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Vida y Miserias de VZ
escenas de una vida miserable en prácticas porciones individuales
Acerca de
Soy la cobarde heroina de una peli de serie B, perseguida hasta la tumba por muertos sin ojos y gigantescos tomates asesinos
Sindicación
 
Granujas de medio pelo
Como ya anuncié, tras recuperarme de las fiebres lagartijeras y volver de nuevo al trabajo, había llegado el momento de la venganza. El Rat Pack me comunicó que, durante mi ausencia, La Lagartija había hablado bastante mal de mí. El martes, cuando volvió al trabajo después de haber estado enfermo unos días (que debieron ser como estar en el infierno para él) preguntó por mí. Cuando le dijeron que estaba enferma, puso mala cara. Y el jueves, viendo que todavía no había vuelto, dijo algo así como "¿qué le pasa? ¿se está muriendo o qué?". Me hubiese quedado bastante a gusto si hubiera podido decirle a la cara algo así como "pues tú sabrás lo que me has pegado, sabandija de mierda" . Mucho mejor si al mismo tiempo le estuviese partiendo los miembros con un potro. O matándole a cuchilladas, la forma es lo de menos.

El caso es que, comprensiblemente, mi ira homicida iba en aumento. Pero me reconfortó bastante saber que el Rat Pack había ideado ya un meticuloso plan de venganza. Tal vez La Lagartija había atentado contra mi salud, o había herido nuestro orgullo en numerosas ocasiones, o había tratado de despojarnos de nuestra dignidad (bueno, igual no tanto, pero es que le odiamos mucho), pero nosotros le arrebataríamos algo mucho más importante: su estúpido y sucio dinero.

No sé cómo exactamente el Rat Pack había conseguido convencer a La Lagartija para jugar a una partida de póquer el sábado por la noche. "Es que durante estos días nos hemos hecho muy amigos", fue la única explicación que recibí. Nuestro objetivo era, por lo tanto, desplumarle en la susodicha partida. Para ello, era necesaria una elaborada estrategia llena de teatreras actuaciones y alguna que otra trampa. Dean y yo teníamos como cometido hacer que se confiara, que creyera que podía ganarnos. De modo que el viernes, mientras hablábamos con él del tema, fuimos soltando algunos oportunos comentarios:
- Pero, ¿apostando? Joder, es que yo soy malísima...
- Últimamente he mejorado bastante, hace dos semanas casi les gano, y casi no iban borrachos ni nada... - esto lo decía Dean.
El plan estaba saliendo a la perfección. La Lagartija y su espíritu competitivo estaban ya regodeándose en su triunfo. Pobre iluso.

El sábado quedamos todos en casa de Sammy. Llegamos todos (todos menos La Lagartija, por supuesto) un poco antes, para ultimar los detalles y cerciorarnos de que en el plan no cabía lugar para las equivocaciones. La Lagartija llegó bastante puntual a la cita, de modo que rápidamente nos colocamos sentados en las posiciones estratégicas. Dean y yo fingíamos que no nos enterábamos demasiado de qué iba aquello, apostábamos bastante cuando íbamos a perder seguro y viceversa. A La Lagartija le brillaban los ojos. Parecía un niño en navidad. No, parecía él mismo el lunes a primera hora de la mañana, ansioso e ilusionado por empezar un nuevo día después de un largo e insoportable fin de semana.



Habíamos acordado hacer una pequeña pausa de seguridad por si el plan fallaba y debíamos cambiar la estrategia. Pero el plan no sólo estaba saliendo bien, sino que La Lagartija no se estaba enterando de la maléfica estratagema de la cual era víctima. Esto se confirmó cuando, en un momento del pequeño descanso que nos tomamos, se dirigió a mí con bastante secretismo fingiendo que quería decirme nosequé del trabajo (hasta para las excusas tiene que utilizar ese tema, es tan triste).
- ¿Quieres ganar esta partida?
- Pues claro - le dije.
- Yo sé cómo ganar esta partida, pero necesito que me ayudes
- Continúa.

La verdad es que me dejó bastante sorprendida, pues no pensaba que pudiera ser trepa incluso en una amistosa partida de cartas. Pero supongo que su voz interior le había impulsado a hacerse con la victoria a cualquier precio y, viendo que los únicos que representaban un peligro eran Sammy y Frankie, decidió aliarse con el rival más débil, porque como todo el mundo sabe, las mujeres son bastante estúpidas y fácilmente manipulables. En efecto, este peculiar personaje es además un machista redomado, lo que lo convierte en una joya de hombre.

Acordamos que cuando tuviésemos buenas cartas, lo indicaríamos rascándonos la ceja izquierda y cuando las tuviésemos malas, cambiándonoslas de mano. Luego, actuaríamos en consecuencia. Y así lo hice. Cuando, todavía en la pequeña pausa de seguriad, oí que cerraba la puerta del cuarto de baño, fui corriendo a contárselo a los demás y acordamos unas nuevas señas para indicar cómo eran las cartas de La Lagartija en cada jugada. Cuando nuestra pobre víctima estuvo lista, continuamos con la partida.

Tengo que decir que el resultado fue bastante satisfactorio. Yo "me arruiné" fingiendo entender mal las señas de La Lagartija o interpretando mal mis cartas, provocando una desesperación en "mi cómplice" que le era imposible disimular. Al terminar el juego me disculpé, aludiendo a mi inexperiencia y a mi estupidez innata. Él dijo que no pasaba nada, que el póquer es cuestión de suerte y que "a veces ganas y a veces no puedes ganar, hay cosas que no puedes controlar por tí mismo". "Bueno, aunque igual entre cuatro las cosas son más fáciles de controlar", pensé yo.

Esta mañana, medio a escondidas, nos hemos repartido el dinero de La Lagartija con el que se quedaron Sammy y Frankie , los ganadores oficiales de la partida, y Dean y yo recuperamos las inversiones que debimos sacrificar para la causa. Cuando nuestro querido compañero ha entrado por la puerta, hemos esbozado la mejor de nuestras sonrisas y le hemos dedicado nuestro mejor saludo. No sé por qué, se ha limitado simplemente a levantar un poco la barbilla. Ni siquiera le brillaban los ojos de felicidad, y eso que era lunes por la mañana.
 
Comentario:
Jajaja, yo tampoco pensaba que la venganza fuese a ser llevada a cabo fuera del ámbito laboral... pero está visto que ha sido todo un éxito.
 
Comentario:
Estoy de acuerdo on iPodGirl, yo no quedaría jamásnuncaenlavida fuera del curro... :)
 
Comentario:
Pensaba que la venganza sería más cruel... xDD
Yo la verdad es que no quedaría con semejante personaje fuera del trabajo ni para vengarme jajaja
Besotes!
 
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bueno pero ya estás bien y eso e slo que importa... respecto al poquer pues no he jugado en mi vida..... y vaya con la lagarija.. ¿has pensado en cortarle la cola?
 
Comentario:
Je,Je,Je...
Digo yo que poner de acuerdo a cuatro personas en este planeta es algo de mérito.Sí que tiene que ser plasta La Lagartija para ser tan popular.
algún día haré un post sobre los trepas.
PD: vaya pelicula la del Dragón rojo.
[8:)
No