Pensamientos (En voz alta)
Cuando estuve con él, nunca viví para el mundo, para sus miradas, ni por el que dirán.
Aparte de los mil y un san benitos que te cuelgan, no es sano. No disfrutas de ese amor al 100%
Con personas contadas con una mano, puedo decir con las que he sido capaz de sentarme frente a frente, y hablar de él. Ellas, jamás me juzgaron.
Una no se levanta una mañana y se dice a si misma “Hoy voy a liarme con un hombre casado, a ver que se siente”
Al menos, si fuera un lío casual, pues mira, eso que te llevas para el cuerpo. Pero como dije en su momento, lo nuestro era una simple amistad. Con ganas de conocernos, de dibujar una imagen, una voz, y unos gestos a nuestras palabras de diario.
Solía preguntarme si me arrepentía de lo vivido con él. Su mayor miedo era ese. Ya veis. Para mi era perderlo. Y perderlo… no como pareja, porque jamás lo fuimos. Ni como amigo, ni conocido, ni nada.
Miedo a no poder verme reflejada en sus ojos. A que su voz no volviera acariciarme. Su rutina. A perder, con el paso del tiempo, ese trozo que nos dedicamos mutuamente, en el alma.
Siempre supe que si nuestra historia, tenia un final, quien perdería.
Y aun así… me encanto sentirle. Me encanto detener los relojes del mundo, para tenernos. Y ver desde el interior de su coche, como la vida nos daba su último aliento. Como nuestros momentos se amontonaban en el parabrisas del coche mientras nos besábamos.
Su forma de hacerme el amor, o de follarme, que cada cual entienda lo que quiera.
Es lo bonito y lo triste, de nuestra historia.
Nunca sabríamos si habría una última vez.
Si mirásemos nuestra historia con lupa, el resultado final, es este.
Se lo paso conmigo lo mejor que pudo y cuando vio que lo seguro, el esfuerzo de tanto años podría tambalear, adiós.
Si echamos un vistazo, mirando de reojo, el final es otro.
Seguimos mirando nuestro reflejo en el cristal de otro coche, mientras paseamos por calles desiertas, y aún así, existen ojos que nos miran, y nos confunden.
Mientras sus manos se deslizan por mi cintura, y mi cuerpo desea que sigan desnudándolo.
“Solo te he echado de menos dos veces en la vida.
Una por la mañana, y otra por la tarde.
Las demás… pienso en ti.”
Esta noche, le echo de menos. Posiblemente, existan a lo largo de mi vida muchas noches como esta.
Y aunque allá sido la amante, o la otra, o otros calificativos que rara vez se dicen… (por eso de mantener las formas) le quise a él. No a sus promesas, no a lo que me hubiese gustado que hiciera.
Le quise a él, y a mi.
...Por lo que fui estando entre sus brazos.
Aparte de los mil y un san benitos que te cuelgan, no es sano. No disfrutas de ese amor al 100%
Con personas contadas con una mano, puedo decir con las que he sido capaz de sentarme frente a frente, y hablar de él. Ellas, jamás me juzgaron.
Una no se levanta una mañana y se dice a si misma “Hoy voy a liarme con un hombre casado, a ver que se siente”
Al menos, si fuera un lío casual, pues mira, eso que te llevas para el cuerpo. Pero como dije en su momento, lo nuestro era una simple amistad. Con ganas de conocernos, de dibujar una imagen, una voz, y unos gestos a nuestras palabras de diario.
Solía preguntarme si me arrepentía de lo vivido con él. Su mayor miedo era ese. Ya veis. Para mi era perderlo. Y perderlo… no como pareja, porque jamás lo fuimos. Ni como amigo, ni conocido, ni nada.
Miedo a no poder verme reflejada en sus ojos. A que su voz no volviera acariciarme. Su rutina. A perder, con el paso del tiempo, ese trozo que nos dedicamos mutuamente, en el alma.
Siempre supe que si nuestra historia, tenia un final, quien perdería.
Y aun así… me encanto sentirle. Me encanto detener los relojes del mundo, para tenernos. Y ver desde el interior de su coche, como la vida nos daba su último aliento. Como nuestros momentos se amontonaban en el parabrisas del coche mientras nos besábamos.
Su forma de hacerme el amor, o de follarme, que cada cual entienda lo que quiera.
Es lo bonito y lo triste, de nuestra historia.
Nunca sabríamos si habría una última vez.
Si mirásemos nuestra historia con lupa, el resultado final, es este.
Se lo paso conmigo lo mejor que pudo y cuando vio que lo seguro, el esfuerzo de tanto años podría tambalear, adiós.
Si echamos un vistazo, mirando de reojo, el final es otro.
Seguimos mirando nuestro reflejo en el cristal de otro coche, mientras paseamos por calles desiertas, y aún así, existen ojos que nos miran, y nos confunden.
Mientras sus manos se deslizan por mi cintura, y mi cuerpo desea que sigan desnudándolo.
“Solo te he echado de menos dos veces en la vida.
Una por la mañana, y otra por la tarde.
Las demás… pienso en ti.”
Esta noche, le echo de menos. Posiblemente, existan a lo largo de mi vida muchas noches como esta.
Y aunque allá sido la amante, o la otra, o otros calificativos que rara vez se dicen… (por eso de mantener las formas) le quise a él. No a sus promesas, no a lo que me hubiese gustado que hiciera.
Le quise a él, y a mi.
...Por lo que fui estando entre sus brazos.
Paradas en el camino.
Mientras bajaba las escaleras de uno de los pubs y vi que perdí el equilibrio en el penúltimo escalón me dije “Ya vale de martines por esta noche”
Iba hacía el baño, tan feliz, pensando que todavía me quedaba mas de medio mes de vacaciones, el alcohol había conseguido endulzarme un poco la noche, y me encontraba especialmente bonita. (Que no buena)
Y mientras andaba sentía como la falda hacía meritos propios para convertirse en un cinturón. Tela prácticamente inexistente, pero… que se le va hacer. Si mi fuerte es el culo, tengo que lucirlo en todo el máximo esplendor.
(Además con los años una va cogiendo experiencia en eso de andar, sin posibilidad de enseñar nada, lo del cruce de piernas ya es otra historia)
Hasta que apareció él.
Carlos. Es el típico amigo que cualquier chica debería tener.
Te llama cuando estas mal, y si no lo estás, porque quiere oírte. Lo mismo le da llevarte en coche, que recorrerse una de las principales avenidas de tu ciudad a pie, entrando en cada tienda, mirando todos los escaparates, y colándonos en algún que otro probador. Y si es de lencería, mejor.
Se acerco, y me dijo algo al oído. Me miro y me beso.
Fue un beso rápido, furtivo, medio en serio, medio en broma, pero fue como si me diera una descarga. Me saco del pub… y vuelve a subir las escaleras, y corriendo… hasta que una brisa hace que despiertes y ves donde, y con quien estas.
Me pregunte que querría. Que esperaría de mi en ese instante.
Solo me miraba mientras sus dedos se deslizaban entre los míos , y me atrajo hacia él.
Volvió a besarme, pero esta vez fue un roce de labios.
Parece que me estaba pidiendo perdón de ante mano por lo que estaba haciendo, o por lo que iba a pasar, pero me daba lo mismo. Sabía quien era él, y lo mas importante, sabía que después de esa noche, mañana, seguiría ahí.
Los dos sabemos lo que es mirar el lado vacío de la cama. Con ese olor… con esos gemidos que siguen resonando en tu cabeza, y a veces, si miras mas allá, con marcas en tu cuerpo.
-La falda te quedaba bien.
*Cuando quieras me meto en ella.
-Así no estas nada mal.
*¿Quieres que vuelva a bajar los escalones pero desnuda?
-No, que iras muy suelta…
*Suelta no lo sé. Pero si oirías a alguien de fondo decir “Pies para que os quiero”
-Me gustas.
*…
-Cuando no dices nada, también. Porque eres realmente tú.
*¿Como?
-Vuelves a estar con él. Te quito algo, quizá vida, quizá días, quizá una media sonrisa.
*Ahora estamos juntos, tú y yo. A ti te falta ella, yo ya no le tengo a él ¿Y que? La vida sigue.
-Por eso me gustas. Porque la vida sigue… y llenas jodidamente bien, ese lado vacio de mi cama.
Iba hacía el baño, tan feliz, pensando que todavía me quedaba mas de medio mes de vacaciones, el alcohol había conseguido endulzarme un poco la noche, y me encontraba especialmente bonita. (Que no buena)
Y mientras andaba sentía como la falda hacía meritos propios para convertirse en un cinturón. Tela prácticamente inexistente, pero… que se le va hacer. Si mi fuerte es el culo, tengo que lucirlo en todo el máximo esplendor.
(Además con los años una va cogiendo experiencia en eso de andar, sin posibilidad de enseñar nada, lo del cruce de piernas ya es otra historia)
Hasta que apareció él.
Carlos. Es el típico amigo que cualquier chica debería tener.
Te llama cuando estas mal, y si no lo estás, porque quiere oírte. Lo mismo le da llevarte en coche, que recorrerse una de las principales avenidas de tu ciudad a pie, entrando en cada tienda, mirando todos los escaparates, y colándonos en algún que otro probador. Y si es de lencería, mejor.
Se acerco, y me dijo algo al oído. Me miro y me beso.
Fue un beso rápido, furtivo, medio en serio, medio en broma, pero fue como si me diera una descarga. Me saco del pub… y vuelve a subir las escaleras, y corriendo… hasta que una brisa hace que despiertes y ves donde, y con quien estas.
Me pregunte que querría. Que esperaría de mi en ese instante.
Solo me miraba mientras sus dedos se deslizaban entre los míos , y me atrajo hacia él.
Volvió a besarme, pero esta vez fue un roce de labios.
Parece que me estaba pidiendo perdón de ante mano por lo que estaba haciendo, o por lo que iba a pasar, pero me daba lo mismo. Sabía quien era él, y lo mas importante, sabía que después de esa noche, mañana, seguiría ahí.
Los dos sabemos lo que es mirar el lado vacío de la cama. Con ese olor… con esos gemidos que siguen resonando en tu cabeza, y a veces, si miras mas allá, con marcas en tu cuerpo.
-La falda te quedaba bien.
*Cuando quieras me meto en ella.
-Así no estas nada mal.
*¿Quieres que vuelva a bajar los escalones pero desnuda?
-No, que iras muy suelta…
*Suelta no lo sé. Pero si oirías a alguien de fondo decir “Pies para que os quiero”
-Me gustas.
*…
-Cuando no dices nada, también. Porque eres realmente tú.
*¿Como?
-Vuelves a estar con él. Te quito algo, quizá vida, quizá días, quizá una media sonrisa.
*Ahora estamos juntos, tú y yo. A ti te falta ella, yo ya no le tengo a él ¿Y que? La vida sigue.
-Por eso me gustas. Porque la vida sigue… y llenas jodidamente bien, ese lado vacio de mi cama.
...
Estábamos en su coche. La radio de fondo no paraba de dar la hora... como queriendo recordarnos que ese no era nuestro sitio. Ni nuestro momento.
Aparco a las afueras de mi ciudad, sin decir nada, como acostumbraba a hacer, y me miro.
Me gustaba su forma de mirarme. Siempre pensé que mientras lo hacía, me estaba aprendiendo, como si quisiera grabar cada uno de mis gestos en su cuerpo, en su retina, en su vida.
Sostuvo entre sus manos mi cara, y a medida que se acercaba, me iba diciendo lo bonita que era.
Segundos después estaba su lengua metida en mi boca, recorriendo su interior con fuerza, saboreando cada pliegue de mis labios.
Yo solo me limitaba a responder. Pero estaba tan cansada. Contuve tantas veces las lágrimas mientras pensaba...
"Ahora se va, y quien sabe cuando volveremos a vernos"
Nadie sabe, ni puede, ni quiere vivir así.
Lo elegí... si dijera que no pude evitarlo, nadie me creería. Pero es que no pude. Realmente, cada parte de él, la quería. No le tenía idealizado ni mucho menos. Sabía cada uno de sus defectos.
3 años, aunque fueran con continuos intermitentes, dan para algo mas, que saber que me gustaba follar con él.
Entonces le aparte con furia.
Era la rabia contenida, la pena, el cansancio, la decepción y el tiempo invertido en un reloj... roto. Gastado.
Quería hacerle sentir ese sentimiento que llenaba todo mi cuerpo, y quería sentirlo a él dentro.
Me subí encima de él.
Y mientras me repetía una y otra vez que no tenía preservativo, que no podía ... su miembro crecía entre mis labios, que coloque con cuidado entre ellos, mientras me frotaba de manera insistente.
Quería que sintiera la humedad sobre el, empaparlo, ser su mejor afrodisíaco. Mis caricias, mis besos. Dejar de amarlo en silencio, dejar de seguir sus pausas, sus reglas, sus tiempos.
Dejar de mirar un reloj cansado... de esperar.
Me aparto. Manejaba mi cuerpo con una facilidad que a veces hasta daba miedo. Y me dijo que "así" no.
Ahí estaba yo, en la parte de alante del coche, entre su cuerpo y el volante. Con los pantalones y las bragas por encima de las rodillas, mientras notaba su tirantez en mi piel… y sin decir nada volví al asiento de al lado.
Abrí la puerta del coche, para “arreglarme” por fuera. Lo que podrían ver sus ojos.
No sé como paso. Pero pase de estar maldiciéndole, a sentir sus manos recorriéndome la cintura, mientras agarraban fuerte mi culo, atrayéndome hacia él.
Abrí las piernas, el coloco su miembro entre ellas, sin penetrar… porque no podía, porque no quería, o decía, no poder. O tantas cosas.
Pero ahí estaba yo, apoyada contra su cuerpo, y el coche… y cada embestida se mezclo con los gemidos que produzco en mi ese instante.
En el que no podía follarme y me hizo el amor como nunca.
PD: El titulo preferí dejarlo suspendido en el aire.
Aparco a las afueras de mi ciudad, sin decir nada, como acostumbraba a hacer, y me miro.
Me gustaba su forma de mirarme. Siempre pensé que mientras lo hacía, me estaba aprendiendo, como si quisiera grabar cada uno de mis gestos en su cuerpo, en su retina, en su vida.
Sostuvo entre sus manos mi cara, y a medida que se acercaba, me iba diciendo lo bonita que era.
Segundos después estaba su lengua metida en mi boca, recorriendo su interior con fuerza, saboreando cada pliegue de mis labios.
Yo solo me limitaba a responder. Pero estaba tan cansada. Contuve tantas veces las lágrimas mientras pensaba...
"Ahora se va, y quien sabe cuando volveremos a vernos"
Nadie sabe, ni puede, ni quiere vivir así.
Lo elegí... si dijera que no pude evitarlo, nadie me creería. Pero es que no pude. Realmente, cada parte de él, la quería. No le tenía idealizado ni mucho menos. Sabía cada uno de sus defectos.
3 años, aunque fueran con continuos intermitentes, dan para algo mas, que saber que me gustaba follar con él.
Entonces le aparte con furia.
Era la rabia contenida, la pena, el cansancio, la decepción y el tiempo invertido en un reloj... roto. Gastado.
Quería hacerle sentir ese sentimiento que llenaba todo mi cuerpo, y quería sentirlo a él dentro.
Me subí encima de él.
Y mientras me repetía una y otra vez que no tenía preservativo, que no podía ... su miembro crecía entre mis labios, que coloque con cuidado entre ellos, mientras me frotaba de manera insistente.
Quería que sintiera la humedad sobre el, empaparlo, ser su mejor afrodisíaco. Mis caricias, mis besos. Dejar de amarlo en silencio, dejar de seguir sus pausas, sus reglas, sus tiempos.
Dejar de mirar un reloj cansado... de esperar.
Me aparto. Manejaba mi cuerpo con una facilidad que a veces hasta daba miedo. Y me dijo que "así" no.
Ahí estaba yo, en la parte de alante del coche, entre su cuerpo y el volante. Con los pantalones y las bragas por encima de las rodillas, mientras notaba su tirantez en mi piel… y sin decir nada volví al asiento de al lado.
Abrí la puerta del coche, para “arreglarme” por fuera. Lo que podrían ver sus ojos.
No sé como paso. Pero pase de estar maldiciéndole, a sentir sus manos recorriéndome la cintura, mientras agarraban fuerte mi culo, atrayéndome hacia él.
Abrí las piernas, el coloco su miembro entre ellas, sin penetrar… porque no podía, porque no quería, o decía, no poder. O tantas cosas.
Pero ahí estaba yo, apoyada contra su cuerpo, y el coche… y cada embestida se mezclo con los gemidos que produzco en mi ese instante.
En el que no podía follarme y me hizo el amor como nunca.
PD: El titulo preferí dejarlo suspendido en el aire.
¿Puedo sentarme contigo?
Solia gustarme de pequeña leer las historias que escriben en las revistas tipo... "Mi gran historia de amor" o "Mi primera vez" etc...
Al terminarlas, siempre me hacía la misma pregunta: ¿Seran verdad?
Me resultaba practicamente imposible que el día a día, pudiera romperse de golpe y porrazo por una casualidad.
Soy de esas personas que tienen que controlarlo todo (y no a la persona) y no iba a ser menos mi regreso de León.
Ahí estaba yo, sentadita, con mis dos maletas, y miles de bolsas con recuerdos de varios sitios, que horas después maldecería los recuerdos, y esos varios sitios, y de paso las caminatas que tuve que hacer para llegar a ellos (una que no tiene otra cosa que hacer que pasearse en vez de aparcar el culo en el asiento de un coche, bus etc etc etc...)
Llega 20 minutos con retraso, a causa de las lluvias... jode, pero bien, no dices nada, si llueve, llueve y punto. Me ponga como me ponga, no hay mas.
Me subo e intento colocar las maletas como puedo, y me desespero al ver que son ellas las que me colocan a mi, como pueden, entre una puerta corredera que no me deja ni respirar, y de paso, la gente que va y viene buscando su vagon.
Me siento, veo al hombre que va revisando los billetes... segundo después tengo el mio en la mano y...
-En la estación de Madrid los pasajeros que se dirigen zona levante y andalucia tienen que bajar, porque las vias estan inundadas.
No pueden avisarme antes de cojer el tren de eso, no... total ¿Que cosa puedes hacer mejor un Miercoles por la mañana que estar dando vueltas como una perdida?
No digo nada... si llueve, llueve.
Me trago una pelicula... veo como pasan las horas hasta que en una de las paradas suben 5 chicos. De cual a mas guapo. De todas las estaturas, edades, rasgos...
Y ahí estaba yo deleitandome cuando me dije... "Al baño"
Me levanto, me aseguro de colocarme bien el pantalon para lucir tipo... (de algo sirvio no comer la dichoca morcilla de León, la cual recomiendo) quien dice lucir tipo, dice marcar culo asecas.
Y ahi estoy yo... con paso firme hasta que antes de meterme en el baño oigo el primer "Morena"
Horas después ya sabía el nombre de esos 5 chicos, mientras discutiamos en una cola interminable como demonios ibamos a volver a nuestras ciudades.
No nos toco otra que pasar la noche en Madrid... (Oooohhh... que pena) si, efectivamente, que pena.
¿Jode? no sabeis cuanto, baje a dios, a la virgen y a todos los angeles y santos del cielo, pero prometi no alterarme y no faltar el respeto a ninguno de los que trabajan en renfe... porque como ellos dicen "Si llueve... que culpa tenemos"
Cenamos juntos, la chica que iba sentada al lado mia en el tren, junto a esos 5 chicos, y yo (ja... me iba a perder semejante fiesta)
Cervezas que no probe... toda clase de vinos, que no entendía... hasta que al final opte por aparcar mi vaso de agua, y dirigirme a la barra para tomarme un (de tantos) Martini con limon exprimido.
Yo no sé cuando acabo dicha fiesta, porque a las 7 de la mañana de hoy, estaba deambulando por la estacion de Atocha nuevamente, en busca de un tren que me sacase de ahí, junto a mis 5 nuevos acompañantes... y la chica.
Discuti con la de informacion. Dicuti con el tio buenorro de ventanilla hasta que le dio la real gana de devolverme el dinero del billete, y discuti con las chicas de atencion al cliente, por asegurarme que el billete que acababa de cancelar si que se dirigia a su destino, y en informacion se equivocaron.
Controla tu día al milimetro para semejante locura. y tus nervios... eso ya, lo llevo peor.
Ale... vuelve al tio buenorro y dile que
"Oye, mira... perdona... ¿No podrás devolverme los billetes que te dí hace... nada, verdad? es que verás, resulta que..."
Sube a la primera planta via 15 y coje el tren que sale Cuenca-Valencia con una sonrisa en la boca en plan "me habeis jodido todos, pero al final triunfe" con mis 5 mosqueteros particulares detrás.
Yo no sé cuanto puede cundir 10 horas de viaje de un día, mas las presentaciones dadas en colas interminables del día anterior.
Ni creo en historias de amor, cuando estoy cansada del amor, de quien me lo hizo sentir, y de mi.
Pero... como me dijo uno de ellos...
"No todo fue malo, al menos, nos hemos conocido"
Y si... Raúl, Diego, Michael, Jose y Carlos... al menos, nos conocimos.
"Señores pasajeros, Renfe espera que allan tenido un buen viaje y les da las gracias por vuestra confianza"
Y yo digo... Renfe y las condiciones meteorologicas... os podeis meter la indemnizacion del billete por donde podais... porque a mi nadie me cura el cansancio.
(No como mi cama)
Bueno... hay mas remedios, pero es que la solteria se lleva de aquella manera...
Al terminarlas, siempre me hacía la misma pregunta: ¿Seran verdad?
Me resultaba practicamente imposible que el día a día, pudiera romperse de golpe y porrazo por una casualidad.
Soy de esas personas que tienen que controlarlo todo (y no a la persona) y no iba a ser menos mi regreso de León.
Ahí estaba yo, sentadita, con mis dos maletas, y miles de bolsas con recuerdos de varios sitios, que horas después maldecería los recuerdos, y esos varios sitios, y de paso las caminatas que tuve que hacer para llegar a ellos (una que no tiene otra cosa que hacer que pasearse en vez de aparcar el culo en el asiento de un coche, bus etc etc etc...)
Llega 20 minutos con retraso, a causa de las lluvias... jode, pero bien, no dices nada, si llueve, llueve y punto. Me ponga como me ponga, no hay mas.
Me subo e intento colocar las maletas como puedo, y me desespero al ver que son ellas las que me colocan a mi, como pueden, entre una puerta corredera que no me deja ni respirar, y de paso, la gente que va y viene buscando su vagon.
Me siento, veo al hombre que va revisando los billetes... segundo después tengo el mio en la mano y...
-En la estación de Madrid los pasajeros que se dirigen zona levante y andalucia tienen que bajar, porque las vias estan inundadas.
No pueden avisarme antes de cojer el tren de eso, no... total ¿Que cosa puedes hacer mejor un Miercoles por la mañana que estar dando vueltas como una perdida?
No digo nada... si llueve, llueve.
Me trago una pelicula... veo como pasan las horas hasta que en una de las paradas suben 5 chicos. De cual a mas guapo. De todas las estaturas, edades, rasgos...
Y ahí estaba yo deleitandome cuando me dije... "Al baño"
Me levanto, me aseguro de colocarme bien el pantalon para lucir tipo... (de algo sirvio no comer la dichoca morcilla de León, la cual recomiendo) quien dice lucir tipo, dice marcar culo asecas.
Y ahi estoy yo... con paso firme hasta que antes de meterme en el baño oigo el primer "Morena"
Horas después ya sabía el nombre de esos 5 chicos, mientras discutiamos en una cola interminable como demonios ibamos a volver a nuestras ciudades.
No nos toco otra que pasar la noche en Madrid... (Oooohhh... que pena) si, efectivamente, que pena.
¿Jode? no sabeis cuanto, baje a dios, a la virgen y a todos los angeles y santos del cielo, pero prometi no alterarme y no faltar el respeto a ninguno de los que trabajan en renfe... porque como ellos dicen "Si llueve... que culpa tenemos"
Cenamos juntos, la chica que iba sentada al lado mia en el tren, junto a esos 5 chicos, y yo (ja... me iba a perder semejante fiesta)
Cervezas que no probe... toda clase de vinos, que no entendía... hasta que al final opte por aparcar mi vaso de agua, y dirigirme a la barra para tomarme un (de tantos) Martini con limon exprimido.
Yo no sé cuando acabo dicha fiesta, porque a las 7 de la mañana de hoy, estaba deambulando por la estacion de Atocha nuevamente, en busca de un tren que me sacase de ahí, junto a mis 5 nuevos acompañantes... y la chica.
Discuti con la de informacion. Dicuti con el tio buenorro de ventanilla hasta que le dio la real gana de devolverme el dinero del billete, y discuti con las chicas de atencion al cliente, por asegurarme que el billete que acababa de cancelar si que se dirigia a su destino, y en informacion se equivocaron.
Controla tu día al milimetro para semejante locura. y tus nervios... eso ya, lo llevo peor.
Ale... vuelve al tio buenorro y dile que
"Oye, mira... perdona... ¿No podrás devolverme los billetes que te dí hace... nada, verdad? es que verás, resulta que..."
Sube a la primera planta via 15 y coje el tren que sale Cuenca-Valencia con una sonrisa en la boca en plan "me habeis jodido todos, pero al final triunfe" con mis 5 mosqueteros particulares detrás.
Yo no sé cuanto puede cundir 10 horas de viaje de un día, mas las presentaciones dadas en colas interminables del día anterior.
Ni creo en historias de amor, cuando estoy cansada del amor, de quien me lo hizo sentir, y de mi.
Pero... como me dijo uno de ellos...
"No todo fue malo, al menos, nos hemos conocido"
Y si... Raúl, Diego, Michael, Jose y Carlos... al menos, nos conocimos.
"Señores pasajeros, Renfe espera que allan tenido un buen viaje y les da las gracias por vuestra confianza"
Y yo digo... Renfe y las condiciones meteorologicas... os podeis meter la indemnizacion del billete por donde podais... porque a mi nadie me cura el cansancio.
(No como mi cama)
Bueno... hay mas remedios, pero es que la solteria se lleva de aquella manera...
Momento "Kit-Kat"
Recuerdo una vez, viendo una serie en la tv, una chica que decía ser tan fea, que ni los obreros la decian nada. (Y mira que es dificil)
Yo por suerte o desgracia, no soy una tia jodidamente buena.
Soy resultona.
No sé los chicos que entienden por resultona. O por tia buena.
No tengo grandes tetas que admirar, y hace años que me rendí en el intento de intentar llenar escotes generosos. Hay lo que hay.
Así que, es cuando aprendes a insinuar, sin enseñar.
Hay un tope... como todo. Que ando escasa de delantera... a lucir trasero, que ahi, mi madre, puedo reconocer que hizo una obra de arte.
De aquí a unos años posiblemente cuando este en algún gym poniendo el culo en su sitio, me acordare de lo voluminoso que es, pero hasta entonces, me encanta.
No mido metro setenta. y odio llevar tacones. Mas que odiarlos, no sé. Y para parecer una guiri borracha, prefiero lucir mi culo, con mi estarura media. Metro sesenta y pasandolo de aquella manera.
No soy rubia oxigenada, soy morena de bote (Ya...es lo mismo)
Una larga y lisa melena morena que me encargo de cuidar, y el tinte en destrozar,pero... es uno de mis hobbies.
El caso... quizá por mis años de adolescencia que pase bastante inadvertida ante el sexo opuesto. Con los cambios que toda chica tiene a esas edades... mi mente siguio estancada,tratando de esquivar cualquier mirada, cualquier chico, cualquier roce, y en fin... todo.
Empece tarde. (Ahora que lo pienso, muy tarde) en eso de soltarse la melena.
Recuerdo algún amigo decirme... "No te das cuenta de lo que vales" Y yo pensaba... ¿Qué?
Si, así de simple y fácil. ¿Qué?
Era el último mono en cuanto a ligues. Era la amiga, de las buenorras.
La mejor amiga. A la que se acercaban para preguntar el nombre de... y todo el historial de...
¿En que momento cambio todo? Ni putisima idea.
Yo segui, y sigo sin mis tetas grandes. Adelgace,salieron curvas (que no lorzas).
Y eso... que una buena sonrisa a tiempo, y volverte algo mas abierta... Que te vean o sientan, agusto. Dice mucho.
Por los pocos blogs que he leido... la gran parte de las feminas, estan jodidamente buenas. Y yo, pues eso, que soy resultona.
Que mi historial de amantes, ronda el (To secret)
De novios ronda el... (Bueno ahi la mente divaga un poco)
Y ahora estoy soltera, pensando si quedo con mi repartidor, o con un chabal que con mirarme me mojo toda. (Siento mi falta de tacto en determinados casos) pero es que el tio... se las trae.
Y con esto y una carrerita que me voy a echar por el pasillo pa,lante... me voy hacer la comida y decir... que me voy ausentar unos días de viaje.
Espero a la vuelta que mis pocos lectores no me olviden.
Como suelen decir... lo breve, dos veces bueno.
Pues eso, que aunque seais pocos los que me visitais que me hace mucha ilusión vuestras palabras.
Un besito, hasta pronto y... Como diría Carlos...
"Tú también entras en el maravilloso mundo del buenerrismo"
Y entre o no... no me opero. Que las tetas no me las opero.
Yo por suerte o desgracia, no soy una tia jodidamente buena.
Soy resultona.
No sé los chicos que entienden por resultona. O por tia buena.
No tengo grandes tetas que admirar, y hace años que me rendí en el intento de intentar llenar escotes generosos. Hay lo que hay.
Así que, es cuando aprendes a insinuar, sin enseñar.
Hay un tope... como todo. Que ando escasa de delantera... a lucir trasero, que ahi, mi madre, puedo reconocer que hizo una obra de arte.
De aquí a unos años posiblemente cuando este en algún gym poniendo el culo en su sitio, me acordare de lo voluminoso que es, pero hasta entonces, me encanta.
No mido metro setenta. y odio llevar tacones. Mas que odiarlos, no sé. Y para parecer una guiri borracha, prefiero lucir mi culo, con mi estarura media. Metro sesenta y pasandolo de aquella manera.
No soy rubia oxigenada, soy morena de bote (Ya...es lo mismo)
Una larga y lisa melena morena que me encargo de cuidar, y el tinte en destrozar,pero... es uno de mis hobbies.
El caso... quizá por mis años de adolescencia que pase bastante inadvertida ante el sexo opuesto. Con los cambios que toda chica tiene a esas edades... mi mente siguio estancada,tratando de esquivar cualquier mirada, cualquier chico, cualquier roce, y en fin... todo.
Empece tarde. (Ahora que lo pienso, muy tarde) en eso de soltarse la melena.
Recuerdo algún amigo decirme... "No te das cuenta de lo que vales" Y yo pensaba... ¿Qué?
Si, así de simple y fácil. ¿Qué?
Era el último mono en cuanto a ligues. Era la amiga, de las buenorras.
La mejor amiga. A la que se acercaban para preguntar el nombre de... y todo el historial de...
¿En que momento cambio todo? Ni putisima idea.
Yo segui, y sigo sin mis tetas grandes. Adelgace,salieron curvas (que no lorzas).
Y eso... que una buena sonrisa a tiempo, y volverte algo mas abierta... Que te vean o sientan, agusto. Dice mucho.
Por los pocos blogs que he leido... la gran parte de las feminas, estan jodidamente buenas. Y yo, pues eso, que soy resultona.
Que mi historial de amantes, ronda el (To secret)
De novios ronda el... (Bueno ahi la mente divaga un poco)
Y ahora estoy soltera, pensando si quedo con mi repartidor, o con un chabal que con mirarme me mojo toda. (Siento mi falta de tacto en determinados casos) pero es que el tio... se las trae.
Y con esto y una carrerita que me voy a echar por el pasillo pa,lante... me voy hacer la comida y decir... que me voy ausentar unos días de viaje.
Espero a la vuelta que mis pocos lectores no me olviden.
Como suelen decir... lo breve, dos veces bueno.
Pues eso, que aunque seais pocos los que me visitais que me hace mucha ilusión vuestras palabras.
Un besito, hasta pronto y... Como diría Carlos...
"Tú también entras en el maravilloso mundo del buenerrismo"
Y entre o no... no me opero. Que las tetas no me las opero.
La Amaba
Es el titulo de un libro. No digo que sea bueno, ni que sea malo. Tampoco me ayudo a entender nada. Seguí perdida... seguí con preguntas sin respuestas. Seguí...
No sé que paso. Algo dentro se rompio. Nunca he consegudio explicarlo. Quizá por ello, tampoco entenderlo.
Se fue en nuestro mejor momento. Quedamos un sabado por la mañana. El sol apenas nos daba los buenos días, y nosotros nos estabamos diciendo adiós.
Él me lleno de explicaciones, que nunca le pedí. Yo simplemente me asegure de mantener el tipo. Resumiendo, no montar numeritos.
¿Hubiera cambiado algo?
Solo insistio en una cosa.
"Que me vaya, no significa que no te quiera. Que decida pasar el resto de mi vida con ella, no significa que la prefiera... es solo, que no puedo"
Nunca vi tanta pena en unos ojos, y tanta culpabilidad en una voz. O quizá quise verlo.
Lo nuestro, no fue un amor imposible, incluso a veces, dudo que llegase a ser amor.
Pero me encantaba ese hombre. En todos los sentido que te puede llenar una persona, él, me lleno a mi.
Deje que se fuera. Veía absurdo decirle que siguieramos "asi" cuando me agotaba el Alma vivir tan deprisa.
Fue entonces cuando los días "se asentaron" y yo me perdí.
Es como si el eje de mi vida, de repente, perdiera el punto de apoyo. De repente necesitaba aprovechar todo el tiempo del mundo. Como si por callarme esto, o no hacer lo otro... pudiera significar otra perdida.
Empecé una guerra interior demasiado destructiva. Me aisle de todos. Sin querer... porque mi historia, no existia a los ojos de nadie.
Fue cuando empecé a leer ese libro.
Recuerdo que al terminarlo... pensé que me iba a responder a todas esas preguntas que quedaron descansado en mis labios, porque ni si quiera me atreví a pronunciarlas, por si acaso... la respuesta dolia mas.
Hubo una frase. Un instante, un momento.
"Con los años... me he vuelto así. Alguien frio, serio, distante, incapaz de transmitir o de hacer llegar o sentir, algo a alguien.Desde que se fue...desde que la perdí, ya no me importo nada. Y todo lo hice por ellas, por mis hijas. ¿Como las iba a dejar solas? Era yo el que trabajaba... en aquellos tiempos, el sustento familiar llegaba a casa por mano del hombre. Y mi Mujer estaba demasiado preocupada en aparentar ser alguien... que con mi dinero, no alcanzaba... nunca protesta, nunca se queja. A fin de cuentas, con los años, nos hemos ido amoldando. Ella vive en su mundo superficial, y yo, solo. Mis hijas han crecido felices... como quería... pero a veces, en el silencio de la noche, antes de acostarme, cuando te encuentras con quien eres, o con lo poco que queda de ti, me pregunto...
¿No hubieran sido mas felices, al ver a su padre feliz?"
...
Cada historia tiene su esencia. Tiene su instante, su momento. Su frase.
Solía decirselo... "La vida esta llena de detalles... tú decides como de largo, e intenso, sera, y con quien lo viviras"
Y así fue.... él decidio.
Y yo le ame.
No sé que paso. Algo dentro se rompio. Nunca he consegudio explicarlo. Quizá por ello, tampoco entenderlo.
Se fue en nuestro mejor momento. Quedamos un sabado por la mañana. El sol apenas nos daba los buenos días, y nosotros nos estabamos diciendo adiós.
Él me lleno de explicaciones, que nunca le pedí. Yo simplemente me asegure de mantener el tipo. Resumiendo, no montar numeritos.
¿Hubiera cambiado algo?
Solo insistio en una cosa.
"Que me vaya, no significa que no te quiera. Que decida pasar el resto de mi vida con ella, no significa que la prefiera... es solo, que no puedo"
Nunca vi tanta pena en unos ojos, y tanta culpabilidad en una voz. O quizá quise verlo.
Lo nuestro, no fue un amor imposible, incluso a veces, dudo que llegase a ser amor.
Pero me encantaba ese hombre. En todos los sentido que te puede llenar una persona, él, me lleno a mi.
Deje que se fuera. Veía absurdo decirle que siguieramos "asi" cuando me agotaba el Alma vivir tan deprisa.
Fue entonces cuando los días "se asentaron" y yo me perdí.
Es como si el eje de mi vida, de repente, perdiera el punto de apoyo. De repente necesitaba aprovechar todo el tiempo del mundo. Como si por callarme esto, o no hacer lo otro... pudiera significar otra perdida.
Empecé una guerra interior demasiado destructiva. Me aisle de todos. Sin querer... porque mi historia, no existia a los ojos de nadie.
Fue cuando empecé a leer ese libro.
Recuerdo que al terminarlo... pensé que me iba a responder a todas esas preguntas que quedaron descansado en mis labios, porque ni si quiera me atreví a pronunciarlas, por si acaso... la respuesta dolia mas.
Hubo una frase. Un instante, un momento.
"Con los años... me he vuelto así. Alguien frio, serio, distante, incapaz de transmitir o de hacer llegar o sentir, algo a alguien.Desde que se fue...desde que la perdí, ya no me importo nada. Y todo lo hice por ellas, por mis hijas. ¿Como las iba a dejar solas? Era yo el que trabajaba... en aquellos tiempos, el sustento familiar llegaba a casa por mano del hombre. Y mi Mujer estaba demasiado preocupada en aparentar ser alguien... que con mi dinero, no alcanzaba... nunca protesta, nunca se queja. A fin de cuentas, con los años, nos hemos ido amoldando. Ella vive en su mundo superficial, y yo, solo. Mis hijas han crecido felices... como quería... pero a veces, en el silencio de la noche, antes de acostarme, cuando te encuentras con quien eres, o con lo poco que queda de ti, me pregunto...
¿No hubieran sido mas felices, al ver a su padre feliz?"
...
Cada historia tiene su esencia. Tiene su instante, su momento. Su frase.
Solía decirselo... "La vida esta llena de detalles... tú decides como de largo, e intenso, sera, y con quien lo viviras"
Y así fue.... él decidio.
Y yo le ame.
La última vez.
Creo que es lo que hace que todo sea mas intenso. Aparte de que los encuentros furtivos sean de tanto en tanto,las llamadas te plantees canjearlas por un viaje al fin del mundo, y así, ahorrarte el saldo, para invertirlo en unos minutos mas. O en la gaslina que gasta viniendo hacia ti.
Cada vez que me abrazaba le decía que me iba a romper los huesos.Me estrechaba tan fuerte contra él... y esa mania suya de hundir sus dedos en mi pelo. Decía que arreglada era muy mona, pero despeinada y con las ropas de "Aquella manera" estaba muy buena.
A veces hacia el amor con la mona, y Siempre follaba con la buena.
La quiso, y la amo, y entre medias, se cruzo con mi mirada.
Al principio no habia sitio para las preguntas.
Era exprimir el tiempo. Esa hora, ese par de horas... y si había algo mas, era ese descuento arbitral que se da, por llegar tarde cualquiera de los dos a nuestro punto de encuentro.
Luego... de repente se colaba alguien en las conversaciones, o nos dabamos cuenta que la voz del otro se teñia de tristeza al tener que decirnos adiós.
-¿Sera que me quiere"
" Haz una lista de sus defectos, y al lado, otra con sus virtudes. Cuando termines, leela. Y después, rompela, y escucha a tu corazón"
Al final... solía decirle que no me gustaba su manera de quererme.
-A veces... quiero saber cosas, y no pregunto, por miedo.
-Si, te quiero.
-No me gusta tu manera de quererme.
-Solo hay una manera de querer mi niña.
-Si,pero...
Todo el mundo con los años, cuando lleva demasiados recuerdos escondidos bajo llave en el cajon de la mesita de noche que comparten, dejan de darles esa importancia.
Yo, mis recuerdos con él, los tengo guardados en una botella, cerrada a cal y canto, para que no pierda su esencia.
Y pienso... lo bonito que seria poder romper ese cajon, y perder mi mano en él.
Para saber que es eso de abrir los ojos y encontrarme con los suyos.Para saber que es eso de poder llamarle sea la hora que sea. Para poder comerle la boca en en medio de la calle, y delante de todos. Y dejar que sea una fantasia follarlo sin mas en medio,de esa calle, y que sencillamente sea.
Desgasto sus "Adiós Amor"
Y yo me desgate a mi misma.
Y a veces sin querer la esencia se cuela, se escapa, se mece, se contonea con el baiben del tiempo... y me susurra...
-Siempre habra... una última vez... para decir, lo que no se ha dicho, Para vivir, lo que quedo sin vivir. Para quererlo, como te enseño.
Cada vez que me abrazaba le decía que me iba a romper los huesos.Me estrechaba tan fuerte contra él... y esa mania suya de hundir sus dedos en mi pelo. Decía que arreglada era muy mona, pero despeinada y con las ropas de "Aquella manera" estaba muy buena.
A veces hacia el amor con la mona, y Siempre follaba con la buena.
La quiso, y la amo, y entre medias, se cruzo con mi mirada.
Al principio no habia sitio para las preguntas.
Era exprimir el tiempo. Esa hora, ese par de horas... y si había algo mas, era ese descuento arbitral que se da, por llegar tarde cualquiera de los dos a nuestro punto de encuentro.
Luego... de repente se colaba alguien en las conversaciones, o nos dabamos cuenta que la voz del otro se teñia de tristeza al tener que decirnos adiós.
-¿Sera que me quiere"
" Haz una lista de sus defectos, y al lado, otra con sus virtudes. Cuando termines, leela. Y después, rompela, y escucha a tu corazón"
Al final... solía decirle que no me gustaba su manera de quererme.
-A veces... quiero saber cosas, y no pregunto, por miedo.
-Si, te quiero.
-No me gusta tu manera de quererme.
-Solo hay una manera de querer mi niña.
-Si,pero...
Todo el mundo con los años, cuando lleva demasiados recuerdos escondidos bajo llave en el cajon de la mesita de noche que comparten, dejan de darles esa importancia.
Yo, mis recuerdos con él, los tengo guardados en una botella, cerrada a cal y canto, para que no pierda su esencia.
Y pienso... lo bonito que seria poder romper ese cajon, y perder mi mano en él.
Para saber que es eso de abrir los ojos y encontrarme con los suyos.Para saber que es eso de poder llamarle sea la hora que sea. Para poder comerle la boca en en medio de la calle, y delante de todos. Y dejar que sea una fantasia follarlo sin mas en medio,de esa calle, y que sencillamente sea.
Desgasto sus "Adiós Amor"
Y yo me desgate a mi misma.
Y a veces sin querer la esencia se cuela, se escapa, se mece, se contonea con el baiben del tiempo... y me susurra...
-Siempre habra... una última vez... para decir, lo que no se ha dicho, Para vivir, lo que quedo sin vivir. Para quererlo, como te enseño.
Vidas Ajenas
Carlos, 36 años,no sale de una historia, para meterse en otra.
Como él diría... "Me cuelo en vidas ajenas" aunque esta vez creo que ha incumplido la regla, de las reglas.No enamorarse.
Cuando me habla de ella, es como si me estuviera hablando de él. y pienso "Quién pudiera...que envidia... que todo"
Abrir agendas cerradas a cal y canto, solo para inventar un instante que compartir. Y digo inventar, porque antes de sacarlo, sabes que no existe, que no sé puede. Pero tú, como buena enamorada, lo haces.
-Esta mañana me desperto con una llamada, para invitarme a pasar el día en el centro, de tiendas, con su niño pequeño ,y yo, no habia colgado, y ya estaba en la ducha...
Cierro los ojos y me traslado a meses atrás.
Sentada en la cocina mareando el cafe solo. Lo miraba, intentando buscar los posos... pensando que tenía todavia todo el día por delante. Hacer las compras, ducharme, preparar la comida, entre medias hacer que trabajaba... y ásí suena el móvil.
-En 5 minutos estoy en casa.
-Estoy sin vestir (y cuando digo sin vestir, es que estaba sin vestir)
-Pues tu veras como lo haces... pero te voy a llevar hacer eso que tanto quieres.
-¿El que?
-Aburrirte.
-¿Aburrirme?
-Si... ya sabes, una comida, un paseo, conversación tonta,miradas, te cojo de la mano, tú haces que no estas para carantoñas, yo insisto, tu dejas que lo haga, te rodeo la cintura, me apartas, me insultas sabiendo que me pone, me sonries como solo tú sabes, y entonces pienso en ir al coche.
Y no para llevarte a casa, sino para quitarle un poco el polvo.
O cambiarlo de sitio.
....
-Quedan dos minutos.
Y asi cuelgó, y antes de que alla conseguido abrocharme la blusa, oigo el sonido de las llaves colarse por la cerradura, mientrás me subo corriendo los pantalones, a medias, y me da tiempo de alcanzar unos zapatos lo suficentemene altos, como para ponerme el culo en su sitio.
Abro los ojos, y Carlos sigue con su historia.
-¿Me escuchas? ¿Tú que opinas? Esto no es vida ¿Verdad? Pero es que...
-La quieres.
-Si... cada día que pasa mas.
-Te entiendo.
-¿Tú volverias a vivirlo? Si él volviera...
-No.
-¿No? ¿Así de fácil?
-Sí.
-No te creo.
-Ya lo harás.
-Bueno... yo tengo algo en mi poder.
-¿El que?
-Tengo experiencia en esto de meterme en otras vidas, y ella no.
-Ja! perdiste ese poder hace tiempo,Carlos.
-¿Por qué?
-La quieres.
-Tienes razón,pero.... volverás a vivirlo.
-Que no.
-Si, estoy convencido, cuando hablas de él... a veces me gustaria conocer a esa chica.
-¿Como?
-Si... cambias. La mirada, el gesto de tu cara, tu voz... eres otra, y pienso "Quién la tuviera"
-¿Y te irias tú tambien?
-Volvera, lo ha echo otras veces...y no hay dos, sin tres. Lo sabes.
-Si.
-Y lo vivirás de nuevo.
-No...
-¿Porque lo dices tan convencida?
A veces el silencio es la mejor respuesta. Solo hay que saber escucharlo. O intentarlo.
Como él diría... "Me cuelo en vidas ajenas" aunque esta vez creo que ha incumplido la regla, de las reglas.No enamorarse.
Cuando me habla de ella, es como si me estuviera hablando de él. y pienso "Quién pudiera...que envidia... que todo"
Abrir agendas cerradas a cal y canto, solo para inventar un instante que compartir. Y digo inventar, porque antes de sacarlo, sabes que no existe, que no sé puede. Pero tú, como buena enamorada, lo haces.
-Esta mañana me desperto con una llamada, para invitarme a pasar el día en el centro, de tiendas, con su niño pequeño ,y yo, no habia colgado, y ya estaba en la ducha...
Cierro los ojos y me traslado a meses atrás.
Sentada en la cocina mareando el cafe solo. Lo miraba, intentando buscar los posos... pensando que tenía todavia todo el día por delante. Hacer las compras, ducharme, preparar la comida, entre medias hacer que trabajaba... y ásí suena el móvil.
-En 5 minutos estoy en casa.
-Estoy sin vestir (y cuando digo sin vestir, es que estaba sin vestir)
-Pues tu veras como lo haces... pero te voy a llevar hacer eso que tanto quieres.
-¿El que?
-Aburrirte.
-¿Aburrirme?
-Si... ya sabes, una comida, un paseo, conversación tonta,miradas, te cojo de la mano, tú haces que no estas para carantoñas, yo insisto, tu dejas que lo haga, te rodeo la cintura, me apartas, me insultas sabiendo que me pone, me sonries como solo tú sabes, y entonces pienso en ir al coche.
Y no para llevarte a casa, sino para quitarle un poco el polvo.
O cambiarlo de sitio.
....
-Quedan dos minutos.
Y asi cuelgó, y antes de que alla conseguido abrocharme la blusa, oigo el sonido de las llaves colarse por la cerradura, mientrás me subo corriendo los pantalones, a medias, y me da tiempo de alcanzar unos zapatos lo suficentemene altos, como para ponerme el culo en su sitio.
Abro los ojos, y Carlos sigue con su historia.
-¿Me escuchas? ¿Tú que opinas? Esto no es vida ¿Verdad? Pero es que...
-La quieres.
-Si... cada día que pasa mas.
-Te entiendo.
-¿Tú volverias a vivirlo? Si él volviera...
-No.
-¿No? ¿Así de fácil?
-Sí.
-No te creo.
-Ya lo harás.
-Bueno... yo tengo algo en mi poder.
-¿El que?
-Tengo experiencia en esto de meterme en otras vidas, y ella no.
-Ja! perdiste ese poder hace tiempo,Carlos.
-¿Por qué?
-La quieres.
-Tienes razón,pero.... volverás a vivirlo.
-Que no.
-Si, estoy convencido, cuando hablas de él... a veces me gustaria conocer a esa chica.
-¿Como?
-Si... cambias. La mirada, el gesto de tu cara, tu voz... eres otra, y pienso "Quién la tuviera"
-¿Y te irias tú tambien?
-Volvera, lo ha echo otras veces...y no hay dos, sin tres. Lo sabes.
-Si.
-Y lo vivirás de nuevo.
-No...
-¿Porque lo dices tan convencida?
A veces el silencio es la mejor respuesta. Solo hay que saber escucharlo. O intentarlo.
Viviendo a Medias
- Lo siento
- …
- ¿No vas a decir nada?
- Mírame… No te das cuenta, ¿Verdad?
- No te entiendo.
- Cierra los ojos… e imagina una avenida, de esas que sabes donde empiezan, pero no donde acaban. El ruido de las motos acelerando, el de los coches deteniéndose en seco, algún pitido inesperado, voces a lo lejos, ecos...acariciando esas voces. Gritos de niños que corren calle arriba, madres estresadas, hombres tranquilos recién salidos del trabajo, y sin ganas de volver a casa.
- Si…
- Imagina que tú y yo, nos encontramos en una de las tantas calles que forman parte de esa avenida. Es estrecha. Tú estas en frente mía. Nos miramos, sin hablar. Nos aprendemos mutuamente, para no olvidarnos. No para querernos, solo… para no olvidarnos.
- ¿Qué quieres decir?
- Que podemos pasarnos toda la vida así. Queriéndonos, desde una distancia tan corta, y tan larga, que hasta hace año. Si quisiera… podría extender la mano, para intentar tocarte, llegar a ti, rozarte, intuirte… acariciarte…
- Pero no quieres…
- No puedo.
- ¿Me estas diciendo adiós? ¿Es una despedida?
- No puedo tocarte, porque nunca estás.
- Sabes que si de mi dependiera…
- ¿La dejarías?
- Yo… no quiero que me quieras. No quiero que me esperes. No es justo para ti. Quiero que tengas a alguien que pueda abrazarte, y que podáis sentaros juntos en cualquier banco, de cualquier parque, y comer pipas… aunque la bolsa este vacía.
- ¿La dejarías?
- Lo siento mi niña.
- …
- ¿No vas a decir nada?
- Mírame… No te das cuenta, ¿Verdad?
- No te entiendo.
- Cierra los ojos… e imagina una avenida, de esas que sabes donde empiezan, pero no donde acaban. El ruido de las motos acelerando, el de los coches deteniéndose en seco, algún pitido inesperado, voces a lo lejos, ecos...acariciando esas voces. Gritos de niños que corren calle arriba, madres estresadas, hombres tranquilos recién salidos del trabajo, y sin ganas de volver a casa.
- Si…
- Imagina que tú y yo, nos encontramos en una de las tantas calles que forman parte de esa avenida. Es estrecha. Tú estas en frente mía. Nos miramos, sin hablar. Nos aprendemos mutuamente, para no olvidarnos. No para querernos, solo… para no olvidarnos.
- ¿Qué quieres decir?
- Que podemos pasarnos toda la vida así. Queriéndonos, desde una distancia tan corta, y tan larga, que hasta hace año. Si quisiera… podría extender la mano, para intentar tocarte, llegar a ti, rozarte, intuirte… acariciarte…
- Pero no quieres…
- No puedo.
- ¿Me estas diciendo adiós? ¿Es una despedida?
- No puedo tocarte, porque nunca estás.
- Sabes que si de mi dependiera…
- ¿La dejarías?
- Yo… no quiero que me quieras. No quiero que me esperes. No es justo para ti. Quiero que tengas a alguien que pueda abrazarte, y que podáis sentaros juntos en cualquier banco, de cualquier parque, y comer pipas… aunque la bolsa este vacía.
- ¿La dejarías?
- Lo siento mi niña.
El Repartidor
Ahí estaba yo, sumergida en mis cosas, pensando en que "Esto" iba ahí, y "Aquello" allí. (Hay que ver lo bien que me explico cuando quiero)
Y así entra uno, de los tantos repartidores, que entran a diario en mi trabajo... y me estampo (o tiro) todos los paquetes encima.
No sé como empezo la cosa, que me encontre siendo el tema de conversacion de todos.
La novia de mi compañero, mi compañero, la hermana de este, y como no, el repartidor.
Y de estamparme los paquetes, salio la invitacion de tomarnos un cafe juntos.
Desde aquel día, finales del mes de Septiembre, le han seguido un sin fin de invitaciones mas, que he de pagar yo. (Todavía no ha habido una fecha en firme)
¿Sentido?
Un día, que estaba especialmente simpatico, me dio por preguntarle que sentido tenía, querer quedar conmigo, si tenía que pagar yo la cita.
-¿No eres tú quien viene día si y dia también para quedar?
-Si, pero ¿No quereis igualdad de condiciones? Pues invita tú en la primera cita.
-Pero es que no tiene sentido.
-¿Por qué?
-Porque eres tú quien insiste, y quien se ha empeñado en quedar.
-Pues hazte a la idea de que eres tú quien quiere.
-Tienes una cara dura...
-Si, pero he conseguido una cosa.
-¿El que?
- Que pienses en mi.
Y así, sube calle arriba con su carretilla, mientras me quedo mirandole, como cruza por el paso de cebra, y se gira para volver a mirarme, y a sonreirme.
Es curioso. Supongo que las mujeres somos así. Debe de ser un gen... o igual, solo me pasa a mi.
El chico en cuestion, de todos los repartidores que vienen, siempre pensé que era el menos interesante (a la vista)
Un día me vino sin gafas, y se corto el pelo, y pensé... "Vaya, tiene algo"
Y si... me miraba, pero rara vez me saludaba, se centraba en todos. Mi jefe, compañeros... pero a mi, era dificil que me dedicara algún "Hola" entre seco, y rancio.
Ahora, ya veis... citas ninguna, pero siempre que pasa de largo con su camión, una mirada va para mi, y una sonrisa, y...quién sabe, si un día de estos, nos ponemos de acuerdo, y cae una comida,cena,cafe, y excurisón.
Y así entra uno, de los tantos repartidores, que entran a diario en mi trabajo... y me estampo (o tiro) todos los paquetes encima.
No sé como empezo la cosa, que me encontre siendo el tema de conversacion de todos.
La novia de mi compañero, mi compañero, la hermana de este, y como no, el repartidor.
Y de estamparme los paquetes, salio la invitacion de tomarnos un cafe juntos.
Desde aquel día, finales del mes de Septiembre, le han seguido un sin fin de invitaciones mas, que he de pagar yo. (Todavía no ha habido una fecha en firme)
¿Sentido?
Un día, que estaba especialmente simpatico, me dio por preguntarle que sentido tenía, querer quedar conmigo, si tenía que pagar yo la cita.
-¿No eres tú quien viene día si y dia también para quedar?
-Si, pero ¿No quereis igualdad de condiciones? Pues invita tú en la primera cita.
-Pero es que no tiene sentido.
-¿Por qué?
-Porque eres tú quien insiste, y quien se ha empeñado en quedar.
-Pues hazte a la idea de que eres tú quien quiere.
-Tienes una cara dura...
-Si, pero he conseguido una cosa.
-¿El que?
- Que pienses en mi.
Y así, sube calle arriba con su carretilla, mientras me quedo mirandole, como cruza por el paso de cebra, y se gira para volver a mirarme, y a sonreirme.
Es curioso. Supongo que las mujeres somos así. Debe de ser un gen... o igual, solo me pasa a mi.
El chico en cuestion, de todos los repartidores que vienen, siempre pensé que era el menos interesante (a la vista)
Un día me vino sin gafas, y se corto el pelo, y pensé... "Vaya, tiene algo"
Y si... me miraba, pero rara vez me saludaba, se centraba en todos. Mi jefe, compañeros... pero a mi, era dificil que me dedicara algún "Hola" entre seco, y rancio.
Ahora, ya veis... citas ninguna, pero siempre que pasa de largo con su camión, una mirada va para mi, y una sonrisa, y...quién sabe, si un día de estos, nos ponemos de acuerdo, y cae una comida,cena,cafe, y excurisón.
La Amante / La Otra.
Esto ocurrio hace dos años. Estaba en la playa, celebrando junto a familia y amigos la famosa noche de San Juan.
Estuve pendiente del movil cada segundo del reloj.
Esa noche, a las doce en punto, mi querido hombre casado, me mando un SMS... no lo recuerdo con exactitud. Sé que decía algo así como que me amaba (y digo algo así porque con el tiempo... te quedan dudas) "Mira la luna llena... espero que se cumplan tus deseos, y no sé que tienes, quizá que eres medio bruja, o tus ojos, o tu sonrisa...no dejo de pensar en ti"
Si que dejo de pensar en mi. Vamos si lo dejo...
Seguida a esa noche, una tarde de esas tontas que tiene una, con ganas de follar en parte (si,follar, no hacer el amor, solo follar) y con ganas de que la quieran... me dio por hacer preguntas.
Y no precisamente "¿Como estás?" "¿Qué planes tienes para este fin de semana?" No.
"¿Cuando fue la última vez que hiciste el amor con ella?"
La verdad, no sé en que estaba pensando.
No sé como pude pensar que mi hombre casado particular, iba a guardarme ,a mi, fidelidad. Chorradas de una loca enamorada.
El caso, después de mucho pensar su respuesta (Mentirme o decirme la verdad,resumiendo) me dijo que no lo recordaba bien (Ja! no lo recordaba bien... pues bien que se acuerdan los polvos que echan en una noche, o las veces que "mojan" al mes con la parienta...)pero que alrededor de 3 semanas.
Yo, que debo de venir de familia lunatica,masoquista, y vete tu a saber que otras cosas mas... hice calculos. Y ahi aparecio mi noche de San Juan. Que quien dice esa noche, dice dias antes o despues.
Esa epoca la recuerdo con especial cariño, digamos, que fue cuando mas unidos estabamos, quizá... estaba tan contento, que lo quiso compartir con su mujer.
(Seguro que es eso jajaja)
Esa tarde, algo, eso que duele a veces dentro, que te coje de improvisto, empezo a doler dentro. A romperse.
Ya no era quedar porque necesitaba verlo. Era quedar, porque no sé si queria verlo.
Porque no sé si lo que queria seguir recordando eran sus ojos, o lo que sentia, cuando me miraban.
Con los días me dijo que no entendia porque estaba tan fria y distante con él, a fin de cuentas, era algo normal que se acostara con su mujer.
Y ese día pensé "¿Quien es la otra?"
Porque La Amante, lo somos todas.
Desde entonces... nunca he vuelto hacer preguntas, que la respuesta me pueda doler.
Estuve pendiente del movil cada segundo del reloj.
Esa noche, a las doce en punto, mi querido hombre casado, me mando un SMS... no lo recuerdo con exactitud. Sé que decía algo así como que me amaba (y digo algo así porque con el tiempo... te quedan dudas) "Mira la luna llena... espero que se cumplan tus deseos, y no sé que tienes, quizá que eres medio bruja, o tus ojos, o tu sonrisa...no dejo de pensar en ti"
Si que dejo de pensar en mi. Vamos si lo dejo...
Seguida a esa noche, una tarde de esas tontas que tiene una, con ganas de follar en parte (si,follar, no hacer el amor, solo follar) y con ganas de que la quieran... me dio por hacer preguntas.
Y no precisamente "¿Como estás?" "¿Qué planes tienes para este fin de semana?" No.
"¿Cuando fue la última vez que hiciste el amor con ella?"
La verdad, no sé en que estaba pensando.
No sé como pude pensar que mi hombre casado particular, iba a guardarme ,a mi, fidelidad. Chorradas de una loca enamorada.
El caso, después de mucho pensar su respuesta (Mentirme o decirme la verdad,resumiendo) me dijo que no lo recordaba bien (Ja! no lo recordaba bien... pues bien que se acuerdan los polvos que echan en una noche, o las veces que "mojan" al mes con la parienta...)pero que alrededor de 3 semanas.
Yo, que debo de venir de familia lunatica,masoquista, y vete tu a saber que otras cosas mas... hice calculos. Y ahi aparecio mi noche de San Juan. Que quien dice esa noche, dice dias antes o despues.
Esa epoca la recuerdo con especial cariño, digamos, que fue cuando mas unidos estabamos, quizá... estaba tan contento, que lo quiso compartir con su mujer.
(Seguro que es eso jajaja)
Esa tarde, algo, eso que duele a veces dentro, que te coje de improvisto, empezo a doler dentro. A romperse.
Ya no era quedar porque necesitaba verlo. Era quedar, porque no sé si queria verlo.
Porque no sé si lo que queria seguir recordando eran sus ojos, o lo que sentia, cuando me miraban.
Con los días me dijo que no entendia porque estaba tan fria y distante con él, a fin de cuentas, era algo normal que se acostara con su mujer.
Y ese día pensé "¿Quien es la otra?"
Porque La Amante, lo somos todas.
Desde entonces... nunca he vuelto hacer preguntas, que la respuesta me pueda doler.
B.S.O
Ya no volvera a llevarme aquel Mirador... ni volveré a bajar aquella calle donde nos conocimos, sabiendo que me espera.
Quizá, en alguna parte del mundo, sus ojos me busquen, pero las posibilidades de volver a cruzarnos son... ¿Pocas? ¿Ninguna?
Nuestra historia se mece entre esas dos opciones.
Si todo dependiera de este instante, si... si me gustaria poder volver a verlo.
Aunque suene triste (Quizá porque lo sea) ya no recuerdo su olor. Y su voz,comienza a difuminarse, junto a su cuerpo, a sus gestos... todo se pierde.
Se destiñe con el paso del tiempo. Pierde fuerza, consistencia, forma, color.
¿Nos estamos perdiendo?
Nunca supimos sentarnos frente a frente, para hablar de Nosotros.
Es mas... nunca nos incluiamos en una misma frase.
Un día le pedi compartir el mismo camino a casa.
Dejar los relojes encima de la mesa, sin mirarlos, sin tener que mirarnos a los ojos y decir:
"Ya es tarde" "Tengo que irme" "Lo siento..."
Lo intentó.
Solo que... ya era tarde.Tenia que irse y...
Quizá, en alguna parte del mundo, sus ojos me busquen, pero las posibilidades de volver a cruzarnos son... ¿Pocas? ¿Ninguna?
Nuestra historia se mece entre esas dos opciones.
Si todo dependiera de este instante, si... si me gustaria poder volver a verlo.
Aunque suene triste (Quizá porque lo sea) ya no recuerdo su olor. Y su voz,comienza a difuminarse, junto a su cuerpo, a sus gestos... todo se pierde.
Se destiñe con el paso del tiempo. Pierde fuerza, consistencia, forma, color.
¿Nos estamos perdiendo?
Nunca supimos sentarnos frente a frente, para hablar de Nosotros.
Es mas... nunca nos incluiamos en una misma frase.
Un día le pedi compartir el mismo camino a casa.
Dejar los relojes encima de la mesa, sin mirarlos, sin tener que mirarnos a los ojos y decir:
"Ya es tarde" "Tengo que irme" "Lo siento..."
Lo intentó.
Solo que... ya era tarde.Tenia que irse y...
Cartas para "Nadie"
Unas las escribi en su ausencia mas larga, otras, cuando decidio volver, después, supongo que me cansé de escribir siempre lo mismo, pero cambiando el orden de las palabras.
Empecé a escribirlas cuando "algo" me dolia demasiado dentro.
Y claro... tampoco le iba a llenar a él la cabeza con mis historias para no dormir. (Debe de ser una de las reglas principales para ser una buena Amante) (Y si... la principal es follar bien, pero no la única... para que luego digan que son simples los mozos...)
El caso, que no sé muy bien cuando se me ocurrio la magnifica idea de "Recopilarlas" y ahí las tengo...
Alguna vez le enseñe alguna. Cuando me encontraba demasiado cansada, y demasiado sola, y demasiado mujer para él.
Supongo que esperaba que viniera corriendo, y dejara lo que estuviera haciendo, para decirme al menos "Todo saldra bien"
A mi la verdad, me importaba una mierda que todo saliera bien, solo quería eso, que viniera.
No creais que soy de esas esquizofrenicas en potencia que necesitan al hombre las 24 horas del día. (Para ser una buena Amante, olvidaros de eso) era solo... saber que estaba.
Al final te acabas acostumbrando.
Los fines de semana, porque son fines de semana, las vacaciones, Semana Santa, las Navidades,su cumpleaños, seguido del tuyo... y te encuentras en un quinto, apoyada en la barandilla, viendo como corre calle abajo, irremediablemente, tu vida, detrás de él.
Empecé a escribirlas cuando "algo" me dolia demasiado dentro.
Y claro... tampoco le iba a llenar a él la cabeza con mis historias para no dormir. (Debe de ser una de las reglas principales para ser una buena Amante) (Y si... la principal es follar bien, pero no la única... para que luego digan que son simples los mozos...)
El caso, que no sé muy bien cuando se me ocurrio la magnifica idea de "Recopilarlas" y ahí las tengo...
Alguna vez le enseñe alguna. Cuando me encontraba demasiado cansada, y demasiado sola, y demasiado mujer para él.
Supongo que esperaba que viniera corriendo, y dejara lo que estuviera haciendo, para decirme al menos "Todo saldra bien"
A mi la verdad, me importaba una mierda que todo saliera bien, solo quería eso, que viniera.
No creais que soy de esas esquizofrenicas en potencia que necesitan al hombre las 24 horas del día. (Para ser una buena Amante, olvidaros de eso) era solo... saber que estaba.
Al final te acabas acostumbrando.
Los fines de semana, porque son fines de semana, las vacaciones, Semana Santa, las Navidades,su cumpleaños, seguido del tuyo... y te encuentras en un quinto, apoyada en la barandilla, viendo como corre calle abajo, irremediablemente, tu vida, detrás de él.
¿Me odias?
Solia decirme que su vida era como un ovillo de lana. Había tantos hilos, tantas opciones, tantos caminos... que no sabía por donde tirar.
No sabia, o no podia, o no queria elegir.
Nos conocimos a finales del mes de Mayo, hara 3 años.
En 3 años, pudimos vivir una historia de amor, no única, ni diferente, estoy convencida que si nos pusieramos a contar cada uno de nosotros la nuestra, todas tendrian la misma esencia, el mismo olor, pero yo la vivi con él.
Todavía recuerdo aquel Miercoles.
Bajaba por una de las calles principales de mi ciudad, y cuando le vi entre la gente, solo pensaba "Con suerte el semaforo esta en rojo, y mientras espera para cruzar, yo me voy"
Y ahí seguía él, ignorando mis pensamientos con una sonrisa.
Cuando estuvimos frente a frente, me abrazo.
Esto... no tendría ningún sentido, sino volviera meses atras, cuando nos conocimos, en los tan famosos chats.
Desde el primer día supe que era un hombre casado, pero para mi eso, como la edad, el sexo, y el lugar de procedencia, me importa bien poco, mientras la conversacion sea divertida, interesante, o al menos mantenga mi culo pegado a la silla.
No sé cuanto hablamos aquella noche, sé que una de sus frases hizo temblar todos mis cimientos.
"Nunca podras abrazarme ¿Verdad?"
Si, le abrace. Y despues de ese primer contacto, le siguieron muchos otros abrazos.
A veces no se si arrepentirme. Otras cierro los ojos para rescatarlo un poco del inminente olvido.
Hubo un tiempo, en que cualquier esquina, habitacion, calle,lugar... me resultaban atractivos, para acurrucarme, y rendirme.
Nunca podre explicarlo.
No me dolio verle marchar, ni que eligiera estar con ella, ni su rutina, ni sus carreras con el reloj... era sentir que no me quería.
Eso, eso era superior a mi.
Puedes luchar con la sombra de una mujer a la que no conoces.
Puedes parar los relojes del mundo.
Incluso puedes cambiar tus miedos e inseguridades por unas dosis de deseo, de amor, de necesidad.
Puedes empeñarlo todo, sabiendo de ante mano que no recibiras nada a cambio.
Y aun así, no dices nada. Callas, aceptas las normas, que nunca fueron dichas, pero se escribieron entre besos, y paseos, y sonrisas.
Pero cuando sientes que no te quieren...
Nunca le odie. Porque nunca me mintio.
¿Verdad?
No sabia, o no podia, o no queria elegir.
Nos conocimos a finales del mes de Mayo, hara 3 años.
En 3 años, pudimos vivir una historia de amor, no única, ni diferente, estoy convencida que si nos pusieramos a contar cada uno de nosotros la nuestra, todas tendrian la misma esencia, el mismo olor, pero yo la vivi con él.
Todavía recuerdo aquel Miercoles.
Bajaba por una de las calles principales de mi ciudad, y cuando le vi entre la gente, solo pensaba "Con suerte el semaforo esta en rojo, y mientras espera para cruzar, yo me voy"
Y ahí seguía él, ignorando mis pensamientos con una sonrisa.
Cuando estuvimos frente a frente, me abrazo.
Esto... no tendría ningún sentido, sino volviera meses atras, cuando nos conocimos, en los tan famosos chats.
Desde el primer día supe que era un hombre casado, pero para mi eso, como la edad, el sexo, y el lugar de procedencia, me importa bien poco, mientras la conversacion sea divertida, interesante, o al menos mantenga mi culo pegado a la silla.
No sé cuanto hablamos aquella noche, sé que una de sus frases hizo temblar todos mis cimientos.
"Nunca podras abrazarme ¿Verdad?"
Si, le abrace. Y despues de ese primer contacto, le siguieron muchos otros abrazos.
A veces no se si arrepentirme. Otras cierro los ojos para rescatarlo un poco del inminente olvido.
Hubo un tiempo, en que cualquier esquina, habitacion, calle,lugar... me resultaban atractivos, para acurrucarme, y rendirme.
Nunca podre explicarlo.
No me dolio verle marchar, ni que eligiera estar con ella, ni su rutina, ni sus carreras con el reloj... era sentir que no me quería.
Eso, eso era superior a mi.
Puedes luchar con la sombra de una mujer a la que no conoces.
Puedes parar los relojes del mundo.
Incluso puedes cambiar tus miedos e inseguridades por unas dosis de deseo, de amor, de necesidad.
Puedes empeñarlo todo, sabiendo de ante mano que no recibiras nada a cambio.
Y aun así, no dices nada. Callas, aceptas las normas, que nunca fueron dichas, pero se escribieron entre besos, y paseos, y sonrisas.
Pero cuando sientes que no te quieren...
Nunca le odie. Porque nunca me mintio.
¿Verdad?
13
A veces pienso que debería de hacer una lista de todas las fechas importantes, que llevan el numero 13.
Una vez leí en un libro, que la vida esta llena de señales. Solo hay que saber verlas, y posteriormente, seguirlas.
Me gusta jugar con el destino. O me gusta pensar que él no juega conmigo. Pensar que todo esta escrito y yo solo soy la protagonista de mi vida...pero a fin de cuentas, un papel, como cualquier otro. Que participo mas, que intervengo mas... ¿Y que? si realmente no eres cosnciente de elegir.
Sin embargo... ¿Quién dice que esta escrito?
Un 13, de un año ya olvidado, conoci a mi primer amor.
Con 13 años.
Un 13, de este año, me dijo adiós alguien importante.
Su nombre es compuesto, y su segundo nombre, coincide con el de la persona que desde hace unos meses me ronda.
Y esta persona a su vez... digamos que lleva consigo siempre encima el numero 13. (Una forma de diferenciarse de sus demas compañeros,en el trabajo)
Seguramente, sea pura casualidad.
Os lo diré con el tiempo...
PD: Un libro pendiente "El cuento numero 13"
Promete ser exito en ventas. (Tiempo al tiempo)
Una vez leí en un libro, que la vida esta llena de señales. Solo hay que saber verlas, y posteriormente, seguirlas.
Me gusta jugar con el destino. O me gusta pensar que él no juega conmigo. Pensar que todo esta escrito y yo solo soy la protagonista de mi vida...pero a fin de cuentas, un papel, como cualquier otro. Que participo mas, que intervengo mas... ¿Y que? si realmente no eres cosnciente de elegir.
Sin embargo... ¿Quién dice que esta escrito?
Un 13, de un año ya olvidado, conoci a mi primer amor.
Con 13 años.
Un 13, de este año, me dijo adiós alguien importante.
Su nombre es compuesto, y su segundo nombre, coincide con el de la persona que desde hace unos meses me ronda.
Y esta persona a su vez... digamos que lleva consigo siempre encima el numero 13. (Una forma de diferenciarse de sus demas compañeros,en el trabajo)
Seguramente, sea pura casualidad.
Os lo diré con el tiempo...
PD: Un libro pendiente "El cuento numero 13"
Promete ser exito en ventas. (Tiempo al tiempo)
Retrato inacabado de una pasión
Es como si estuviera sucediendo ahora, solo que él no esta.
¿Cuantas veces pueden decirse adiós dos personas? ¿Cuando llega la definitiva? Y... ¿Realmente existe?
Hasta hace excasas horas hubiese metido mi mano, e incluso el cuerpo entero en el fuego, para asegurar, jurar, y prometer que no volveria a pensar en él. O a quererlo.
Pero viendo una pelicula... donde los protagonistas estaban en una habitacion de hotel. Sin amueblar. Sin luz. Sin nada, pero lo tenian todo. Se tenian a ellos. Aún así, pensé... "Que habitación tan fria"
Uno de mis grandes defectos es pensar, que una cosa lleva a la otra. Si antes de llegar al final, algo falla, o simplemente tambalea, nada saldra bien.
Él y yo, tan solo pasamos una noche juntos. Unas horas, de una noche. Hubieron ratos, instantes, tardes, mañanas... pero solo una noche. Y una cama. Cuatro paredes qu no me decian nada, y unas vistas, que daban la bienvenida desde un quinto, a la Navidad.
Era mi regalo de cumpleaños. Esa noche, sin ser mi día (todavia) tuve todos los regalos que siempre quise pedirle.
Una cena. Unas horas. Una noche de amor sin prisas, y una cama.
Hizo algo que en todo el tiempo que nos tuvimos, jamas hizo. Regalarme algo. Parece como si todavia estuviera ahí,a briendo aquella pequeña caja gris.
Al principio pense que serían unos caramelos que pusieron los del hotel debajo de la almohada (rollo pelicula) y no me cansé de decir en voz alta lo tontos que eran, y su perdida de tiempo en poner caramelos que nadie comia.
él estaba apoyado en la cama, mirandome. Siempre me miraba en silencio, sin decir nada, ni siquiera un pequeño gesto le delataba.
Y ahi estaba yo... jodiendo el momento romantico, con mis conclusiones antes de hora.
Abri la caja, para comerme uno de esos caramelos que nadie come, y cayeron un par de pendientes.
Eran unas estrellas. Al verlos... pensé en que tendría que empezar a ponerme pendientes... y pensé cuanto tendria que haber buscado, para encontrar aquello.
Las estrellas, por infinidad de cosas, siempre han unido su cmaino y el mio.
Esa noche, fue perfecta. En todos los sentidos. También fue nuestra última noche, y la uñtima vez que nos veriamos.
Entonces, cuando me dejaba en casa... de camino al portal lloré. Quizá una parte de mi sabia que no habrian mas veces.Quizá porque no quería irme. O porque necesitaba seguir enseñandole cosas, y aprender de él.
Siempre me gusto el gesto que dibujaban sus ojos al sonreirme, y es una de las cosas que mas echo de menos.
Pero sobre todo, echo de menos no poder haberle enseñado como me quedaban sus pendientes.
¿Como se dice adiós a alguien al que quieres?...
¿Cuantas veces pueden decirse adiós dos personas? ¿Cuando llega la definitiva? Y... ¿Realmente existe?
Hasta hace excasas horas hubiese metido mi mano, e incluso el cuerpo entero en el fuego, para asegurar, jurar, y prometer que no volveria a pensar en él. O a quererlo.
Pero viendo una pelicula... donde los protagonistas estaban en una habitacion de hotel. Sin amueblar. Sin luz. Sin nada, pero lo tenian todo. Se tenian a ellos. Aún así, pensé... "Que habitación tan fria"
Uno de mis grandes defectos es pensar, que una cosa lleva a la otra. Si antes de llegar al final, algo falla, o simplemente tambalea, nada saldra bien.
Él y yo, tan solo pasamos una noche juntos. Unas horas, de una noche. Hubieron ratos, instantes, tardes, mañanas... pero solo una noche. Y una cama. Cuatro paredes qu no me decian nada, y unas vistas, que daban la bienvenida desde un quinto, a la Navidad.
Era mi regalo de cumpleaños. Esa noche, sin ser mi día (todavia) tuve todos los regalos que siempre quise pedirle.
Una cena. Unas horas. Una noche de amor sin prisas, y una cama.
Hizo algo que en todo el tiempo que nos tuvimos, jamas hizo. Regalarme algo. Parece como si todavia estuviera ahí,a briendo aquella pequeña caja gris.
Al principio pense que serían unos caramelos que pusieron los del hotel debajo de la almohada (rollo pelicula) y no me cansé de decir en voz alta lo tontos que eran, y su perdida de tiempo en poner caramelos que nadie comia.
él estaba apoyado en la cama, mirandome. Siempre me miraba en silencio, sin decir nada, ni siquiera un pequeño gesto le delataba.
Y ahi estaba yo... jodiendo el momento romantico, con mis conclusiones antes de hora.
Abri la caja, para comerme uno de esos caramelos que nadie come, y cayeron un par de pendientes.
Eran unas estrellas. Al verlos... pensé en que tendría que empezar a ponerme pendientes... y pensé cuanto tendria que haber buscado, para encontrar aquello.
Las estrellas, por infinidad de cosas, siempre han unido su cmaino y el mio.
Esa noche, fue perfecta. En todos los sentidos. También fue nuestra última noche, y la uñtima vez que nos veriamos.
Entonces, cuando me dejaba en casa... de camino al portal lloré. Quizá una parte de mi sabia que no habrian mas veces.Quizá porque no quería irme. O porque necesitaba seguir enseñandole cosas, y aprender de él.
Siempre me gusto el gesto que dibujaban sus ojos al sonreirme, y es una de las cosas que mas echo de menos.
Pero sobre todo, echo de menos no poder haberle enseñado como me quedaban sus pendientes.
¿Como se dice adiós a alguien al que quieres?...
Sigues aqui.
Creo que deje de escribir diarios precisamente por esto. ¿Qué conseguimos con ello? ¿Contar lo que nos remueve por dentro? ¿O rebuscar en palabras el sentido de algo?
Nunca me gusto leer lo que paso en algún tiempo, que ya no tengo. Si pudiera rescatarlo, o cambiarlo, o repetirlo... pero no, queda escrito. ¿En señal de que?
Hoy te has colado en mi mente varias veces. Parece que el odio, o el rencor, o una mezcla de todo que te tenía ayer, han desaparecido o al menos, aflojado.
¿Esto quiere decir que te echo de menos?
No han pasado ni dos meses desde que te fuiste. Todavia me acuerdo con las ganas que esperabamos los dos mis vacaciones, para volver a parar nuestros relojes. Para hacer un alto en el camino. Para volver a mirar la vida desde el retrovisor de tu coche.
Echo de menos la parte de atras de él, y bajar el espejo para retocarme despues de... debatir en si estoy mas buena despeinada o haciendo mi mejor papel asumiendo que soy una pija en potencia.
También echo de menos el mirador. Y tu forma de mirarme, de acercarte, de cojerme, de besarme, y de hacerme el amor.
Por eso, no me gustan los diarios.
Porqe en ellos escribes algo que por una cosa u otra, ya no tienes, o estas apunto de perder. Solo hay que echar un vistazo, o mirar de reojo, a cada uno de los blogs que pululean por este mundo.
Es como si quiesieramos dar fe, de que lo hemos vivido.
Entonces... ¿Yo no te he vivido?
Siempre lo mantuvimos en el maximo secreto, y salvo dos amigas mias, esta historia, jamas sucedio.
Ni me besaste, ni me miraste, ni...
No me gustan los diarios, pero contigo, empiezo este. Porque te odio.
Porque te quiero. Al menos, ayer.
Nunca me gusto leer lo que paso en algún tiempo, que ya no tengo. Si pudiera rescatarlo, o cambiarlo, o repetirlo... pero no, queda escrito. ¿En señal de que?
Hoy te has colado en mi mente varias veces. Parece que el odio, o el rencor, o una mezcla de todo que te tenía ayer, han desaparecido o al menos, aflojado.
¿Esto quiere decir que te echo de menos?
No han pasado ni dos meses desde que te fuiste. Todavia me acuerdo con las ganas que esperabamos los dos mis vacaciones, para volver a parar nuestros relojes. Para hacer un alto en el camino. Para volver a mirar la vida desde el retrovisor de tu coche.
Echo de menos la parte de atras de él, y bajar el espejo para retocarme despues de... debatir en si estoy mas buena despeinada o haciendo mi mejor papel asumiendo que soy una pija en potencia.
También echo de menos el mirador. Y tu forma de mirarme, de acercarte, de cojerme, de besarme, y de hacerme el amor.
Por eso, no me gustan los diarios.
Porqe en ellos escribes algo que por una cosa u otra, ya no tienes, o estas apunto de perder. Solo hay que echar un vistazo, o mirar de reojo, a cada uno de los blogs que pululean por este mundo.
Es como si quiesieramos dar fe, de que lo hemos vivido.
Entonces... ¿Yo no te he vivido?
Siempre lo mantuvimos en el maximo secreto, y salvo dos amigas mias, esta historia, jamas sucedio.
Ni me besaste, ni me miraste, ni...
No me gustan los diarios, pero contigo, empiezo este. Porque te odio.
Porque te quiero. Al menos, ayer.