Un nuevo instante
-¿Lo estas pasando bien?
*Si… todo esto es muy bonito. Parece mentira que lleve tantos años viviendo tan cerca de aquí, y nunca lo allá visto.
-¿No tienes nada que preguntarme?
*Mmmmmm… ¿Debería?
-No sé… me da la sensación de que no tienes ningún interés en mi. No sé si sabes que me gustas mucho. ¿Lo sabes?
*No me conoces.
-Para eso quedamos, por eso estoy aquí contigo…
Me abrazo. Me devolvió por un instante a la vida, me hizo sentir que hay segundas oportunidades, pero ¿Por cuánto tiempo?)
-Quiero besarte.
*Yo…
-¿Qué te pasa?
*No lo sé.
-¿Sabes algo? Nunca sabes que preguntarme, nunca sabes donde ir, nunca sabes si quieres volver a verme.
*Lo siento… sé que soy odiosa.
-No lo eres joder… eres una hija de puta.
*Hombre gracias, le daré tus recuerdos a mi madre.
-Joder es un decir.
*Ya… es para romper la tensión.
-Solo quiero besarte.
*Y yo quiero ser rica.
Que lo intente, no significa que pueda. Cada vez que intentaba acercarme a él… venían a mi mente pequeños flases de esa vida ya vivida, de ese sueño sin acabar, pero ya finalizado. Me odie por él, y por mi… odie estropear una tarde tan bonita, por comparar sus voces, sus gestos, su amor. Estábamos sentados en una mesa en una ladera, con vistas a un pantano y mientras yo trataba de ignorar ese silencio que se había acomodado entre nuestras bocas… él a pesar de todo, seguía diciendo que las mejores vistas era tenerme a su lado.
El regreso a casa lo hicimos en silencio. Bromeaba… yo asentía, mientras perdía mis sueños en el alcen de la carretera, en cada casa por terminar, en fachadas húmedas todavía de las lluvias... abrí la ventanilla y él me dijo que la volviera a cerrar. Tenía la calefacción puesta… y yo necesitaba respirar. Tenía tantas cosas que decirle, que por un momento quise coger su mano tan fuerte, que entendiera que lo que me pasaba es que tenía miedo. No lo hice, me acurruque como pude, teniendo en cuenta que el cinturón apenas me dejaba moverme.
Un semáforo en rojo. No sé que me dijo que le di una bofetada. Fue algo casual, sin intención… un juego, una broma. Estuvimos prácticamente toda la tarde así… él me sujeto las manos, y se acerco a mi.
Ya no existían centímetros entre nuestras bocas… ya no existía el aire, ni posibilidad de escapar. No cerré los ojos. Quería aprender ese nuevo momento. Quería saber a que sabían sus besos.
Esta mañana antes de entrar a trabajar recibí un mensaje de él.
Comienzo a sentir que ya no puedo pasar mucho tiempo lejos de ti…”
*Y yo comienzo a sentir que te puedo querer…
Solo lo pensé. Solo se lo dije en silencio, solo…
*Si… todo esto es muy bonito. Parece mentira que lleve tantos años viviendo tan cerca de aquí, y nunca lo allá visto.
-¿No tienes nada que preguntarme?
*Mmmmmm… ¿Debería?
-No sé… me da la sensación de que no tienes ningún interés en mi. No sé si sabes que me gustas mucho. ¿Lo sabes?
*No me conoces.
-Para eso quedamos, por eso estoy aquí contigo…
Me abrazo. Me devolvió por un instante a la vida, me hizo sentir que hay segundas oportunidades, pero ¿Por cuánto tiempo?)
-Quiero besarte.
*Yo…
-¿Qué te pasa?
*No lo sé.
-¿Sabes algo? Nunca sabes que preguntarme, nunca sabes donde ir, nunca sabes si quieres volver a verme.
*Lo siento… sé que soy odiosa.
-No lo eres joder… eres una hija de puta.
*Hombre gracias, le daré tus recuerdos a mi madre.
-Joder es un decir.
*Ya… es para romper la tensión.
-Solo quiero besarte.
*Y yo quiero ser rica.
Que lo intente, no significa que pueda. Cada vez que intentaba acercarme a él… venían a mi mente pequeños flases de esa vida ya vivida, de ese sueño sin acabar, pero ya finalizado. Me odie por él, y por mi… odie estropear una tarde tan bonita, por comparar sus voces, sus gestos, su amor. Estábamos sentados en una mesa en una ladera, con vistas a un pantano y mientras yo trataba de ignorar ese silencio que se había acomodado entre nuestras bocas… él a pesar de todo, seguía diciendo que las mejores vistas era tenerme a su lado.
El regreso a casa lo hicimos en silencio. Bromeaba… yo asentía, mientras perdía mis sueños en el alcen de la carretera, en cada casa por terminar, en fachadas húmedas todavía de las lluvias... abrí la ventanilla y él me dijo que la volviera a cerrar. Tenía la calefacción puesta… y yo necesitaba respirar. Tenía tantas cosas que decirle, que por un momento quise coger su mano tan fuerte, que entendiera que lo que me pasaba es que tenía miedo. No lo hice, me acurruque como pude, teniendo en cuenta que el cinturón apenas me dejaba moverme.
Un semáforo en rojo. No sé que me dijo que le di una bofetada. Fue algo casual, sin intención… un juego, una broma. Estuvimos prácticamente toda la tarde así… él me sujeto las manos, y se acerco a mi.
Ya no existían centímetros entre nuestras bocas… ya no existía el aire, ni posibilidad de escapar. No cerré los ojos. Quería aprender ese nuevo momento. Quería saber a que sabían sus besos.
Esta mañana antes de entrar a trabajar recibí un mensaje de él.
Comienzo a sentir que ya no puedo pasar mucho tiempo lejos de ti…”
*Y yo comienzo a sentir que te puedo querer…
Solo lo pensé. Solo se lo dije en silencio, solo…
Comentario:
Intentalo por lo menos. No tienes nada que perder.
Besos.
Besos.
Comentario:
¿Se puede llegar a querer a alguien sin tenerlo claro desde el minuto uno?
Buuufffff, vaya preguntita....
Yo, hoy por hoy, creo que no podría.
Buuufffff, vaya preguntita....
Yo, hoy por hoy, creo que no podría.
Comentario:
Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de mujer...no añado nada más...
Un beso
Un beso
Comentario:
Quizas sería bueno aquello de darse una nueva oportunidad, ojala este chico sea ese nuevo renacer, sé que es muy complicado, por experiencia lo sé, pero supongo que es lo que queda por hacer cuando no hay otra opción.
Animo! y disfruta lo que se te esta dando.
Saludos!
Animo! y disfruta lo que se te esta dando.
Saludos!
Comentario:
Déjate querer. No le olvidarás pero dejará de hacerte daño su recuerdo. Déjate querer y así irás aprendiendo a quererle. No dejes que los silencios os distancien, si sale mal, pensaras que no puede sercuando la realidad será que no has puesto de tu parte. Dile que sí que tienes miedo, dile que necesita paciencia, pero díselo, no dejes que los silencios hagan que se rinda porque solo tú sepas que sí tiene una oportunidad. Déjate querer, dejale que te quiera.





