Viviendo a Medias
- Lo siento
- …
- ¿No vas a decir nada?
- Mírame… No te das cuenta, ¿Verdad?
- No te entiendo.
- Cierra los ojos… e imagina una avenida, de esas que sabes donde empiezan, pero no donde acaban. El ruido de las motos acelerando, el de los coches deteniéndose en seco, algún pitido inesperado, voces a lo lejos, ecos...acariciando esas voces. Gritos de niños que corren calle arriba, madres estresadas, hombres tranquilos recién salidos del trabajo, y sin ganas de volver a casa.
- Si…
- Imagina que tú y yo, nos encontramos en una de las tantas calles que forman parte de esa avenida. Es estrecha. Tú estas en frente mía. Nos miramos, sin hablar. Nos aprendemos mutuamente, para no olvidarnos. No para querernos, solo… para no olvidarnos.
- ¿Qué quieres decir?
- Que podemos pasarnos toda la vida así. Queriéndonos, desde una distancia tan corta, y tan larga, que hasta hace año. Si quisiera… podría extender la mano, para intentar tocarte, llegar a ti, rozarte, intuirte… acariciarte…
- Pero no quieres…
- No puedo.
- ¿Me estas diciendo adiós? ¿Es una despedida?
- No puedo tocarte, porque nunca estás.
- Sabes que si de mi dependiera…
- ¿La dejarías?
- Yo… no quiero que me quieras. No quiero que me esperes. No es justo para ti. Quiero que tengas a alguien que pueda abrazarte, y que podáis sentaros juntos en cualquier banco, de cualquier parque, y comer pipas… aunque la bolsa este vacía.
- ¿La dejarías?
- Lo siento mi niña.
- …
- ¿No vas a decir nada?
- Mírame… No te das cuenta, ¿Verdad?
- No te entiendo.
- Cierra los ojos… e imagina una avenida, de esas que sabes donde empiezan, pero no donde acaban. El ruido de las motos acelerando, el de los coches deteniéndose en seco, algún pitido inesperado, voces a lo lejos, ecos...acariciando esas voces. Gritos de niños que corren calle arriba, madres estresadas, hombres tranquilos recién salidos del trabajo, y sin ganas de volver a casa.
- Si…
- Imagina que tú y yo, nos encontramos en una de las tantas calles que forman parte de esa avenida. Es estrecha. Tú estas en frente mía. Nos miramos, sin hablar. Nos aprendemos mutuamente, para no olvidarnos. No para querernos, solo… para no olvidarnos.
- ¿Qué quieres decir?
- Que podemos pasarnos toda la vida así. Queriéndonos, desde una distancia tan corta, y tan larga, que hasta hace año. Si quisiera… podría extender la mano, para intentar tocarte, llegar a ti, rozarte, intuirte… acariciarte…
- Pero no quieres…
- No puedo.
- ¿Me estas diciendo adiós? ¿Es una despedida?
- No puedo tocarte, porque nunca estás.
- Sabes que si de mi dependiera…
- ¿La dejarías?
- Yo… no quiero que me quieras. No quiero que me esperes. No es justo para ti. Quiero que tengas a alguien que pueda abrazarte, y que podáis sentaros juntos en cualquier banco, de cualquier parque, y comer pipas… aunque la bolsa este vacía.
- ¿La dejarías?
- Lo siento mi niña.
Comentario:
Idéntica situación la vivida.
Y de repente siento que no estoy tan sola.
:-) gracias
Y de repente siento que no estoy tan sola.
:-) gracias
Comentario:
Grave error de amante: pedir que deje a la oficial...eso jamás lo harán...
Saludos y animo!
Saludos y animo!
Comentario:
Yo he pasado por eso... es dificil pero debes intentar vivir tu vida...
Un beso
Un beso