Perdiendome
Raro...
Paseando solo por una ciudad como Oviedo me estoy dando cuenta de que venir de otro mundo afecta mucho más de lo que pensaba. Quizá no lo había notado hasta ahora, aislado en la burbuja de mi propio mundo, pero el contacto ha sido duro.
Me siento fuera, vacio, como si no fuera capaz de aportar nada a toda esa gente que me rodeaba por la calle, como si esa gente no fuera capaz de aportarme nada. Y en la soledad la certeza de que si otro mundo es posible debe empezar a cambiar desde aquí, pero tambien desde allí. Falta mucho por andar, falta mucho por reir y llorar, pero hoy me siento fuera de este mundo.
Mañana ya veremos...
Paseando solo por una ciudad como Oviedo me estoy dando cuenta de que venir de otro mundo afecta mucho más de lo que pensaba. Quizá no lo había notado hasta ahora, aislado en la burbuja de mi propio mundo, pero el contacto ha sido duro.
Me siento fuera, vacio, como si no fuera capaz de aportar nada a toda esa gente que me rodeaba por la calle, como si esa gente no fuera capaz de aportarme nada. Y en la soledad la certeza de que si otro mundo es posible debe empezar a cambiar desde aquí, pero tambien desde allí. Falta mucho por andar, falta mucho por reir y llorar, pero hoy me siento fuera de este mundo.
Mañana ya veremos...