Reencuentros y otras emociones
Nervios, nervios, nervios,... reencuentros, hay tantos tipos. Y a pesar de ello sentir que aún no te reencontraste, que simplemente se reencontraron unos cuerpos, perdidos. Pero donde se perdieron los otros reencuentros, los de los sueños, los de los miedos, los de las ilusiones compartidas...
Y ¿sirve de algo este reencuentro? no sé, es el momento de la esperanza, esa que puede hacer que los sueños vuelvan a reencontrarse, que las miradas vuelvan a cruzarse,...
Hay personas que piensan que el tiempo pondrá todo en su sitio, yo confio en ello, pero no lo tengo claro, quizá es que no tenga nada claro, ni mis propios sueños, solo sé que ahora quisiera compartirlos con algunas personas que por diferentes motivos se separan, ¿será la diaspora de la que un día me habló un pirata? Y entre tantas dudas, tantos sueños, tantas ilusiones, tantos miedos, tanta locura atada a la cordura, tanto pudor y, quizá, tanto amor, me pierdo en un mundo al que no entiendo, solo espero que sea justo, aunque por todo lo que veo en él parece todo lo contrario.
En fín, siempre queda seguir soñando...
Y ¿sirve de algo este reencuentro? no sé, es el momento de la esperanza, esa que puede hacer que los sueños vuelvan a reencontrarse, que las miradas vuelvan a cruzarse,...
Hay personas que piensan que el tiempo pondrá todo en su sitio, yo confio en ello, pero no lo tengo claro, quizá es que no tenga nada claro, ni mis propios sueños, solo sé que ahora quisiera compartirlos con algunas personas que por diferentes motivos se separan, ¿será la diaspora de la que un día me habló un pirata? Y entre tantas dudas, tantos sueños, tantas ilusiones, tantos miedos, tanta locura atada a la cordura, tanto pudor y, quizá, tanto amor, me pierdo en un mundo al que no entiendo, solo espero que sea justo, aunque por todo lo que veo en él parece todo lo contrario.
En fín, siempre queda seguir soñando...
Tocado y Hundido
Hoy mis estrellas alumbraron hacia otro lado. Y seguramente lo hicieron pensando en que iluminaban en el camino adecuado, pero no fue así.
Hoy el viento perdió sus ganas de soplar definivamente, no es que no queden fuerzas, es que no sabe a quien soplar, algo pasó que le hizo perder el rumbo, que le hizo perderse en el abismo del ojo del huracan. Y lo peor es que cree que no va a saber encontrar la salida, ojalá cuando se introduzca en el ojo de ese dichoso huracan vaya a parar otra vez a su destino, pero tiene miedo, se siente solo aunque rodeado de gente.
Y él sabe que hubo algun día en el que su destino cambió sin saber el porqué ni el como, y al volver a mirar hacia donde quería soplar dejó de sentir su aliento... Si, tu aliento, ese que hacías que cada mañana me levantara con una sonrisa en la cara, ese que hacía que mi corazón se revolucionara solo de oirte, de verte, de soñarte...
Quizá la hora, el sueño, las drogas o quien sabe que hagan que no vea nada, que sea un ciego vagando a la deriva sin tener ganas ni opciones de soñar en algo que se perdió allá lejos, cerca del mar.
Y otro día quizá escuche cantares de sirenas, pero hoy el faro no me deja ver más allá de mí, del huracan que sigue su rumbo, ese rumbo que va a todas partes y a ninguna y que no sabe si tiene un final.
Porque los sueños sueños son y el viento no tiene sentido si no va hacia un lugar.
Hoy el viento perdió sus ganas de soplar definivamente, no es que no queden fuerzas, es que no sabe a quien soplar, algo pasó que le hizo perder el rumbo, que le hizo perderse en el abismo del ojo del huracan. Y lo peor es que cree que no va a saber encontrar la salida, ojalá cuando se introduzca en el ojo de ese dichoso huracan vaya a parar otra vez a su destino, pero tiene miedo, se siente solo aunque rodeado de gente.
Y él sabe que hubo algun día en el que su destino cambió sin saber el porqué ni el como, y al volver a mirar hacia donde quería soplar dejó de sentir su aliento... Si, tu aliento, ese que hacías que cada mañana me levantara con una sonrisa en la cara, ese que hacía que mi corazón se revolucionara solo de oirte, de verte, de soñarte...
Quizá la hora, el sueño, las drogas o quien sabe que hagan que no vea nada, que sea un ciego vagando a la deriva sin tener ganas ni opciones de soñar en algo que se perdió allá lejos, cerca del mar.
Y otro día quizá escuche cantares de sirenas, pero hoy el faro no me deja ver más allá de mí, del huracan que sigue su rumbo, ese rumbo que va a todas partes y a ninguna y que no sabe si tiene un final.
Porque los sueños sueños son y el viento no tiene sentido si no va hacia un lugar.
El Frio
Hoy estube cuidando mis cactus y ví como estaban perdiendo su vida por el frio. El frio y el viento que no se acuerda de ellos cuando el frio hace acto de presencia. Pero el frio no solamente mata a mis cactus, mata más cosas, adormila otras y hace que otras endurezcan. Ese frio creo que me está arrancando algo que necesito, ese frio que no está dejando llegar al viento a donde quiere llegar, ese frio que hace que los sueños se agrieten y los corazones se endurezcan.
Pero tras el invierno siempre llega la primavera, y con ella la esperanza, todo vuelve a nacer y sin duda espero que llegue. Cada vez falta menos para que llegue aunque nunca se sabe cuando llegará, puesto que nuestra naturaleza esta empeñada en destrozar también nuestro entorno, haciendo peligrar nuestras primaveras.
Hoy quizá no sea un buen día, hace frio y hasta el viento parece que se esconde, no por siempre, simplemente ha decidido que no quiere arriesgar más cosas cuando hoy no hay nada que ganar.
Y los sueños sueños son, pero a veces se olvidan en el cajón de los recuerdos.