logotipo

img_google
Espiandonos el Alma
*---->>A ti...Por enseñarme que toda persona interesante... Esconde algún Secreto <<----*
Acerca de
A veces me pregunto donde van los sueños que dejan de importarnos. A veces porque quedan demasiado lejos, otras demasiado grandes… O quizás, porque solo son eso. (Sueños…)
Sindicación
 
A media voz
Terminamos de hacer el amor. Eran las dos de la mañana. Estábamos desnudos en la cama. Las sabanas se enredaban con nuestros pies, y a su vez, mis piernas con las suyas. Yo le daba la espalda, tratando de aprender ese nuevo momento entre nosotros.

Estaba con los ojos cerrados, imaginando como seguiría la vida después de esa noche.
De vez en cuando le preguntaba si se había dormido, para terminar la frase con una risa suave y tenue. Quizá triste y apagada.

-Tenemos que irnos…

Lo dijo con miedo. O con pena. O quizá un poco de todo. Yo me dí la vuelta, para acurrucarme entre sus brazos. Se iba… Me beso. Un beso de esos tiernos y dulces, un roce de labios, saborear esa lengua que tanto conoces.

-Te Quiero.

Lo sabía. Por extraño que parezca, sabía que me quería, que me necesitaba. Casi tanto como yo a él… pero nunca respondí a sus te quiero. Él me los decía con palabras… y yo con hechos.

Empezamos a vestirnos.
Él se fue al baño a quitarse mi sudor, mis besos, mis caricias, el recorrido que dibuje en su piel. El instante, el orgasmo, la certeza de tenernos. A mi.
Yo me senté al pie de la cama, pensando que volvería a ver al recepcionista que me miro de arriba abajo antes de subir a la habitación, y que volvería a pisar la alfombra roja que había en la entrada, y volvería a subirme en el coche de él, que tanto cariño tenía porque a través del retrovisor ví descansar mi vida fuera, esperando a que saboreara mi sueño.

Cuando desperté estábamos ya en el pasillo esperando el ascensor, mientras intentaba colocarme la ropa, mirándome en un espejo, y apareció él por detrás.

-Ahora deberíamos de hacer una foto para inmortalizar este momento. Cuando se la enseñemos a nuestros hijos, no verán que le estoy tocando el culo a su mami.

No dije nada. Le sonreí y le bese. No quería que siguiera con eso. Solo quería que me dejara en casa y esconder mi pena entre las sabanas de mi cama. Esconder en el fondo de algún cajón su regalo, y en el fondo de mi, cada una de las cosas… que no nos dijimos.

-No vamos a volver a vernos. Te mentiré… al ver que te pierdo, te mentiré otra vez, para que me odies, como en su día no supiste. Esta noche has estado preciosa, y si alguien se puede enamorar de una misma persona dos veces, yo lo he hecho de ti.
Soñare contigo siempre, ya que no puedo tenerte despierto. Porque soy cobarde, o porque no te quiero. Bonita.

*Nunca he sabido decirte “Te Quiero” pero cada vez que he estado contigo te lo he dibujado, te lo he insinuado, te lo he enseñado, o susurrado. Como aquella vez que sentada encima tuya me dijiste Te Amo ¿Te acuerdas?
Te abrace muy fuerte. Y me escondí a mi misma entre tus brazos. Me dijiste… que nunca había estado “así” tan tierna, dulce, cariñosa, cercana.
Nunca antes te había sentido como en aquel instante.

Cuando baje del coche, espero a que mi silueta se escondiera en el portal. Antes de irme… no me soltaba la mano. Quizá ambos intuíamos que sería nuestra última vez.

-Te Quiero.
*Y yo a ti.
-Dímelo… por favor.
*No puedo.
-¿Por qué?
*¿Entonces que me queda?
-¿Cómo?
*Estoy cansada…de perderte. De no ser capaz de decirte “Adiós” sin sentir que al hacerlo, me pierdo a mi misma. He visto como cada vez que terminamos de hacer el amor te vacías de mi. De mi esencia.
-Ya no sé si el poco tiempo que te doy sirve de algo… ¿Qué hacemos? ¿Quieres que me vaya? Dímelo y lo haré, aunque cada día te piense. Te juro que no dejare que te vayas de mi, siempre te llevare conmigo.

No dije nada. Le roce los labios… esperando con ello rozarle el alma. Y al meterme en el portal y escuchar de fondo el motor de su coche acelerando mientras se perdía junto a los otros ruidos de la noche, mi voz se mezclo junto a ellos.

*Quiero que te quedes.

...Supongo que no lo escucho.


 
Si tú quisieras
Sonaba de fondo… las voces iban y venían, para acabar descansando en mis oídos.
Entonces le pregunte a mi compañero porque la gran mayoría de las canciones hablan del Desamor.

Él me dijo que es lo fácil, lo que antes te acaricia, te roza, te envuelve.
¿Quién no ha sufrido por Amor? Todos hemos o nos han dejado.

Volvió aparecer él en mi mente… su sonrisa, su voz, sus manos. Y cada una de esas pequeñas cosas que nunca volveré a tener. Me pregunte quien dejo a quien.
Si,él se fue… pero ¿Deje antes de quererlo? ¿De sentirle?

Una noche, cuando me llevaba a casa, le mire de reojo. Me gustaba verle hacer cualquier cosa, le ponía tanto empeño. En cada una de las cosas, ya fuese aparcar el coche, como cogerme en brazos sin terminar los dos en el suelo.
Me volví hacía él, para mirarlo de frente, mientras él entrelazaba su dedos con los míos, y de fondo estaba el cambio de marchas. Me sonreía… “Bonita” y seguía con su mirada fija en la carretera. Yo solo quería aprenderlo.

Alguien me pregunto alguna vez que quiero decir, o reflejar, o hacer sentir cuando “Aprendo” a alguien.

Solo puedes aprender a una persona que sabes que se va a ir.
Su gesto, su semblante serio, su sonrisa. La tristeza que dibujaban sus ojos cuando me hacía preguntas y yo solo asentía con la cabeza, o callaba… por no hacerle, o hacerme daño. El sabor de su piel, el color de sus pecas, la intensidad de un abrazo, o sus ansias de hacerme el amor. Su ternura y algo, que nunca volveré a tener. Su voz, acercándose a mi oído, para decirme Te quiero.

Recordé el día que es hoy. Desde que nos conocimos, siempre estuvo de alguna forma conmigo. Hoy va a ser el primer día que no me roce con sus manos, o acaricie con su voz. Mi compañero debió de notar el cambio en mi cara.

-¿Tú que opinas? ¿No es lo fácil?
*¿El que?
-Hablar del desamor. Llega mas hondo… bueno “Cala”
*No lo sé, la verdad…(en ese segundo, que quizá fueron dos, toda mi historia con él pude verla descansando en alguna parte de mi piel)
-¿No?
*Mi última relación fue difícil, y si hago un balance de ella te aseguro que cualquiera, hubiese firmado lo que fuera, a ciegas, con tal de no haberla vivido.
-¿Tan mala fue? Entonces si que has sufrido desamor.
*No… porque nadie me ha hecho tan feliz, en tan poco tiempo.
-¿Cuánto?
*3 años.
-¡Joder! Y nunca me has dicho nada.
*Por eso fue mas intensa… (Guiño de complicidad)

3 años, que no fueron 3 años. Hay que comprimirlos. Hay que sacar fiestas, hay que sacar vacaciones, fines de semana, viajes inesperados.

Al final juntas un sin fin de horas que te dejan exhausta.

Si tú quisieras… volver a vivirme…

¡Feliz San Juan!




 
Visperas de Verano
Creo que nunca he dejado de quererte, o nunca te he querido del todo. Esta noche... me hace falta tu abrazo, o tus ojos.

Creo, por triste o extraño que parezca, que nadie me conoce tanto, como tú. Me gustaria poder decirte tantas cosas.

Tengo tu e-mail. Y tu numero de telefono todavía lo guardo... solo, por si un día vuelves a arrepentirte y apareces de nuevo, saber que llamada no he de responder.

En todo este tiempo, desde que te fuiste, jamas me he sentido tentada a buscarte. Pero esta noche, como muchas otras, me gustaria aprenderte de nuevo.

Y decirte que tengo miedo.
Me gusta alguien... me gusta verlo, pero me siento incapaz. Es como si estuviera atada de pies y manos. Como si volviera a repetirse la misma historia. ¿Y si se va? ¿Y si desaparece como tú?

La historia que vivi contigo podriamos decir que la inventaste tú. Tú decidias cuando quedabamos, que haciamos, a donde ibamos, y cuanto duraría la cita en cuestion.
No es triste, es patetico, pero eso lo hablaremos en otro momento.

¿Porque lo cuento aquí? Por una simple razón.
Pese a los ojos que puedan leerme, y pese a que ninguno de ellos conozcan ni si quiera mi nombre, no me siento tan sola.

Hay días que si, me rio de todo, de todos, y de mi. Pero otros, como esta noche, el miedo me invade por dentro.

¿Te acuerdas? Cuantas veces necesite de ti... y como no podía buscarte, por si acaso ella descubria algo... solo me quedaba la esperanza de que tus ganas de tenerme fueran la mitad, que las mias. Entonces aparecia tu ventana en el MSN... "Sentí que me necesitabas"

Si, son casualidades de la vida, dos personas no pueden estar tan únidas, al menos, no nosotros. La union, se demuestra de otra manera.

Echo de menos tantas cosas. Hasta escribir estas cartas sin destino, ni remitente. ¿Crees que no sé que me mentiste?

Tú no sé, pero yo si te aprendi a ti. Y a pesar de todo, no cambiaria ni un solo momento vivido. Las risas que me has dibujado, como las lagrimas que me pintaste.


A veces estoy triste, sin motivo aparente. Me preguntan que me pasa, y siempre digo que no lo sé. El agobio, el estres, el cansancio, o todo eso metido en un turmis. Y de fondo estas tú, con tu sonrisa, con tus ojos, y tu voz que ya no recuerdo.

Es jodido eso de querer a alguien y no recordarlo. Esos pequeños detalles que durante un tiempo me enamoraron.

Ahora, no te quiero, pero esta noche... volvería a dejarte mi tiempo descansar entre tus manos. No para que me quieras... solo para que me cuides y decirme eso, que nunca supiste.

-Todo va a salir bien.

Buenas noches ojos nocturnos.
 
Alucina vecina...
-¿Tú a quien admiras?
-Yo... a la mujer de Einstein.
-¿Y eso?
-Porque estoy convencida... de que todo lo que invento él, primero lo penso ella.

No sé si habreis oido alguna vez eso de que detrás de un hombre inteligente, hay una mujer sorprendida.

¿A que viene todo esto?
Pues esperar que piense... es Sabado Noche, no salgo, estoy sufriendo una depresión en silencio (porque ahora esta todo cerrado, sino compraba un megafono y solucionado) en fin...

¿Porque nos esforzamos en ver diferencias entre los Hombres y las Mujeres?
Total, lo básico lo sabemos hacer todos, (Si... eso de pensar) ¿No?

A fin de cuentas, dicen, (Se ve que todavia no esta demostrado) que es lo único que nos diferencia de los animales.

Yo creo que todos sufrimos el vicio de quejarnos. Yo la primera (Tengo un Master, y con mucha honra, que no todo el mundo sabe, o vale)

Y cuando no sabemos de que, pues tiramos con el de en frente, o el de al lado, según nos pille mas a mano.
La que es guapa porque es guapa, y la que es fea, porque la naturaleza no fue sabia con ella. Y los hombres... pues a ver quien se toca mas los cojones, y a su vez, gana mas.

Yo lo intente, esto último, pero ni tengo cojones... ni puedo estarme todo el día tocando el coño. Prefiero que me lo toque. (Si, en este apartado singularizo, por si acaso)

Hoy por ejemplo, he tenido un día de esos en los que piensas que lo mejor es no haberse levantado de la cama. Y luego llega el listo de turno para sentenciarte... "Las cosas van segun te las tomes"

Claro. Si estas convencida, de que el trabajo de toda una semana servira de algo, y si, sirve, para que tu jefa, la cara chupá, te lo tire por el suelo, lo pise, y se limpie en él... tú,tranqui, sonrie, que total, todo depende de como afrontes las cosas.

Que vas por la calle y ves al tio que te pone, mirando de esa manera tan suya a otra, aqui no pasa nada, una de dos, o aostias a la tia en cuestion, o haces de tripas...mmmm... ¿Aquí se diría coño? lo digo por eso de que solo me pone... no es enamormaiento, ni nada parecido...prosigamos.

Sales de fiesta. Cojes el pedo de tu vida, bueno pedo... la tipica sonrisa mona que te adorna la cara y de repente ves a todo el mundo interesante,atractivo etc etc etc... hasta que te das cuenta que te han robado el bolso.
¿Qué haces? Te repites... "Las cosas van según te las tomes"

Bien. Cojes aire. Analizas la situación con la dosis de alcohol que llevas encima, dejas de estar euforica a una seriedad, dudosa... caminas(o lo intentas) perdida a lo largo de la discoteca, miras a todos, que dicho sea, les ves a todos unos hijos de puta. Por nada en especial, conste... solo que unos tienen la posibilidad de haberlo robado, otros de haberlo evitado y los demás... porque pasaban por ahi.

¿Conclusión?


Yo admiro a mi madre, y a mi padre. Cada uno hace sus cosas bien, y sus cosas mal. A su manera, y visto desde su terreno, cada uno lo vera así. Queda siempre la opción fácil, y es, criticar todo aquello que desconocemos.
Tenemos la mania de tener que tirar por los suelos a unos, para agrandar a otros. Siempre que esos otros,seamos nosotros mismos.
Pues bien, paso.

Yo soy perfecta,dentro de mis imperfecciones. Dentro de mi vida desordenada, tengo un orden. Entra en ella, quien quiero, sale de ella, quien puede.

Y hasta nueva orden... apago la luz. Tener cuidado no os deis con algún post apunto de ser colgado, y ha acabado arrinconado en la esquina del suelo.




 
Inauguracion
Esta mañana salí de casa cerca de las 9:30 de la mañana, a tomar mi famoso café, y he llegado apenas hace una hora. ¿Qué he estado haciendo todo el día?
Nada bueno. (Entiendase, trabajar)

Hoy han inaugurado mi trabajo. Después de mes y medio cerrado por reforma, abre sus puertas con un nuevo “look” y de paso, nos transforman a nosotras.

Yo que me he estado media vida pasando desapercibida, y la otra mitad luciéndome, me han puesto un uniforme lo mas parecido a un burca.

Al principio me propuse quejarme. O decir directamente que no me gustaba. Como veía que mis constantes Indirectas-Directas no causaban efecto, me plantee pasar del plan A, a la Z directamente. Llorar, patalear, quejarme, rabieta incluida y auto despedirme.
Aunque también me quedaba un as en la manga. Baja por depresión.

Pero no, no hice nada de eso, y hoy me presente con esa cosa extraña a la que he bautizado como saco de patatas, me pinte una sonrisa de oreja a oreja y ale, a trabajar.

Todo sea dicho que me han piropeado mas que nunca, aunque he de reconocer, que el aburrimiento hace verdaderos estragos en la gente, y ven bonito hasta un cubo de basura. Pero en fin… que se agradece.

-Mira la cinta que llevas en el pelo te hace juego con la camiseta.
Y el pelo va a tono con la que llevas encima.
La verdad es que vas muy guapa, si, me gusta.

Este comentario fue el mas intenso, dicho por el marido de mi compañera.
Resultaba convincente, pero yo, sigo en mis trece de decir que no, y es que no. El saco de patatas es feo y punto, me digan lo que me digan.
No me luce. Así de claro.

Mi jefa (Que esa mujer tiene para hacer un blog entero, ni post, ni hostias) me dice “Tú lo que quieres en enseñar el ombligo”
Y yo estuve por decirla “A ver, yo, como querer, quiero ser rica, para no tener que venir todos los dias de mi vida y verte esa cara chupa que tienes, que dan ganas de cogerse una baja permanente con tal de no verte, o ya puestos, trabajar en un banco, no es que tenga nada contra ellos, es que quiero saber que se siente eso de estar sentado, con su aire acondicionado y quizá tenga hasta un compañero majo, y soltero (y repito, soltero) y me invite a cenar… y profundizando, mi ombligo es bien bonito. Y si, lo es (Me dieron ganas de enseñárselo) Porque de tetas andaré escasa (Que el uniforme, dicho sea, no puede tener mas escote) Y mis caderas serán llamativas, realzando el culo perfecto que me hizo mi madre (y yo matándome a que quede ahí, intacto) pero mi ombligo, es liso como una tabla de planchar”

No la dije nada de esto obviamente, masoquista lo soy un rato, pero me agote en cuanto a mis relaciones personales jajaja

En fin, que ha sido un día agotador.
A las nueve de la noche he salido y me he dado un paseo porque estaba sufriendo un ataque de estrés en silencio, y me ha calmado la furia un niño de 6 años, que se asomo por la puerta del hotel donde trabaja mi hermano, le dije hola, y vino corriendo me abrazo (que casi me disloca el cuello) y me metió un beso, que no sé si supo a menta o chocolate, pero que me dibujo la sonrisa mas sincera de todo el día.

PD: Esto va dedicado a las personas que diseñaron con tanto ímpetu mi saco de patatas, sé que os costo, sangre sudor y lágrimas. Que es lo mismo que me va a costar a mi, llevarlo todo el verano. A ver quien cojones va a ligarse así al repartidor.

Ah! En cuanto pueda cuelgo en Internet una foto con dicho uniforme. Porque se las trae… no me diréis al menos, que no os entra curiosidad jajajaja

;) Nos vemos, majos.


 
Sin Palabras.
-No quiero dejarte.
*Ni yo que lo hagas.
-Solo unos días mas…
*¿Y luego?

A veces me pregunto, si las caricias hablasen, que me hubiesen dicho las tuyas.
Cuando me abrazabas de esa manera tan tuya, rodeándome la cintura, atrayéndome hacia ti, dejando que la distancia mas corta, fuese la ropa que ambos teníamos puesta.

¿Te acuerdas?
Me encantaba escribir. Muchas veces te solía decir que era incapaz de estar delante tuya y decirte lo que me dolía no tenerte. Sin embargo, alguna vez deje descansar en tus manos todos y cada uno de aquellos silencios que acababan haciéndome llorar, como ahora.

Una vez te dije, que no sabía muy bien como, ni cuando, ni porque, deje de escribir. Deje de hacer eso que tanto me gustaba, porque me sentía incapaz. Sentía que con cada frase, con cada palabra, en verdad estaba escondiendo algo para ti.

¿Recuerdas lo que me dijiste?

-Si no puedes sacar lo que tienes dentro, mete algo de fuera.

Todo era un meter constante, llenar mi tiempo, mi vida, de detalles, de instantes, de esos pequeños abrir y cerrar de ojos que tú poco a poco me fuiste dando. Quería que ocuparas un lugar nuevo, diferente. Quería que me dejaras respirar. Dejar que mi mundo girara entorno al tuyo. Quería quererte de una forma que no doliera. Poder disfrutarte cuando te tenía, y al verte marchar, no sentir que esa era la última vez.

Siempre pensé, que de alguna forma, con cada abrazo, con cada beso, me estabas diciendo adiós. Tú, y solo tú sabias cuando eso sucedería. Podría haber elegido yo el momento, pero no podía.
Te quería.
¿Lo justifica todo? No lo sé. ¿Acaso necesito que lo justifique?

Lo que hice, no fue por ganarte. No fue para que pusieras en una balanza lo que te daba, o aportaba, o quitaba. Fue porque te quería. Hasta el último momento, sin saber que te ibas.

¿Volvería a vivirlo?
¿Volvería a conocerte? ¿A llenarme de ti?

Una vez me preguntaron que hacía contigo. Que esperaba de ti, de nosotros. Del futuro.

-Sois incompatibles, es normal que no pudierais estar juntos, aunque no hubiese estado casado, no hubieseis podido teneros.
-No quería que fuera compatible conmigo. Yo le quería.

Solo eso.
 
Follando e invitaciones nocturnas
22 de Diciembre.

Todo el mundo estaba esperando con el teléfono en mano para ver si podía anunciar que se había forrado. Yo bajaba por las calles desiertas a las nueve de la mañana, buscando mi cafetería de siempre, para esconderme.

Estaba cansada de follar, y de querer. Ya veis, hasta una se cansa de eso. Al menos, de esa manera. Todo entre él y yo era en exceso. O pasábamos un par de meses sin vernos, o estábamos uno encima del otro.

Mientras mareaba el café pensaba de que forma me llevo contra aquel armario empotrado, y suponiendo que me ayudaba a quitarme el jersey negro con un escote impresionante (que no se muy bien como, pero llene) me sujeto las manos, hacia atrás, mientras hundía con fuerza su lengua en mi boca.
Me encantaba como besaba, todo sea dicho. Bueno… de él, todo, menos su estado civil, o su manera de actuar en ese aspecto o… una larga lista de “o” que no tengo ganas, ni tiempo, de enumerar.

El caso es que me fui a trabajar triste. Se acercaban las navidades, y eran las terceras que estaría pendiente del santísimo (por no decir puto) móvil esperando tener noticias suyas.

Trascurrió la mañana tranquila, hasta que él entro por la puerta. (Si, ese mismo que pensáis… no, ese no, el otro) El Repartidor.

Dejo los paquetes y supongo que me busco entre las estanterías… porque escuché de fondo “Que seria estas hoy”
Estuve unos segundos debatiendo entre si ir y darle al menos los Buenos días, o hacer lo que llevaba haciendo toda la mañana, ignorar al mundo, ya que no sabía ignorarme a mi misma.

Al final fui… no recuerdo que le dije, o no lo quiero recordar, que lo mismo da.
Pero dijo algo… como he dicho alguna vez, entre dos personas, existe siempre un momento, un instante, un segundo que hace que todo se vuelva diferente.

-¿Al final cuando quedamos?
*¿Me vas a invitar? Ya sabes que si me invitas, cuando quieras.
-Me vas a invitar tú, ya que queréis igualdad de condiciones, pues ale…
*Va, prometo no salirte cara. Me conformo con un chino, o un MC Donalds (O como se escriba)
-A mi esos sitios no me gustan.
*Bueno pues invítame a comer Marisco.
-¿Y que mas?
*Me da igual.
-Vale pues ¿Cuándo quedamos?
*Cuando quieras.
-Dime día, sitio y hora que iré. Te recojo, y nos vamos a cenar, o a comer, lo mismo me da. Y si hay que ir a un chino, o a un Mc Donalds, se va, si así quedamos.

Al final, casi tuve que sacarle a empujones de la tienda, mientras esperaba un si, que no llego. Pero desde entonces, desde ese día, todo cambio.

Él nunca me dijo eso. Y no era porque no me lo dijera… si no que nunca teníamos tiempo de nada. Bueno él, pero claro, eso me afectaba a mi.

Ese día no me forre, la noche anterior me forre a follar, y me empache de amor en una cama extraña que vete tu a saber cuantos cuerpos se retorcieron de placer en ella.
Me abrazo de esa manera que solo él sabía… y yo, le enseñe, por última vez a quererme.

Solía decirme que no le quisiera… que buscase a alguien, con el que pudiera pasear por el parque, y comer pipas aunque la bolsa estuviese vacía.
Nunca le dije que con quien quería pasear, y pasar mis tardes, era con él.

Pero antes de acabar todo, antes de irse… supo lo que era sentir miedo, de que la persona que quieres, estando al lado de ti, este tan lejos.

Entonces me abrazo y… no le sentí.



 
Idas y Venidas
Tenía ganas de contaros nuevos acontecimientos en mi vida sentimental, pero el cansancio de esta semana que llevo trabajando esta acabando conmigo.

Ya no sé que parte de mi cuerpo me duele, o si me duele directamente todo, menos el cuerpo. (Y fijate tú que mientrás escribo esto me estan viniendo a la mente las palabras de H&M haciendo mención de las mujeres y sus quejas)
Pero es que es verdad... No sabeis lo duro y dificil que es, estar en una reforma, que no es ni la de tu casa, ni la de ningún familiar u amigo, es la de tu trabajo, ese que cuentas los segundos que faltan para irte, y que luego siempre acaba entrando a última hora el tipico tonto de turno.

¿Y no mancharse? o lo justo (No me pregunteis que es para mi lo justo, porque cada día me cojo una rabieta nueva)
No lo soporto ir echa un esperpento por la vida, podiendo ir bien.
No es que sea presumida (O si) ni que quiera lucirme (esto doy fe de que sería un echo aislado, y todos o casi todos los hombres de la faz de la tierra estando cogorzas perdidos) es solo que me gusta verme bien.

Y estar rodeada de obreros que te miran (¿O es a mi compañera?) que te agachas y tu jefe te dice "Vaya escote..." Y yo me quedo pensando mientras me tapo disimuladamente esa zona "¿Pero que escote? ¿ Y que cojones hago tapandome si lo maximo que puedo llegar a enseñar es la insinuacion de unos pechos... bien colocados, sin mas?

Y subo las escaleras pensando que con cada escalon estoy perdiendo un poco mas de fuerzas, y mi culo, ganando mas volumen.

Así 8 horas, día tras día... hasta el Lunes, que se inagura mi trabajo.

Como vereis con este fiestin que me tengo montao en el coco, es dificil sentarse, concentrarse y decir de manera sutil que ayer vi al repartidor, y no sé muy bien como ocurrio todo, pero tenemos una cita pendiente en el aire.

Y estoy entre feliz y cansada. Y desde ayer tengo una sonrisa de esas tontas, que hacen historia, que la gente te dice haz esto, y tú lo haces.

Y en fin... que resumiendo. No sé cuando me llevara a cenar a no sé donde. Y yo, que soy una persona que le gusta tener todo sumamente controlado, me encanta la idea de no saber que pasara.
Siempre y cuando... le vea a él.

Y eso, que cierro los ojos... que ya es hora.



 
Huele a Septiembre
Todo fue muy rápido. No estaba preparada. No te esperaba.

Lo primero que recuerdo fue como te acercaste a mi, vi tu temor de ser rechazado… entonces, me abrazaste. Fue un abrazo de esos que solías darme después de hacer el amor. Sincero, tierno, dulce, cálido, acogedor. Entrañable. Me estrechabas fuerte contra ti y yo estaba tan rígida, tan distante, tan… ¿Fría?

No entendía nada. No sabía que hacías ahí, que querías, que esperabas.
Después de todo… no del tiempo. Eso siempre fue lo de menos. Cuando hablo de todo, hablo de las cosas que me hiciste, que dijiste. Me volviste una muñeca rota.

-¿Qué sientes cuando piensas en nuestra última noche?

En ese instante en la que tu voz volvió acariciarme, me rendí. Creo que acabe de romperme. Me partiste el poco corazón que me quedaba intacto. Las pocas fuerzas.
Pensaba en que decirte, y como decírtelo sin que al hacerlo notaras eso que tanto intente evitar. Llorar.

Todo lo que compartimos, se fue amontonando como pequeños flases en mi mente, mientras buscaba algo de sentido a todo lo que había pasado entre nosotros.
Tú seguías ahí… estrechándome contra ti, dándome un calor, que no había olvidado, pero que sabia que ya no me partencia.

-Fue bonito.

Es lo único que fui capaz de decirte. En verdad, te dije muchas otras cosas, y te pregunte otras tantas pero no se entendían por los sollozos ahogados que descansaban en mi garganta.

Me apretaste mas contra ti, mientras sentía la presión de tu cuerpo sobre el mío, y la encimera de la cocina rozándome la espalda. En ningún momento, mire tu cara. Ni tus ojos. Verlos sería rendirme a la evidencia de que no te había olvidado.

No dijimos nada. Pero nos lo estábamos diciendo todo. Abrazados.
Entonces… me apartaste con cuidado, y nos miramos. Viste mi pena reflejada en mis ojos que por una vez, lloraron, y tú… también lo hiciste.

En estos años, vi varias veces, o sentí como sufrías por esta doble vida. Y alguna vez pensé que te dolía dejarme atrás, o a un lado… pero nunca contigo. Pero jamás te vi llorar, hasta anoche.

Cuando te miré recordé esa frase que tantas veces hemos y nos han dicho.

“El tiempo lo cura todo”

Pero algo fallo.
Contra mas días pasan ,mas lejos siento ese rencor, ese odio, y esa desconfianza que dibujaste en cada parte de mi cuerpo. Sin embargo, los buenos momentos, las sonrisas, las caricias, y los besos… tienen mas sentido, mas fuerza. Mas color.

Si alguna vez te acuerdas de mi.... abrázame.

Todo fue un sueño. Nunca volviste, ni me abrazaste. Pero… Fue bonito.


 
Cosas que leo
Otra cosa que abunda en el mundo bloguero (¿Le llamáis así?) es el tener un buen trabajo. Casi todos trabajan en grandes empresas/Multinacionales o empleos de esos que se supone que tienes que envidiar.

Se ve que el buenerrismo va ligado a buenos trabajos o enseguida cubrieron las bajas y llenaron el cupo y como siempre los tontos, los últimos (si me llamo tonta, que queréis… es otra cosa que abunda, el alardear, y eso, como que no me va)

En fin, que os voy a contar, me lo paso bomba leyendo los blogs. Los hay bastantes reales… (Dentro de lo que yo entiendo como real) pero es que hay otros que son dignos de ser presentados como guión de una película (Independientemente de la categoría)

Cuando termino de leer mis ya habituales, y me dejo caer por otros que rara vez ( por no decir nunca) respondo, me pregunto una cosa.

¿Si tan perfectas son sus vidas, para que venir a contarlas en estos mundos de corrupción?

Mundos de corrupción = Internet
(Me chifla, me pone, o como queráis llamarlo darle ese sinónimo)

Es decir.

“Tia buena, que folla como dios, desahogada en cuanto novios/amantes que llega mas que bien a final de mes, se compra esto, y aquello también y lo otro… lo duda un momento, y también…”

“Tio bueno, que folla mejor que dios, con el disco duro lleno en cuanto novias/amantes, amigas con y sin derecho a roce, que llega sobradamente bien a final de año (ya directamente) pasa de tiendas y va directamente a Internet para fundirse la tarjeta…”

(También he de decir que es más habitual el primer caso)

El otro día hablando con Helena, menciono a una amiga suya y me decía que le repatea su afán de estar constantemente demostrando a todos lo feliz que es y lo bien que le va todo.

“… Porque digo yo, si tan bien te va ¿Qué mas le da a los demás, no? Tu lo estas disfrutando y es lo que de verdad importa…”

Entonces, después de leer mi maratón de blogs me digo…
“Joder que vida la mía, ni estoy jodidamente buena, ni trabajo en una gran empresa, ni mi empleo es de envidiar, mi vida sentimental en la actualidad se resume a nada, de sexo ni hablemos, si me gusta esto, y lo otro, me jodo con verlo desde el escaparate… y en fin, que por eso tengo un blog”

Jajajaja si, si… ahora llegaran los aludidos que harán un alto en el camino para subrayar “De sexo ni hablemos” y pensaran o me dirán “Mal follada”

Pero que va… es que me follaron tan bien que lo echo de menos… (Pero shhhh de esto podremos hablar en el próximo capitulo)

Ale,,, lo dicho. Que me voy a poner guapa, que esta noche promete, y sino es el caso, os prometo que la transformo de tal manera que Spielberg me contrata como guionista… vamos…




Así son las cosas... y así se las hemos contado.