salto al vacío

Me hice unas alas hace veinte años, cuando se me empezaron a romper los sueños. Decidí engarzarlos usando una hebra de brillos plateados que hilé del empacho de realidad y rutina que se acumulaba debajo de la cama, usando la rueca que me encontré paseando por las nubes.
Las uso tanto que no les da tiempo a acumular polvo. Me escapo con ellas a menudo, saltando desde la ventana de mi dormitorio. Nadie me ve, porque en las ciudades nadie mira hacia arriba. Empiezo a batirlas con fuerza, y cada uno de aquellos sueños se infla y me hace subir hasta que se apagan los ruidos de la ciudad.
Es entonces cuando ellas toman su rumbo propio, embarcándome en una aventura que es cada vez distinta. A veces me llevan al estudio donde esculpo a un David de ojos tiernos y a un crucificado que oculta los clavos en puños de furia. O me sientan en el embarcadero de una isla que no es negra y que sí es isla a escribirle poemas al amor que me dejó el cuerpo oliendo a romero. Me sueltan en un velero perdido en un océano desconocido o me dejan naufragar en una isla donde no falta de nada. En esos viajes soy yo quien aplaude en el estreno de El león en invierno y quien toma absenta con Erik Satie en los cafés de Montmartre.
Mis alas tienen también sueños rotos con tu nombre, que me llevan a mundos donde eres el modelo de mi David y mi Cristo, el timonel de mi velero y el viernes de mi naufragio, porque tú no podías faltar en mi isla. Que me sientan a tu lado en el teatro y el café en las callejuelas del Sacre Coeur. Me llevan volando a una cama deshecha donde me desperezo y beso tu piel de olor de romero.
Por eso no me encuentras. Porque me he ido volando a buscarte.

Comentario:
No, Yarince no es de este mundo. Quizas su otro nombre, el terrenal, pero Yarince eleva sentidos que juegan como mariposas por encima de las nuves.
Comentario:
Yo también cree unas alas capaces de llevarme lejos en los momentos en que se empieza a ahogar el corazón. Abro mis alas y dejo que el viento de la noche envuelva mis alas y me guie a paraderos desconocidos, donde robar cada esencia y hacerla mia.
Buen viaje en cada una de tus noches!
Buen viaje en cada una de tus noches!
Comentario:
Sshhhh... No despertéis al ángel. Te beso desde mi propia isla luminosa y calma: desde mi refugio.
Comentario:
Vuelas en sueños? qué suerte, yo procuro comprar billetes de avión!
Comentario:
He vuelto y vengo a saludarte, y a leerte por supuesto, algunas cosas parecen que no cambian, por suerte...
Comentario:
Bello, como siempre.
Comentario:
Yarince volador... ángel en tus propios sueños y en los nuestros. Saca bien el catalejo desde lo alto y disfruta de la vista... pero no busques porque la búsqueda es la mayor de las vendas.
Yo, sin embargo, aún después de tanto tiempo leyéndote, disfruto horrores con el hallazgo de leerte.
Un besazo volador!
Yo, sin embargo, aún después de tanto tiempo leyéndote, disfruto horrores con el hallazgo de leerte.
Un besazo volador!
Comentario:
Felicidades. Como siempre, precioso
Comentario:
Cada vez mas me dejas sin palabras, siempre termíno diciendote la envidia que me das al poder expresarte de la forma en que lo haces, de la forma en que haces tan sencillas las cosas cuando las escribes, cuando nos abres tu corazoncito...
¿No te ha dado por pensar que esas alas en realidad son tuyas, y que lo que te terminaste inventando eran piernas de un mortal, cuando tu verdadero mundo es menos terrenal como tu sentimientos....?
Chico... no eres de este mundo, te lo aseguro.
Un besazo!
¿No te ha dado por pensar que esas alas en realidad son tuyas, y que lo que te terminaste inventando eran piernas de un mortal, cuando tu verdadero mundo es menos terrenal como tu sentimientos....?
Chico... no eres de este mundo, te lo aseguro.
Un besazo!





