Entre despedidas y amoríos fugaces
La fecha de marcha de mi tierrina se va acercando y no veo el momento de irme. Empezar una vida nueva… nuevos amigos, nueva casa, nuevas actividades, nuevas calles, nueva comida, nueva forma de comunicación, nuevas bromas, nuevos bares, nuevas experiencias y nuevo trabajo.
Hay algo que ronda mi cabeza durante los últimos días. Estos últimos años han estado marcados por el libertinaje, las locuras y alguna que otra orgía desenfrenada. Ahora, cada vez más, el cuerpo me pide otra cosa totalmente diferente. Es el tema de volver a enamorarme, encontrar a esa persona especial con la que compartir momentos tan especiales como un atardecer en la playa ó una noche de sexo tierno. Tener a esa persona a la cual sonrías, y te devuelva la misma sonrisa de complicidad. Llevo un tiempo sin estar con ninguna chica y los trabajos manuales van haciendo su efecto en mi brazo como podéis apreciar. Tengo miedo de empezar a adaptarme a las formas de esos lares y me quede ciego en algo que no tiene la chispa que tenemos aquí. El otro día conocí a una chica. ¿Has tenido alguna vez esa sensación, cuando conoces a alguien, que parece que os conocéis de toda la vida, en el que surge un sentimiento que no sabes por qué hace que te cosquillee el estómago cuando piensas en esa persona que acabas de conocer? Sí queréis lo podéis llamar flechazo, pero en mi caso ocurre después de hablar largo y tendido con dicha persona.
Me ha pasado 2 veces en la vida y hace unos días fue la tercera vez. Las dos primeras desembocaron en un amor bastante intenso. Eran dos casos diferentes pero el sentimiento que tenía en mis adentros era el mismo que tenían ellas. En los dos casos la distancia jodió unas relaciones intensas en la que ninguna de las dos duró más de dos semanas. Pues hace unos días viví mi tercera experiencia.
Nos conocimos en un bar a través de un amigo y prácticamente a partir del momento en que nos vimos, nos pusimos a hablar y así seguimos durante varias horas. Teníamos bastantes cosas en común y nos reímos muchísimo. Cuando la miraba a los ojos notaba ese brillo característico acompañado de esa sonrisa que decía algo. Sé que al lugar donde voy me va a ser muy difícil encontrar una chica como esta, una chica con la que la comunicación sea tan amena y tengas esa sensación en el estómago cuando te mira a los ojos. Creo que la volveré a ver, pero estoy seguro que si me hubiera quedado aquí la hubiera llamado y hubiéramos empezado algo. Lo noté en sus ojos en la despedida.
Por otro lado mi marcha (de nuevo) vuelve al camino de siempre. El camino de las despedidas. Hace unos días me despedí de unos amigos, e incluso de gente posiblemente que no voy a volver a ver en mi vida. Hoy me he despedido de uno de mis mejores amigos, una persona que siempre ha estado ahí para hacerme reir, apoyarme en todas las decisiones y aconsejarme siempre desde el lado más honrado de la moneda.
A lo largo de mi vida he tenido bastantes despedidas, las primeras son muy duras, has estado conviviendo con gente durante mucho tiempo y coges tal cariño que te cuesta pensar que vas a desprenderte de ellas. Se adquiere una dependencia que no sabes como va a ser tu vida en un futuro sin dichas personas. La convivencia en un país extranjero hace que te agarres al primer apoyo que tienes de una forma muy fuerte, y como reacción dicho apoyo lo hace también en ti, por lo que la relación afectiva es muy intensa. Como os he dicho, las primeras despedidas son muy duras. Lloros, lagrimones, sofocos, frases de siempre como:
Que si tío! Que mantenemos el contacto fijo.
Te voy a visitar seguro(snif)!! En un par de meses y luego vienes tú!!
Amigos para toda la vida, que te lo juro macho!!
Tenemos que quedar todos otra vez para que vuelva a ser como antes.
Pero la puta(sí, puta y jodida) realidad dicta que cada uno llevamos nuestro camino y poco a poco te empiezas a desarraigar de los lazos con la gente al volver a tu casa ó encontrar nuevos amigos y nuevas experiencias. Es muy probable que a el 90% de la gente que has conocido en un año Erasmus ó en alguna experiencia en el extranjero, no la vuelvas a ver en la vida. De ese 10 % que queda, un 5 % mantendrás contacto por email o un sistema de mensajería instantánea, y el otro 5 % los volverás a ver aunque no por mucho tiempo.
Luego la vida te da muchas sorpresas. En muchas ocasiones te das cuenta de lo pequeño que es el mundo. Te puedes encontrar en el lugar más inesperado a una persona que habías conocido en la otra punta del globo y siempre hace ilusión este tipo de encuentros.
En mi caso, ya he tenido muchas despedidas en mi vida. Están por un lado las despedidas de la gente que tengo en mi casa y que han estado casi siempre alrededor mío. Sé que siempre las voy a tener ahí para cuando vuelva, o cuando necesite hablar con alguien. Pero no van a estar en el momento que tenga algún problema ó necesite hablar cara a cara con alguien. Incluso se echa mucho de menos a los amigos cuando sales de fiesta y no están ahí como siempre. Son unas despedidas poco emotivas, en las cuales dirijo una sonrisa de complicidad tirando tierra al sentimentalismo y diciendo un “hasta luego”. A las dos horas siguientes sigo acordándome de estos amigos pero con el tiempo pasa.
También añado las despedidas, en un lugar que no es mi tierra, de la gente que tengo pocas posibilidades de ver en lo que me queda de vida. “ si necesitas algo me llamas!” “mándame un mail y hablamos”. Son poco emotivas pero indican el final de una época. Las despedidas de tus buenos amigos, fuera de casa, que sabes que tienes pocas posibilidades de ver son un tanto más jodidas. Ya las he pasado varias veces pero siguen doliéndome en lo más profundo. En estos casos procuro que duren lo menos posible ya que estoy haciendo fuerza por no llorar. No queda otra que pensarlo fríamente y tirar adelante. Lo más jodido de estas despedidas es que sabes que has pasado un tiempo de puta madre, que has hecho amigos que han encajado contigo a la perfección, que puedes quedar y mantener el contacto pero… Nunca volverá a ser como antes!
Esa es la clave de la cuestión, nunca… que palabra más chunga. Una vez que pasas varias despedidas de gente, te haces un tanto inmune. Procuras no coger tantos lazos con la gente, pero es algo prácticamente imposible. Hay gente con la que un par de meses te sobran para establecer una conexión que no tienes con otros en toda tu vida. Siempre es duro despedirse de este tipo de gente. Sin ninguna duda, el que peor lo pasa es el que se queda.
Pero hay que seguir el camino. Esa es una de las cosas buenas de la vida, la posibilidad de vivir nuevas experiencias y conocer gente nueva con distintos caracteres y personalidades. Afrontar el futuro y jamás olvidarte de esa gente que siempre va a estar ahí, esa gente que te sigue apoyando para que cuando vuelvas a la tierra te olvides de eso… de que no volverá a ser como antes.
Hoy estoy un poco depre, ya me he despedido de algunos amigos y familiares aunque por poco tiempo. Hay que saber apreciar la tristeza de los que lloran tu marcha y alegrarse de ello devolviéndoles una sonrisa.
Hay algo que ronda mi cabeza durante los últimos días. Estos últimos años han estado marcados por el libertinaje, las locuras y alguna que otra orgía desenfrenada. Ahora, cada vez más, el cuerpo me pide otra cosa totalmente diferente. Es el tema de volver a enamorarme, encontrar a esa persona especial con la que compartir momentos tan especiales como un atardecer en la playa ó una noche de sexo tierno. Tener a esa persona a la cual sonrías, y te devuelva la misma sonrisa de complicidad. Llevo un tiempo sin estar con ninguna chica y los trabajos manuales van haciendo su efecto en mi brazo como podéis apreciar. Tengo miedo de empezar a adaptarme a las formas de esos lares y me quede ciego en algo que no tiene la chispa que tenemos aquí. El otro día conocí a una chica. ¿Has tenido alguna vez esa sensación, cuando conoces a alguien, que parece que os conocéis de toda la vida, en el que surge un sentimiento que no sabes por qué hace que te cosquillee el estómago cuando piensas en esa persona que acabas de conocer? Sí queréis lo podéis llamar flechazo, pero en mi caso ocurre después de hablar largo y tendido con dicha persona.Me ha pasado 2 veces en la vida y hace unos días fue la tercera vez. Las dos primeras desembocaron en un amor bastante intenso. Eran dos casos diferentes pero el sentimiento que tenía en mis adentros era el mismo que tenían ellas. En los dos casos la distancia jodió unas relaciones intensas en la que ninguna de las dos duró más de dos semanas. Pues hace unos días viví mi tercera experiencia.
Nos conocimos en un bar a través de un amigo y prácticamente a partir del momento en que nos vimos, nos pusimos a hablar y así seguimos durante varias horas. Teníamos bastantes cosas en común y nos reímos muchísimo. Cuando la miraba a los ojos notaba ese brillo característico acompañado de esa sonrisa que decía algo. Sé que al lugar donde voy me va a ser muy difícil encontrar una chica como esta, una chica con la que la comunicación sea tan amena y tengas esa sensación en el estómago cuando te mira a los ojos. Creo que la volveré a ver, pero estoy seguro que si me hubiera quedado aquí la hubiera llamado y hubiéramos empezado algo. Lo noté en sus ojos en la despedida.Por otro lado mi marcha (de nuevo) vuelve al camino de siempre. El camino de las despedidas. Hace unos días me despedí de unos amigos, e incluso de gente posiblemente que no voy a volver a ver en mi vida. Hoy me he despedido de uno de mis mejores amigos, una persona que siempre ha estado ahí para hacerme reir, apoyarme en todas las decisiones y aconsejarme siempre desde el lado más honrado de la moneda.
A lo largo de mi vida he tenido bastantes despedidas, las primeras son muy duras, has estado conviviendo con gente durante mucho tiempo y coges tal cariño que te cuesta pensar que vas a desprenderte de ellas. Se adquiere una dependencia que no sabes como va a ser tu vida en un futuro sin dichas personas. La convivencia en un país extranjero hace que te agarres al primer apoyo que tienes de una forma muy fuerte, y como reacción dicho apoyo lo hace también en ti, por lo que la relación afectiva es muy intensa. Como os he dicho, las primeras despedidas son muy duras. Lloros, lagrimones, sofocos, frases de siempre como:
Que si tío! Que mantenemos el contacto fijo.Te voy a visitar seguro(snif)!! En un par de meses y luego vienes tú!!
Amigos para toda la vida, que te lo juro macho!!
Tenemos que quedar todos otra vez para que vuelva a ser como antes.
Pero la puta(sí, puta y jodida) realidad dicta que cada uno llevamos nuestro camino y poco a poco te empiezas a desarraigar de los lazos con la gente al volver a tu casa ó encontrar nuevos amigos y nuevas experiencias. Es muy probable que a el 90% de la gente que has conocido en un año Erasmus ó en alguna experiencia en el extranjero, no la vuelvas a ver en la vida. De ese 10 % que queda, un 5 % mantendrás contacto por email o un sistema de mensajería instantánea, y el otro 5 % los volverás a ver aunque no por mucho tiempo.
Luego la vida te da muchas sorpresas. En muchas ocasiones te das cuenta de lo pequeño que es el mundo. Te puedes encontrar en el lugar más inesperado a una persona que habías conocido en la otra punta del globo y siempre hace ilusión este tipo de encuentros.
En mi caso, ya he tenido muchas despedidas en mi vida. Están por un lado las despedidas de la gente que tengo en mi casa y que han estado casi siempre alrededor mío. Sé que siempre las voy a tener ahí para cuando vuelva, o cuando necesite hablar con alguien. Pero no van a estar en el momento que tenga algún problema ó necesite hablar cara a cara con alguien. Incluso se echa mucho de menos a los amigos cuando sales de fiesta y no están ahí como siempre. Son unas despedidas poco emotivas, en las cuales dirijo una sonrisa de complicidad tirando tierra al sentimentalismo y diciendo un “hasta luego”. A las dos horas siguientes sigo acordándome de estos amigos pero con el tiempo pasa.
También añado las despedidas, en un lugar que no es mi tierra, de la gente que tengo pocas posibilidades de ver en lo que me queda de vida. “ si necesitas algo me llamas!” “mándame un mail y hablamos”. Son poco emotivas pero indican el final de una época. Las despedidas de tus buenos amigos, fuera de casa, que sabes que tienes pocas posibilidades de ver son un tanto más jodidas. Ya las he pasado varias veces pero siguen doliéndome en lo más profundo. En estos casos procuro que duren lo menos posible ya que estoy haciendo fuerza por no llorar. No queda otra que pensarlo fríamente y tirar adelante. Lo más jodido de estas despedidas es que sabes que has pasado un tiempo de puta madre, que has hecho amigos que han encajado contigo a la perfección, que puedes quedar y mantener el contacto pero… Nunca volverá a ser como antes!
Esa es la clave de la cuestión, nunca… que palabra más chunga. Una vez que pasas varias despedidas de gente, te haces un tanto inmune. Procuras no coger tantos lazos con la gente, pero es algo prácticamente imposible. Hay gente con la que un par de meses te sobran para establecer una conexión que no tienes con otros en toda tu vida. Siempre es duro despedirse de este tipo de gente. Sin ninguna duda, el que peor lo pasa es el que se queda. Pero hay que seguir el camino. Esa es una de las cosas buenas de la vida, la posibilidad de vivir nuevas experiencias y conocer gente nueva con distintos caracteres y personalidades. Afrontar el futuro y jamás olvidarte de esa gente que siempre va a estar ahí, esa gente que te sigue apoyando para que cuando vuelvas a la tierra te olvides de eso… de que no volverá a ser como antes.
Hoy estoy un poco depre, ya me he despedido de algunos amigos y familiares aunque por poco tiempo. Hay que saber apreciar la tristeza de los que lloran tu marcha y alegrarse de ello devolviéndoles una sonrisa.
Comentario:
Comentario:
totalmente de acuerdo con este post.
Comentario:
Las despedidas nunca son plato de buen gusto...pero lo único que puedes hacer en estas circunstancias, es ver lo mucho que vas a aprender y disfrutar en tu nuevo hogar...de todo se puede aprender, verdad?
Un besin
Un besin
Comentario:
Es una criba natural, pienso yo, cuando la gente evoluciona. A veces es la distancia física, uno se traslada y se va perdiendo el contacto, pero a veces es simplemente el cambio de ritmo, y los "a ver cuando nos vemos" o los "te llamo sin falta, a ver si hago un hueco", suenan parecidos; claro que en este caso pasa casi sin darte cuenta.
Respecto al tema de los flechazos, todas mis relaciones largas han empezado así, así que mira si creo en ellos...
Y en cuanto al tema del brazo, jajajaaaaaa, sólo hay una solución para equilibrar: ser ambidextro. Y además, tener siempre Reflex a mano ;)
Respecto al tema de los flechazos, todas mis relaciones largas han empezado así, así que mira si creo en ellos...
Y en cuanto al tema del brazo, jajajaaaaaa, sólo hay una solución para equilibrar: ser ambidextro. Y además, tener siempre Reflex a mano ;)
Comentario:
Pero de todo se aprende, y siempre a gente estupenda en el camino de la vida...
quédate de los recuerdos para tomar buena nota..y asi podrás ser intuitivo sobre las personalidades...que son variopintas...
Un beso.
quédate de los recuerdos para tomar buena nota..y asi podrás ser intuitivo sobre las personalidades...que son variopintas...
Un beso.
Comentario:
Comentario:
Cuando alguien se despide se perfectamente si le volveré a ver.
Muchas madejas por desenredar.
Muchas madejas por desenredar.
Comentario:
Es demasiado complicado decir adiós... no se me ocurre ninguna solución para la palabra Nunca, consultaré a la RAE... un saludo
Comentario:
Vaya resaca... empiezo.
Pineda: Al menos siempre nos queda nuestra gente, aunque siempre da pena volver a desligarse de ellos. Otro besín.
Elisabeta: La verdad que sin optimismo no llegamos a ningún lugar. Lo bueno es saber contagiar ese optimismo a la gente que te rodea. Otro abrazote para tí.
Leodegundía: Ufff espero no establecer allí una colonia jajaja... aunque nunca se sabe. De momento mis planes son disfrutar al máximo todo lo que el trabajo me permita y mirar siempre hacia adelante. Un besazo.
Oxifonika: Tampoco es tan grave, he pasado por esta situación más de una vez y no queda otra que mirar hacia adelante. La oportunidad que se me brinda es única y estoy muy contento por ello. Otro beso para tí.
Os sigo contando dentro de poco ;)
Pineda: Al menos siempre nos queda nuestra gente, aunque siempre da pena volver a desligarse de ellos. Otro besín.
Elisabeta: La verdad que sin optimismo no llegamos a ningún lugar. Lo bueno es saber contagiar ese optimismo a la gente que te rodea. Otro abrazote para tí.
Leodegundía: Ufff espero no establecer allí una colonia jajaja... aunque nunca se sabe. De momento mis planes son disfrutar al máximo todo lo que el trabajo me permita y mirar siempre hacia adelante. Un besazo.
Oxifonika: Tampoco es tan grave, he pasado por esta situación más de una vez y no queda otra que mirar hacia adelante. La oportunidad que se me brinda es única y estoy muy contento por ello. Otro beso para tí.
Os sigo contando dentro de poco ;)
Comentario:
Casi me haces llorar...
En este momento no hay palabra, ni construcción, etc., etc., que puedan aliviar tu dolor.
Es muy complicado despedirse de alguien, y más cuando sientes que te estás enganchando; y por lo que cuentas lo has hecho muchas veces a lo largo de tu vida.
Te deseo suerte en tu nueva etapa.
Un beso en la frente.
En este momento no hay palabra, ni construcción, etc., etc., que puedan aliviar tu dolor.
Es muy complicado despedirse de alguien, y más cuando sientes que te estás enganchando; y por lo que cuentas lo has hecho muchas veces a lo largo de tu vida.
Te deseo suerte en tu nueva etapa.
Un beso en la frente.
Comentario:
Creo que nunca se aprecia tanto a alguien como cuando te tienes que despedir, pero la vida es así, se va y se viene, tu camino se cruza con los de otras personas pero luego sigue su rumbo. Míralo por el lado bueno, los amigos de verdad los vas a seguir teniendo y a la familia también y quién sabe si en tu nuevo destino no encontrarás a esa persona especial con la que formes tu propia familia.
Animo y cuando cojas la maleta sonrie hay que ir con buena disposición y así todo será mas fácil. Un beso
Animo y cuando cojas la maleta sonrie hay que ir con buena disposición y así todo será mas fácil. Un beso
Comentario:
Venga ¡ánimo! como tu mismo me has escrito a mi,las cosas se han de enfocar con optimismo.Es normal andar asi en tiempo de despedidas pero te espera...lo inesperado,nueva vida, nuevas amistades y muchas sorpresas,todas buenas...supongo que influye ese cosquilleo que sentiste con esa chica, tal y como describes que sucedió y la despedida,se respiraba algo muy "especial" en el aire...Y quien sabe...la vida da tantas vueltas...Es mejor que sigas siendo "inmune" a las despedidas, sigue tu camino sin mirar atrás.Muchos besitos y un abrazote!
Comentario:
jo cuánta razón tienes, nunca vuelve a ser igual......pero por suerte,la familia, y los amigos de verdad, los de toda la vida siempre están ahí, pero te entiendo perfectamente todo lo que dices.
Un besín
Un besín





