logotipo

img_google
Vida y Miserias de VZ
escenas de una vida miserable en prácticas porciones individuales
Acerca de
Soy la cobarde heroina de una peli de serie B, perseguida hasta la tumba por muertos sin ojos y gigantescos tomates asesinos
Sindicación
 
Sentido y sensibilidad
Hace un par de días recibí el libro de recetas de cocina para idiotas que mi querida madre me envió por correo. Ese mismo día, recibí una tristísima noticia: El Fibroso volvía a cenar algas y a beber té con sus compañeros del gimnasio. El Frágil estaba muy afectado, pues no se veía con suficientes fuerzas como para afrontar otra velada vegetariana. Y yo no me veía con suficientes fuerzas como para reprimir mis palabras:
- Pues quédate a cenar aquí, mi madre me ha enviado un libro de recetas y tú podrías ser mi conejillo de indias...
- Vale, cualquier cosa con tal de no cenar esa mierda
- Eso sí, mi incultura culinaria no me permite asegurar que lo que prepare sea mejor que las algas, pero lo intentaré.
- Bueno, si quieres puedo ayudarte, así me entretengo. Además, si me quedo en casa seguro que me acaban obligando a cenar con ellos...
- Ah, pues mejor, así si la cena está asquerosa, será también tu culpa.

Ayer a las ocho de la tarde El Frágil estaba ya en mi casa, dispuesto a preparar(me) la cena. Yo hacía de supervisor ejecutivo y él iba haciendo: creo que tenía miedo de que lo mandara a comer algas si no colaboraba, pobrecillo. Preparamos brochetas de melón y jamón serrano y patatas con crema de whisky de entrantes. También teníamos tostadas con queso camembert. Esto último ya venía preparado de serie, pero untando el queso me sentía menos culpable mientras mi invitado hacía casi todo lo demás. Eso sí, la salsa de roquefort y champiñones para acompañar el entrecot la hice yo solita.

Estaba ya poniendo la mesa cuando alguien llamó por teléfono a El Frágil. Estuvo hablando durante unos cinco minutos, bastante flojo y bastante lejos de donde yo estaba. Por mucho que intenté, no oí ni una mísera palabra. Aunque por suerte, acabó contándomelo todo.
- Era mi novia, que mañana llega de Alemania
- Ah... - "sí, claro, tu novia, esa persona de la que no he oído hablar en casi dos meses y que ahora mismo me está obligando a poner cara de idiota, vaya cómo olvidarla...", pensé yo.
- Sí, es que ha estado trabajando tres meses allí y mañana ya vuelve. Dice que la vaya a buscar al aeropuerto.
- Ah, muy bien - hasta esbocé una media sonrisa al decir esto, soy una genial actriz.

No podía creérmelo, ¿cómo podía ser eso cierto? A ver, sí, veo bastante posible que El Frágil tenga novia, es un especímen realmente apetecible pero, ¿cómo no me lo había dicho antes? No sé, creo que debería haber dicho algo, haber hablado de ella en algún momento, decir algo en plan "ya sé que llevo una camiseta muy fea, pero es que me la ha regalado mi novia y si no me la pongo se enfada" o "ya sé que últimamente estoy de muy mala ostia, pero es que mi novia es frígida y llevamos meses sin hacerlo". No sé, creo que debería haber tenido un poco más de tacto, un poco más de sensibilidad. Esta clase de cosas no pueden decirse tan bruscamente, y menos antes de cenar. Me daban ganas de mandarle a la mierda, o en fino, de mandarle a freír espárragos. O algo mucho mas cruel, de mandarle a comer algas. Es que no hay derecho, oye. La cena me sentó fatal, aunque aún tengo que averiguar si fue por su culpa (la noticia de su novia) o su culpa (sus habilidades culinarias).

En fin, El Frágil ha perdido bastantes puntos. Y yo, bastantes momentos divertidos. Ahora me tocara disimular bastante, tampoco puedo fingir que estoy enfadada con él o no volver a dirigirle la palabra. Para bien o para mal, sigue siendo mi vecino, aunque ahora las visitas a su casa no serán tan apasionantes. Bueno, supongo que podría ser peor, al menos, es heterosexual. Hoy he visto dos veces El apartamento: en mi opinión, es lo único que puede hacerse en estos casos. Eso, y comer helado de tarta de queso con fresas y galletas.
 
Comentario:
Yo quiero ir a tus cenas que también sonmuy de UFFF........ jejejeej
 
Comentario:
Pues sí, es un "ligero detalle" que no estaría de más conocer en estos casos.

Estas cosas no pasarían si fuésemos como los taxis, que llevan un cartelito indicando si están o no disponibles... aunque pensándolo bien, no sé si esa sería la mejor solución...
 
Comentario:
Aivá! Esa no me la esperaba. estoy de acuerdo contigo, esas cosas se suelen comentar, adrede o sin querer, pero acaban por salir en las conversaciones...

En fin, un abrazo! ;)
No