Viento de poniente
Los susurros del viento te llevarán a los más reconditos lugares
Acerca de
Una brisa que llegará a todos los rincones del mundo, una sonrisa cada mañana y una mirada para poder perderse en la inmensidad del oceano.
Sindicación
 
TABERNERO
¡¡¡Otra cerveza!!! - brama desde la puerta mi viejo amigo. Otra vez sentado en esta taberna. Otra jarra de barro con la que aplacar mi sed. Sed que no tiene que ver con lo físico, sed que me embriaga en mis más recónditos sueños. Han pasado, como las jarras de cerveza por mis manos, los años se me escapan, no soy capaz de retenerlos.

Y a la mesa se sientan mis viejos amigos de aquellos años, duros años para algunos, felices para otros; y, a la vez, llegan nuevos moradores que se quedan sentados a mi vera o simplemente buscaban un rato de conversación con un viejo del lugar.

Viejo... anciano, carcamal, maduro, mayor, longevo, añoso, caduco, decrépito, senil, arcaico, añejo, vetusto, anticuado, primitivo, lejano, deteriorado, usado, pasado, veterano,... acabado. Quizá sea eso, simplemente el fín de algo, pero a la vez el principio. Todo acaba en esta vida, incluso ella misma. Para que el viejo del último rincón de la posada se vuelva a convertir en un muchacho que juega agarrado a un mastil en un barco, capitaneado por un buen amigo. Y ese joven aún recuerda como un día llegó a la posada y le pareció el lugar más fascinante del mundo. Un lugar donde aprender, donde enseñar lo poco que había aprendido, donde reir, donde llorar la marcha de otros ancianos, que también decidieron lanzarse a una nueva aventura.

El viento mece ahora mis sueños agarrado al timón de un barco que no sé si sabré manejar. Siempre me gustaron los retos. Junto a mí viejos amigos, aquellos que conocí en la posada. Junto a mí nuevos amigos que conocí preparando la ruta. Junto a mí futuros amigos que conoceré en esta travesía.

Tras ella, volver. Entrar gritando al posadero - ¡¡¡ Cuanto he añorado tus sucias jarras de barro, pero aún más su nectar!!! Haz que mi barba se moje de tu turbia agua -, y sentarme en mi viejo rincón, o en cualquier otro, saludar a todos aquellos que gusten mi saludo y volver a reir, sabiendo que en el zurrón ya llevaré los planos de una nueva aventura.

Y siempre nos quedará volver a la vieja posada a recordar rodeados de amigos. Y volver a sentirnos viejos.

Por cierto, la posada se llamaba...(continuará)
 
"CASUALIDADES"
Y yo me pregunto, ¿qué es casual?, mientras acaricio el rostro de esa mujer que nunca me atreví a besar. Quizá sea lo que ocurre cuando te dejas llevar, quizá sea lo que nunca ocurre cuando es bueno o siempre ocurre cuando es malo... si, a eso se le podría llamar siempre como casualidad.

O casualidad se le puede llamar (yo al menos quiero llamarlo así) al increible suceso que he tenido la mala suerte de ver. Todo tan simple como comentar con mis amigos la impresentable presentación de la psicopatología de un gay que realizó el individuo ese que dicen que es catedrático de la complutense. Y, sin venir a cuento una mujer (muy arreglada ella) que caminaba justo delante en el pasillo de la facultad (a unos 10 metros aproximadamente) se vuelve y empieza a decirnos "Pues bien que la seguridad social les paga las operaciones y no nos paga ir al dentista".
Ante esta situación, la verdad, es que no sabes que hacer, ¿gritas?, ¿ries?, ¿lloras?... A esto (tras 5 segundos de estupor al ver que se dirigia a nosotros) una amiga responde diciendo que no es equiparable, y ella sigue con sus argumentos para justificar no se qué. A esto que mi amiga dice, además antes de ir a un dentista hay que prevenir, lo más importante es la higiene y esta mujer se aleja murmurando (menos mal que se acabó el pasillo).

Menos mal que soy una persona que antes de hablar medita mucho las cosas, porque si no aquella mujer se hubiera llevado un "además de higiene lo importante es la educación, que la mayoría de los homosexuales tienen de sobra y a usted, por lo que veo le falta". Dónde va a llegar la impertinencia de la gente, acaso en la constitución no está el derecho a la libertad de expresión (puedo decir lo que quiera con mis amigos) y el derecho a la intimidad (nuestras conversaciones son nuestras y no creo que cualquier persona que pase pueda opinar al respecto, o eso pensaba).

Pero veo que últimamente lo de violar derechos está de moda, lo de ser un extremista se impone en esta sociedad, que cada vez está más sedienta de violencia... y eso son ¿casualidades?
 
CUANDO EL MUNDO PARECE QUE SE VA A LA MIERDA
Hay veces en que piensas que el mundo ya no puede más, que tiene que explotar por algún lado. Pero NO, siempre puede más, siempre puede aguantar un poquito más y fastidiarse hasta que sea imposible remediarlo.

¿Hasta donde vamos a llegar? ¿Hasta cuando aguantará? Quizá debieramos aprender y cambiar antes de que sea demasiado tarde. Pero que dificiil cambiar, que pereza, incluso para mi. Mientras en Europa se pelean por unos miserables millones de "ayuda" a sus vecinos "europeos" (si alguna vez alguién se sintió europeo que me diga lo que se siente), en más de la mitad del planeta se mueren de hambre. Y lo peor es que nuestros vecinos pobres, a los que iban a ir esas "ayudas" renuncian a buena parte de ellas para que Europa parezca algo más que una simple unión de intereses económicos y ¿Qué dicen los países ricos? No aceptan, inmersos en sus ridículas peleas político-económicas para ver quien se ahorra un poquito más o quien consigue rapiñar algo en la tempestad ¿hasta donde va a llegar la clase política? ¿donde está la ética? ¿y la moral? ¿acaso no queda dignidad suficiente en esos señores? Si es así les ruego encarecidametne que se vayan antes de causarle más daño a este mundo ya moribundo.

Y no conformes con eso se jactan de condonar la deuda a los paises más pobres (los cuales fueron pobres gracias a ellos), cuando en realidad lo único que hacen es perdonar una insignificante parte de esta para lograr a cambio gran cantidad de publicidad (y quizá intentar lavar sus conciencias) y seguramente... conseguir endeudar más aun a estos paises.

Y aquí, en España, nos peleamos por las migajas, por unos millones de euros que aqui cambián poco, pero en otro lugar puede dar vida a la esperanza. Mientras tanto nuestros hermanos saharauis sufren la mayor de las opresiones y nosotros nos dedicamos a mirar para otra parte.

principitoAnte esto qué puedo hacer yo, me siento impotente, es muy bonito decir que cambiando lo que yo pueda cambiar es suficiente, pero no es así. ¿Con un voto puedo cambiar esto? No, porque solo me dan a elegir entre lo malo y lo peor, solo votamos para ver quien nos beneficia más a nosotros. Aún no he visto ningún político decidido a acabar con injusticias sociales, a proponer el miserable 0'7 % de ayuda y que por eso haya ganado algún voto. Poco a poco voy enterrando mi idealismo y sustituyendolo por impotencia, ¿porqué hay tanta diferencia por nacer 100 kilometros más al sur?

Pero aunque este mundo se va a la mierda, con Europa a la cabeza, yo voy a seguir pensando lo mismo, nadie me va a cambiar, nadie puede hacerme ver las cosas de otro modo. Y me levantaré todas las mañanas pensando que voy a aportar algo nuevo cada día para que este mundo parezca un poco menos malo, porque decir que parezca un poco más humano sería surrealista.