AUTOHOMENAJE... EN EL RESTAURANTE
Decidí darme un homenaje y dejar las prisas a la hora de comer... Así que me propuse experimentar y probar en un nuevo restaurante de moda, propiedad de una conocida ex -miss España, Modelo y Empresaria...
Aparco sin mucha dificultad y con decisión abro la puerta.
Me recibe una señorita con atuendo informal-modernillo-extraño...
Antes de que pueda abrir la boca, entra un señor, y, como impulsada por un resorte, la muchacha desvía la mirada de mí y, deshecha en sonrisas, le pregunta si tiene mesa reservada. Él asiente.
-¿Vienen juntos?
Salto yo:
-No, no nos conocemos...
Le acompaña a su mesa y me deja esperando, como un pasmarote...
Me debato entre quedarme o marcharme, pero me puede el orgullo...
Al rato viene hacia mí.
-No tengo reserva y quería mesa en zona de fumadores, le digo.
-¿Cuántos serán?
-Una persona. Yo.
Levanta la ceja, como sorprendida, y me adentra a una sala decorada de manera minimalista. Mi mesa está tan cerca de otra que casi puedo dar la mano a los otros comensales.
Llega un camarero vestido de negro y me pregunta (bueno, casi afirma)
-Puedo quitar el otro servicio, ¿no?
-Sí, gracias (y si quieres pon un letrero de neón encima de mi cabeza que diga parpadeando, “SOLA” “SOLA” “SOLA”...)
Pasan de mí como si fuera invisible... ¿qué pasa, que los que no vamos acompañados tenemos que conformarnos con un sándwich en cualquier cafetería?....
Al rato viene otro camarero, esta vez de blanco, a tomarme nota.
-Lomo de bacalao con cebolla confitada y coctel de menudillos, por favor...
Me sirven un panecillo caliente de semillas de amapola y cebolla y un aperitivo: gazpacho de melón caliente.
Me ofrecen también la carta de vinos... Tienen un apartado de vinos de autor. ¡¡Hasta Barceló tiene uno!! Oscilan de 150 a 800 euros...
-¿Quiere vino? ¿Tinto? ¿Una copa?
-Sí; sí y sí (... no, ponme una botellita si quieres verme bailar la conga al salir, no te joroba...)
Claro, el pobre camarero de diseño tenía que ceñirse al guión establecido, así que empieza a hablarme de añadas y tiempo de permanencia en barrica de roble de los maravillosos vinos que tiene-DOS, un Ribera y un Rioja- para servir una sola copa...
Y digo yo... a mí lo que me apetece en este momento es una copa de Malleollus, o de Vínculo, fantástico y áspero vino manchego... o incluso un Somontano me vendría bien... pero claro, entiendo que no van a abrir una botella para mí sola... Entonces, ¿para qué tanto alarde de conocimientos? Ponme un Don Simón, anda...
La musiquita ambiental me ataca los nervios... es una mezcla entre la B.S.O de “La Misión” y “Piratas del Caribe”... fantástica en otras circunstancias, pero, a ese volumen mientras comes... en fin...
Me sirven la Carta de Postres. ¡Uau! ¡¡Pan con aceite y azúcar a 12 euros!! ¡¡Qué chic!!
Resumen: el cócktail de menudillos me deja los labios prácticamente pegados; las semillas de amapola se me meten entre los dientes, y la broma me cuesta 45 euros.
Eso sí... hago amistad con los de la mesa de al lado y ponemos a parir el invento...
Los experimentos, la próxima vez, con gaseosa.....