Coitus interruptus
Bueno, lo primero disculparme por haber estado tantos días sin dar señales de vida; se acerca la Navidad y me toca hacer de Papá Noel (las primeras navidades que pasamos mi niña y yo solos). Ahora que ya lo tengo todo comprado, me dispongo a poner al día este proyecto de diario, aunque tampoco puedo prometer que no vuelva a dejarlo abandonado en breve (se han cebado conmigo y me han jodido con los turnos).
Al final, la cita con Paloma acabó de una forma bastante chunga. Por si las moscas, dejé a la niña en casa de mis padres, ya que la última vez fuimos a su casa y no quería dar la impresión de ser un gorrón. Mi madre, que se olía de que iba la cosa, me dio una charla sobre ser responsable y otras tonterías que ya me decía cuando tenía quince años (con la diferencia de que ahora tengo 33).
Arreglado, pero informal, cogí la moto y me fui a recoger a Paloma; menos mal que hacía frío y había pasado de ponerse una faldita porque se me olvidó decirle que no iba a ir en coche. Cenamos en un japonés que hay en Campanar y nos fuimos de copas a la Gran Vía; como conducía y ya había bebido algún vaso de vino en la cena me reservé para la botella de whisky que tenía en casa, aunque Paloma bebió por los dos y fue ella la que me pidió que nos fuésemos a tomar la penúltima a mi casa.
Le tenía tantas ganas que empecé a meterle mano en el ascensor y ella iba tan contentilla que me siguió el juego (menos mal que no salió ningún vecino de esos a los que les da por sacar la basura a las tantas de la madrugada). Con una emoción que no me cabía en el pantalón (ya me entendéis), abrí la puerta y no llegamos ni al dormitorio. Pero no os penséis lo que no es, que a mí tampoco me gustan las prisas; me gusta disfrutar de cada momento.
Craso error. Justo cuando íbamos a entrar en materia, sonó el teléfono; evidentemente lo dejamos que sonase, porque cuando se empieza es una putada parar. Era Cristina. Siempre en el momento más inoportuno. Maldito el día en el que decidí comprarme un contestador convencional.
Al final, la cita con Paloma acabó de una forma bastante chunga. Por si las moscas, dejé a la niña en casa de mis padres, ya que la última vez fuimos a su casa y no quería dar la impresión de ser un gorrón. Mi madre, que se olía de que iba la cosa, me dio una charla sobre ser responsable y otras tonterías que ya me decía cuando tenía quince años (con la diferencia de que ahora tengo 33).
Arreglado, pero informal, cogí la moto y me fui a recoger a Paloma; menos mal que hacía frío y había pasado de ponerse una faldita porque se me olvidó decirle que no iba a ir en coche. Cenamos en un japonés que hay en Campanar y nos fuimos de copas a la Gran Vía; como conducía y ya había bebido algún vaso de vino en la cena me reservé para la botella de whisky que tenía en casa, aunque Paloma bebió por los dos y fue ella la que me pidió que nos fuésemos a tomar la penúltima a mi casa.
Le tenía tantas ganas que empecé a meterle mano en el ascensor y ella iba tan contentilla que me siguió el juego (menos mal que no salió ningún vecino de esos a los que les da por sacar la basura a las tantas de la madrugada). Con una emoción que no me cabía en el pantalón (ya me entendéis), abrí la puerta y no llegamos ni al dormitorio. Pero no os penséis lo que no es, que a mí tampoco me gustan las prisas; me gusta disfrutar de cada momento.
Craso error. Justo cuando íbamos a entrar en materia, sonó el teléfono; evidentemente lo dejamos que sonase, porque cuando se empieza es una putada parar. Era Cristina. Siempre en el momento más inoportuno. Maldito el día en el que decidí comprarme un contestador convencional.
Comentario:
joer con la cristina de los cojones...
ufff... qué tirria les estoy pillando...
ufff... qué tirria les estoy pillando...
Comentario:
Doctor, que es de su vida??
Comentario:
Sí, finalmente el coito se interrumpió...también lo tuyo con Paloma?
Par la próxima, no hay como desenchufar el aparatito de las narices a tiempo.
Las madres...ay las madres...
Par la próxima, no hay como desenchufar el aparatito de las narices a tiempo.
Las madres...ay las madres...
Comentario:
(Con el perdón de la expresión) COÑO!, es que lo de Cristina es joderte la vida sin contemplación, ella debe tener ese gps que tienen los ex, que los ayuda aputera las relaciones nuevas.
Un beso
Un beso
Comentario:
Soy Papá Noel y los Reyes Magos, pero ahora que mi hija ya sabe quienes son prefiere que los regalos gordos sean en Navidad (así tiene más días para disfrutarlos).
Ya contaré como terminó en otro momento, que ahora me voy corriendo a trabajar.
Feliz Navidad
Ya contaré como terminó en otro momento, que ahora me voy corriendo a trabajar.
Feliz Navidad
Comentario:
Cómo que Papá Noel!!!??? ¿Dónde han quedado nuestros queridos Reyes Magos? Esto es lo que llamamos americanización de la sociedad.
Bueno, también que tengas suerte en próximos encuentros con esa chica, aunque también es mala suerte la tuya.
Feliz Navidad
Bueno, también que tengas suerte en próximos encuentros con esa chica, aunque también es mala suerte la tuya.
Feliz Navidad
Comentario:
¿¿¿¿¿Y????? ¿Cómo terminó todo????
Comentario:
Pero tira ese apataro a la basura!!!!! Cambia tú numero de telefono!!!! Yo que se, ponte tapones!!!
Bueno, para la proxima cita, no???
Feliz Navidad
Bueno, para la proxima cita, no???
Feliz Navidad





