marcha el intermitente y me dispuse a aparcar... Pero, de repente, una chica apareció en medio de la plaza de aparcamiento haciendo aspavientos con los brazos. Yo pensé que estaba llamando un taxi, así que le requerí que se apartara para que yo pudiera estacionar sin riesgo de atropellarla... Pero no, la tía no se movió ni un milímetro y a voz en grito me comunicó que estaba "reservando la plaza a su marido".. Yo, controlando bastante mis nervios, le hice saber que aquello no podía hacerse, e insistí para que se fuera de allí y me dejara aparcar. La tía erre que erre que no se iba y en estas, el espabilado del marido apareció con su Opel Corsa y me arrebató la plaza delante de mis narices. A mí, presa de la histeria (aunque sólo interna) se me caló el coche y casi le doy a la tía un cacharrazo , a lo que ella respondió como una enérgumena y poniéndose muy chulica... Visto lo visto, decidí llamar a la Policía... Mientras, el marido-conductor-infractor se largó tan tranquilamente y la mujer-chulapona-infractora decidió quedarse... A los diez minutos aparecieron dos patrullas de la Nacional (quería llamar a la Local, pero marqué el 091), a quienes expliqué de manera breve y concisa lo que había sucedido... Solo entonces la mujer-chulapona-infractora reculó y, con la cara desencajada, le dijo al madero que "yo no sabía que eso no se podía hacer". "Señora, es de sentido común que no se puede reservar las plazas de aparcamiento y menos lanzarse ahí a la calle con riesgo de que la atropellen", fue la respuesta del Policía, que concluyó "así que vayan retirando el coche para que aparque la señorita". La señorita era yo, que en esos momentos no cabía en la calle de tan hinchada por la satisfacción como me hallaba. A la mujer-chulapona-infractora no le quedó otro remedio que llamar a su marido-conductor-infractor para que se llevara el carro de allí, y la menda lerenda pudo al fin concluir su maniobra de aparcamiento... Dicho esto y visto lo visto, las conclusiones a las que llego son:
- Las Fuerzas de Seguridad del Estado Español hacen bien su trabajo de vez en cuando y son útiles para la sociedad.
- Aparcar en Zaragoza se está empezando a convertir en un tema belicoso.
- La cara dura de alguna gente no tiene límites.
- No hay mayor satisfacción que arrebatarle la razón a quien no la tiene.
- A algunos maridos la suerte de sus esposas les importa lo mismo que a mí la candidatura de Obama.
Pd. Como os podeis imaginar, hasta esta mañana que no he retirado el coche de allí he permanecido en un estado de permenente inquietud porque ya me imaginaba a mi pobre Punto rayado y con las ruedas rajadas... No obstante y como no descarto futuras venganzas contra mi automóvil yo también me apunté la matrícula del Opel Corsa de la simpática pareja por si tuviera que tomarme la justicia por mi mano...
- Las Fuerzas de Seguridad del Estado Español hacen bien su trabajo de vez en cuando y son útiles para la sociedad.
- Aparcar en Zaragoza se está empezando a convertir en un tema belicoso.
- La cara dura de alguna gente no tiene límites.
- No hay mayor satisfacción que arrebatarle la razón a quien no la tiene.
- A algunos maridos la suerte de sus esposas les importa lo mismo que a mí la candidatura de Obama.
Pd. Como os podeis imaginar, hasta esta mañana que no he retirado el coche de allí he permanecido en un estado de permenente inquietud porque ya me imaginaba a mi pobre Punto rayado y con las ruedas rajadas... No obstante y como no descarto futuras venganzas contra mi automóvil yo también me apunté la matrícula del Opel Corsa de la simpática pareja por si tuviera que tomarme la justicia por mi mano...