“Los otros”, votos de segunda (6)
“Yo no soy afiliado”
Nuestro último alto en este tour por las pequeñas sedes que inundan Madrid, no es propiamente una sede, es una oficina de alquiler en un bajo del número 71 de la calle Zurbano. Allí se encuentra el centro de trabajo de la Comunión Tradicionalista Carlista. Es un pequeño local, con humedades, que consta de una sola habitación y un pequeño despacho. Desde esta sede del partido, solamente se llevan los asuntos administrativos, y rara es la vez en la que las reuniones de alto nivel se celebran aquí. A diario, trabaja Carlos Palomar, el único en plantilla del partido, que ahora prepara las cartas de navidad para los afiliados y que a pesar de llevar trabajando en la sede siete años, no es afiliado; “lo que pasa es que siempre he tenido simpatía por el partido”.
Con esta visita acaba nuestro paseo por las sedes de los otros, partidos menos sonados que los que ocupan los escaños del Congreso, pero que quizás luchen con más ansia cada voto por sus proyectos sociales y gubernamentales.
Nuestro último alto en este tour por las pequeñas sedes que inundan Madrid, no es propiamente una sede, es una oficina de alquiler en un bajo del número 71 de la calle Zurbano. Allí se encuentra el centro de trabajo de la Comunión Tradicionalista Carlista. Es un pequeño local, con humedades, que consta de una sola habitación y un pequeño despacho. Desde esta sede del partido, solamente se llevan los asuntos administrativos, y rara es la vez en la que las reuniones de alto nivel se celebran aquí. A diario, trabaja Carlos Palomar, el único en plantilla del partido, que ahora prepara las cartas de navidad para los afiliados y que a pesar de llevar trabajando en la sede siete años, no es afiliado; “lo que pasa es que siempre he tenido simpatía por el partido”.
Con esta visita acaba nuestro paseo por las sedes de los otros, partidos menos sonados que los que ocupan los escaños del Congreso, pero que quizás luchen con más ansia cada voto por sus proyectos sociales y gubernamentales.





