Silencio=conformismo, ¿Tú tienes algo que decir?
El blog de Yolanda Vicente González
Acerca de
Hola! Soy Yolanda, y quiero que a través de este blog, tú me comentes tus ideas, que me preguntes lo que quieras. Me volviste a reelegir para representarte en el Senado el 9 de marzo de 2008. Y por eso, quiero seguir contando contigo para que podamos hacer el trabajo que me encomendaste, lo mejor posible. Yo siempre digo que "No hay mejor forma que las cosas salgan bien, si el trabajo es en equipo. " Espero que tu digas lo mismo. Un saludo, Yolanda"
Sindicación
 
RAMÓN RUBIAL: Un hombre a seguir

El 28 de octubre de 2006 se cumple el centenario del nacimiento de Ramón Rubial, socialista vasco y español. Un ciudadano comprometido políticamente, que identificaba perfectamente las ideas y los valores.
Un ciudadano con la dedicación de toda una vida a la política.
Un ciudadano que siempre se caracterizaba por su carácter comunicativo, de diálogo, de reconciliación.
Un hombre que sufrió como muchos españoles los horrores de una guerra civil, pero que a pesar de todo, en su palabra no existían ni vencedores ni vencidos.
Con 20 años de su vida de cárcel en cárcel, nunca transmitió rencor, ni odio contra quienes le persiguieron.
Un ejemplo para muchos, Ramón jamás buscó el beneficio personal ni enriquecimiento. Sus ambiciones personales se basaban en que la política era el medio para conseguir una transformación social y que en ella, como en todo en la vida, había que mantener con firmeza las convicciones y los principios fundamentales.
La democracia personificada.
Personas como Ramón hacen que la política sea un medio para construir una sociedad más libre, justa, rica en valores, con derechos y obligaciones, pero sobre todo más democrática.
Este espiritu que nació a principios del Siglo XX seguiremos transmitiendo las generaciones del Siglo XXI.
 
España construye en femenino
La reacción colectiva está en marcha:
El Washington Post del pasado 7 de octubre publicó una noticia muy interesante y de la que debemos estar orgullosos:
" Después de un largo reinado del machismo, las mujeres ganan en España. El actual gobierno español emprendió iniciativas innovadoras: tiene la mayor proporción de mujeres ministras de toda Europa (50 por ciento); pidió a los partidos asegurar el 40 por ciento de sus listas a mujeres; exigió a las empresas privadas dar a las mujeres el 40 por ciento de los puestos de sus Consejos Directivos; incluyó entre las obligaciones maritales compartir íntegramente el trabajo hogareño y acaba de dictar la Ley Orgánica de Medidas de protección integral contra la violencia de género".

El presidente español José Luis Rodríguez Zapatero siempre ha apostado por la igualdad y una frase que hay que destacar de él, y que debemos tener muy en cuenta es la siguiente:
" hablamos de esclavitud, feudalismo, explotación, pero la más injusta dominación es la de una mitad de la raza humana sobre la otra".

Es hora de enfrentar a fondo -legal, educativa y culturalmente- la violencia doméstica, esta violencia intramuros; combatir todas las formas de violencia de género y desterrar por fin el intolerable machismo cotidiano, y no hay mejor forma de hacerlo que construir en femenino.
 
¿Se considera la fiscalidad como algo ajeno?
Es habitual considerar la fiscalidad como un hecho que afecta solamente a los adultos y más en concreto, a los adultos que llevan a cabo algún tipo de actividad económica sujeta a impuestos. Por tanto, la juventud no tendría que preocuparse por la fiscalidad, ya que serían totalmente ajenos hasta que no se incorporaran a la actividad económica y estuvieran obligados al cumplimiento de obligaciones tributarias formales.

Los jóvenes, desde edades tempranas, ya empiezan a incorporarse al escenario económico, no sólo a través de la familia y la escuela, sino también en sociedades donde se ha alcanzado un cierto grado de desarrollo y bienestar; toman decisiones económicas como consumidores en la medida que les permite su presupuesto y, aunque sea en menor escala, no deja de ser significativo. Sus pequeñas actividades económicas –y no por pequeñas son poco importantes-, bien sea a través de su consumo o de su ahorro, está generando ingresos tributarios. Además, la fiscalidad les está posibilitando una igualdad de oportunidades, como pueden ser en la sanidad y la educación. Sin ese esfuerzo solidario, la vida cotidiana y las perspectivas de futuro de los más jóvenes serían muy distintas.

El cumplimiento fiscal es una cuestión de ciudadanía. Los efectos del incumplimiento, es decir, el fraude fiscal, perjudican a todos los ciudadanos, pero especialmente a aquellos que asumen sus responsabilidades y cumplen correctamente con sus obligaciones tributarias.

En la actualidad, suele reducirse el complejo tema de la fiscalidad al pago material de los impuestos, e incluso a entender que es una imposición de los poderes públicos, sin ser visto desde la aportación solidaria.

Cabe indicar, que España es uno de los países de la UE, donde el índice de presión fiscal está por debajo de la media, concretamente con un 34,6% -porcentaje de ingresos fiscales con respecto al Producto Interior Bruto-; frente a países como Suecia, con un 50,5%, Francia con un 43,4%, incluso Eslovenia y Malta con una presión fiscal más alta que la española. Los países con presión fiscal más baja que la española conviene señalar, son todos los nuevos países miembros de la UE. Por ello, cuando se realizan manifestaciones relativas a que la presión fiscal española es muy alta, bástese comparar con los países miembros de la UE para constatar que la realidad es otra.

El fraude fiscal no es una preocupación exclusiva de los españoles, ni una preocupación circunstancial por ser una de las conversaciones más recurribles en los últimos tiempos. En otros países de nuestro entorno, llevan dedicando años de estudio y puesta en práctica programas de educación fiscal. Países nórdicos, pioneros en estos avatares han de servirnos como modelo.

En países más cercanos, como Francia o Italia, se tomaron iniciativas en los años 80 que no han tenido continuidad y, ello, ha perjudicado notablemente a sus conciudadanos. Incluso países como Ucrania, llevan a cabo programas infantiles, fácilmente accesibles para niños, que intentan mostrar la necesidad del correcto cumplimiento e importancia para el desarrollo social y el bienestar ciudadano.

En nuestro caso particular, en España, se está trabajando desde la Agencia Tributaria en este sentido, de concienciar a los ciudadanos en el tema fiscal. Actualmente, la Ley sobre Medidas de prevención del Fraude Fiscal, en este momento en fase de tramitación en el Senado, es una de las etapas principales a considerar la fiscalidad como propia y no como algo ajeno. Una ley enmarcada en un Plan de Prevención del Fraude fiscal aprobado en el Consejo de Ministros del 4 de febrero de 2005, que insiste no sólo en la lucha contra el fraude fiscal, sino también en la prevención y disuasión de la conducta defraudadora, mediante actuaciones como es la educación ciudadana.

Es necesario tener en el subconsciente una percepción de la fiscalidad como algo que no es ajeno y que no es una mera imposición. ”Fiscalidad” es sinónimo de “solidaridad”, al igual que “fraude” tiene mucha relación con “insensibilidad, “insolidaridad” y “conformidad”. Conceptos claros como estos, pueden hacer ver con mayor claridad, que “pagar los impuestos y no realizar conductas defraudadoras contribuye al sostenimiento de los gastos públicos” y, por el contrario, consecuencias muy negativas en el caso de que dichas obligaciones fiscales no se lleven a cabo.

¿Se considera la fiscalidad como un ente ajeno? O mejor dicho, ¿entendemos que la fiscalidad es una imposición y que debe ir reduciéndose progresivamente o por el contrario, entendemos que la fiscalidad es una forma de redistribución de la riqueza?

Si somos capaces de educar a nuestros hijos entendiendo que la fiscalidad no es el “coco” de los mayores, sino todo lo contrario, contribuiremos en gran medida a que la sociedad sea más justa.


Publicado en el Expansion de 29 de septiembre de 2006