Viento de poniente
Los susurros del viento te llevarán a los más reconditos lugares
Acerca de
Una brisa que llegará a todos los rincones del mundo, una sonrisa cada mañana y una mirada para poder perderse en la inmensidad del oceano.
Sindicación
 
ENTRE APUNTES
Estoy pasando folios de dermatología (si, pasándolos, no estudiando) y tenía ganas de escribir algo de lo que muchas veces reflexiono y no creo que sea el único. ¿Qué es lo que me mueve a estar aquí?, a hacer lo que hago y a no estar en cualquier otro sitio haciendo cualquier otra cosa. Y por más vueltas que le doy solo encuentro una respuesta y esa es… no, no existe esa respuesta, pero si sé que yo no estudio para aprobar un parcial (y el que lo haga que deje ahora mismo de estudiar medicina, porque creo que nunca será un buen médico), yo estudio para aprender, pero no solo hay que aprender medicina, perdón, teoría sobre medicina, tenemos que aprender a ser nosotros mismos, a amar lo que hagamos en la vida, a tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran. No penséis que por estudiarnos unos apuntes nos hacemos médicos, NO, nos hacemos médicos cuando comprendemos que esto es algo más que estudiar, que todo lo que se necesita para ser un buen médico no es solo saber que es un síndrome de Turner o donde están las glándulas de Bartholino.

Una vez un residente nos dijo que siempre es preferible ser un “buen médico” a un “médico bueno”, ya que mientras el primero es una buena persona el segundo solo sabe mucho, pero no sabe que tan importante es el tratamiento como la comprensión y el cariño nuestro para que nuestro paciente cure. Nunca voy a ambicionar ser un “médico bueno”, si lo soy mejor, pero lo único que tengo claro es que quiero ser un “buen médico”. Para ello no nos tenemos que obsesionar con aprobar aquel parcial o ir a clase todos los días, para eso tenemos que salir de la facultad, hacer todo lo que podamos, desde un simple taller de teatro a colaborar con una ONG, lo que se nos ocurra para formarnos, pero no solo intelectualmente, también moral, humana y emocionalmente.

Espero que con estas palabras que no dicen nada llegue, aunque solo sea a una persona, la idea de que no solo vivimos para estudiar, vivimos para disfrutar y aprender disfrutando.
 
Llegado el tiempo de las dudas
Cuando el tiempo se agota, se termina, sientes que no queda más que esperar expectante el final...

Cuando los sueños dependen de un final que no sabes si llegará o simplemente pasará por encima tuya sin dejarte vivirlo...

Cuando el tiempo es una constante que pasa inexorablemente, sin esperarte...

Cuando se ves más cerca un sueño pero ahora no le ves sentido más allá de intentar seguir soñando...

Y de pequeño soñaba con ser médico, para curar a los pobres, como le decía a mi madre. Y de pequeño creía que el mundo era de verdad un mundo global y no un cúmulo de pequeños intereses. Y crecí, maldito el momento en que crecí, ví que el mundo no era como yo creía y mis sueños se hicieron más dificiles todavía.

Y ahora, cuando acaricias ese sueño que tanto anhelabas, cuando solo quedan unos milímetros en la línea de la vida, ves que detrás de él no hay nada, que tienes que volver a construirte el sueño si de verdad quieres llegar a donde quieres, si de verdad quieres luchar por un mundo más justo y no dejarte arrastrar por la inmundicie de la sociedad. Porque, como escuché a Adela Cortina, todo parte de una obligación (ob-ligatio, ligatio significa vínculo en latín), de una respuesta a un vínculo que se establece entre todos nosotros, porque todos somos parte de un mismo ser, el planeta Tierra y si no estamos unidos este ser no puede existir.

Y es ahí cuando todas tus dudas parecen disiparse, tienes claro lo que quieres, no como lo vas a conseguir, pero simplemente te queda soplar hacia delante, no hay camino, el viento es libre para seguir el camino que eliga, siempre será el correcto...
 
FISIOPATOLOGÍA DE LA GALLINA PONEDORA o EL RIESGO DE UNA PANDEMIA
Este es un artículo que había escrito hace un tiempo para el Alveolo (una revistilla que tenemos en la facultad), pero al ver que no se ha publicado me gustaría que todos pudieséis leerlo. Un abrazo:

Me encuentro ante una pechuga de pollo mientras miro el telediario, una duda existencial ronda mi cabeza. ¿Podré contraer la gripe aviar? ¿O me crecerán los músculos y ligaré con todas las chicas de la facultad ante la hormonación del pollo? ¿Seré el primer caso de gripe aviar en España y saldré en la televisión?.

Y ante tanta duda me río. Noticias en un telediario, a lo sumo 50 muertes a nivel mundial en más de un año y esto ocupa más de 5 minutos cada día en el telediario. Mientras miles de personas mueren en nuestras narices, ante nuestra indiferencia, pero no salen en televisión. Y cuando digo esto no debéis pensar en las personas que mueren de hambre en África o a enfermedades como el SIDA, la malaria o mil otras que si son realmente graves. Cuando pienso en esto realmente pienso en las miles de personas que mueren en un coche, o mueren porque no tienen las adecuadas medidas de seguridad en el trabajo, o mueren víctimas de la sinrazón de la violencia de género, o incluso a las que mueren por negligencia médica. Pero esto no llena titulares en los periódicos, esto no tiene interés para vender tamiflues a porrón, esto no hace que las empresas farmaceuticas se froten las manos ante la perspectiva del terror que se genera ante una pandemia mundial. Pero ¿qué es una pandemia? Una pandemia es una enfermedad que se extenderá por todo el mundo, matando a miles de personas en todos los países mal llamados subdesarrollados y simplemente agotará algunos fármacos en los que nos autollamamos países desarrollados. Consecuencias, aquí simplemente servirá para llenar los telediarios de titulares para hacernos olvidar otros problemas más cercanos, para seguir llenando los bolsillos de las grandes empresas farmacéuticas mientras en África, Asia, América Latina y algunos otros lugares la gente morirá. Y ante esto, como ante tantas otras cosas, simplemente lo miraremos con pena, mientras las empresas farmacéuticas miran hacia otro lado porque económicamente no les interesa ayudar a esta gente que simplemente tiene la mala suerte de haber nacido en un lugar donde sus dirigentes se llenan los bolsillos y no tienen la oportunidad de hacer oír su voz.

Y por ello debemos ser nosotros quien les ayudemos a que su voz se oiga, a que todos podamos mejorar un poquito este mundo, no debemos limitarnos a mirar o incluso a apartar la mirada, debemos ser capaces de gritar, cuantos más gritemos las injusticias de este mundo más fácil será cambiarlas. Y ahora vuelvo a mirar mi pechuga a la plancha, podré empezar a gritar después de comérmela…