EN TUS OJOS BONITOS QUIERO VER MI SUERTE
De repente sales una noche, te pillas un pedo, se te cae la copa porque alguien te empuja a última hora de la noche y te topas con un chico guapo, de dientes blancos y voz profunda, le besas, te besa, compartís saliva y otros líquidos, te vuelve a besar, te sonríe, te encanta pero sale el sol rabioso y coges tus cosas y te vas a tu casa, con su olor pegado al cuerpo, sabiendo apenas su nombre, te metes en la cama y piensas que nunca más lo vas a volver a ver, que por qué hubiera estado mal dejarle el teléfono, que a lo mejor y aunque suene raro esa persona que buscas estaba en un antro a las seis de la mañana, que de aquí a dos o tres días quizá no lo recuerdes y volverás a llenarte la cabeza de estúpidos pájaros sin sentido que ni siquiera pueden volar porque no tienen alas para hacerlo...
Y mañana será lunes y a las seis sonará el despertador, y me espera día de viaje (casi seguro que me toque conducir a mí), y va a ser dura la semana porque curro el finde ya que se lo debo a una compañera, y que más da que vea o no al chico de la radio si cuando me cruzo con él ni me mira, y sería bonito volverse a encontrar con ese otro chico de la copa en el suelo y botas de puntera y voz muy profunda, muy profunda que sin embargo casi seguro no vas a volver a ver...
Última semana de turno mañanero, ahora que ya casi le había cogido el truco y sustituído las siestas por un rato nadando, y que ya he curado la faringitis que me estuvo jodiendo la semana pasada, y encima con el cambio de hora a las seis de la tarde ya es de noche y suena una y otra vez la voz de Camarón que dice: “En tus ojos bonitos mi alma veo mi suerte, veo mi suerte” pero da igual porque ¿en qué ojos bonitos veo mi suerte? si los ojos que veo desaparecen, lo que quisiera mirar no llevan mi suerte y vuelvo a pasar el domingo sola con los porros y la tele y la resaca.
Y mañana será lunes y a las seis sonará el despertador, y me espera día de viaje (casi seguro que me toque conducir a mí), y va a ser dura la semana porque curro el finde ya que se lo debo a una compañera, y que más da que vea o no al chico de la radio si cuando me cruzo con él ni me mira, y sería bonito volverse a encontrar con ese otro chico de la copa en el suelo y botas de puntera y voz muy profunda, muy profunda que sin embargo casi seguro no vas a volver a ver...
Última semana de turno mañanero, ahora que ya casi le había cogido el truco y sustituído las siestas por un rato nadando, y que ya he curado la faringitis que me estuvo jodiendo la semana pasada, y encima con el cambio de hora a las seis de la tarde ya es de noche y suena una y otra vez la voz de Camarón que dice: “En tus ojos bonitos mi alma veo mi suerte, veo mi suerte” pero da igual porque ¿en qué ojos bonitos veo mi suerte? si los ojos que veo desaparecen, lo que quisiera mirar no llevan mi suerte y vuelvo a pasar el domingo sola con los porros y la tele y la resaca.
RESISITIENDO AL MADRUGÓN
Para una tocinica como yo levantarse cada día a las seis y veinte de la mañana es muy duro. Por mucho que luego a las tres y cuarto ya tenga el día libre, porque no lo aprovecho. Estoy tan reventada que llego a casa, engullo cualquier cosa y caigo frita en el sofá con “Padre de familia” de fondo. Cuando me despierto suelen ser las siete o más y me da tanta pereza salir o hacer cualquier cosa que sólo tengo capacidad para liarme un par de petas y jincármelos mientras la tele vomita lo que sea (Gente, por ejemplo, que ya es triste). Pero aun me quedan un par de semanas con este turno mañanero así que debería reunir fuerzas, cambiar el chip y aprovechar las tardes para hacer cosas en vez de evaporar mi vida en el puto sofá...(habrá que ver si soy capaz de hacerlo).
Por otra parte el curro cada día me motiva menos. A lo mejor es porque hoy es lunes y todo se ve un poco más chungo pero me da la impresión de que no se me valora, de que sólo estoy allí de recoge-marrones y lo peor es que tengo la sensación de que esto va ser así “ta cutio” y que no voy a pillar temas interesantes en el resto de mi vida laboral en esta empresa. En fin, tampoco quiero rayarme. Que bastante le estoy dando al tarro estos días con cierta personita que trabaja con unos cascos puestos y un micrófono delante y de cuyo nombre ni apodo quiero (ni debo) acordarme...
Para colmo el fin de semana estuve en el pueblo y dÍ rienda suelta a mi lado más patético de borrachera haciendo cosas en las que no quiero volver a pensar nunca más. Esto después de haber estado con mis amigas y aguantar el mono-tema de conversación sobre ese gran negocio llamado Boda (hubo Expo Bodas en la feria de muestras y por supuesto varias de ellas acudieron y volvieron cargadas de catálogos de vestidos y viajes de novios, sin comentarios...). Claro que, ante la presencia de mi amiga la futura mamá, también se habló de rasuración de pubis pre-parto, ventajas e inconvenientes de la cesárea y el mejor desarrollo del bebé si toma leche de la teta y no del biberón. Temas todos ellos muy apasionantes y muy acordes con mis intereses, vaya. En fin, que lunes otra vez y que a ver qué me depara el destino esta semana (nada, como si lo viera). Salut!
Por otra parte el curro cada día me motiva menos. A lo mejor es porque hoy es lunes y todo se ve un poco más chungo pero me da la impresión de que no se me valora, de que sólo estoy allí de recoge-marrones y lo peor es que tengo la sensación de que esto va ser así “ta cutio” y que no voy a pillar temas interesantes en el resto de mi vida laboral en esta empresa. En fin, tampoco quiero rayarme. Que bastante le estoy dando al tarro estos días con cierta personita que trabaja con unos cascos puestos y un micrófono delante y de cuyo nombre ni apodo quiero (ni debo) acordarme...
Para colmo el fin de semana estuve en el pueblo y dÍ rienda suelta a mi lado más patético de borrachera haciendo cosas en las que no quiero volver a pensar nunca más. Esto después de haber estado con mis amigas y aguantar el mono-tema de conversación sobre ese gran negocio llamado Boda (hubo Expo Bodas en la feria de muestras y por supuesto varias de ellas acudieron y volvieron cargadas de catálogos de vestidos y viajes de novios, sin comentarios...). Claro que, ante la presencia de mi amiga la futura mamá, también se habló de rasuración de pubis pre-parto, ventajas e inconvenientes de la cesárea y el mejor desarrollo del bebé si toma leche de la teta y no del biberón. Temas todos ellos muy apasionantes y muy acordes con mis intereses, vaya. En fin, que lunes otra vez y que a ver qué me depara el destino esta semana (nada, como si lo viera). Salut!
PAL PILAAAAAR SALE LO MEJOOOOR...
Yo misma, aunque poquico de momento. El fin de semana pasado viernes y sábado. El primer día chiri e interpeñas (ciego total). El segundo al FIZ (de nuevo mega ciego), aunque me perdiese a mis queridos Lori Meyers porque llegamos tarde. Pero Cycle y Prodigy cañeros cañeros. Y además ¡vi al chico de la radio!... pero no me atreví a decirle nada. Pero puedo decir que me miró y creo que puso ojos de sorpresa cuando me vió. Quería hablar con él al final del concierto, pero lo perdí de vista y con ello una gran oportunidad de conocerlo un poquito (cómo suena su voz sin radio de por medio, cómo huele, cómo brillan sus ojos al hablar...). Luego toda la semana jodida con un resfriado tremendo. Sólo salí el martes al concierto homenaje a Ixo Rai, que estuvo de putísima madre y donde me pillé un pedo cervecero espectacular (según me he enterado hoy el chico de la radio también estuvo, pero no lo ví, ¡¡mierda!!). Resto de la semana: sofá, manta, tele, clínex, frenadol y sudadinas en la cama. Hoy sí que salgo (merecidico lo tengo que se me ha hecho la semana eterna). A ver qué tal. Felices fiestas y esas cosas...
UN PAÍS QUE NO SE LO CREE (o la indignación por la mierda de Estatuto)
Luego nos quejamos: los catalanes tienen todo lo que quieren, mira los vascos que son los que terminan mandando, etc etc etc. Y profesamos envidia y rabia hacia esos otros pueblos que son lo que muchos de aquí quisiéramos que fuera el nuestro. Pero nada que ver. Mientras las reformas de sus estatutos son, para empezar, verdaderas reformas y centro de atención y del debate en el Estado, la reforma del nuestro no se merece más que 30 segundos en las teles y apenas 40 diputados en el parlamento español. Claro que es normal, esto no es una reforma. Es una puta mierda. Es la expresión máxima del conformismo y el poner el ojete que los políticos aragoneses llevan décadas desarrollando (con los votos del pueblo, claro). Qué vergüenza más grande ver a Marcelino exponer el “estatutico” sabiendo que ni dios le hace ni puto caso. Y qué asco Biel y Alcalde, criticando el Estatut catalán en vez de defender el que ellos han creado, qué asco que esos dos impresentables sean nuestros representantes, qué asco que dejemos que el caciquismo, el baturrismo y el virgendelpilarismo sean nuestras señas de identidad. Y qué risa los de la Cha, panda de pusilánimes, absteniéndose porque les acojona votar en contra, y eso que Labordeta quería votar a favor (venga hombre, por favor!). No sacaremos cadejo en la vida. No tendremos nunca nada porque nunca hemos pedido nada. Ni luchado por nada. Nos gusta ser de segunda, sacar las bandericas de España cuando juega la selección y gritar “esta copica es pa la pilarica” cuando el Zaragoza llega a alguna final de Copa, hacernos los catetos y enfadarnos cuando en Salou nos dicen el cambio en catalán, llamar “fabla” al aragonés y cantar la “se ha feito de nuei” como máximo alarde de identidad propia. Qué esperamos. Tenemos el país que nos merecemos. Tenemos un país que no es un país porque la gente del país no se cree que seamos lo que somos: UN PAÍS.
SALVADOR Puig Antich

Ayer fui con una colega a ver la película Salvador, de Manuel Huerga (producida por Mediapro, ¡yuju!), que cuenta la historia del joven catalán Salvador Puig Antich (el chico de la foto). Puig Antich fue juzgado por un tribunal de guerra franquista por la muerte de un policía y asesinado a garrote vil en marzo de 1974. Tenía 25 años cuando le pusieron el hierro al cuello y acabaron con su lucha, con sus ilusiones y con su vida.
Salvador llevaba años participando en la lucha activa desde un grupo anarquista organizado en la clandestinidad, el MIL (Movimiento Ibérico de Liberación), participando en acciones como robos de bancos o distribución de propaganda anti-sistema. Tras varios errores del grupo en alguna de esas acciones la policía comienza a vigilarles, deteniendo a alguno de los compañeros y también a Salvador, en cuya detención se produce un tiroteo que acaba con la muerte de un joven policía. Puig Antich es considerado culpable de esa muerte y condenado a pena capital. Se espera el indulto de Franco, pero éste y su régimen, heridos de muerte tras el asesinato de Carrero Blanco, utilizan a Salvador como cabeza de turco y aviso de lo que pasa cuando se lucha contra ellos...
Lo van a matar. Salvador lo sabe. Pero es valiente, camina hacia su destino con firmeza, casi con una sonrisa. Se resigna, se sienta en la silla, le tapan los ojos. Y lo matan.
Desde el minuto 45 aproximadamente de la película no pude para de llorar. Cuando acabó me dio por mirar al resto de espectadores y la gran mayoría estaba hecho un mar de lágrimas. Os recomiendo que la veais. Aunque es dura, sirve para recordar las atrocidades que se cometieron en este puñetero país hasta hace cuatro días y a aquellos que lucharon firmemente contra ellas. La familia de Puig Antich sigue, 32 años después, esperando la revisión del caso.
Adjunto la letra de “I si canto trist”, de Lluis Llach, tema principal de la película:
Jo no estimo la por, ni la vull per a demà,
no la vull per a avui, ni tampoc com a record;
que m'agrada els somrís
d'un infant vora el mar
i els seus ulls com un ram d'il·lusions esclatant.
I si canto trist
és perquè no puc
esborrar la por
dels meus pobres ulls.
Jo no estimo la mort
ni el seu pas tan glaçat,
no la vull per a avui, ni tampoc com a record;
que m'agrada el batec d'aquell cor que, lluitant,
dóna vida a la mort
a què l'han condemnat.
I si canto trist
és perquè no puc
oblidar la mort
d'ignorats companys.
Jo no estimo el meu cant, perquè sé que han callat
tantes boques, tants clams, dient la veritat;
que jo m'estimo el cant
de la gent del carrer
amb la força dels mots
arrelats en la raó.
I si canto trist
és per recordar
que no és així
des de fa tants anys.