Cominca il corso.
Prima leccione: Vietato fumare en cada esquina. ¿Sabe usted que llevo algo así como dos horas sin hacerlo en el avion, y que aunque uno pueda aguantar con estoicsimo, no hace falta restregárselo a la minima ocasión? Pues no, sino no hubieran puesto a la misma pava de mis casets de Laorusse a recordármelo en italiano y en ingles cada media hora –lo que multiplicado por los 45 minutos de mi segunda maleta, hace un total de... unas 200.000 señales al minuto??-
Seconda: il taxista. Seguimos la racha, menuda suerte que en mis primeros minutos de gloria en la ciudad el buen hombre decidiese que en el clavo que me iba a meter fuera al menos la conversacion incluida. Y pa colmo era el típico signiore olio: el siempre la ultima palabra. Y yo venga que queira ver el panorama, y el dale que dale. Gracias a dios que los móviles nos han interrumpido a ambos; y una por él, y otra por mi, la conversazione ha acabado decayendo. Aunque para mi la historia del tío del paisano, franquista que se presento en el casino con un elefante-pancarta alquilado de un circo, porque el día anterior no pudo pasar con un chucho enfermo, fue el antes y el después definitivo.
Tercera: la casa per fieri. Las hermanas como que un poco a cuadros con el figlio della spagna que les ha arrivado, pero que se jodan como yo con sus miles de madonnas y cristos por todo sitios, de verda que creo que cualquier lugar les parece bueno pa plantar uno, además si les pago religiosamente y me tiene aquí a las 23.30 encerrao escribiendo en vez de conociendo la noche romana... pues en paz y después gloria, no??
Quarta: el Vaticano, no me ha decepcionado como la Estatua de la Libertad, pero donde este la grandeza de mi Egipto, lo siento señores. Aun así, una buena primera foto e impresión de roma a la sera ver San Pietro de noche iluminado.
Quinta y ss: la pizza: nada que ver con la del mundo conocido, promete. El tráfico y las motos: e verissimo! El gelatto: pendiente pa mañana.
Seconda: il taxista. Seguimos la racha, menuda suerte que en mis primeros minutos de gloria en la ciudad el buen hombre decidiese que en el clavo que me iba a meter fuera al menos la conversacion incluida. Y pa colmo era el típico signiore olio: el siempre la ultima palabra. Y yo venga que queira ver el panorama, y el dale que dale. Gracias a dios que los móviles nos han interrumpido a ambos; y una por él, y otra por mi, la conversazione ha acabado decayendo. Aunque para mi la historia del tío del paisano, franquista que se presento en el casino con un elefante-pancarta alquilado de un circo, porque el día anterior no pudo pasar con un chucho enfermo, fue el antes y el después definitivo.
Tercera: la casa per fieri. Las hermanas como que un poco a cuadros con el figlio della spagna que les ha arrivado, pero que se jodan como yo con sus miles de madonnas y cristos por todo sitios, de verda que creo que cualquier lugar les parece bueno pa plantar uno, además si les pago religiosamente y me tiene aquí a las 23.30 encerrao escribiendo en vez de conociendo la noche romana... pues en paz y después gloria, no??
Quarta: el Vaticano, no me ha decepcionado como la Estatua de la Libertad, pero donde este la grandeza de mi Egipto, lo siento señores. Aun así, una buena primera foto e impresión de roma a la sera ver San Pietro de noche iluminado.
Quinta y ss: la pizza: nada que ver con la del mundo conocido, promete. El tráfico y las motos: e verissimo! El gelatto: pendiente pa mañana.





