Un Amor que nadie ve
El día anterior me sugerio que dejáramos de vernos. Y eso que ya de por si nos veíamos poco. Supongo que estaba cansado de inventar excusas para estar conmigo. Yo… simplemente estaba cansada.
No dije nada aquella noche. Le deje hablar… rara vez se soltaba. Le escuche en silencio, mientras me explicaba lo mucho que me quería y lo difícil que se le hacía no estar conmigo.
Era lunes. Estábamos en el trabajo en plena campaña, así que en lo último que tenía que pensar era en él, trabajo no me faltaba. Pero me faltaban fuerzas para seguir.
Es como cuando te duele una herida. Sabes que el mínimo roce, lo sentirás…y aún así, la acaricias, la miras, la escondes… solo para que no te hagan daño sobre ella.
Mientras atendía, yo misma notaba el cansancio en mi voz, en mi cuerpo, en los gestos. Quería detener el reloj, como solía hacer con el creyendo que así alargaba nuestros encuentros… y sentarme en cualquier esquina, de cualquier lugar. Quería inventar el silencio mas estricto. Entonces apareció él.
No entendía nada. Hoy por hoy, tampoco lo entiendo.
¿Falsas esperanzas? ¿Una ilusión mas?
No hay quien me entienda, ¿Verdad?
Si se va, lo reprocho, y si viene, también.
-Nunca olvidaré aquella sonrisa mientras bajaba las escaleras y me viste. Te juro que me dio un vuelco el corazón. Estabas tan bonita… y ese escote que llevabas que te obligaba a mirarte mas. ¿Sabes? Estaba por pedirte chinchetas, y que me las contaras una por una, solo para mirarte.
También pensé en pedirte cualquier cosa, de una de las estanterías de arriba, para obligarte a subir en una escalera, y al bajar… rodearte con los brazos y besarte.
Cuando me iba, al salir por la puerta, pensé en volver. Quería estrecharte, quería olerte, quería perder mis miedos en tu piel, y de paso, llevarme un poco de los tuyos. Estuve a punto de entrar… pero vi la cara de tu jefe, y pensé que al final me iba a denunciar por acosar a una de sus empleadas.
Me sonrió después de aquel repertorio… y me beso la mejilla.
-Te quiero niña.
Cuando me quedaba en silencio, siempre me lo decía. Creo que pensaba que era lo que esperaba escuchar en ese momento. Sentidos… recuerdo dos. Quizá por esos dos, mereció la pena nuestra historia.
-¿No dices nada?
*No sé… yo… querías dejarlo, y al día siguiente vienes.
-Creo que te hice daño.
*Bueno…
-¿Te hice daño?
*Mira tu mano izquierda. ¿Me dejas tu anillo?
-Seguiría estando casado.
*Entonces tu mismo lo has dicho todo.
-No te entiendo.
*Que me dejes, o me busques… no significa nada, porque seguirás estando casado.
-¿Por qué dejaste que esta historia llegara hasta este punto? Nunca te engañe.
*¿Por qué dejaste que empezara?
-Pensé que lo controlaría todo.
*Ya. Follar, y hasta la vista. ¿Siempre fue así con todas?
-Mas o menos.
*Ya.
-Te quiero, aunque no me creas.
*¿Puedes entender que no te crea?
-No quiero que me quieras.
*Yo tampoco quiero quererte, ¿Pero como se hace? Dime. Como me levanto cada día, sin saber si hoy sabré de ti, o si simplemente, no sabré mas de ti. Y cuando me pregunten mi última noche de amor, la reinvente. Cuando alguna amiga, de las intimas, me pregunten por mi secreto mejor guardado, en ved de decir que estoy enamorada de un hombre casado. ¿O que estuve embarazada de él? ¿Qué digo?
-¿Podrás perdonarme?
*Enséñame.
-¿A perdonarme?
*A olvidarte. Solo entonces podré perdonarte.
Esa noche me escondió entre sus brazos. No hicimos el amor. No lloré, no le dije nada, ni me dijo nada. Volvió a sintonizar la radio, y volvió a sonar canciones imposibles de olvidar, y mas difíciles aún de plasmar.
Canciones que te quitan de la boca todo, y se amontonan en el alma, dando cobijo, por un instante a ese vacío que va creciendo sin querer dentro.
Se quito el anillo, lo dejo en la mesita de noche, y me pidió perdón mientras me besaba los ojos. No lloré…
Aunque no os puedo prometer nada. Solo una cosa.
Le perdoné.
No dije nada aquella noche. Le deje hablar… rara vez se soltaba. Le escuche en silencio, mientras me explicaba lo mucho que me quería y lo difícil que se le hacía no estar conmigo.
Era lunes. Estábamos en el trabajo en plena campaña, así que en lo último que tenía que pensar era en él, trabajo no me faltaba. Pero me faltaban fuerzas para seguir.
Es como cuando te duele una herida. Sabes que el mínimo roce, lo sentirás…y aún así, la acaricias, la miras, la escondes… solo para que no te hagan daño sobre ella.
Mientras atendía, yo misma notaba el cansancio en mi voz, en mi cuerpo, en los gestos. Quería detener el reloj, como solía hacer con el creyendo que así alargaba nuestros encuentros… y sentarme en cualquier esquina, de cualquier lugar. Quería inventar el silencio mas estricto. Entonces apareció él.
No entendía nada. Hoy por hoy, tampoco lo entiendo.
¿Falsas esperanzas? ¿Una ilusión mas?
No hay quien me entienda, ¿Verdad?
Si se va, lo reprocho, y si viene, también.
-Nunca olvidaré aquella sonrisa mientras bajaba las escaleras y me viste. Te juro que me dio un vuelco el corazón. Estabas tan bonita… y ese escote que llevabas que te obligaba a mirarte mas. ¿Sabes? Estaba por pedirte chinchetas, y que me las contaras una por una, solo para mirarte.
También pensé en pedirte cualquier cosa, de una de las estanterías de arriba, para obligarte a subir en una escalera, y al bajar… rodearte con los brazos y besarte.
Cuando me iba, al salir por la puerta, pensé en volver. Quería estrecharte, quería olerte, quería perder mis miedos en tu piel, y de paso, llevarme un poco de los tuyos. Estuve a punto de entrar… pero vi la cara de tu jefe, y pensé que al final me iba a denunciar por acosar a una de sus empleadas.
Me sonrió después de aquel repertorio… y me beso la mejilla.
-Te quiero niña.
Cuando me quedaba en silencio, siempre me lo decía. Creo que pensaba que era lo que esperaba escuchar en ese momento. Sentidos… recuerdo dos. Quizá por esos dos, mereció la pena nuestra historia.
-¿No dices nada?
*No sé… yo… querías dejarlo, y al día siguiente vienes.
-Creo que te hice daño.
*Bueno…
-¿Te hice daño?
*Mira tu mano izquierda. ¿Me dejas tu anillo?
-Seguiría estando casado.
*Entonces tu mismo lo has dicho todo.
-No te entiendo.
*Que me dejes, o me busques… no significa nada, porque seguirás estando casado.
-¿Por qué dejaste que esta historia llegara hasta este punto? Nunca te engañe.
*¿Por qué dejaste que empezara?
-Pensé que lo controlaría todo.
*Ya. Follar, y hasta la vista. ¿Siempre fue así con todas?
-Mas o menos.
*Ya.
-Te quiero, aunque no me creas.
*¿Puedes entender que no te crea?
-No quiero que me quieras.
*Yo tampoco quiero quererte, ¿Pero como se hace? Dime. Como me levanto cada día, sin saber si hoy sabré de ti, o si simplemente, no sabré mas de ti. Y cuando me pregunten mi última noche de amor, la reinvente. Cuando alguna amiga, de las intimas, me pregunten por mi secreto mejor guardado, en ved de decir que estoy enamorada de un hombre casado. ¿O que estuve embarazada de él? ¿Qué digo?
-¿Podrás perdonarme?
*Enséñame.
-¿A perdonarme?
*A olvidarte. Solo entonces podré perdonarte.
Esa noche me escondió entre sus brazos. No hicimos el amor. No lloré, no le dije nada, ni me dijo nada. Volvió a sintonizar la radio, y volvió a sonar canciones imposibles de olvidar, y mas difíciles aún de plasmar.
Canciones que te quitan de la boca todo, y se amontonan en el alma, dando cobijo, por un instante a ese vacío que va creciendo sin querer dentro.
Se quito el anillo, lo dejo en la mesita de noche, y me pidió perdón mientras me besaba los ojos. No lloré…
Aunque no os puedo prometer nada. Solo una cosa.
Le perdoné.
Comentario:
Me alegro de volver a veros por aquí, Mar, Shezente, y Natalie.
Espero que esteis bien.
Un beso y como siempre, gracias a todos por seguir. Desde la alcoba, y los que os asomais.
Buenas noches
Espero que esteis bien.
Un beso y como siempre, gracias a todos por seguir. Desde la alcoba, y los que os asomais.
Buenas noches
Comentario:
A pesar de todo el dolor, creo sinceramente que merece la pena haber vivido una historia de amor así... es amarga y preciosa a la vez, como todas las grandes historias.
Siempre que te leo, se me encoje el corazón... lo siento tan real...
Un beso, preciosa.
Siempre que te leo, se me encoje el corazón... lo siento tan real...
Un beso, preciosa.
Comentario:
Hace falta mucha generosidad para perdonar sin mediar olvido, o al menos indiferencia. Un gran saludo
Comentario:
Poco a poco, amiga, además hay cosas que no se pueden olvidar...
Besos
Besos
Comentario:
A seguir olvidando.
Besos.
Besos.
Comentario:
Cuando queremos tanto a alguien, el mismo hecho de intentar olvidarle, odiarle, no querer saber nada mas de el... hace que le queramos mas. El amor es asi, bastante desgarrador...
Un beso fuerteee
Un beso fuerteee
Comentario:
Que doloroso, te entiendo tanto ... yo ... sigo bien, creo que mi historia ya pasó a pesar de que él me sigue hablando a veces. Es que es dificil para ellos dejar de recibir tanto amor a cambio de nada no?
Ahora encontré a alguien que dijo que hasta lucharía por mi si fuera necesario, que más podría pedir? Te confieso: no recaer, no volver a pensar en él intensamente, desesperadamente como antes, quiero sinceramente pensar que ya empecé a dejar de sufrir y que encontré a quien realmente pueda borrar todo lo que él me dejo grabado a fuego.
Sabes que quisiera y no encontré, leer un blog con palabras, confesiones, explicaciones de un hombre casado con amante, te juro que para mi son una gran incógnita, yo nunca terminé de entender al mio, yo sabía que me quería, que no era feliz en su matrimonio pero desde el primer día me dijo que no dejaria jamás a su familia, nunca lo acepté, ni lo comprendí.
Un beso y ánimos.
Ahora encontré a alguien que dijo que hasta lucharía por mi si fuera necesario, que más podría pedir? Te confieso: no recaer, no volver a pensar en él intensamente, desesperadamente como antes, quiero sinceramente pensar que ya empecé a dejar de sufrir y que encontré a quien realmente pueda borrar todo lo que él me dejo grabado a fuego.
Sabes que quisiera y no encontré, leer un blog con palabras, confesiones, explicaciones de un hombre casado con amante, te juro que para mi son una gran incógnita, yo nunca terminé de entender al mio, yo sabía que me quería, que no era feliz en su matrimonio pero desde el primer día me dijo que no dejaria jamás a su familia, nunca lo acepté, ni lo comprendí.
Un beso y ánimos.
Comentario:
Uff! me recordo algunos episodios vividos...aunque mi papanatas no era tan poetico para decir las cosas como el tuyo...jajajajaj.
Encuentro curioso que usara el anillo estando contigo...pero supongo que tenia sus razones...
Por desgracia, los infieles nunca dejaran de estar casados y eso es ley casi universal...ese es el sino de las amantes...saber que jamás sucedera (puede que haya alguna excepción por ahí) pero no es muy común.
Supongo que finalmente todas caemos con o sin querer en la creencia de que podría suceder...
Pero la cruda realidad no es así...simplemente, momentos, efimeros, pequeños e inolvidables que se quedarán en el tiempo.
Encuentro curioso que usara el anillo estando contigo...pero supongo que tenia sus razones...
Por desgracia, los infieles nunca dejaran de estar casados y eso es ley casi universal...ese es el sino de las amantes...saber que jamás sucedera (puede que haya alguna excepción por ahí) pero no es muy común.
Supongo que finalmente todas caemos con o sin querer en la creencia de que podría suceder...
Pero la cruda realidad no es así...simplemente, momentos, efimeros, pequeños e inolvidables que se quedarán en el tiempo.
Comentario:
Es todo un poco triste... espero que todo se solucione...
Comentario:
Es una historia, un desenlace... no sé como describirlo. Es triste y precioso a la vez, desprende amor y dolor. Me has emocionado, será que estoy sensible, o será que me ha recordado momentos del pasado, ninguno tan profundo como ese. Sólo he sentido el dolor, no la comprensión ni el amor de esa noche. Creo que perdonarle es lo correcto, si hay algo por lo que perdonarle.
Escribes precioso.
Gracias
Escribes precioso.
Gracias





