POR SUPUESTO QUE IMPORTA ( 2ª PARTE)
A la mañana siguiente, a eso de las 8’00, recibo una llamada de Alicia.
-Tenemos que vernos.
-¡Claro! ¿Dónde te metiste anoche?
-Luego te cuento…
Quedamos para desayunar en la cafetería de siempre .A los pocos minutos de llegar yo, aparece ella, con una cara de agobio fuera de lo normal.
- ¡Ay, ay! ¡Me quiero morir!
-Pero ¿qué te ha pasado?
-Nada, que anoche, entre las copitas y el tonteo que ya nos traíamos de tiempo atrás, me dijo que le acompañara al coche a coger un informe.
Y cuando llegamos, no sé ni cómo ni por qué, nos pusimos a besarnos como locos.
-Ah… ¿y por eso te sientes así?
-No, qué va…eso no fue todo. Me senté en el coche y…¡¡el tipo metió la cabeza entre mis piernas!!
-¡¡Pero si llevabas medias!!
-Pues me las rompió, guapa, y la falda también.
-¡Qué ímpetu, qué pasión!
-Entonces yo me zafé de él como pude, y cegada por la lujuria del momento, le metí la mano por dentro del pantalón…
-¿Y…?
-¡¡Qué horror!! ¡La tenía un poco más grande que un mechero!
Chiquita, chiquita…y se me cortó el rollo y me puse de mala leche.
-Mujer, qué exagerada…quizá no tocaste bien…
-¡No, no! ¡Eso era un micropene, te lo aseguro!
Y ahora tengo unos remordimientos tremendos…es mi cliente, no sé cómo voy a mirarle a la cara…conozco su secreto y él sabe que yo lo sé…Hoy se lo cuento a mi jefe y me despido.
¡Dejo el trabajo, lo dejo todo!
-¡Niña, ni se te ocurra! ¡Si tienes cargo de conciencia te vas a la Iglesia y te confiesas! ¡¡Pero no metas más la pata!!
-Vale, pero ¿qué hago ahora?
-Tienes dos opciones: o haces como si nada o aclaras la situación con él diciendo que el alcohol os jugó una mala pasada…
y de paso le sugieres que invierta en el negocio inmobiliario en Polonia…actualmente creo que es un valor en alza…
Así lo hizo…y el Sr. Miras, consciente de que su “secretito” había sido descubierto, se lanzó a la conquista del mercado polaco…
De vez en cuando le escribe algún e-mail…
En el último le cuenta que se ha impregnado del ambiente tan religioso que allí se respira…y comentaba no se qué de tomar el voto de Castidad…
Así que el próximo que me diga que lo importante es la calidad, o que el tamaño no importa, yo le responderé…
¡¡JA!! (A Polonia, a Polonia…)
POR SUPUESTO QUE IMPORTA ( 1ª PARTE)
A veces creo que mi amiga Alicia y yo somos gemelas bivitelinas de lo que nos parecemos, aunque en realidad, siendo una misma fotografía, somos el positivo y el negativo.
Y me explico; ella es morena, racial, ojos verdes, una belleza que no pasa desapercibida ni en físico ni en carácter.
Y yo, sabéis que soy hija de Odín (jo, qué mal suena esto…menos mal que mi madre no me lee…),por la pinta de escandinava, claro, y aunque tengo también mucho carácter, a veces no suelo mostrarlo a quien debería…que por no hacerle daño a los demás me dejo sodomizar anímicamente cada dos por tres…
El caso es que mi amiga y yo somos parecidas en forma de ser, inquietudes intelectuales, sentido del humor y chulería…hasta en ocasiones nos compramos la misma ropa sin saberlo.
Y nos decimos lo que pensamos de nuestros actos sin juzgarnos…pero sin tapujos.
Una noche de hace algunos meses yo tenía una reunión con clientes que terminó en fiesta posterior.
Al fondo del garito habitual estaba uno de los principales clientes de mi amiga Alicia, inversora de profesión, con un grupo de amigos.
La llamé por teléfono.
-¡Alicia! Está aquí el señor Miras…que por cierto, está muy bueno…
-¡Estoy saliendo de una reunión!
- ¡Pues vente para acá! Que lo veo muy suelto…y quizá sea la ocasión para cerrar “el gran trato”…
-¡¡De verdad, es que me lías siempre!!
La música subía y subía de volumen, las luces bajaban y cambiaban de color…No sé si el humo era un efecto especial o lo producía yo con mi tabaquismo compulsivo…
De repente entró ella, arrebatadoramente guapa y arregladísima.
- ¡Joé, Alicia! ¿Has ido así a la reunión?
-He pasado por casa para cambiarme…
-Ya, ya…pues sí que debe ser importante el cliente…
Nos acercamos, le saludamos y les dejé con una copa en la mano a cada uno charlando de sus cosas.
De vez en cuando les miraba de reojillo para ver si todo iba bien (en una mezcla de sobreprotección y curiosidad, todo sea dicho…).
Pasado un tiempo, el desmadre; yo, bailando como una posesa, con mi grupito de amigos (ya había despachado a los clientes diplomáticamente) y Alicia….
¿Alicia?
¿Dónde está Alicia?
320 llamadas y nada, que la niña no cogía el teléfono…
Nos fuimos turnando para “dar por saco” a la susodicha a base de mensajes y llamadas, pero “ni modo”, como dirían los mejicanos.
Por cierto, el Sr. Miras tampoco estaba por ningún sitio….
Continuará……
CAPITULOS CERRADOS
INCISO:
(Quiero agradeceros de nuevo vuestras muestras de cariño…os tengo “abandonaos”, lo sé…y no hay excusa que valga.
Todos tenemos mucho trabajo, y mil cosas que hacer, pero es que ando un poquito descentrada últimamente.
Me pondré las pilas a partir de ahora, y os prometo, por lo menos, un post semanal…
Tengo que ir cada tres meses a revisión…pero de momento, todo bien.
De nuevo, gracias)
No me lo he tomado como un propósito de Año Nuevo (aunque estemos ya en marzo), pero presiento que por fin voy cerrando algunos capítulos. Y me llena de orgullo.
He cerrado por completo el de “Los Tres Cabrones”.
Es curioso que al escribir esta frase mi subconsciente me ha traicionado por un momento y he estado por escribir “Los tres cerditos”…pero es que realmente me quedaría bastante corta si los definiese así.
No me interesa ni me apetece tener una relación cordial con ninguno de ellos, así que…nada, al cubo de la basura.
He cerrado también el de “Diosmío ¿Por quénoencuentrounhombrecomoTúmandas?”.
Es que ya no me apetece tener una relación de pareja convencional . Creo que me encuentro mejor así, Sola Solita.
Porque al final, dada mi nula capacidad de elegir bien, mi blog tendría que pasar a titularse “La Verdadera…historia de una Pringada”. Subtítulo: “De mal en peor”.
Y no me apetece a estas alturas cambiar el aspecto de mi página de esta forma tan radical.
Estoy por cerrar el de “Sólo me enamoro de Hombres Casados”.
Pero temo que en esta parte necesito hasta ayuda profesional…
Sigo enamorada del Sr. Karapatus, pero de una forma serena y calmada, que no me hace daño, ni a él tampoco (aunque más de uno/a opine lo contrario…).
Y por supuesto, queda absolutamente concluido el de “Permito que me falten al respeto por ser rubia”.
Tengo varios ejemplos de esto, pero os contaré uno que me parece significativo:
Una de mis mejores amigas me invita a cenar en uno de los restaurantes más lujosos y famosos de Sevilla. Era bastante tarde y decidimos picar algo en la barra.
-¿Te apetecen unas cigalitas, Verdadera?
-Síííí!
-¿Y unas gambitas al ajillo?
-Síííí!
-¿Pulpo a la gallega?
-Síííííí!
El camarero nos sirve nuestros manjares de forma extraordinariamente solícita…vamos, que no se aparta de nosotras en un momento, cosa bastante normal en ese tipo de establecimientos.
No nos daba tiempo ni a sacar un cigarro, cuando nos encontrábamos el mechero a la altura de nuestra barbilla.
Hasta aquí, todo normal.
Llega la hora del café y yo pido uno solo. Mi amiga un cortado.
Nos preparan los cafés en otra barra y cuando nos los acercan en la bandeja, nuestro “camarero particular” a voz en grito y en nuestra cara, le dice a su compañero.
-¡El solo, para La Rubia!
De verdad, me sentó como una patada en el estómago, porque estoy convencida que si yo hubiese sido hombre, no hubiese dicho “la cigala para El Rubio”, o “el café para el Rubio”…
Y no es feminismo barato, pero es que últimamente los hombres están “desnortaos”.
Probablemente en unos días mi opinión habrá cambiado radicalmente, y seguiré llorando por las esquinas porque “nadie me quiere”, porque “estoy harta del trabajo” o porque estoy en plena crisis existencial…
Pero hoy lo veo así, y con esto me basta.
Carpe diem.