A mi Edad
Para serte sincera… no tengo grandes cosas que contar… ni grandes, ni pequeñas, ni importantes. Si me descuido, solo podré dejar una parte de mi vida intacta entre tus manos. A nosotros. Nuestros recuerdos. Lo que fuimos.
A veces, sin querer… necesito cerrar los ojos. Siento que la vida me asfixia, y me arrastra, con todo aquello que lleva a su paso.
¿Qué pensarías si te digo que… te olvidé?
No estoy contenta por ello. Creo, que alguna vez no fuiste lo mas importante que me paso, pero si lo mas sincero.
Es ilógico, lo sé… ¿Cómo puede ser algo sincero cuando se invento en una base de mentiras? Toda nuestra historia, todo lo que nos dijimos, incluso aquello que tan solo se pensó, que se insinuó. Pero ya ves… sigo necesitando de esos momentos, para sentir que alguna parte de mi, sigue viva.
Nadie me ha vuelto acariciar el alma. ¿Y sabes una cosa? Lo echo de menos. Jodidamente de menos. Por eso, sin querer… busco algo de nosotros en el ayer. Algo que un día renegué de ello. Fotos, recuerdos, instantes, aquellos abrir y cerrar de ojos.
Tu mirada picara, tu voz suave, sensual como una caricia inesperada, tus manos pequeñas y fuertes… sabían perfilar mis sueños, no mi cuerpo. Sabían dibujar la curva de mis caderas con una exactitud… sabían retenerme cuando el miedo se instalaba en mi piel. Cuando este hundía sus dedos en ella, y se convertía en una fina y áspera soga.
Nadie volvió acariciarme la mejilla izquierda. Justo la de al lado del conductor. Y nadie volvió a decirme lo bonita que era. Y sentir como su boca se llenaba al decirlo. Alguna vez pude sentir incluso que te sentías orgulloso de estar conmigo. De tenerme. Solo… alguna vez.
Me asfixian los recuerdos, y el pasado.
Necesito sacar algo de dentro. Quizá a ti… ¿Te acuerdas? Solías decirme que cuando no pudiera sacar lo de dentro, metiera algo de fuera.
Lo malo es que no sé por donde empezar.
Todo va muy deprisa. Mi historia con C… y siento que por querer recuperar el tiempo que gaste contigo, estoy perdiendo lo mas esencial.
A mi. O lo que un día fui.
A veces, sin querer… necesito cerrar los ojos. Siento que la vida me asfixia, y me arrastra, con todo aquello que lleva a su paso.
¿Qué pensarías si te digo que… te olvidé?
No estoy contenta por ello. Creo, que alguna vez no fuiste lo mas importante que me paso, pero si lo mas sincero.
Es ilógico, lo sé… ¿Cómo puede ser algo sincero cuando se invento en una base de mentiras? Toda nuestra historia, todo lo que nos dijimos, incluso aquello que tan solo se pensó, que se insinuó. Pero ya ves… sigo necesitando de esos momentos, para sentir que alguna parte de mi, sigue viva.
Nadie me ha vuelto acariciar el alma. ¿Y sabes una cosa? Lo echo de menos. Jodidamente de menos. Por eso, sin querer… busco algo de nosotros en el ayer. Algo que un día renegué de ello. Fotos, recuerdos, instantes, aquellos abrir y cerrar de ojos.
Tu mirada picara, tu voz suave, sensual como una caricia inesperada, tus manos pequeñas y fuertes… sabían perfilar mis sueños, no mi cuerpo. Sabían dibujar la curva de mis caderas con una exactitud… sabían retenerme cuando el miedo se instalaba en mi piel. Cuando este hundía sus dedos en ella, y se convertía en una fina y áspera soga.
Nadie volvió acariciarme la mejilla izquierda. Justo la de al lado del conductor. Y nadie volvió a decirme lo bonita que era. Y sentir como su boca se llenaba al decirlo. Alguna vez pude sentir incluso que te sentías orgulloso de estar conmigo. De tenerme. Solo… alguna vez.
Me asfixian los recuerdos, y el pasado.
Necesito sacar algo de dentro. Quizá a ti… ¿Te acuerdas? Solías decirme que cuando no pudiera sacar lo de dentro, metiera algo de fuera.
Lo malo es que no sé por donde empezar.
Todo va muy deprisa. Mi historia con C… y siento que por querer recuperar el tiempo que gaste contigo, estoy perdiendo lo mas esencial.
A mi. O lo que un día fui.
...
Estoy cambiando de aires, las vistas, las gentes... y de paso, los latidos. Intento hacer lo que una vez fue mi razón, mi fuerza, y a veces... lo único que me daba consuelo.
Buscarte, llamarte, dibujarte... darte un nombre. Describirte. Mentir. Decir que te quiero, sentir que lo hago cuando me marcho, y cuando me quedo... mirarte, descubrirte, inventarte...
"¿Hubiese cambiado algo si él lo hubiese escuchado?"
Hubiese cambiado a día de hoy muchas cosas. Quizá pudiesemos habernos sentado a hablar, como dos personas que se quisieron, o al menos, que lo intentaron.
Que consiguieron estrechar sus manos, entrelazarlas,juntarlas... alguna vez, sin hacerse daño.
(Olvidé tu cara... esos gestos que te hacian único. Los nervios, la ilusión que me envolvía, que dibujaba en mi cara otra sonrisa. No mas bonita, no mas sincera, ni fresca, ni diferente... solo, distinta. Tu manera de mirarme, de abrazarme, de acariciarme la mejilla y...
Olvidé si me quisiste. ¿Sabes lo que duele eso?)
Nuevos aires, nuevos latidos...
Solo quería recorrer estas viejas calles. Susurrar que todavía... (Te quiero)
Buscarte, llamarte, dibujarte... darte un nombre. Describirte. Mentir. Decir que te quiero, sentir que lo hago cuando me marcho, y cuando me quedo... mirarte, descubrirte, inventarte...
"¿Hubiese cambiado algo si él lo hubiese escuchado?"
Hubiese cambiado a día de hoy muchas cosas. Quizá pudiesemos habernos sentado a hablar, como dos personas que se quisieron, o al menos, que lo intentaron.
Que consiguieron estrechar sus manos, entrelazarlas,juntarlas... alguna vez, sin hacerse daño.
(Olvidé tu cara... esos gestos que te hacian único. Los nervios, la ilusión que me envolvía, que dibujaba en mi cara otra sonrisa. No mas bonita, no mas sincera, ni fresca, ni diferente... solo, distinta. Tu manera de mirarme, de abrazarme, de acariciarme la mejilla y...
Olvidé si me quisiste. ¿Sabes lo que duele eso?)
Nuevos aires, nuevos latidos...
Solo quería recorrer estas viejas calles. Susurrar que todavía... (Te quiero)





