Blogs.ya.com Quitar publicidad
CADA UNO CONJURA EL ABSURDO UNIVERSAL A SU MANERA
...o cómo aguantar la cordura sin caer de rodillas...
Acerca de
Géminis, 27 años. Juego a ser periodista. Enamorada y feliz. Me gusta la música, leer y ver la tele mientras (xXxCensuredxXx) . A menudo no encuentro sentido a las cosas y sueño con el día en que todo cambie y mis ilusiones se hagan realidad.
Sindicación
 
LA DURA SEMANA
Tras mi semana de relajo y amor desmesurado por tierras andaluzas, he vuelto a la realidad de bruces: horario mañanero de 7 a 15 y curso por las tardes de 16 a 21, casi nada!!. El curso en cuestión versa sobre la Narrativa Audiovisual, y nos lo imparte un personaje que es, cuando menos, peculiar. El tipo se llama Antonio Oria de Rueda y es de todo menos el esteriotipo de profesor: pelo largo, cara ajada de años de buena vida, voz ronca a base de BN en cantidades industriales y una jerga macarra que usa en todas y cada una de sus exposiciones. Para Antonio los chavales son "canis", los chicos "brous", las chicas "sister" y los hombres "jambos". El curso está bien y se puede aprender bastante, aunque he de reconocer que tras ocho horas de tortura laboral cuesta mantener el hilo argumental durante otras cinco, por mucho que el colega Antonio se esfuerce con sus expresiones de barrio bajo de los Madriles y sus teorías sobre lo que es necesario o no a la hora de exponer un producto de corte audiovisual en el mercado. Por cierto, que en mi tendencia detectivesca de andar por casa, he buscado referencias sobre él en la red, y he hallado un blog donde el pobre "brou" no es que salga demasiado bien parado...

En cualquier caso, mi semana de ultra-ocupación (no me refiero a la de las Fuerzas Armadas que han invadido la ciudad, sino a la mía de estar mañana y tarde haciendo cosas) termina hoy, y mañana me voy al pueblo de boda (para variar). Y eso que hasta me apetece y todo, al fin y al cabo hace bastante que no me corro una buena con las gamberras de mis colegas, y además me hace ilusión que se me vea acompañada (al fin!) en un acto social, ya que me llevo a mi chaval pa' lucir novio y que se caiga alguna braga de la envidia (je je je je, ¿se nota que estoy pillada hasta las trankas?)...

Y nada, la verdad, tampoco es que tenga ninguna novedad que contar en este pobre blog que cada día agoniza más ante mi falta de ideas... Lo de echar el cerrojazo vuelve a rondarme por la cabeza... Igual hago caso a un comentario que me dejaron por aquí hace algún tiempo y lo sustituyo por un fotolog: al fin y al cabo me costará mucho menos esfuerzo manternerlo y seguro que alimenta mi ego mucho más verme en la red poniendo posecitas de borrachera que escribiendo palabras muertas de antemano que nunca o casi nunca aportan nada interesante...

PD: Hace días que tengo el presentimiento de que Juan Carlos de Borbón va a palmar el 12 o el 13 de junio... ¿Será esto un adelanto a mi predicción?...
 
ÉL SUEÑA CON SERPIENTES...
“olvídate de todo lo que fui, y quiéreme
por lo que pueda llegar a ser en tu vida”


Nadie puede controlar el pasado de nadie, el pasado es pasado y es un oscuro laberinto sin acceso para nadie que no sea uno mismo…

Todos cometemos errores en la vida, primero son presente, luego son pasado, y siempre son una losa con la que tenemos que cargar el resto de nuestras vidas y que, a veces, nos hacen soñar con serpientes...

No se puede juzgar el presente por el pasado, no se puede echar en cara lo que sucedió hace años, quizás décadas, no se debe hacer más sangre en una herida que todavía duele porque no cicatriza…

Cuando conoces a alguien, cuando lo amas, cuando te entregas, los pequeños errores de un pasado ajeno no deberían ser un obstáculo para seguir adelante en un camino que se quiere construir unidos…

Pero el pasado, aunque es pasado, y es intransferible, puede salpicar a quien tienes enfrente, porque es una ventana nueva en un muro que se creía ya escalado, y porque significa una mancha descubierta: es la herida que sigue abierta y que traspasa su dolor al otro… que siente… la decepción en lo más hondo… y que tiene que aprender a querer de nuevo… con el pasado a pecho descubierto y los sentimientos un poco más encima de la mesa...