Viento de poniente
Los susurros del viento te llevarán a los más reconditos lugares
Acerca de
Una brisa que llegará a todos los rincones del mundo, una sonrisa cada mañana y una mirada para poder perderse en la inmensidad del oceano.
Sindicación
 
Y llegado el momento no sé que pensar.

Ya me habían dicho que los sueños sueños son y que debía dejarlos olvidados tras la puerta que separaba la realidad de la locura. Pero no, no me atrevo a abrir la puerta para integrarme en la realidad, estoy muy bien donde estoy, sigo viviendo en sueños, aquellos que todos me aportáis, aquellos que alimentáis con los vuestros. Y quizá soñar no sea la forma más facil de vivir la vida, pues al soñar sueles despertar, pero es mi forma de vivirla, no podría soportar la vida de cualquier otra persona, esa vida en la que se arrastran a clase, su única ambición consiste en aprobar un examen al que llaman MIR, y su única ilusión es coger una tajá en la próxima salida con los colegas.

En fín, todos me habéis enseñado que ser soñador no es tan dificil, ha habido momentos bajos, sueños que me acercaban más al abismo de lo que debieran, en los que sentía el miedo en mi piel, como la vieja camiseta que no eres capaz de quitarte pues tiene tantos recuerdos que piensas que si la pierdes los perderás con ella. Y ahora vivo en otro de esos sueños, un sueño lejano, que me atemoriza todos los días, que me hace tener el corazón en un puño cada vez que siento que puedo caer al vacio, pero quiero caer si eso es lo que va a pasar, quiero arriesgarme, quiero que alguien se arriesgue por mí. No sé si será posible, pero los sueños sueños son...
 
MIEDOS
Si, y estos me producen tristeza, ya que como viento no soy de ningún lugar, pero a su vez soy de muchos. Y entre esos muchos hay uno muy especial, Catalunya, donde un día nací.
Y en medio de mil mentiras y desinformación se crea una espiral, espiral que tiene como epicentro Catalunya, alimentada por personas que no saben siquiera diferenciar entre política e intereses personales o partidistas; alimentadas por personas que aprovechan cualquier oportunidad para sembrar el mundo de racismo, creyendo que ellos son los únicos que de verdad merecen permanecer cuando creo que son los segundos, tras los antes mencionados, que deberían desaparecer; alimentadas por personas con intereses económicos, ya sabéis que el dinero está por encima de todo en esta vida.
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Y todo esto nos lleva a que la gente equipare a los catalanes con los demonios que todos soñabamos de pequeños. Por ello llegan mails en los que se insulta a los catalanes o en los que te invitan a no consumir productos Catalanes. Y yo me pregunto ¿Acaso vamos a dejar de beber agua Lanjaron? Es de capital catalan pero trabajan multitud de granadinos. Y este ejemplo podría ser equiparable en toda España, ¿acaso preferiremos comprar productos extranjeros a catalanes? quizá lo mejor sea vender el país.
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Y llegando más a profundidad, quien va a dejar de darme la palabra por ser catalan, y a mucha honra, quien piensa que soy peor persona o que todos los catalanes somos iguales. Alguien me enseñó una vez que englobar a todas las personas en un mismo grupo nos llevaba a equivocarnos siempre o siempre. Solo espero que todos los vientos de esa maravillosa tierra nunca dejen de soplar porque los demas se empeñen en levantar un muro para aislarlos, ¿o son los demás españoles los que se empeñan en darle la independencia a los catalanes a base de intentar marginarlos e insultarlos?

Todo el mundo se está volviendo un poco loco, los vientos se vuelven huracanados y los sueños se llenan de remolinos, pero en este caos en el que nos sumergimos espero que mis pequeños moradores sigáis teniendo una estrella que os guíe y no os haga perder el rumbo por palabras ignorantes y, espero, ignoradas.
 
Hoy no tengo ganas de soplar
Hoy no quiero salir.
Hoy he decidido no soplar.
Hoy no quiero enfrentarme a los obstáculos.
Hoy...


Quizá fueron ya demasiados los obstáculos para un viento cansado. Cuando siempre parece que soplas a la contra, no sé de quien ni cómo, cuando piensan que no soplas con la intensidad o la dirección correcta... te dan ganas de dejar soplar.

Pero eso no será posible, hoy descansaré, pero no voy a dejar perderme en un remolino que no me lleve a ningún lugar. No estoy dispuesto a que ningún muro pare mi camino en seco, queda mucho camino y muchos muros, unos mejores y otros peores, pero todos se pueden superar.
Además a mi lado siempre habrá otros aires, que me alienten, que me hagan sonreir mientras afronto el siguiente muro.

No sé porqué cuando pones todo tu aliento en algo intentan encontrarle más fisuras, y el problema quizá no sea buscarlas, sino la forma de intentar parar al viento. Porque los vientos se cansan de soplar si los intentas parar levantando los muros tan bruscamente. Los muros se deben levantar, pero también hay que saber cómo.

No sé, hoy no veo nada claro, seguro que mañana todo volverá a ser igual. Y si no es así no penséis que por eso voy a dejar de volar entre sueños y sentimientos.
 
Y volver a sentarme en mi silla de siempre
Y tras vueltas y vueltas vuelvo a mi rincón, a mi pequeña banqueta al lado de la chimenea. Volver a coger la jarra de cerveza con mi mano izquierda, brindar con todos mis camaradas. Cada vez más, más camaradas. Aquí y allí, crecen y lo agradezco, conozco en cada lugar del mundo a camaradas diferentes, pero con algo en común.Todos quieren vivir.

Llenan de nuevo con aire mis pulmones. Aire del norte, del sur, este, oeste,... Aire de la península, aire de África, aire de Sudameria (si mi peruanita). Solo espero que siempre quede aire con que respirar. El aire se va y viene, alguno repite (espero que mucho) y en el fondo te queda ese regusto agridulce de ese que se fue para no volver. Pero ante esto siempre quedan los momentos, los recuerdos. Da igual que el tiempo me separe de mis aires, lo importante es que yo sepa que ellos siguen ahí.

Cuanto más pienso en mis sueños del pasado más me doy cuenta de que se acercan y se alejan al mismo tiempo. Pero mientras sigo buscando los sueños que quiero hacer y los que no, me rodeo de mis aires, a los que quiero con locura, no os olvidaré nunca aunque la brisa os haga creer lo contrario.

Y sigo sentado, mi jarra de cerveza se acaba. Tendré que pedir otra. Me dirijo a la barra. Mi tabernero de siempre. ¿Mis sueños de siempre? No sé, pero espero que muchos años junto a tí.

P.D. Hay algunos airecitos que están muy lejos y necesito para seguir respirando, menos mal que sé que volveréis pronto. Os añoro.