Viento de poniente
Los susurros del viento te llevarán a los más reconditos lugares
Acerca de
Una brisa que llegará a todos los rincones del mundo, una sonrisa cada mañana y una mirada para poder perderse en la inmensidad del oceano.
Sindicación
 
Siguiendo el camino
Segundo viaje al mismo lugar, pero sin dejar de ser diferente al primero, la misma gente, las mismas sensaciones… bueno, eso creo que no, algo ha cambiado, o ¿es que no ha cambiado nada? Aun no sé si es una cosa o la otra, simplemente observo.

Los niños no han cambiado, siguen igual, este año ni crecieron para que los recordara como el anterior. Las gentes tampoco, pensamiento Bansoa, todo lo que se le pueda pedir a un blanco se le pedirá y yo no daré nada a cambio. Creo que eso es lo que no ha cambiado, hay algo que les hace obsesionarse por el dinero, por el que no es suyo, algo que no llego a comprender, que me hace llegar a sentir repulsión en algunos casos, y alegría al ver que hay pequeñas islitas en todo este mar, como Lucas, como Georges, como Jerad, como Magdeleine,… pero poco más. Y ahí es donde hay que hacer el hincapié, en seguir luchando por cambiar eso que no nos gusta, yo lo estoy haciendo, ASDEP lo está haciendo, la gente que es consciente de que es necesario lo está haciendo. Hoy es un pequeño paso hacia el futuro, es un avanzar para no estancarse y perderse en la nada, es lo necesario para que alguien que puede aprender a pescar lo haga, pero desde el principio. Quizá él no aprenda a pescar, pero servirá para que todos los que están a su alrededor sean conscientes de lo importante que es aprender a ello y no esperar con la boca abierta la ración del día. Para conseguir algo hay que dar algo, yo doy mi parte, y ellos estoy seguro de que pondrán la suya.

Comparto ruta con compañeros de aquí y de allí, este año más juntos que nunca, aprendiendo los unos de los otros. La adaptación al viaje estando quieto ha sido mucho más fácil este año, no se puede pedir peras al olmo, pero ya me siento un poco más habitante del mundo, hoy soy un poco más global, hoy aprendo a vivir sin cosas que en España concebiría como increíbles, como un grifo de agua, o la lavadora, o el frigorífico; son útiles, pero no nos deben convertir en unos inútiles, eso no…

Y esto solo es el principio, hoy he visto mi primer asesinado en África, un bandido (un ladronzuelo de tres al cuarto, vamos) intentó robar unas cabras de noche y lo vieron. Consecuencia: justicia popular, como si de la Edad Media se tratara los vecinos acabaron con su vida a golpes, quizá no hay raciocinio para ello, pero deben aprender ellos a que no es así, yo hoy no les diré nada…