ohm

Siento no recordar quién es el autor. Pero la obra es soberbia.
Llevo tiempo pensando de qué podría escribir. Quería dedicar algo a todos los que habéis seguido viniendo, los que no me habéis olvidado, los que me habéis pedido que vuelva. No lo he hecho porque no quiero olvidarme de nadie, porque no quiero agraviar a nadie, y porque tengo amigos en la blogosfera que no tienen nombre. Hoy en la autopista, bajo una lluvia propia del armagedón, seguía pensando en lo mismo. Qué escribir, cómo estar a la altura de esta ausencia de un puñado de posts en varios meses.
La banda sonora de mi coche ha sido durante unas semanas la música thumpa thumpa de Queer As Folk (QAF). Espero dedicar en el futuro algún post a esta serie de Showtime que me ha acompañado durante mi largo encierro, y que aparentemente pasarán en la cadena Cuatro, que ha adquirido los derechos. Si finalmente la ponen en un horario razonable, os aconsejo que no os la perdáis.
Pues hoy precisamente reemplacé uno de los tres CDs de QAF (what have you done today to make you feel proud?) por el Unplugged de George Michael. Hace poco vi un gran documental sobre su carrera, A Different Story, y arroja mucha luz sobre su vida privada, su episodio oral en Los Angeles y su talento, que vocalmente es fantástico (y no es por hacer un juego de palabras con la mamada). Creo que es un gran vocalista, y de prueba bastaría con escucharle cantar el Somebody to Love en el homenaje a Freddie Mercury, su versión del I Can’t Make You Love Me de Bonnie Rait, o el emocionante y reivindicativo My mother had a brother. Me sentí muy identificado con algo que dice en el documental y que llegó a emocionarme, porque me recordé. Estaba refiriéndose al hecho de ser gay y al orgullo que lleva aparejado: “Es difícil sentirse orgulloso por algo (como la sexualidad) cuando lo único que te ha ocasionado es dolor.” Me sentó como un mazazo, porque aunque ya no me siento así, fue mi sensación durante muchos años. Vergüenza, rechazo y dolor. Fue cuando por primera vez en mi vida fui capaz de sentir placer con mi sexualidad cuando nació el orgullo. Es difícil para un heterosexual imaginar a lo que me refiero, pero las mujeres que hayan sido criadas en hogares machistas y represivos entenderán lo que digo. Cuando te dicen que eres menos durante el tiempo suficiente y la insistencia precisa, acabas por creértelo. Descubrir que te mentían te hace enfadarte, pero también enorgullecerte de lo que eres. En estos últimos meses he salvado ese último escollo que me quedaba, que era salir del armario en el seno familiar, y he tenido la inmensa suerte de hacerlo con ORGULLO.

Ayer nevó en mi isla, y el techo de España está hoy vestido de virgen. Y ésta es hoy la imagen que veo por mi ventana al levantar la vista.
Volviendo al redil, escuchaba la canción Prayin’ For Time, y no, no puedo resistirme a escribir la estupenda letra:
Estamos en la era de un hambre que debió quedarse en el pasado, dándole la mano a la ignorancia y a excusas y justificaciones. Los ricos dicen que son pobres, mientras que los demás ya no estamos seguros de si tenemos suficiente. Así y todo seguimos acumulando, porque Dios ha dejado de llevar la cuenta. Me imagino que en algún instante nos dejó solos jugando, y cuando se dio la vuelta todos los niños de Dios nos escapamos por la puerta de atrás.
Es difícil amar cuando hay tantas cosas que odiar. Y es difícil aferrarse a la esperanza cuando apenas quedan. Y sobre nosotros los cielos magullados nos dicen que es demasiado tarde, y que deberíamos estar rezando pidiendo tiempo.

Éste es el aspecto que tuvo mi casa durante el paso del huracán por mi isla. Un santuario.
Al llegar a casa por la noche y ponerme a preparar el post, me encontré este texto entre los documentos rotos en mi escritorio virtual, que es como un cajón de donde saco pedazos de papel. En este caso, algo que escribí hace mucho y que podría dejar ahí, en una W sin título, pero no sería justo. No sería justo con gente a la que quiero.
Acabo de llegar de comer con mi familia. Siempre he considerado que mi familia son mis padres, mis hermanos y mis abuelos. Con los años se unieron con fuerza todos mis sobrinos. Los demás, como dice mi padre, son piojos pegados. Esa noción de familia ha ido modificándose en mi percepción en los últimos años. Por un lado, mis abuelos han ido apagándose, a la par por cánceres y alzheimer. Hace pocos meses que murió mi última abuela, con demencia senil y un tumor en la cabeza que prácticamente no le dejó espacio para nada, ni siquiera el recuerdo de sus nietos. Y el núcleo indivisible que formábamos los cinco, los tres hermanos y mis padres, se rompió también cuando el primogénito murió el año pasado.
La familia, evidentemente, ya no es la misma. Da igual los que ya no están, sigo considerándolos parte de esa esfera, de esos orígenes. Mi hermano sigue siendo familia, porque su recuerdo forma parte de ella, y eso no cambiará nunca. Está cuando nos reunimos a comer, en cualquier ocasión en que estemos “al completo.” Es imposible no pensar en él, echamos en falta su risa, su opinión (siempre discordante de la mía), y el vacío en la mesa está plagado de él. Pero nada es ya lo mismo. Cuando me preguntan cuántos hermanos tengo, contesto dos. No debería, porque no me preguntan cuánto hermanos he tenido. Pero no puedo dar ninguna otra contestación.

Hace varios días fui también a comer, pero no estábamos todos, sino mis padres y mi cuñada. Desde que se quedó viuda, mis padres, ella y sus hijos son como una nueva familia. “Como han cambiado las cosas desde hace dos años, ¿verdad, Yarince?” me dijo mi madre. Hace dos años nos reuníamos todos los fines de semana, como seguimos haciendo. Mis padres, mis hermanos con sus mujeres e hijos, y el solterón Yarince. Se nos unían a menudo mis dos primas con sus maridos y el bebé de una de ellas. Considero a esas primas como hermanas, tanto es lo que las quiero. Son dos fantásticas mujeres, fuertes como robles, que sufrieron el rechazo frontal de sus padres cuando crecieron sin cumplir sus expectativas. Hace años que ni siquiera se hablan con ellos, y se han integrado en mi familia como si fueran la suya propia. Los sábados y domingos en casa de mis padres eran una verdadera fiesta.
Todo eso era hace dos años. En este plazo, mi hermano mayor ha muerto. Mi otro hermano se ha separado y se ha ido a vivir con otra chica separada con dos niños, con lo que mi cuñada ya no viene a comer y mis tres sobrinos a veces tampoco. Una de mis primas se separó traumáticamente de su marido. Todo es distinto, y sin duda un poco más triste. Pero era de esperar. Cuando mi hermano cayó en coma, se lo decía a mi madre. “Mamá, éramos una familia demasiado afortunada, nunca hemos tenido grandes problemas. Y los golpes llegan, más tarde o más temprano. Tendremos que aprender a vivir con ellos.”
Sin embargo, le mentí. Yo me sigo considerando afortunado por la familia que tengo. Echo muchísimo de menos a mi hermano, tanto que a veces la boca me sabe a sangre. Pero sigo sintiendo que fue una bendición conocerlo, que aprendimos mucho juntos, y que me queda una familia fabulosa por la que no puedo más que dar las gracias. Especialmente por esa mujer que ahora tiene los ojos tristes, y que responde cuando la llamo mamá. Me moriría si me faltara mi madre. Y no es una frase hecha, si ahora mismo me faltara, creo que me moriría o me mataría. A veces pienso que vivo por ella. No soy de los que piensa que la muerte es una alternativa a la vida, por dura que sea, pero debo reconocer que si alguna vez he tenido una tentación autodestructiva, la simple idea de la desolación de mi madre me ha hecho descartar por completo esa alternativa.

La llaman nicotiácea, y es una planta que sólo nace a la sombra de la actividad humana. En arcenes y obras. En asfaltos rotos.
Terminamos hoy de comer y fuimos mi hermano, ella y yo a coger hierbas aromáticas. Cogimos unas matas de orégano y unas ramas de romero que me fascinaron, de ahí todas las fotos que les hice y que pueblan hoy el post. Los que nos pasamos la vida en la ciudad casi nos convencemos de que las especias crecen directamente en los tarros, y es como un milagro verlas en el campo, arracimadas en tallos espigados y desafiantes. Y el olor, ese olor fresco de especie verde, imposible de encerrar en vacíos de mentira. “Ponlas en un tarro de esencias de los que tú tienes junto con un poco de alcohol, verás que tu casa se llena de olor. Usa el romero, es una maravilla.”
Mi madre me acompañó hasta el portalón y nos despedimos. Seguimos hablando un rato, ella apoyando la cara en la madera verde y yo desde el coche, con la puerta abierta. Finalmente le mandé un beso volado y arranqué. Como siempre, se quedó allí de pie hasta que llegué a la curva donde me pierdo de vista. Deseé tener un descapotable para poder chillarle “te quiero.”

Al igual que este texto, tengo muchos recortes, a algunos de los cuales les tengo especial cariño, pero que no son publicables. Al menos, no aún. Lo que sí es publicable es este poema:
No sé que hacer con tus cartas.
Quemarlas,
hacerlas picadillo
convertirlas en pasta en un bol de agua.
Publicarlas en un semanario
o presentarlas como prueba de que un día
me escribías con tinta dulce
y tu firma se adornaba con besos
y no con sellos de notario.
Me pregunto si puedo demandarte.
Exigirte daños y perjuicios
por no cumplir las promesas
que dejaste por escrito.
Obligarte a reintegrarme las caricias
que te fuiste sin darme.
Que un juez te condene a darme
todos y cada uno
del millón de besos que me prometiste.
Tus notas con frases de colores,
tus cartas peladas de amor
escritas en papel cebolla.
Las pruebas de una gran paradoja,
la esfinge de una cultura extinta.
Tus letras brillando en mis manos
desde miles de horas atrás,
recordando estrellas muertas.

Voy en esta guagua (autobús), y espero llegar a su destino.
Para terminar quiero decir que me ha llegado la felicidad, y está dentro. Batallando con demonios bien armados, pero ahí, magullada, sobreviviendo. Más valiosa si cabe porque ya no esconde las marcas de los puntos de sutura, ni el costado abierto por mi hermano, ni el desgarro de Román en el mismo pecho. Soy feliz porque sé, porque me duele la herida, porque el pudor se extirpó con el láser.
Yarince esperaba, pero ya dejó de esperar. Yarince buscaba, pero ya dejó de buscar. Y es en esa desidia sin culpa, en esa indolencia serena, donde encontré. No me falta nada, porque siempre lo tuve todo. Soy tan afortunado que incluso tengo el dolor, un catalejo mágico por donde presencio lo que pudo ser. Y lo que pudo ser no me gusta, pero sí me gusta lo que soy.
Soy un hombre nuevo, sin recortes rebuscados en la barba ni en el comportamiento. Un hombre de camisa y tenis, de chaqueta y vaqueros, de principios. Un hombre sin anillos, que deja el pub por la cabaña y las plumas por las alas.

Ha costado tiempo, no puedo negarlo. Y la primera prueba de mi salida a flote fue un comentario de nochevieja, de un amor viejo como aquella misma noche, que me decía que se me veía mejor que nunca. El segundo piropo que recibo de él en cuatro años. Estos últimos seis meses me han cambiado, sin duda, pero éste es el primer atisbo que tengo de que ha sido para bien.
El cambio es de dentro para fuera. Me decía este ex que se me ve paz, serenidad, belleza. Que transmito dulzura. Será la primera vez que transmito eso en mucho tiempo, había perdido por completo la costumbre. Y me siento bien, porque ya he puesto límites. He establecido fronteras, y están todas en mi piel. Detrás de ella, mi felicidad. Sobre ella, en toda su bendita superficie, el placer.

Comentario:
Yo ya no busco.
Y por el simple hecho de dejar de hacerlo te das cuenta que a veces no vemos las cosas porque las tenemos al lado y nos empeñamos en buscarlas más allá. Con los años uno aprende a mirar.
Un beso.
Y por el simple hecho de dejar de hacerlo te das cuenta que a veces no vemos las cosas porque las tenemos al lado y nos empeñamos en buscarlas más allá. Con los años uno aprende a mirar.
Un beso.
Comentario:
¿Quieres bailar conmigo?
No digas que no sabes, no es excusa, yo tampoco sé.
Besotes.
No digas que no sabes, no es excusa, yo tampoco sé.
Besotes.
Comentario:
Apetece callarse porque las palabras a veces son sólo remedo inútil de otras cosas. Apetece callarse y compartir alféizar en esa ventana, trayecto en autobús y si acaso hablar (que no escribir, que todo harta cuando todo lo ocupa) hasta que el alba vistiera la nieve del Padre de azul desvaído.
Apetece gritar.
Volar.
Y lo más parecido sólo puede ser ahora decir que Me Alegro de Corazón de "verte" así.
pd: ya sabes que te tomo la palabra. Del 2006 no pasa.
Apetece gritar.
Volar.
Y lo más parecido sólo puede ser ahora decir que Me Alegro de Corazón de "verte" así.
pd: ya sabes que te tomo la palabra. Del 2006 no pasa.
Comentario:
Yarince, has sido elegido; pásate por mi blog ;) Un besito
P.D.- me alera mucho tu vuelta
P.D.- me alera mucho tu vuelta
Comentario:
Enorme alegria siento al acercarme a tu rincón y encontrarte de nuevo, saber que estas bien, a pesar de todos los palos que da la vida. Sigue superandolos con ese amor maravilloso que tienes y que das.
Emocionante post que me ha hecho recordar a mi madre, sobre todo la frase "me moriría si me faltará mi madre". te entiendo porque yo aun no lo he superado, hace un año que no está y sigo soñando con ella cada noche. Y cada día sigo pensando que debería haberle dicho miles de veces más " te quiero".
Un abrazo y mucho cariño.
Emocionante post que me ha hecho recordar a mi madre, sobre todo la frase "me moriría si me faltará mi madre". te entiendo porque yo aun no lo he superado, hace un año que no está y sigo soñando con ella cada noche. Y cada día sigo pensando que debería haberle dicho miles de veces más " te quiero".
Un abrazo y mucho cariño.
Comentario:
La eternidad se escapa por los agujeros de mis bolsillos, pero cuando entro aquí y leo tus palabras algo eterno me toca...
Miles de sonrisas, miles de abrazos para ti Maestro.
Muxus!!:)
Miles de sonrisas, miles de abrazos para ti Maestro.
Muxus!!:)
Comentario:
Mi querídisimo guerrero...hoy mi alegría tiene tu nombre. Me has hecho recordar este poema de Cristina Peri Rossi que nunca puedo dejar de leer o recordar sin estremecerme:
Querida Mamá
¿Cuándo te morirás
para que yo pueda suicidarme
sin sentimiento de culpa?
Te debo una carta. La que durante todo este tiempo no he querido mandarte para respetar tu silencio. Eres increíble, Yarince.
Un besazo!
¿Cuándo te morirás
para que yo pueda suicidarme
sin sentimiento de culpa?
Te debo una carta. La que durante todo este tiempo no he querido mandarte para respetar tu silencio. Eres increíble, Yarince.
Un besazo!
Comentario:
Me alegro de poder volverte a leer. Ciao.
Comentario:
Yarince!!! qué alegría volver a leerte después de tanto tiempo (sonrisa)... la verdad es que me has dejado sorprendida, tanto que no sé qué decir, así que simplemente te dejo un abrazo enorme y una sonrisa que ilumine todas las dudas que puedan quedarte ¿vale?.
Un abrazo
Un abrazo
Comentario:
Un abrazo enorme querido :-)
Comentario:
Amigo, el frío llega hasta mi isla. Como ves, tengo nuevo blog, pero sigo con alas.
Me alegra leerte así. Llevaba tiempo sin pasarme...casualidad?
besos guapo
Nay
Me alegra leerte así. Llevaba tiempo sin pasarme...casualidad?
besos guapo
Nay
Comentario:
Yarince, perla oceánica, batiente coloramen,
cuando te descubro entre post antiguos, comentando entre la
complicidad y el cariño que tan sabiamente construimos, del que
disfrutamos, del que crecemos, me hincho de emoción, mi niño canario,
tenerfeño, guanajo, como me enseñaste y con tanta dulzura te
nombro hoy; cuando te descubro, como hoy, tan lleno de vida, me
alegra, aprendo, adquiero tu belleza, porque así, amigo, te quiero.
Me dicha, que ese cambio también haya sido compartido, en parte, por
mí.
te sigo leyendo,
León
cuando te descubro entre post antiguos, comentando entre la
complicidad y el cariño que tan sabiamente construimos, del que
disfrutamos, del que crecemos, me hincho de emoción, mi niño canario,
tenerfeño, guanajo, como me enseñaste y con tanta dulzura te
nombro hoy; cuando te descubro, como hoy, tan lleno de vida, me
alegra, aprendo, adquiero tu belleza, porque así, amigo, te quiero.
Me dicha, que ese cambio también haya sido compartido, en parte, por
mí.
te sigo leyendo,
León
Comentario:
Qué rico volver a leerte, saberte bien, lleno de energía, en paz, transmitiendo tantas cosas buenas. Siempre, siempre, siempre, y no me cansaré de decirlo, siempre tocas algo aquí dentro.
Comentario:
De adentro para afuera: la felicidad y la paz interior; el placer sobre la piel. Estoy en ello (cuesta, ¿eh?)porque el poema es un espejo de esos que tú y yo compartimos, en sincronía, en la galería africana...
Mi querido y dulce Padrino: te beso
Mi querido y dulce Padrino: te beso
Comentario:
Dios mío, Yarince, que has echo llorar,( como siempre). Qué soberana alegría volverte a leer, como te echaba de menossssss.....
Ahora y aquí...es cierto, estás más dulce...(pero siempre fuíste dulce para mí)tu lo sabes...
Bueno todo lo que relatas en ese retazo tuyo guardado en tu escritorio virtual, me ha dejado la garganta a punto de tragar un litro de agua de un sopapo...mis primeras lágrimas, han podido paliar la sensación de leerte :
- Como siempre, se quedó allí de pie hasta que llegué a la curva donde me pierdo de vista. Deseé tener un descapotable para poder chillarle “te quiero.”
Eso Yarince, me ha superado...
Te adoro bien lo sabes, y aúnque pase el tiempo (y ojalá que sea por mucho tiempo). Te seguiré tentando a algo que siempre mantuve en mi cabeza desde el primer momento en que te conocí...aquí..
Millones de besos.
Ahora y aquí...es cierto, estás más dulce...(pero siempre fuíste dulce para mí)tu lo sabes...
Bueno todo lo que relatas en ese retazo tuyo guardado en tu escritorio virtual, me ha dejado la garganta a punto de tragar un litro de agua de un sopapo...mis primeras lágrimas, han podido paliar la sensación de leerte :
- Como siempre, se quedó allí de pie hasta que llegué a la curva donde me pierdo de vista. Deseé tener un descapotable para poder chillarle “te quiero.”
Eso Yarince, me ha superado...
Te adoro bien lo sabes, y aúnque pase el tiempo (y ojalá que sea por mucho tiempo). Te seguiré tentando a algo que siempre mantuve en mi cabeza desde el primer momento en que te conocí...aquí..
Millones de besos.
Comentario:
MAGNIFICO!
Tu post, tu valentía, tu corazón, tu intuición, tu inspiración!... tu!.
Esa dulzura de la que hablas... no es que haya aparecido de un tiempo a aqui, es que quizá él no supo verla antes... por que sabes?, siempre ha estado ahi, como no estar?, eres tu!.
Un besazo!
Tu post, tu valentía, tu corazón, tu intuición, tu inspiración!... tu!.
Esa dulzura de la que hablas... no es que haya aparecido de un tiempo a aqui, es que quizá él no supo verla antes... por que sabes?, siempre ha estado ahi, como no estar?, eres tu!.
Un besazo!
Comentario:
Me alegro mucho de esta vuelta con tanta fuerza.
Veo que tu esencia sigue intacta.
Besos
Veo que tu esencia sigue intacta.
Besos
Comentario:
Hola Yarince...
La verdad es que me alegro sinceramente de que todo te vaya tan bien. ¿Sabes? pese a que ya no tenemos tanto contacto, pese a que ya no escribes con tanta asiduidad y nos leemos de ciento en viento, no son pocas las veces que me acuerdo de ti y pienso ¿Cómo le irá ahora al guerrero, al ave fénix resurgida de la ceniza y que vuela entre silencios?
Ahora que llevo casi un año y medio con esto de los blogs, recuerdo con especial cariño mis primeros días de andanzas y cómo di con el rincón del guerrero Yarince. Tú y otras tres muchachas fuisteis las primeras letras virtuales de las que leí. Letras que ya no frecuento tanto como querría, pero de las que me gusta saber de vez en cuando. Y si resulta que, además, las noticias que recibo son positivas y alegres, me siento todavía mejor.
Yarince, de verdad que me alegro de que las brumas de la duda y el temor se te hayan disipado. Disfruta del día despejado.
Un fuerte abrazo.
La verdad es que me alegro sinceramente de que todo te vaya tan bien. ¿Sabes? pese a que ya no tenemos tanto contacto, pese a que ya no escribes con tanta asiduidad y nos leemos de ciento en viento, no son pocas las veces que me acuerdo de ti y pienso ¿Cómo le irá ahora al guerrero, al ave fénix resurgida de la ceniza y que vuela entre silencios?
Ahora que llevo casi un año y medio con esto de los blogs, recuerdo con especial cariño mis primeros días de andanzas y cómo di con el rincón del guerrero Yarince. Tú y otras tres muchachas fuisteis las primeras letras virtuales de las que leí. Letras que ya no frecuento tanto como querría, pero de las que me gusta saber de vez en cuando. Y si resulta que, además, las noticias que recibo son positivas y alegres, me siento todavía mejor.
Yarince, de verdad que me alegro de que las brumas de la duda y el temor se te hayan disipado. Disfruta del día despejado.
Un fuerte abrazo.
Comentario:
Ummmm... sigo teniendo el cargo ¿no?
Jajajaaaaaa
Jajajaaaaaa
Comentario:
La espera ha merecido la pena. Un post brillante, magnífico.
Fdo. Nepri, el Dios de la Cosecha (reencarnado) XDDD
Fdo. Nepri, el Dios de la Cosecha (reencarnado) XDDD





