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Espiandonos el Alma
*---->>A ti...Por enseñarme que toda persona interesante... Esconde algún Secreto <<----*
Acerca de
A veces me pregunto donde van los sueños que dejan de importarnos. A veces porque quedan demasiado lejos, otras demasiado grandes… O quizás, porque solo son eso. (Sueños…)
Sindicación
 
Borron y cuenta nueva

-¿No sabes que si llegara el momento, te diría, que me gusta hasta como meas?
*Que poco romantico suena eso... aunque si dices "orinar" suena peor.

Así es él. Intentar describirlo, sería toda una odisea, me gusta mas conocerlo, entenderlo. Es un autentico jerogrifico.
Es como uno de esos problemas que te piden que en algún examen final, vayas apartando una por una las piezas.
Hacerlo se supone que llegaras a la solución. Pero no, es inutil. Solo puedes vivirlo, tal como es.

Me gusta, mas que por como es, por como me hace sentir.

Llevo una epoca mala. Vuelvo a estar jodidamente perdida. Me pregunto todo, si hago bien, si hago mal... y siempre de fondo me encuentro con él.

Y he pensando, que cualquier día es bueno, para empezar.
¿Por que esperar a que sea Nochevieja?

1-¿Recordais que el Repartidor y yo teniamos una cena pendiente? Nunca quedams. Hoy por hoy, no he logrado entender porque. Es algo extraño. Por ello, nunca volve a tocar este tema en mis posts. Se suponia que le gustaba un minimo, no sé... lo tipico, miradas, comentarios, insisistir mas de medio año en salir juntos... y cuando decido concretar un día, silencio.
Un silencio extraño.
Me dijo que su vida, esta echa un caos. Como os dije, esta separado... y en fin, cambio de casa, un hijo de por medio, quizá, quiera a su mujer aún. Que soy joven... (11 años de diferencia) y que tengo mucha vida por delante.
A eso le sumas, que sigue con su tonteo habitual, aunque mas light, pues me tiene desconcertada, pero en fin, supongo que fin de la historia.

2-El chico que cuando le veo, me mojo toda. Con perdon, o sin perdon. Que quereis... no es mi culpa que tenga esa mirada.
Hoy le ví, y pense, o me dije en voz baja "Paso firme, y sin pestañear, como que no le has visto" Y vamos, me salio que ni pintao... hasta que al pasar por mi lado, me cogio del brazo, o me lo rozo... ya no me acuerdo. Pero que me toco, me toco, y me acorde aquel sabado que deslizo su mano por toda mi espalda, mientras me preguntaba como estaba. Nos conocemos de vista desde niños. Jamas hablamos, hasta hace un par de años, que coincidiamos en los tipicos pubs.
Soy su vecinita. Así me llama... y él es, el chico que con solo mirarme, me pierdo.

3-Él.

Y el cuarto punto, son los chicos que llegan mis carencias sentimentales. Alex, lleva dos años intentando que alla entre nosotros algo mas que amistad. Carlos, con quien he compartido noche si y noche también, sexo de ese que solo se ve los viernes por la noche, y codificado. Y Man... que si no fuera porque esta lejos, y me impone mucho respeto, pensaría que es el hombre perfecto.

(Sin hacer incapie, en que el susodicho ((el hombre perfecto)) no existe)

Supongo que por decirlo de algún modo, interiormente, estaba, agotada. Cansada. Puteada. Y todo adjetivo que termine en ada (A excepcion de mal follada, que siempre tendemos a tirar con ese, mas de la cuenta)

Quiero cambiarlo todo. O intentarlo... no, cambiarlo.

Empezare por no hacer ningún post mas sobre él. Creo que no hay mas que decir sobre él. Le quise, me quiso, y se fue. Fin.


¿Así de fácil?


No. Nada es así de fácil. Llegar a esta conclusión, es lo mas dificil.
No es aceptar que pueda o no volver aparecer a mi vida. Es aceptar que no quiero que vuelva a ella. Quiero volver... a sentirme a flor de piel.

Que nuevas manos recorran mi cuerpo. Sentir que esta vez, puede salir bien. Me canse del luto riguroso. Me canse de imaginar, de esperar... de tantas cosas.

Y ahora, mientras llueve, y pienso que tal vez, los planes de esta noche se vayan al traste... creo que es el mejor momento, para dejar entrar nuevos cambios.



 
Solo dime... como se hace
-Siento haberme ido.

Nunca podré describir ese momento. Pasado y Presente se miran de frente, y yo entre medias, trato de buscar un sentido a algo, que no lo tiene.

-¿Sigues llevando la cuenta? De los días que hemos estado sin vernos. Sin rozarnos, sin…

Se acerco a mi. No sé si busco mi cuerpo, o si quiso encontrar a mi Alma. Me abrazo, como quien abraza un sueño, por última vez.

-Supongo que me merezco que no quieras hablar conmigo, y te agradezco que dejaras que nos viéramos. ¿Sabes? Sigues igual de bonita.
¿Dejaste ya el trabajo, o decidieron subirte el sueldo? ¿Todavía tienes a esa loca como jefa? ¿Y con tus amigas todo bien?
Quiero saberlo todo, quiero recuperar ese tiempo que nos quitamos. Quiero… necesito que me perdones.

*Mis padres se separan.

-¿Cómo?
*Necesito saber como lo has hecho.
-¿El que? No te entiendo…
*Ayer tuvieron una fuerte discusión. Bueno… fue mi madre la que lo dijo todo, él solo callo, y asintió, como lleva haciendo desde hace años. Mi hermana pequeña se echo a llorar, pidiendo que al menos, bajasen la voz, y yo… yo me arrepentí de esa cena familiar. Hubiese preferido estar en casa sola. En esa soledad que no es impuesta, que escoges, que te envuelve… y solo algunas veces, te hace daño.

-¿Qué tengo que ver en todo esto?
*Hoy me llamo mi padre, quería verme. Sabe que es mi día libre. Hablamos de todo un poco, le enseñe un sin fin de ropa que me había comprado aprovechando las rebajas, hice de modelo para él, le pregunte si le gustaba, y él como siempre, dijo “Si a ti te gusta, todo lo demás sobra, cariño”
Después de sentarnos en el sofá, me dijo que a mama le molesta.

“Creo que a tu madre le molesto. No le gusta nada de lo que digo o hago. Si me río, porque me río, y si mientras comemos, no hablo, porque estoy ausente. Creo que lo esta provocando, yo… tu madre quiere separarse, y no sé como hacerlo. Yo la quiero, pero esto no es vida… no puedo”

*Le mire en silencio. Trate de digerir sus palabras. La verdad es que me perdí en cuanto me dijo “Tu madre quiere separarse”
Le bese la mejilla, le acaricie la espalda, y le abrace largo rato. Él seguía hablando. Se desahogaba. Estaba sacando de dentro lo que llevaba guardado tantos años… en el ático del Alma.
Yo no pude decirle nada. Porque no sé como se hace, pero tú si.

-¿Y que se hacer yo?

*Vivir con el sonido de una risa, que hace tiempo dejaste de sentir. Hacer el amor al recuerdo de aquella mujer con la que te casaste hace años. Ponerte tus mejores galas cuando la familia esta presente… Mentir. Hacer que quieres.

-¿Me ves así?

*Quiero saber como se hace… solo te pido eso. No quiero volver a cerrar la puerta de mi casa viendo como la figura de mi padre se pierde tras la puerta del ascensor, con una voz tan débil, que hace daño. No quiero que me vuelva a pedir ayuda, o que hablé con mi madre… para que no le deje. Que no quiere quedarse solo, porque no sabe estar sin ella.

-¿Me ves así?

*… Ahora solo veo, unos ojos azules tristes, hablando despacio, porque se olvidaron de llorar. Porque piensa que a sus 55 años, ya no pueden llorar. Que tiene un trabajo, tres hijos, con sus respectivos nietos, a mama que le pone la comida caliente en la mesa día si y día también… pero que nunca están juntos.
Y se van a separar. Y dentro, esa parte de mi que quedo intacta de ti, solo quiere ir corriendo para salvar a sus padres. Mas por mi, que por ellos.

Soy egoísta. Y tú mejor que nadie, sabes lo que es eso.
Por eso… solo dime como se hace… como se quiere, cuando ya no te sienten.
Cuando el Amor, quedo tan lejos.

 
Recuerdos Mojados
Dejo de ser todo, menos una tormenta pasajera.

Aquella lluvia fina, suave, que estaba a un paso de convertirse en una de las mejores caricias que puede despertar los deseos mas húmedos, paso a ser fuerte e insistente, golpeando mi cuerpo con furia, recordándome con cada gota… todo.

Estaba apoyada en un mural repleto de gente.
Tenía la mirada fija en el suelo, mientras el murmullo y el eco de otras voces se mezclaban con el silbido del viento.

-Va a volver.

¿Cómo? ¿Quién? ¿Cuándo?...

No, no iba conmigo, nadie me dedico esa frase a mi, pero…

Hizo que levantara la mirada hacia el frente, imaginando por un instante que pasaría si hubieses estado ahí. (¿Me hubieras rescatado de todo eso?)

Si, de la vida y a veces, hasta de mi misma. Del cansancio de sentir que todo lo que hago, es con el fin de escapar de ti. O acercarme un poco mas…

Cerré los ojos todo lo fuerte que fui capaz, para ahuyentar su recuerdo.

Y me lo encontré delante de mi, con su mirada fija en mi cuerpo. Se acerco sin pensárselo dos veces, y me abrazo, solo un segundo, que fue lo que tardo en deslizar sus manos por mi espalda y acabar por debajo de la falda. Se acerco contra mi, o me estrecho contra él. No. Me clavo a él. Froto con insistencia su pelvis contra mi entre pierna, mientras su rodilla derecha se hacia paso entre ellas.

Su aliento no me dejaba respirar. Su lengua no dejo ni un instante de pedirme perdon. No por haberse ido, sino, por no haberse quedado.
Perdón por las noches que había estado sin mi, por haber pensado que quizá con el tiempo, sería capaz de aprender, sin mi.

Una sonrisa sin mas, una caricia que atrapa la vida, y te la sujeta mostrandote todas las cosas que compartimos, y dedicando algo mas de tiempo a aquellas que solo pudimos imaginar.

Me aparto con fuerza. Y todas las veces que hicimos el amor se colaron entre mis piernas. Si… fue algo tan jodidamente entrañable.

Sus manos no volverán a desnudarme con esa fuerza y esa delicadeza que solo ellas sabían…Pero lo malo no es eso.

Lo malo, es que esta tarde, mientras contemplaba como llovía bajo cubierto, alguien dijo que volvería… y una parte de mi pidió que lo hiciera.

¿Crees que serás capaz, por una vez… de aprender, sin mi, a escuchar mi silencio?


 
Flases
-Di una palabra larga.
*¿Para que?
-Para ver si me da tiempo.
*¿A que?
-A besarte sin que me interrumpas antes.

Me he dado cuenta, que nunca os he hablado de él.
Y creo que hacerlo es una parte fundamental de nuestra historia, pero ¿Cómo se hace?
¿Cómo describes a alguien del que tuviste tan poco?

Podría daros un nombre, una edad, un lugar, un trabajo.
Podría hablaros de su familia, o de su mujer, o de los hijos que ella quiso tener.
Deciros cuantos años llevan casados, y en que momento aparecí yo. Si fue casual, si fue buscado.

A él se le conoce cuando después de una tarde de amor, te sujeta la cara entre sus manos y te mira, sin mas. Y desliza sus labios con una calma, que hasta hace daño. Te saborea, te aprende… te susurra, a fin de cuentas, esas cosas que no fueran dichas a tiempo.

Sujeta el cambio de marchas del coche, y al hacerlo, lleva tu mano junto a la de él. Y te mira por el espejo retrovisor, acompañando a la radio mal sintonizada diciendo “Nos queda poco tiempo”
Y tú sientes que mas que volver a la vida, ella se te va.

Que cuando termina ese instante, ese segundo fugaz, esa cita… mas que empezar tu vida, la de verdad, la que esta presente en el escaparate, cara a la galería… se cierran los ojos del mundo, para empezar a vivir, o a intentarlo al menos, sin él.

Vamos dando un paseo, fingiendo que somos alguien, y disimulando que nos queremos, mientras su aliento se desliza por mi cuello, y su mano busca siempre el contacto de mi piel.
Y no me dice que me quiere, solo me abraza… “Necesito saber que estás” y me estrecha fuerte.

No puedo deciros quien es. No puedo intentar si quiera rescatar su esencia, algún gesto, o describir el timbre de su voz. Ni siquiera podría decir lo que sentía cuando hundía su lengua en mi boca o bajaba la cremallera de mi pantalón para meter la mano mas allá del fondo.

Hay días en los que tampoco puedo entender que no esta. O que no va a volver. Y que si vuelve… será tarde. Porque siempre lo fue.

Tarde para querernos.

¿Nunca os ha pasado?
¿Nunca han coincidido vuestras miradas con alguien… y en ese instante supisteis que sin quererlo, os quisisteis? Sin tiempo, con prisas, sin días, con sueño, sin noches, con secretos.

(Sigo echándote de menos)
 
Un Amor que nadie ve
El día anterior me sugerio que dejáramos de vernos. Y eso que ya de por si nos veíamos poco. Supongo que estaba cansado de inventar excusas para estar conmigo. Yo… simplemente estaba cansada.

No dije nada aquella noche. Le deje hablar… rara vez se soltaba. Le escuche en silencio, mientras me explicaba lo mucho que me quería y lo difícil que se le hacía no estar conmigo.

Era lunes. Estábamos en el trabajo en plena campaña, así que en lo último que tenía que pensar era en él, trabajo no me faltaba. Pero me faltaban fuerzas para seguir.

Es como cuando te duele una herida. Sabes que el mínimo roce, lo sentirás…y aún así, la acaricias, la miras, la escondes… solo para que no te hagan daño sobre ella.

Mientras atendía, yo misma notaba el cansancio en mi voz, en mi cuerpo, en los gestos. Quería detener el reloj, como solía hacer con el creyendo que así alargaba nuestros encuentros… y sentarme en cualquier esquina, de cualquier lugar. Quería inventar el silencio mas estricto. Entonces apareció él.

No entendía nada. Hoy por hoy, tampoco lo entiendo.
¿Falsas esperanzas? ¿Una ilusión mas?

No hay quien me entienda, ¿Verdad?
Si se va, lo reprocho, y si viene, también.

-Nunca olvidaré aquella sonrisa mientras bajaba las escaleras y me viste. Te juro que me dio un vuelco el corazón. Estabas tan bonita… y ese escote que llevabas que te obligaba a mirarte mas. ¿Sabes? Estaba por pedirte chinchetas, y que me las contaras una por una, solo para mirarte.
También pensé en pedirte cualquier cosa, de una de las estanterías de arriba, para obligarte a subir en una escalera, y al bajar… rodearte con los brazos y besarte.

Cuando me iba, al salir por la puerta, pensé en volver. Quería estrecharte, quería olerte, quería perder mis miedos en tu piel, y de paso, llevarme un poco de los tuyos. Estuve a punto de entrar… pero vi la cara de tu jefe, y pensé que al final me iba a denunciar por acosar a una de sus empleadas.

Me sonrió después de aquel repertorio… y me beso la mejilla.

-Te quiero niña.

Cuando me quedaba en silencio, siempre me lo decía. Creo que pensaba que era lo que esperaba escuchar en ese momento. Sentidos… recuerdo dos. Quizá por esos dos, mereció la pena nuestra historia.

-¿No dices nada?
*No sé… yo… querías dejarlo, y al día siguiente vienes.
-Creo que te hice daño.
*Bueno…
-¿Te hice daño?
*Mira tu mano izquierda. ¿Me dejas tu anillo?
-Seguiría estando casado.
*Entonces tu mismo lo has dicho todo.
-No te entiendo.
*Que me dejes, o me busques… no significa nada, porque seguirás estando casado.
-¿Por qué dejaste que esta historia llegara hasta este punto? Nunca te engañe.
*¿Por qué dejaste que empezara?
-Pensé que lo controlaría todo.
*Ya. Follar, y hasta la vista. ¿Siempre fue así con todas?
-Mas o menos.
*Ya.
-Te quiero, aunque no me creas.
*¿Puedes entender que no te crea?
-No quiero que me quieras.
*Yo tampoco quiero quererte, ¿Pero como se hace? Dime. Como me levanto cada día, sin saber si hoy sabré de ti, o si simplemente, no sabré mas de ti. Y cuando me pregunten mi última noche de amor, la reinvente. Cuando alguna amiga, de las intimas, me pregunten por mi secreto mejor guardado, en ved de decir que estoy enamorada de un hombre casado. ¿O que estuve embarazada de él? ¿Qué digo?
-¿Podrás perdonarme?
*Enséñame.
-¿A perdonarme?
*A olvidarte. Solo entonces podré perdonarte.

Esa noche me escondió entre sus brazos. No hicimos el amor. No lloré, no le dije nada, ni me dijo nada. Volvió a sintonizar la radio, y volvió a sonar canciones imposibles de olvidar, y mas difíciles aún de plasmar.
Canciones que te quitan de la boca todo, y se amontonan en el alma, dando cobijo, por un instante a ese vacío que va creciendo sin querer dentro.

Se quito el anillo, lo dejo en la mesita de noche, y me pidió perdón mientras me besaba los ojos. No lloré…

Aunque no os puedo prometer nada. Solo una cosa.
Le perdoné.