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Vivir Viviendo
Vida y obra de un joven sin demasiadas vivencias y ninguna obra
Acerca de
De gargantas cortadas, baños sin limpiar, patoaventuras varias y personas que siempre se piden escalope con patatas en lugar del menú del día. Alguna vez hablaré del resto de las cosas, si bien no será lo habitual.
Sindicación
 
Adaptation. El Ladrón de Orquídeas
Por ventura, a lo largo de mi vida me he sentido integrado allá donde he ido. Sé que no todo el mundo tiene esa suerte y sé tambien que la adaptación a determinados entornos sociales puede ser muy dura.

Sin embargo ha habido tres de estos entornos que me han hecho sentirme como una pieza que no encajaba.

En mi barrio, al poco de nacer, el ayuntamiento aprobó la construcción de muchas viviendas sociales. Viviendas que regalaron a gente de mala vida quienes lo primero que hicieron fue vender los electrodomésticos, pomos de puertas, puertas, grifos y cualquier cosa vendible de estas viviendas para despues hacerme pensar que mi barrio era un barrio en el sentido más despectivo de la palabra. Las pasé bien putas con las pandillas que se formaron e incluso llegué a tener miedo de caminar sólo por las calles de mi zona. Con los años, debido a la evolución urbanística, mi barrio se acercó al centro de la ciudad y hoy en día, por suerte, es un buen lugar para vivir. No me considero una persona clasista ni racista, pero el gris es un color con muchas tonalidades.

En 6º de EGB decidí cambiar de deporte tras llevar muchos años nadando (me aburría) y opté por el balonmano. Mala idea. El grupo, ya formado, me recibió con esa crueldad que sólo los niños tienen. Me sentí en muchas ocasiones humillado e insultado. Pero nunca permití que nadie me levantara la mano. Me tiré el año viendo como los demás jugaban desde el banquillo. No me gusta marginar a nadie y nunca lo hago, pero desde luego, prefiero ser marginador a marginado.

En la facultad no sentí miedo ni humillación. Simplemente, no entraba dentro de los planes de profesores que esperaban que yo lo diera todo cuando ellos no ponían el más mínimo interés, ni de aquellos flipaos que estaban convencidos de que llegarían a triunfar en Hollywood, en la Ser o a ser presentadores del telediario de antena3. Mi objetivo en la vida no es llegar a más ni tener más. Porque no es más feliz ni más rico quien más tiene, sino quien menos necesita. Y una buena manera de lograrlo es con una buena capacidad de adaptación.