logotipo

img_google
Vivir Viviendo
Vida y obra de un joven sin demasiadas vivencias y ninguna obra
Acerca de
De gargantas cortadas, baños sin limpiar, patoaventuras varias y personas que siempre se piden escalope con patatas en lugar del menú del día. Alguna vez hablaré del resto de las cosas, si bien no será lo habitual.
Sindicación
 
Una gota es suficiente
Algunas veces, cuando mi casa está tranquila y vacía, salgo a la terraza a echarme un cigarro. Habitualmente, fumar suele ser un mero complemento, un actor secundario de otra actividad. Pero en este momento, es digno de un óscar.

Particularmente, me gusta cuando llueve. Hoy llovía, y mientras llovia yo fumaba, y mientras fumaba pensaba.

Pensaba el ciclo infinito del agua, en por qué a las palabras de amor les sienta tan bien la exageración. Pensaba en mi niña, como cada vez que alguien menta al amor.

Decenas de gotas estaban a punto de caerse, pero elegí una. Coloqué la punta del cigarro bajo ella. No tardó en resbalarse. Una gota es suficiente para apagar un cigarro.

La gota no tuvo que esperar a que saliera el sol. Simplemente, se evaporó antes que las otras.

Quizás mañana caiga sobre mi niña.
 
Volver a casa
Cada día a eso de las 3 y cuarto, vuelvo a casa. Vuelvo en coche con un amigo de toda la vida. El se va a currar y yo a comer. El trayecto dura unos 10 minutos.

Nunca me han gustado los desplazamientos, pero le estoy cogiendo cariño a este trayecto. Nos echamos un cigarro, ponemos un par de canciones que nos apetece oir y pitamos a gente a la que no conocemos de nada.

Poco a poco observamos la rutina de la gente que a esa hora también vuelve a casa, que nos cruzamos cada día, pero cuyo contacto con nosotros acaba ahí: Una chica que se parece a una amiga nuestra, una con un bonito culo que se baja de un ford fiesta rojo siempre en el mismo semáforo, otra que sobradita de kilos lleva las minifaldas más cortas que he visto en mi vida y que siempre se está besando con un macarrilla de barrio en la parada del autobús. Tal vez un día espere para ver si quien espera el autobús es ella o él.

Ayer en un semáforo el tipo del coche de al lado me saludó. No le había visto en mi vida. Bajé la ventanilla y le pregunté quien era. Se había equivocado. Se puso en verde y continué mi camino.

Me he tirado 6 años fuera de mi tierra. Supongo que este viaje me gusta porque en realidad simboliza mi vuelta a casa.