Viento de poniente
Los susurros del viento te llevarán a los más reconditos lugares
Acerca de
Una brisa que llegará a todos los rincones del mundo, una sonrisa cada mañana y una mirada para poder perderse en la inmensidad del oceano.
Sindicación
 
Carne; carne; carne
Y si comer carne una vez a la semana se convierte casi en una obligación, aquí hay algo que mi mente occidental no entiende. Si, cuando comer carne se convierte en una cuestión de buena nutrición, no de placer culinario, cuando prefieres no comerla porque sabes que más que carne parece chicle o similar. Y seguramente Inma me diría que estoy loco, pero podría pasar los 2 meses sin comer nada de carne, pero entonces la debilidad muscular se apoderaría de mí, todo me pesaría mucho más, los días serían más largos,... y no creáis que cuando dices comer carne aquí os encontráis un filete en el plato, no. Más bien es como encontrarte un trozo de hueso que tienes que roer para encontrar algo dentro, que ese algo es de consistencia más bien chiclosa que carnosa, y que no sabes de que animal procede. Y a saber de donde viene, ya que las fuentes de carne aquí son múltiples, desde una vaca a una cobaya, pasando por las cabras, ovejas, cerdos, pollos, perdices salvajes, erizos, conejos e incluso ratas. Si, me imagino vuestra cara de horror, pero tampoco creo que sea para tanto, jejeje... incluso creo que la probaré antes de irme (si no la he probado ya antes en algún plato de dudosa procedencia), simplemente es como una rata de alcantarilla enorme que vive en el campo. Y si no tienes dinero para ello, pues siempre te queda comer termitas como fuente de proteinas. Y no sabéis lo que es ver a un hombre coger las termitas de la pared para comerselas vivitas y coleando, arghhhhh...

Y a pesar de todo ello no penséis que volveré más delgado, ya que el pobretico no tiene para comer, aquí eso no existe, la gente no pasa h a m b r e , q u i z á s u d i e t a n o s e a m u y e q u i l i b r a d a ( p u e d e q u e u n 9 0 % d e h i d r a t o s d e c a r b o n o y u n 1 0 % g r a s a s , d e l a s q u e l a m a y o r í a e s a c e i t e d e p a l m a ) , p e r o n o p a s a n a d a d e h a m b r e . I n c l u s o m e a t r e v e r í a d e c i r q u e a q u í h a y u n i n d i c e d e s o b r e p e s o m a y o r q u e e l o c c i d e n t a l . Y s i n o p a r a c o m p e n s a r y a p o d e m o s u t i l i z a r e l a c e i t e d e p a l m a , . . . i m a g i n a o s u n a c e i t e c a s i s ó l i d o a t e m p e r a t u r a a m b i e n t e , d e c o l o r n a r a n j a c h i l l ó n y q u e n o t i e n e n i n g u n a b u e n a p r o p i e d a d . A s í c o n t o d o e s d i f i c i l c o n v e n c e r l e s q u e d e j e n d e u t i l i z a r l o , y a q u e e s e l m á s b a r a t o , y a ú n t e n g a s a c c e s o a l a c e i t e d e s o j a o d e c a c a h u e t e l o p r e f i e r e n u s a r y a q u e e s t e l e d a c o l o r a l a s c o m i d a s . E n f í n , h a b r á q u e s e g u i r l u c h a n d o c o n t r a e s t a s p e q u e ñ a s t r a b a s q u e t e e n c u e n t r a s e n l a i n c u l t u r a ( y l l a m o l a i n c u l t u r a a u n a f a l t a d e v a l o r e s b a s a d o s e n l a e d u c a c i ó n y l a s a l u d , n o e n l o q u e s e p i e n s a e n o c c i d e n t e p o r c u l t u r a ) , b a s a d a s e n l a t r a d i c i ó n . . .

Y t e n g o o t r a h i s t o r i a q u e c o n t a r , p e r o e s t a e s m u y d u r a , t a n t o c o m o p a r a a c a b a r c o n t u s á n i m o s , c o m o p a r a h a c e r t e p e n s a r q u e n a d a v a l e l a p e n a , a u n q u e e n e l f o n d o s i q u e l o s i g a s p e n s a n d o . P e r o n o h a y t i e m p o p a r a e l l a , s e g u r a m e n t e l a c u e n t e a m i r e g r e s o o a l g u n o l a r e c i b a e n s u m a i l ( a h o r a m i s m o e s a h i s t o r i a o c u p a 6 f o l i o s , n o c r e o q u e e s t e s e a e l l u g a r ) . P e r o e s u n a h i s t o r i a p a r a a p r e n d e r , p a r a v a l o r a r m u c h o s a s p e c t o s d e l a v i d a c o m o l a c o n f i a n z a , l a a m i s t a d , l a s o l i d a r i d a d , . . . ( s i a l g u n o q u i e r e t e n e r l a a n t e s d e c i d m e l o e n u n c o m e n t y o s l a e n v i o ) .

U n a b r a z o d e u n v i e n t o q u e a v e c e s n o e n c u e n t r a l a s f u e r z a s p e r o q u e s a b e q u e d e b e s e g u i r s o p l a n d o r e v o l t o s o y j u g u e t o n .
 
Y el monton de ropa se acumula
Y el montón de ropa se acumula, ayer llovió, así que hoy no queda otra que lavar o darle una segunda vuelta a la ropa (que asco!!!). Bueno, tampoco es mucho, 3 pantalones, 5 camisetas, 2 sudaderas, 5 calzoncillos, y 6 pares de calcetines… por hoy está bien. Lleno el cubo de agua, cojo la pastilla de jabón y ¡A frotar! Una hora después solo he acabado con los 3 pantalones, que tienen la peculiar característica de ser marrones hasta la rodilla. Tras otras 2 horas de frota que te frota, las consecuentes ampollas en tus manos y haber descubierto que esa camiseta que creías beige era blanca estas casi en el fin, o eso creías. Queda enjuagar y ahora vuelves a extrañar el grifo, ese que hace que todo sea más fácil. Enjuagas en un cubo y en otro y en otro… y sigue saliendo jabón de la ropa. Llegas a la conclusión de que la ropa sigue marrón, ahora llena de jabón, y mojada, que perdida de tiempo, no tendrás ropa hasta dentro de 2 días porque ahora no hay el sol que necesitas para que se seque, ahora llueve todo el día, arggggggg.
Y ahora te imaginas a esa mujer que tiene que trabajar durante 8 horas en el campo, hacer comida para 8, lavar su ropa, la de sus 7 hijos y la de su marido (porque no veréis lavar ropa a un hombre, llegue a esa conclusión tras pasar medio Baneghang por la puerta y ver como todos tenían una sonrisa irónica en los labios cuando me veían afanándome en dejar lo menos sucia posible mi ropa). Realmente no es fácil la vida para ella, luchar todos los días, aunque acabes resignándote a que la lucha no es por cambiar sino por seguir así. Y quizá algún día esto cambie, en España lo hizo (la vida de nuestras abuelas no era muy diferente a esta), esa es la esperanza que nos queda, aunque aquí el cambio parece más difícil, son esas pequeñas cosas que hacen que pienses que vale la pena lo que haces, que debes ayudarles a que esto cambie, que debes aprender a ayudar. Y esto no sirve para que yo vea lo que tenemos allí que nos facilita la vida, esto tiene que servir para algo más importante, para que de verdad importe aquí, para que aquí cambie el pensamiento aunque sea en 3 personas…
Ayer Paul, uno de los promotores de salud de ASDEP, nos contaba que su hija había acabado el BAC (bachillerato en España) y ahora iba a empezar la facultad. Y no sabéis lo importante que es eso, porque hablo de su hija, no de su hijo, porque ha tenido la oportunidad de estudiar, porque va a hacer lo que ella quiere y no lo que su padre quiere, él la dejó elegir la carrera (informática en lugar de trabajo social que quería su padre), porque estudiará en Douala en lugar de Dschang porque la universidad es mejor allí, a pesar de que sea más difícil costearlo… son esas pequeñas cosas que empiezan a cambiar, hoy es solo un hombre el que hace eso, mañana puede que sean 3 y quizá un día no tan lejano sean todos. En la educación está la base de todos los problemas que ahora mismo nos rodean.
 
7 dias hace que no llueve
7 días hace que no llueve, y una cosa que allí sería normal aquí se convierte en extraordinaria, son las pequeñas cosas que hacen que la vida aquí sea diferente. A pesar de tener un bidón de 300 litros para recoger el agua de lluvia el agua escasea, los primeros días tu ritmo de gasto de agua es el habitual, medio cubo para ducharte, medio cubo para lavar los platos, un cubo para fregar ropa y para de contar, que si no no hay agua ni para un día. Pero al tercer día empiezas a mirar el cubo con recelo, el bidón está medio y el cielo despejado, empezamos a racionar el agua. Lavar los platos se raciona a una sola vez al día, empiezas a ducharte como un gato, 2 cazoletillas y vas listo, lo de lavar ropa se te olvida (por lo que el montón crece y crece), no te puedes lavar ni las manos!!! Y así durante 4 días, empiezas a plantearte que al día siguiente vas a tener que lavarte a lengüetazos, que vas a tener que empezar a ponerte ropa sucia, que vas a comer sobre platos de la comida anterior,… y todo porque no llueve en 7 días. Y recuerdas lo fácil que sería abrir un grifo en España y hacer salir miles de litros sin inmutarte y no te hace solo sentirte envidioso por no tenerlo ahora, sino consciente del gran avance que tenemos, consciente de que esa agua no es gratis, que hay que cuidarla o acabaremos sin poder fregar platos o ducharnos, aquí puede haber una precipitación media anual de 20 litros al día y sin embargo 3 días sin llover significa que no hay agua para nada, no me puedo imaginar lo que sería España… en fin, y al final llega la lluvia, de manera torrencial, en 30 minutos se ha llenado el cubo, pueden haber caído unos 40 litros por metro cuadrado en media horilla. Volvemos a respirar, mañana toca ducha abundante y… lavar ropa. Pero esa es otra historia, ya lavaré mañana…
 
Reflexiones
Este post fue escrito hace 2 semanas pero no pude publicarlo antes, algo ha cambiado pero la sensacion sigue siendo la misma

Pasa el tiempo, y te hace reflexionar… no me gusta el viento que sopla en estos últimos días. Es extraño, como si lo conociera de toda la vida, pero no lo quisiera conocer. Tiene poca vitalidad, esa que hace renovar las ilusiones. Y nada ha cambiado. Quizá sea ese el problema, que nada cambia en estos vientos, que siguen siendo los mismos que ayer, que no quieren cambiar. Alguno te sorprende, pero la mayoría hace duro el trabajo, incluso desmoralizante.
Y ¿por qué digo todo esto? Porque la obsesión por el dinero no puede ser una forma de vivir. Porque cuando trabajas por algo como la salud no puedes estar pensando en beneficiarte del dinero que hay alrededor. Y alguien me podrá decir, “pobrecitos, es que son pobres”, pero lo son porque quieren, porque no quieren cambiar, no quieren dar un paso más si eso no les reporta algo al bolsillo. Y llevo unos días en los que recuerdo todos los debates de este año acerca de si es mejor la Cooperación al Desarrollo Local (en el terreno) o la que se hace reivindicando desde tu casa, pidiendo lo que se merece todo el mundo, intentando que las cosas cambien en el mundo. Y sin duda seguramente sea más efectiva la segunda, pero alguien se ha preguntado si ellos quieren. Y no me vale el que no saben del tema, ellos no quieren, quieren seguir igual, saqueando al blanco porque es blanco (y porque lo mira desde su carita de pobrecillos, como les voy a decir que no), viviendo igual que han vivido toda su vida, no porque no saben, porque no quieren saber.
Sin duda son duras mis palabras, muy duras, lo estoy haciendo cuando se supone que yo tengo que trabajar en ello. Pero eso no me va a hacer trabajar con menos ahínco, con menos interés, todo lo contrario, sacaré fuerzas de donde no las tenga para demostrarles que no somos lo que ellos quieren que seamos, que si no hacen nada yo tampoco lo haré, pero que si trabajan estaré ahí para trabajar, que vale la pena aunque ellos no lo crean… o no lo quieran creer.
Hay veces en que hay que pensar que no todo lo malo lo hacemos nosotros desde occidente, en los mil factores que hay el papel más importante lo juegan los que tienen que mejorar, aunque ellos piensen que no debe ser así.
Seguiré trabajando, disfrutando, riendo, llorando,… seguiré sintiendo, me hace falta para que mi aliento, el del viento de poniente, ese que es rebelde por naturaleza, no pierda su revolución interna.

Y sin duda me gustaría contaros otras mil cosas que me han pasado en este viaje, pero esto es lo suficientemente serio como para que llene mis pensamientos. El viaje continuará…(y espero que muy pronto y con cosas más mundanas)