El Camino del Norte sobrevive al auge de la ruta francesa
El Camino del Norte, ruta que entra en Galicia a través de Asturias, comenzó a ser empleado por los peregrinos inmediatamente después del descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago (Siglo IX).
Este itinerario poseía una vitalidad semejante a los demás caminos jacobeos, antes de los que, en los siglo XI y XII, los monarcas hispanos potenciasen el Camino Francés como ruta privilegiada para llegar a Santiago de Compostela.
Aún así esta circunstancia no provocó la decadencia de este itinerario y en la actualidad se está intentando potenciar con una mejora y ampliación de los albergues para los caminantes que discurren por el mismo.
El Camino del Norte entra en Galicia a través de la localidad lucense de Ribadeo y su primera etapa concluye en Lourenzá, desde donde el peregrino continúa hasta Mondoñedo y Abadín. Posteriormente la ruta sigue hasta Vilalba, Baamonde y Sobrado dos Monxes, donde ya enlaza con el Camino Francés, hasta Arzúa, última parada antes de llegar a Santiago.
Este itinerario poseía una vitalidad semejante a los demás caminos jacobeos, antes de los que, en los siglo XI y XII, los monarcas hispanos potenciasen el Camino Francés como ruta privilegiada para llegar a Santiago de Compostela.
Aún así esta circunstancia no provocó la decadencia de este itinerario y en la actualidad se está intentando potenciar con una mejora y ampliación de los albergues para los caminantes que discurren por el mismo.
El Camino del Norte entra en Galicia a través de la localidad lucense de Ribadeo y su primera etapa concluye en Lourenzá, desde donde el peregrino continúa hasta Mondoñedo y Abadín. Posteriormente la ruta sigue hasta Vilalba, Baamonde y Sobrado dos Monxes, donde ya enlaza con el Camino Francés, hasta Arzúa, última parada antes de llegar a Santiago.