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Vivir Viviendo
Vida y obra de un joven sin demasiadas vivencias y ninguna obra
Acerca de
De gargantas cortadas, baños sin limpiar, patoaventuras varias y personas que siempre se piden escalope con patatas en lugar del menú del día. Alguna vez hablaré del resto de las cosas, si bien no será lo habitual.
Sindicación
 
El Pingüino Friolero
De niño, muy niño, mi cuento preferido era el del pingüino friolero. Hoy en día pienso a veces que hace ya demasiados años que no lo leo.

El pingüino friolero era, como su propio nombre indica, un pingüino al que no le gustaba el frío. Él vivía en el polo norte, en un iglú, pero no era feliz porque hacía mucho frío.

Así, el pingüino un día decidió poner una estufa en su iglú, pero este, por el calor, se derritió. El pingüino volvió a rehacer su iglú.

Triste, pero no rendido, decidió comprarse un abrigo. Pero el resto de pingüinos se reían de él, porque se supone que un pingüino hecho y derecho no tiene frío, y por tanto no debe llevar abrigo.

Finalmente el pingüino, tras mucho sufrimiento y mucho cuento que recuerdo demasiado vagamente para resumir aquí, encontraba su lugar y la felicidad en las cálidas islas de los mares del sur.

Durante muchos años pensaba que el cuento me gustaba simplemente porque el pingüino me caía simpático. Ahora se que era porque, aunque no sea friolero, y menos aún un pingüino, yo soy el pingüino friolero.

Y no, aún no he encontrado los mares del sur.
 
Curso de contenido y desarrollo de ideas idílicas (2)
Segunda Parte: Ser bueno es malo

En esta segunda lección de este curso, pretendo dar cabida a un asunto que durante años me trajo por caminos amargos: la senda de la conciencia, si bien en ocasiones es reconfortante, no es, en absoluto, práctica.

Vivir como una buena persona da el privilegio de evitar muchos conflictos internos, pero tiene grandes desventajas:

- Ser buena persona no te hace ligar. A diario vemos ejemplos de personas que se enamoran de gente que no hace más que putearlas. Ellos, llamemosles "malos" son quienes se llevan a la chica (o chico, según el caso) mientras que los buenos son quienes lavan los platos rotos de esas relaciones.

- Ser buena persona limpia la conciencia, pero no evita las penas. No evita sentirse mal por cosas que pasan en la vida diaria incluso cuando no seamos culpables de ellas. Los "malos" sin embargo viven ajenos a este tipo de conflictos y tienden a ser más felices.

- Ser buena persona no da de comer. Nadie contrata a nadie porque sea bueno, sino porque sea productivo, ni suma puntos a la hora de hacer unas oposiciones. De hecho, ser buena persona implica que vas a tener conflictos morales a la hora de ascender en tu trabajo, cuando los "malos" no tendrán ningún problema en pisotear a quien sea. No nos engañemos, ellos suelen ser quienes llegan lejos.

- Ser buena persona no ayuda en las transacciones sociales. De hecho, está demostrado que cuando, por ejemplo, alguien nos tiene que atender, atenderán mejor a quien monte un numerito que a quien espera pacientemente.

Por estas razones destacadas (representativas de muchas otras) determino que los sueños son más fáciles de realizar si nos deshacemos de cargas morales y aprendemos a bajar el listón de nuestra conciencia. Ser bueno solo sirve para la familia y los amigos más allegados, pero para nada más en la vida. Sin embargo la gente tiene miedo a los "malos", y suelen ser más respetosos con ellos, prefieren tenerlos contentos a ellos que a quienes saben que no les van a hacer nada.
 
¡¡¡¡¡Nuevo!!!!! Curso de contenido y desarrollo de ideas idílicas
O "cómo aprender a morir sin perder la vida"

Bienvenidos amigos a este curso totalmente gratuito en el cual pretendo demostrar, a traves de una serie de teorías de periodicidad incierta y basadas absolutamente en nada que se pueden llegar a vivir una gran parte de los sueños que tenemos en nuestra cabeza.

Parte Primera: "No se puede vivir del amor"

No se puede vivir del amor. Esto está claro. ¿Entonces por qué a veces nos dedicamos a planear nuestra vida en función de aquella que pareja que consideramos hecha para nosotros? Craso error, amigos, ya que en cualquier momento dicha relación puede desaparecer y por tanto todo lo que habíamos planeado desaparecerá, teniendo que recomponer toda nuestra vida e ilusiones, y no solo asimilar una ruptura parejil, que ya es suficientemente dolorosa por sí misma.

Esto, que tan simple parece, lo es más aún fijándonos en esa gran fuente de sabiduría kitch que a quien escribe gusta llamar iconografía audiovisual americana. Pondré dos ejemplos:

1. El personaje de Ewan McGregor en Moulin Rouge, llamado Cristian (Cristina), vive su sueño de ser escritor. Pero se enamora de una puta (que sí, que está muy rica y es bien maja, pero puta es bien puta) que le lleva a mil quebraderos de cabeza hasta que, finalmente, el se queda totalmente destrozado y llorando.

2. Michael Knight (Miguel Oscuro), un auténtico machote, sabe compaginar perfectamente su sueño de ser un ¿agente secreto? a bordo de un coche que es fantástico y que le acompaña en su senda de éxitos tanto en su trabajo como con el mundo femenino, con una novia en cada puerto.

Así, vemos una clara diferencia, en dos hombres, cada uno a su manera, llenos de atractivo para el amor y de talento para el trabajo, Michael Knigth es más feliz porque si un rollete le sale mal no desmorona su vida, y sin embargo el ingenuo Cristian sufre como si fuese un personaje de una obra de Wenger (el literato, no el entrenador).

La conclusión a la que pretendo hacer llegar a quien (desafortunadamente para él) siga este curso es que, en igualdad de condiciones, es más feliz quien vive el amor como algo más de su vida, y no quien la centra en torno al amor.
 
Vivir Viviendo
Hace ya mucho tiempo que tengo este blog. Durante su vida, la mía ha pasado por diversos avatares, muchos de ellos expresados a mi manera, y otros que, por mantener limpio el corazón de quienes lo leen y mi conciencia, no ha tenido oportunidad de salir a la palestra.

En el último periodo de esta etapa, estos avatares han ido en aumento de una manera incontrolada, y ha sido así porque me olvidé del espíritu con el que había construído este blog, un reflejo de mis anhelos, mis pensamientos y mis principios, si bien, como ya he dicho, no he podido sacarlos todos a relucir.

Hace unos días pensé que me había cansado de mi vida. Pero gracias a dios el problema no era ese sino que me había olvidado de mis propios principios. Me cansé de ejercer de bastón de mis propios problemas.

Llevo mucho tiempo ignorando quien soy, pero hace unas horas me he vuelto a sentir como cuando escribía aquello de "vivir viviendo". Me he acordado de como debo ser para buscar, como bien dicen sabios como el asturiano en londres o punset, el fin último de la existencia humana: la felicidad.

Por tanto, vuelvo a vivir viviendo. Bienvenidos a mi nueva, propia y antigua vida.

He vuelto.
 
Aprender a volar
Aprender a volar suele resultar difícil si eres una persona normal. No es solo ponerse unas alas y dejarse llevar. Hay que hacer muchas cosas entremedias para batir las alas sin caerse al profundo abismo del fracaso.

De forma individual se necesita seguridad y fe. Si uno no cree en sí mismo, las alas se mueven pero no llevan a ningún sitio. Sin fe, las alas te llevan, pero no se mueven. Dejarse llevar sin movimiento es tan ridículo como mirar un reloj que lleva varios días parado y pensar que la hora que señala es la real.

Aprender a volar es engañoso y requiere de un profundo conocimiento de uno mismo. Hay que saber distinguir la seguridad del deseo y la fe del exceso de autoconfianza. Lo digo por experiencia.

Yo pensaba que sabía volar. Y durante un tiempo pensé que todo era como yo lo había inventado. Creí que volaba. Y luego pensé que a lo mejor todo aquello solo era un simple simulacro de un vuelo para el que no estaba preparado...

...aún