LOCURA
Escapar,
escapar de mi infierno interior.
Escapar,
escapar del silencio ensordecedor.
Escapar,
escapar de la dolorosa rutina
que me quema la sangre,
que recorre mi cuerpo
e incendia mi corazón.
Esa, esa es mi necesidad, escapar.
La cuerda que sostiene
el sentido de mi vida,
que sostiene mi cordura,
se está tensando.
Tensando con la rapidez
en que mis lágrimas
se están acabando,
con la rapidez en que mi vida
el sentido va perdiendo
y aunque solo sepa
que esa cuerda resistirá,
lo hará con la
oscura sombra que tiñe
y perturba mi existencia,
que domina mi mente,
y ciega la razón.
Necesito un sol,
un sol que dé luz, un sol
que apague mi inquietud
y haga florecer felicidad
en mi carbonizado corazón.
Pero sé que si no llega
la luz de una vela
la cuerda se romperá
y el sentido de mi vida fallecerá
y con ella mi cordura
en un grave peligro quedará;
en peligro de desaparecer,
en peligro de no ser
más que un recuerdo
que con cariño añoraré.
escapar de mi infierno interior.
Escapar,
escapar del silencio ensordecedor.
Escapar,
escapar de la dolorosa rutina
que me quema la sangre,
que recorre mi cuerpo
e incendia mi corazón.
Esa, esa es mi necesidad, escapar.
La cuerda que sostiene
el sentido de mi vida,
que sostiene mi cordura,
se está tensando.
Tensando con la rapidez
en que mis lágrimas
se están acabando,
con la rapidez en que mi vida
el sentido va perdiendo
y aunque solo sepa
que esa cuerda resistirá,
lo hará con la
oscura sombra que tiñe
y perturba mi existencia,
que domina mi mente,
y ciega la razón.
Necesito un sol,
un sol que dé luz, un sol
que apague mi inquietud
y haga florecer felicidad
en mi carbonizado corazón.
Pero sé que si no llega
la luz de una vela
la cuerda se romperá
y el sentido de mi vida fallecerá
y con ella mi cordura
en un grave peligro quedará;
en peligro de desaparecer,
en peligro de no ser
más que un recuerdo
que con cariño añoraré.





