Fisterra-Muxía, el único camino que no tiene a Santiago como meta, sino de origen
El Camino Fisterra-Muxía es la única de las rutas jacobeas que no tiene su meta en Santiago de Compostela, sino su origen. La visita del Santo Cristo de Fisterra y el Santuario de A Barca, en Muxía, como remate de la peregrinación jacobea, está documentada desde los primeros siglos de esta tradición.
En la actualidad la prolongación de este itinerario hasta la Costa da Morte es un ritual que siguen muchos peregrinos, que desean llegar hasta el Finis Terrae (Fisterra) para seguir disfrutando de la espiritualidad de la ruta y conocer alguno de los parajes más impresionantes de la costa europea occidental.
Esta ruta parte el antiguo convento franciscano de San Lorenzo de Trasouto, saliendo de Santiago por Ames. La ruta sigue por Negreira, Mazaricos, Zas, Vimianzo y Dumbría, donde desemboca en cascada el Río Xallas.
Cee es paso obligado para entrar en la Península de Fisterra, desde donde se llega a Muxía y Corcubión, que se caracterizan por ser los pueblos pesqueros de la Costa da Morte, ante de concluir el camino en Fisterra.
En la actualidad la prolongación de este itinerario hasta la Costa da Morte es un ritual que siguen muchos peregrinos, que desean llegar hasta el Finis Terrae (Fisterra) para seguir disfrutando de la espiritualidad de la ruta y conocer alguno de los parajes más impresionantes de la costa europea occidental.
Esta ruta parte el antiguo convento franciscano de San Lorenzo de Trasouto, saliendo de Santiago por Ames. La ruta sigue por Negreira, Mazaricos, Zas, Vimianzo y Dumbría, donde desemboca en cascada el Río Xallas.
Cee es paso obligado para entrar en la Península de Fisterra, desde donde se llega a Muxía y Corcubión, que se caracterizan por ser los pueblos pesqueros de la Costa da Morte, ante de concluir el camino en Fisterra.





