TRISTEZA
En el fondo infinito de la oscuridad atrapada me siento,
en la inseguridad absoluta,
con el dolor más amargo,
que fluye en mí como lo hace el frío suero por las venas.
La tormenta que azota mi cuerpo,
mi mente y mi alma
parece no cesar jamás
y el viento me impide llevantar.
Los días lluviosos me entristecen aún más;
el mundo entero me acompaña incoscientemente en ese gran pesar
y al igual que yo no para de llorar.
La necesidad de un sol se me hace inprescindible
para poder derretir la escarcha que cubre mi corazón
y poder desatar de él aquellos sentimientos
que me impiden avanzar
y que están fondeados en mí
como el ancla de un barco en la arena.
En el mundo en el que vivo no existen nuevos días,
no hay amaneceres que supuren alegría
y las eternas horas terminan plantando en el aire la monotonía.
Salgo a la calle para aclarar mi mente
de la niebla que enturvia los pensamientos
pero me parece que entre el trafico y la gente
no soy nada más que un solitario ser que baila entre las luces de las farolas,
que bailaré hasta hartarme
y que cuando me aleje
nada ni nadie me recordará en aquella gran ciudad.
Hay veces que prefiero sentirme arropada
por las sábanas de mi cama
que me parece que son las únicas que me son fieles.
Me tumbo en la cama y comienzo a pensar;
pienso en mi y en la vida;
pienso que la vida es amarga
y que de pozo en pozo saltando no llegamos a nada;
que por mucho que lo intentemos
de este mundo no escaparemos con vida.
Que todo lo bueno se acaba algun día,
pero yo ya no distingo lo bueno de lo malo,
la primavera del invierno,
el negro del blanco ni el sí del no.
en la inseguridad absoluta,
con el dolor más amargo,
que fluye en mí como lo hace el frío suero por las venas.
La tormenta que azota mi cuerpo,
mi mente y mi alma
parece no cesar jamás
y el viento me impide llevantar.
Los días lluviosos me entristecen aún más;
el mundo entero me acompaña incoscientemente en ese gran pesar
y al igual que yo no para de llorar.
La necesidad de un sol se me hace inprescindible
para poder derretir la escarcha que cubre mi corazón
y poder desatar de él aquellos sentimientos
que me impiden avanzar
y que están fondeados en mí
como el ancla de un barco en la arena.
En el mundo en el que vivo no existen nuevos días,
no hay amaneceres que supuren alegría
y las eternas horas terminan plantando en el aire la monotonía.
Salgo a la calle para aclarar mi mente
de la niebla que enturvia los pensamientos
pero me parece que entre el trafico y la gente
no soy nada más que un solitario ser que baila entre las luces de las farolas,
que bailaré hasta hartarme
y que cuando me aleje
nada ni nadie me recordará en aquella gran ciudad.
Hay veces que prefiero sentirme arropada
por las sábanas de mi cama
que me parece que son las únicas que me son fieles.
Me tumbo en la cama y comienzo a pensar;
pienso en mi y en la vida;
pienso que la vida es amarga
y que de pozo en pozo saltando no llegamos a nada;
que por mucho que lo intentemos
de este mundo no escaparemos con vida.
Que todo lo bueno se acaba algun día,
pero yo ya no distingo lo bueno de lo malo,
la primavera del invierno,
el negro del blanco ni el sí del no.
Comentario:
..los días lluviosos en los que parece que el mundo llora, me demuestran que por más que llores generalmente las cosas siguen igual, busquemos fuerzas para cambiar las cosas sin llorar.. podemos crear un sol
pd: me encantaa el blog! espero que sigas actualizando cada x tiempo :) muxuuuuu
pd: me encantaa el blog! espero que sigas actualizando cada x tiempo :) muxuuuuu
Comentario:
xcierto q esto ultimo me lo dijo ke lo dijera ione
Comentario:
xcierto q esto ultimo me lo dijo ke lo dijera ione
Comentario:
ale nora si lees esto eres 1 pedorra xDDD





