CACHITOS DE VIDA
Cosas que pasan, divertidas o no tanto, en mi vida y en la de los míos.
Acerca de
Se irá perfilando (imagino)... pero... de momento... esta soy yo...
Sindicación
 
Me estoy mudando
Ya se que debo el relato de las vacaciones, pero me vais a perdonar durante una pequeña temporada (espero), porque estoy de mudanza, y colocar las dos mil cajas que he empaquetado en Albacete es tarea bastante agotadora, además, no tengo aún ni teléfono fijo ni intesnes ni ná de ná.
Pero lo prometido es deuda, y en breve a tener tiempo para disfrutar del paro y hacer cosas que me apetece hacer y no he podido desde hace mucho tiempo.
Besos para todo el mundo.
 
VACACIONES¡¡¡¡¡
Me voy, oichssssssss, me voy, estoy esta mañana trabajando, entrego el bolígrafo y me largo de vacaciones, digamos que son medias vacaciones, la primera semana de agosto estaré en Madrid colocando las doscientas cajas (y esto no es sentido figurado ni exageración andaluza) que me han dejado los señores de la mudanza, abriendo agujeros y colgando cuadros, no es que sea una tarea lúdica precisamente, pero estoy deseando volver a ser una maruja (sólo durante una temporadilla), el día ocho de agosto me voy a Grecia, con toda mi familia, marido, hijos, padres, hermanos, sobrinos, novios de hermanos, hijos de novios... nos vamos todos de crucero por las islas griegas, zarpamos desde Atenas (cómo me gusta esa palabra... zarpamos...¡).
Prometo escribir a la vuelta y contaros el viaje, es más, esta vez voy a llevar un cuadernillo e ir haciendo un resumen diario de lo que nos va pasando.

Nos vemos a la vuelta. Felices vacaciones¡¡.
 
Er Bikinis


Todos los años el mismo martirio… comprarse un bikini, cada año lo retraso más, todos los veranos prometo lo mismo: ponerme a régimen, darme unos rayos uva y depilarme hasta las cejas antes de ir a probarme un bikini… pero es imposible cumplir esas promesas y menos este año que estoy más liada que la pata de un romano.

He ido de compras con una de mis hijas, hay una herencia genética en mi familia que es como una maldición, en mi casa no hay tetas pequeñas, las mujeres de mi familia venimos al mundo con los genes preparados para no tener que pasar nunca por un quirófano a ponernos silicona, eso suele representar bastante problema sobretodo en la adolescencia, cuando tanto llama la atención, tus amigas no tienen “donde” ponerse el sujetador y tú ves como día a día eso va tomando forma y además es incontrolable, ya puedes rezar lo que quieras antes de dormir, que eso no se frena por propia voluntad.

Si tienes distinta talla de parte de arriba y parte de abajo, es una verdadera tortura ir a comprarte un bikini, cuando te está bien de arriba, te queda la braga como para darte dos vueltas, o ponértela de cuello alto, en este país parece que no haya mujeres pechugonas, pides ayuda a la dependienta, te mira las tetas con ánimo excrutador y te dice: “uy¡¡ es que tienes mucho pecho¡¡… ; Pero tía… ¿tú te has mirado el culo kilométrico que tienes?, hasta que te pruebas cinco mil bikinis, y ninguno te queda bien, y te entran ganas de echarte a llorar… para encontrar algo que te esté bien de arriba, recurres al socorrido color liso, bikini negro, y luego te compras una braga suelta en algún sitio de saldos donde las tienen de puro milagro, te gastas 60 euros en un bikini, del que sólo puedes usar la parte de arriba, pero eso sí, te los gastas, como si te piden 120, lo importante es que te quede bien, te tape y te recoja.



He encontrado con mucha más facilidad ropa interior y bikinis en Londres que en España, en España está prohibido tener las tetas grandes.

Una vez una dependienta que quiso atenderme, me miró el pecho con cara de asco (envidia podrida), y me dijo: ¿tú qué llevas?, ¿una ciento veinte ??????????, yo me quedo mirando y con sonrisa de “te voy a fulminar con mi saliva venenosa de dragón de Komodo” le digo: NO… aunque en realidad lo que he querido decirle es: ¡¡ciento veinte ostias que te voy a dar hijalagranbretaña¡¡.

Esa misma es la que te saca un triángulo minúsculo y te dice: “pruébatelo, este sienta muy bien y da talla…” tú miras ese mini tirachinas de parte de arriba y dices: ¿qué quieres, que me tape sólo los pezones?, ¿Qué me parezco yo en algo a la “marraya carey”?.



Qué bonito es verse en el probador ante el espejo, recogiéndote todo lo que te sobra detrás de esas cortinillas que tanto respetan la intimidad (¡cuánto daño han hecho a este país los probadores de Zara!), con la barriga blanca como la leche, sin depilar y si vas en abril con calcetines negros… como para salir corriendo, ¿de qué? ¿De tí misma?, no del espejo, que me quiten este espejo de delante por Dios¡¡

Luego te consuelas cuando ves cosas como las de “Aída”… y piensas: “tía, y ¿para esa mierda te pones en el inteviú?... ya no son las mías mona, que si mi madre con 69 años te las enseña, te sumes en una profunda depresión. (Suspiro profundo).

Cosas que pasan en mi vida.
 
Sita
La compré por internet, una perra beagle de pura raza con pedigrí que localicé en Barajas pueblo, de una criadora un tanto rarita y un poco loca que no podía disimular su vocación por la raza.

Seguimos el embarazo de su madre, hasta que la criadora nos llamó para decirnos que había nacido la camada, sólo una hembra entre unos 7 perritos que tuvo... contenta estaba la criadora para vender tanto macho...

Nació en octubre, pero llegó a nuestra casa por navidad, unos días antes en realidad, un buen amigo la recogió del criadero, una buena amiga la trajo desde Madrid... y decidimos llamarla "sita", diminutivo de "señorita", aunque en realidad podíamos haberla llamado carpanta, o focamonje o tragaldabas... pero queda mal en el parque cuando llamas al chucho en cuestión.

Así era cuando llegó a casa... un verdadero amor.


Se hizo grande enseguida, teniendo en cuenta a la velocidad a la que comía, e hizo rápidamente demostración de lo ladrona que era robando media fuente de jamón ibérico esa navidad, barrió con su bocaza todo el filo de lonchas de jamón de la fuente y se fué pasillo alante con las lonchas colgando de la boca hasta que se las zampó enteras.

Ha hecho trastadas de todo tipo, se ha comido zapatillas, destrozado calcetines, muñecos (especialmente un bambi de peluche de una de mis hijas), mariquilla le decía: "sita coje el conejo del cuarto de Belén y deja a mi ciervo en paz, que tú eres perro de caza menor."

Ha aprendido a abrir la nevera, hemos tenido que poner un cierre de seguridad de bebés para impedir que se zampe todo lo que queda a su alcance en el frigo, y se ha convertido en un perro-foca que tiene una cara linda de carnero degollado que sólo es una simple estrategia para seguir comiendo lo que le des.

Pero sita, además de querernos a todos muchísimo (eso parece decir cuando te mira), nos hizo un día un hermoso regalo, me explico:

El Fiscal de la Audicencia tiene un macho beagle, Andy, de pura raza, con pedigrí de campeón (no menos que mi sita), como nos conocemos y tanto él como su mujer son personas encantadoras, decidimos cruzar a los bichos, vinieron a casa, nos pidieron la mano de sita (estas cosas tienen su protocolo), y nosotros se la concedimos, los perros estuvieron andurreando un par de tardes, una tarde en mi casa, otra en la terraza de Carmen... pero nada, sita no dejaba que se le arrimara el tal andy, es más, se giraba como la niña del exorcista cada vez que el otro trataba de olerle las partes pudendas, así que dejamos pasar este celo y esperar al siguiente...

Al siguiente celo, sita parecía más receptiva se dejaba hacer... pero el otro no sabía, o no quería o pasaba olímpicamente, vamos, que se aburría de no atinar... así que decidimos ponernos en manos de profesionales de la veterinaria...

No os podéis hacer idea de la parafernalia que lleva eso¡¡¡, primero una analítica para ver el nivel hormonal de la perra y ver si es viable la inseminación, después... que acuda el macho al que hay que efectuarle una extracción de semen, y allí estaba andy, con una cara de cortado... yo toda boba, voy y pregunto: ¿cómo se hace la extracción?, la veterinaria que me mira... se sonrie... el veterinario que me mira... se muerde el labio inferior... y no recuerdo cuál de los dos me responde: simple masturbación...

Allí estábamos, Carmen, Masiel la veterinaria, el veterinario (del que no recuerdo del nombre), dos auxiliares, una de mis hijas y yo... el perro arriba de la camilla, y nada... cortadísimo el pobrecito, chascarrillos... jejejeje ni os cuento.
NADA!!. No hubo manera... así que lo dejamos para el día siguiente... no sabéis lo raro que puede resultar hablar luego por teléfono con el dueño del perro, y sorprenderte a tí misma hablando de semen, masturbaciones, inseminaciones, recorrido vaginal, monta, fimosis canina... con un señor fiscal con el que no tienes tampoco confianza para este tipo de conversaciones...

Al día siguiente, Masiel (la veterinaria), se llevó a andy a su casa, y allí en un ambiente más relajado, sin tanto ojo mirando, el perro se dejó obtener la muestra, claro, hay que salir corriendo a la clínica a llevar a la perra porque eso tiene un rato de vida, así que para allá me fuí con mi sita, a la que sin miramientos de ninguna clase le introdujeron una sonda directamente hasta el útero donde depositaron el laborioso semen de andy.

A esperar... resulta que en un perro no se sabe si hay embarazo o no hasta que se confirma o bien con ultrasonidos, o bien con Rx, no existe como en los humanos la gonadotropina coriónica para cerciorarnos de que sita estaba preñada... tampoco hizo mucha falta, porque a la semana su voraz apetito se había multiplicado por tres, decidió hacerse nidos en mi armario, usando como almohadas mis jerseis más caros, te daba topetazos con el morro para que la acariciases constantemente y en cualquier parte de su cuerpo, y a los quince días decidió que podría hacer pis cada vez que le diese la gana en cualquier parte de la casa...

Le había subido el azucar (otro análisis), a las 4 semanas... la tripa era más que evidente... y empezaron las ecografías de control... ¡¡FALTABA PANTALLA!!, se movían mucho y no se podían contar como se debía, osea, hay que contar o columnas vertebrales, o cabezas... una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete... parecen ocho... bueno, vamos a hacer una radiografía... otra vez (me temblaban las piernas), una, dos, tres, cuatro... no cabían en la placa¡¡, entre ocho y diez... me dijo Masiel... ¡¡TANTOS??!!, sí... lo siento... pero esta raza suele tener camadas numerosas...

Dios ¿qué vamos a hacer con tanto perro?, si es que no sabía ni cómo decírselo a mi marido... para no asustarlo...

El día 13 de Diciembre sita amaneció más tonta que nunca, estuvo todo el día sin comer casi nada (evidentemente algo ocurría), a las 8 de la tarde, después de estar todo el día mimándola, decidí salir a hacer unas compras de navidad que tenía pendientes, nada más salir, a los 15 minutos me llama mi hijo, de los nervios para decirme que sita ya tenía un perrito... "pero si no puede ser... si acabo de salir... " volví a casa todo lo deprisa que pude, y sí¡¡ allí estaba, una perrita, rubia peligrosa, pequeñita pequeñita, se la había colocado debajo del cuello y casi la estaba ahogando (la escondía de la misma manera que esconde algo que ha robado para comer), y me miraba con ojos de: ¿me la puedo quedar, porfa?... ¡anda, porfa, porfa... !, estaba nerviosa y jadeante (la perra y yo), pero decidimos las dos que aquello era como cuando te haces la cera... si has echado el pegote, hay que arrancarlo...
Detrás de esta perrita rubia, vino otra tricolor, después otra rubia, después un macho, después otro... (el quinto no respiró, tratamos de reanimarle pero no hubo manera), después otra perrita, después otro macho... así hasta 8, toda la noche entera asistiendo parto, cortando condones umbilicales, retirando a los ya nacidos cada vez que venía uno nuevo y volviéndolos a colocar cuando ya estaba lamido el último... Agotador...



Los tuvimos casi dos meses en casa, sí, gasté muchas fregonas, mucha lejía... y mucha paciencia, pero he de reconocer que sita nos hizo el mejor de los regalos, mucho mejor que alguno de los sapos muertos que nos ha traído estando en el campo.

Estos son:


En orden de izquierda a derecha: Nico, Ivette, Ariel, Musa, Cloe, Kazán y Quijo.

Cada uno de ellos vive en un extremo de España, he seguido la pista a algunos, pero no he podido saber de todos.
La experiencia fue maravillosa, pero no la pienso volver a repetir ni loca; mi perra sita, la tragona, la ladrona, la pesada, se portó como una verdadera madraza... sin haber conocido varón.

Y... eso es todo amigos...
 
Tiempo pendiente.
Sí... ya lo sé, mucho tiempo sin escribir nada, las excusas... las de siempre, cuando tengo ganas no tengo el ordenador delante o no tengo tiempo y cuando tengo tiempo no tengo ganas ni estoy inspirada...
Pero no, no he estado en coma ni nada por el estilo, muy al contrario, en el último mes he desarrollado la actividad más frenética que os podáis imaginar, a saber:

Toda la familia cambia de vida... no sólo a la que le tocaba que es Mariquilla porque empieza el curso próximo su carrera (quiere estudiar medicina), sino todos, VOLVEMOS A MADRID¡¡¡, con todo lo que eso conlleva, osea, arreglar aquella casa que estaba algo dejada, vender esta, terminar con los trabajos, buscar colegio para Belén... Como tengo una estrella en el culo, desde que nos enteramos que volvíamos han ido saliendo las cosas a velocidad de vértigo, y en contra de la Ley de Murphy, van saliendo bien. Ya tengo la casa de Madrid patas arriba, llena de albañiles, ya he vendido esta casa (la vendí en tres días), ya he hablado en mi trabajo para efectuar la transición, con lo cual me voy a Madrid, en paro y siendo una maruja (de lo que estoy encantada, y lo estaré almenos por unos 6 meses, no creo que aguante más).

Mi niña se graduó con honores en el Insti, tiene una notaza, pero aún así, había que solicitar plaza en el CEU y en la Universidad de Navarra, por si acaso, así que allá nos hemos ido con la niña.

De la graduación... una muestra, iba preciosa, como es ella, como una princesa en su mejor día, no os hacéis idea de la cantidad de tiendas que tuvimos que recorrer para encontrar modelo y complementos perfectos, pero creo que el resultado mereció la pena.



Seguiré escribiendo en cuanto pueda. Que a pesar de que llevo más líos que una película de chinos.