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Vente pa Malasia Pepe
Blog que nació en Roma y desde entonces me ha seguido hasta Kuala Lumpur.
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Aventuras y desventuras de un joven de la Provincia con variados recursos. Hoy aquí y mañana... pues allí.
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Mi primer domingo romano.
Hoy ha sido un buen domingo tranquilo. Esta mañana, gracias a Dios, dejo de sonarme el despertador biologico y me levante bastante mas tarde de las 8 habituales desde hace tiempo. Me he arreglado un poco y he cogido mi guia a ver que hacia hoy.
Instintivamente he optado por lo que no suelo hacer, como madrugar, y siguiendo con esa idea, me he ido al mercadillo, previo paseo primero por el Coliseo y alrededores para dar el barniz cultural al dia.

El de Roma se llama el Porta Portese; y no es un mercadillo más. Es una especie de piojito de gitanos con alma de rastro. Me explico: Lo mismo te encuentras un joven moreno con pinta de ser mas italiano que la pizza voceando la oferta del día, tipo ¡¡bragas a 3 lerus niña que me las estan quitandooo!!, que un paquistaní vendiendo gafas ultra súper mega modernas, y falsas también, sobre un tablero que apoya en una silla de ruedas que le hace las veces de puesto móvil. Al lado una señora que vende antigüedades de verdad – o al menos eso ha dicho un listillo que andaba por allí de compras con su lupa (lo siento, pero me puede la curiosidad para poner la oreja y meterme en medio de este tipo de chorradas)-

Luego me ha podido la vena pija y me he ido a una librería-centrocultural-cafetería-restaurante de Trastevere ha hacer eso que llevaba tiempo haciendo en casa y cuyo nombre y extensión descubrí en mis viajes por el mundo: el Sunday brunch. Para los no iniciados, básicamente la idea es aprovechar el desayunar tarde los domingos para juntarlo con la comida y hacer un desayunocomida con bollitos, platos salados suavitos, dulces… una pasada para los que nos gusta empezar el dia fuertecito. Luego he andado un poco por el quartiere para verlo, he comprado mi biblia dominical -aquí por cuestiones logísticas reducida a un solo evangelio, El País- y he continuado con el dia relajado.
He encontrado una piazza, cosa facilisima en esta ciudad que les bastan 2 metros cuadrados para hacer una, con su madonna y todo, que me ha gustado. Tenia de todo: sus banquitos, su fuentecita y sus niños persiguiendo a las palomitas, y alli que me he tumbado apoderandome de todo un banco para mi solito.

¿Se puede pedir más a un soleado domingo de otoño? Si. Sin pensarlo mucho: haber hecho todo esto sin tener que coger transporte publico, en pijama y con un par de periodicos mas, para sentarme en un comodo sofa y no en un auto banco de hierro!!
No