Dos en la carretera
Hace un par de días Hellgirl me invitó a un concierto que daba un amigo suyo en un pueblo cercano,
- A media hora más o menos
- Ya, y en tu cafetera marbellí, ¿cuánto vamos a tardar?
Aunque sabía que era una broma y que su coche me encanta por lo romántico que es, Hellgirl me lanzó su mirada de "vas a morir hoy" , por lo que decidí no hacer demasiadas bromas al respecto. El día en cuestión salimos a eso de las siete de la tarde "para darnos una vuelta por allí y ver si nos podemos emborrachar antes de que empiece". Tengo que confesar que nunca dejará de sorprenderme la fascinante capacidad que tiene para leerme el pensamiento.
Tardamos unos cuarenta minutos en llegar, pero bueno, a la cafetera marbellí no se le puede pedir más. Antes de que empezara el concierto estuvimos con el grupo de su amigo en el pseudocamerino del local. Jugamos un rato a ser sus groupies (tenía bastante mérito, con lo timidísima que soy) y a beber destornilladores en copas de champán de plástico (vaya, ahora lo entiendo). Divertido y glamouroso a partes iguales. Después del concierto, del que tengo algunas lagunas mentales, fuimos a cenar con el grupo, que, personalmente, no estaba tampoco para demasiados trotes. Acabamos volviendo en la furgoneta que habían contratado porque nadie de los que estábamos sentados en aquella mesa estaba capacitado para conducir. Lo que no sé es quién debía estar al volante...
Al día siguiente tuvimos que volver a por la cafetera marbellí, que se había convertido en una pequeña sauna. Muy acogedora, eso sí. Bajamos las ventanillas y pusimos el aire acondicionado que, en mi humilde opinión, hacía un ruido preocupante. "Qué va, siempre lo hace" decía Hellgirl. "Bueno, si ella lo dice, será verdad", pensaba.Y aunque no me gusta desconfiar de la gente, las palabras de Hellgirl comenzaron a perder credibilidad cuando empecé a oler a quemado.
- Oye, ¿no tendríamos que parar o algo? - le pregunté.
- Qué va, a veces le pasa, no es nada. Es que está un poco enfermo...
- Ah...
Yo no estaba demasiado segura de que aquello fuera normal pero tampoco podía decir nada: el coche era suyo, ella lo conocía bien y yo no tengo ni puñetera idea de estas cosas (soy algo amoxofóbica y cuanto menos me hablen de coches, mejor).
Sin embargo y a pesar de que el olor a quemado "no fuese nada", Hellgirl decidió parar porque estaba empezando a ponerme demasiado pesada: sinceramente, no es el sueño de mi vida morir achicharrada en un Seat Marbella en medio de la carretera. Bajamos y, efectivamente, el olor a quemado no era tan normal como ella decía.
- Si huele a carne ahumada... - dije yo
- Eso lo dices porque tienes hambre...
- Aparte
- A ver, tranquilízate, que ya llamo a mi mecánico a domicilio
- ¿Y va a venir aquí?
- Pues claro, es mi amigo
- Ah...
Y sí, vino. Y en menos de una hora. Empezó a mirar el radiador e iba poniendo caras raras. Tras un cuarto de hora rebuscando por el radiador con una vara metálica (no sé qué clase de herramientas es esa) nos dice:
- ¿Sabíais que tenéis un pájaro muerto aquí metido?
- ¿Qué? - preguntó Hellgirl, que no podía creerse lo que oía.
- Ya te había dicho que olía a carne ahumada...
Otra vez la mirada de "vas a morir hoy". Nota mental: tengo que superar mi incontinencia verbal.
El mecánico no tardó demasiado en sacar al pobre pájaro de ahí, más que nada porque poco quedaba ya de él. Yo aún no me explico cómo pudo meterse ahí, con la de sitios bonitos que hay para refugiarse. Después de despedirnos del amable y eficiente mecánico continuamos con el poco trayecto que nos quedaba.
- Oye, ¿y de qué conoces tú a este hombre?
- De nada, de que es mi mecánico...
- Y, ¿cómo puede ser que venga hasta aquí sólo para...?
- Porque cada dos por tres tengo que llevar el coche al taller y ya me tiene cariño y se preocupa por mí...
- Ah...
Nota mental 2: tratar de convencer a Hellgirl de las múltiples ventajas de ir en transporte público.
- A media hora más o menos
- Ya, y en tu cafetera marbellí, ¿cuánto vamos a tardar?
Aunque sabía que era una broma y que su coche me encanta por lo romántico que es, Hellgirl me lanzó su mirada de "vas a morir hoy" , por lo que decidí no hacer demasiadas bromas al respecto. El día en cuestión salimos a eso de las siete de la tarde "para darnos una vuelta por allí y ver si nos podemos emborrachar antes de que empiece". Tengo que confesar que nunca dejará de sorprenderme la fascinante capacidad que tiene para leerme el pensamiento.
Tardamos unos cuarenta minutos en llegar, pero bueno, a la cafetera marbellí no se le puede pedir más. Antes de que empezara el concierto estuvimos con el grupo de su amigo en el pseudocamerino del local. Jugamos un rato a ser sus groupies (tenía bastante mérito, con lo timidísima que soy) y a beber destornilladores en copas de champán de plástico (vaya, ahora lo entiendo). Divertido y glamouroso a partes iguales. Después del concierto, del que tengo algunas lagunas mentales, fuimos a cenar con el grupo, que, personalmente, no estaba tampoco para demasiados trotes. Acabamos volviendo en la furgoneta que habían contratado porque nadie de los que estábamos sentados en aquella mesa estaba capacitado para conducir. Lo que no sé es quién debía estar al volante...
Al día siguiente tuvimos que volver a por la cafetera marbellí, que se había convertido en una pequeña sauna. Muy acogedora, eso sí. Bajamos las ventanillas y pusimos el aire acondicionado que, en mi humilde opinión, hacía un ruido preocupante. "Qué va, siempre lo hace" decía Hellgirl. "Bueno, si ella lo dice, será verdad", pensaba.Y aunque no me gusta desconfiar de la gente, las palabras de Hellgirl comenzaron a perder credibilidad cuando empecé a oler a quemado.
- Oye, ¿no tendríamos que parar o algo? - le pregunté.
- Qué va, a veces le pasa, no es nada. Es que está un poco enfermo...
- Ah...
Yo no estaba demasiado segura de que aquello fuera normal pero tampoco podía decir nada: el coche era suyo, ella lo conocía bien y yo no tengo ni puñetera idea de estas cosas (soy algo amoxofóbica y cuanto menos me hablen de coches, mejor).
Sin embargo y a pesar de que el olor a quemado "no fuese nada", Hellgirl decidió parar porque estaba empezando a ponerme demasiado pesada: sinceramente, no es el sueño de mi vida morir achicharrada en un Seat Marbella en medio de la carretera. Bajamos y, efectivamente, el olor a quemado no era tan normal como ella decía.
- Si huele a carne ahumada... - dije yo
- Eso lo dices porque tienes hambre...
- Aparte
- A ver, tranquilízate, que ya llamo a mi mecánico a domicilio
- ¿Y va a venir aquí?
- Pues claro, es mi amigo
- Ah...
Y sí, vino. Y en menos de una hora. Empezó a mirar el radiador e iba poniendo caras raras. Tras un cuarto de hora rebuscando por el radiador con una vara metálica (no sé qué clase de herramientas es esa) nos dice:
- ¿Sabíais que tenéis un pájaro muerto aquí metido?
- ¿Qué? - preguntó Hellgirl, que no podía creerse lo que oía.
- Ya te había dicho que olía a carne ahumada...
Otra vez la mirada de "vas a morir hoy". Nota mental: tengo que superar mi incontinencia verbal.
El mecánico no tardó demasiado en sacar al pobre pájaro de ahí, más que nada porque poco quedaba ya de él. Yo aún no me explico cómo pudo meterse ahí, con la de sitios bonitos que hay para refugiarse. Después de despedirnos del amable y eficiente mecánico continuamos con el poco trayecto que nos quedaba.
- Oye, ¿y de qué conoces tú a este hombre?
- De nada, de que es mi mecánico...
- Y, ¿cómo puede ser que venga hasta aquí sólo para...?
- Porque cada dos por tres tengo que llevar el coche al taller y ya me tiene cariño y se preocupa por mí...
- Ah...
Nota mental 2: tratar de convencer a Hellgirl de las múltiples ventajas de ir en transporte público.
Comentario:
Es que hay pajarillos maniosos, madre...
Cuál era el grupo del que fuisteis grupi-fans???
MUAKS
Cuál era el grupo del que fuisteis grupi-fans???
MUAKS
Comentario:
Pajaritos por aquí..pajaritos por allá..... jajajaaj por cierto.. ¿y qué cantante era? Publicita al muchacho...jejejejeje
Comentario:
Pobre pajarillo... me ha dado mucha penita...
Por cierto, que suerte tener un mecánico a domicilio xD
Besitos!
Por cierto, que suerte tener un mecánico a domicilio xD
Besitos!
Comentario:
Jajaja bueno, al menos la avería fue poca cosa (para vosotras, se entiende, para el pobre animalico fue peor...), que los coches pueden ser mu puñeteros.





