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Viviendo despacio
No son mejores que nosotros, sólo intentan parecerlo.
Acerca de
Viviendo despacio es mi modo de ver la vida, sin prisas, sin agobios, sustentado por la que es mi máxima verdad: hay muy pocas cosas que sean realmente importantes y merezcan la pena. Todo lo demás no me debe afectar.
Sindicación
 
Si no fuera por él a lo mejor yo no hacía lo que hago
A través de Microsiervos me he enterado de la muerte de Francis Crick, descubridor de la estrutura de doble hélice del ADN. No sé si esto a vosotros os dirá algo, pero fue un descubrimiento fundamental para el posterior desarrollo de muchas disciplinas relacionadas con la biología, genética, bioquímica... y por supuesto con la microbiología, área en el que voy a empezar a "trabajar" (espero ser un becario) a partir de septiembre. Sin su descubrimiento posiblemente yo no me habría decidido por estudiar biología, por eso he querido escribir este pequeño homenaje.
 
Comiéndome la cabeza
Ayer pasé toda la mañana en el laboratorio dando vueltas a una duda metafísica. Resulta que tenía que fijar unos ARNs a una membrana, y para ello hay que utilizar un horno de vacío. Tú enciendes el horno, esperas a que alcance una temperatura que no recuerdo, metes tus muestras y entonces enciendes la bomba de vacío. Esta bomba aspira todo el aire (y las partículas que contenga) y hace que en el interior del horno no quede nada. ¿Nada? ¿Puede existir un espacio en el que no haya absolutamente nada? Entonces, ¿ese espacio existe realmente? Sé que sí porque después puedo volver a introducir algo en él (normalmente aire). Pero mientras allí está hecho el vacío, ¿qué es (o no es) exactamente ese espacio?
En fin, se nota que no tengo demasiadas cosas que hacer, o que el calor me afecta mucho.
 
Viviendo muy despacio
Nota introductoria: Estoy en un ciber y cuando ya tenía el post casi acabado se ha saltado la luz y lo he perdido todo. ¿Hay algo peor en el mundo?

Como diría cualquier persona que tenga sus termorreceptores en buen estado: ¡me muero de calor! Esto es horrible, el calor hace que apenas haga nada productivo en todo el día, sólo vago como un alma en pena por el piso y el laboratorio, guardando fuerzas para la única hora del día en la que me muevo: la hora de jugar al baloncesto (en realidad es hora y media, pero la última media hora me dedico a jugar a tirones: ahora corro, ahora no hago nada, ahora no defiendo...).
Supongo que el que el calor me afecte tanto se debe (aparte de a mi extrema palidez) al hecho de que he pasado los últimos veranos en sitios no particularmente cálidos: Inglaterra, Escocia y San Sebastián (los dos primeros además no tienen canción del verano, lo que es casi tan importante). Por suerte sólo quedan cuatro días para que me vaya a Newcastle a estudiar inglés (es un decir), y allí espero disfrutar de cielos nublados y días de lluvia.
 
Prácticamente magia
No sé si a alguien más le pasará, pero cuando me pongo a pensar detenidamente en las cosas que hace la tecnología no puedo evitar pensar que en realidad todo es un engaño y que la magia es la que mueve el mundo. Cuando saco un pequeño aparato de mi bolsillo, introduzco una clave y al momento puedo oír las palabras de una persona que está tal vez a miles de kilómetros ¡y al mismo tiempo que las pronuncia! no soy capaz de creer ninguna explicación racional, eso tiene que ser cosa de magia.
Esto me empezó a pasar con las cintas de cassette, cuando era más pequeño no paraba de asombrarme de que al introducir una cinta en un radiocassette de allí saliera música. Y no digamos cuando grababa mi propia voz, eso era algo completamente mágico. Ahora esto me sigue ocurriendo con los teléfonos móviles, el Bluetooth, los aviones... (incluso a veces me pregunto cómo funciona exactamente una cremallera).
Tal vez esto suene un poco infantil, aunque supongo que introducir la magia en mi vida le da un toque de color muy necesario.
 
Presentación en sociedad
Este fin de semana he hecho algo que no había hecho jamás antes en toda mi vida: presentar a mi novia a mis padres. De hecho nunca les había contado nada acerca de mis anteriores novias, pero este fin de semana había planeado un día de playa con los amigos de la residencia y la única forma en la que Selene podía venir era quedándose a dormir en mi casa.
Al final se ha quedado desde el viernes hasta el lunes, hemos estado en Burgos y San Sebastián, al final los dos solos porque todos mis amigos se rajaron por el mal tiempo que hacía. La verdad es que salió un día bastante frío, pero pudimos bañarnos un rato en el mar y ver el Aquarium, que es una pasada.
Pensaba que el estar los dos en casa con mis padres sería bastante violento, pero todo fue muy bien, incluso les pareció bien que durmiéramos juntos. El sábado cenamos en un restaurante con toda mi familia y después estuvimos un rato de fiesta con mi hermana, y parece que Selene se encontró bastante a gusto. Estuvimos viendo mi colegio, los parques a los que iba yo a jugar de pequeño, el pueblo de mi abuela donde iba todos los fines de semana... ha sido realmente bonito.
Después lo dos nos volvimos juntos, ya que yo tenía que volver a laboratorio y ella que solucionar unos temas de una beca. Otra vez la realidad.
 
El torneo
Estoy en mi semana de vacaciones en casita, con mi querido 486 que evidentemente no tiene internet, así que ahora casi no puedo entrar a escribir. De todas formas mi vida últimamente es muy rutinaria, y en espera del gran acontecimiento de mañana (ya os contaré), voy a resumir el campeonato de Castilla y León de ajedrez.
Como ya dije en el anterior post me enfrenté con Caín en lo que parecía la partida decisiva del torneo. Ya comenté que ese tipo me parece de lo peor como persona, pero jugando al ajedrez es realmente bueno, así que planteé la partida con mucho cuidado, de forma bastante defensiva. Como resultado llegué a una posición mucho peor que la suya, pero en la que él lo tenía difícil para ganar, me defendí con mucho cuidado y cuando después de cuatro horas la partida ya eran tablas, hice una jugada lamentable y perdí. El único consuelo que me quedó es que Caín perdió también un par de rondas después (lo que me daba otra vez opciones de ganar el torneo), pero yo perdí otra partida (con el que finalmente sería el campeón) y acabé el campeonato en el tercer puesto con 5 victorias y 2 derrotas. Aunque me fui con sabor amargo es mucho más de lo que esperaba antes de ir, y como premio conseguí 150 euros que van directos al sobre del dinero para el tatuaje que me haré el próximo curso.
 
Enemigos para siempre
Caín es el principal favorito para ganar el campeonato de ajedrez de Castilla y León. Nos conocemos desde que teníamos 13 o 14 años, cuando nos enfrentamos en un campeonato sub-16, y creo que nos hemos caído mal desde siempre. Él es chulo, prepotente, facha, racista y machista (creo que no me dejo nada) y en algunos viajes cuando coincidíamos en el equipo de Castilla y León para ir a jugar al nacional he tenido que soportar cosas como verle ponerse en pie al pasar frente al Valle de los Caídos. En todas las partidas que hemos jugado ha habido una rivalidad terrible, y casi todas acabaron en tablas, sólo una vez él me ganó a mí. Esto hacía que en muchos torneos quedáramos empatados en el primer puesto, aunque los sistemas de desempate le han favorecido a él más veces que a mí. Cuando ya no teníamos edad para jugar en torneos juveniles yo dejé de jugar tanto y él continuó, además yo todos los veranos tenía algo que hacer que me impedía jugar más campeonatos.
Pero ahora volvemos a encontrarnos. Como ya he dicho él es el favorito y poca gente piensa que vaya a perder este campeonato, pero de momento los dos hemos ganado las dos partidas que hemos jugado y si seguimos así en un par de días nos tocará enfrentarnos, tal vez para decidir quién gana este torneo.
 
Sin interner
Después del cierre de mi resi he empezado a vivir en la peor de mis pesadillas: la vida sin internet. Me he convertido en un alma en pena que vaga por las salas de informática de las facultades (por las mañanas) y por los ciber (por las tardes).
Pero además de internet también tengo una vida real, y este verano va a ser un tanto estresante. Llevo una semana acudiendo al laboratorio de microbiología en el que espero hacer la tesis para aprender las técnicas básicas. Mañana me voy a León a jugar al campeonato de Castilla y León de ajedrez (y toda mi preparación se reduce a que ayer estudié durante una hora), después una semanita en casa y de vuelta al laboratorio hasta el 30. Vuelvo un día a casita y el 1 de agosto me voy a Newcastle a (presuntamente) aprender inglés. Y mientras tengo que estudiar para las dos que tengo en septiembre.
Espero tener también tiempo para postear de vez en cuando o acabaré acudiendo a las reuniones de blogueros anónimos. Felices vacaciones a todos (los que estéis de vacaciones).