SAN SEACABÓ
Se terminan las navidades, se terminan los cuentos. Otra vez será.
No hay manos, no hay galletas.
Pero como recompensa al esfuerzo de aguantar a este amago de periodista, un reportaje en fasciculos.
¿A qué no lo esperabas?
No hay manos, no hay galletas.
Pero como recompensa al esfuerzo de aguantar a este amago de periodista, un reportaje en fasciculos.
¿A qué no lo esperabas?
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