¿Quién ha dicho que mudarse a otro país es fácil? No importa lo fuerte que seas , lo decidido que estés, las ganas de adaptarte que tengas.. nadie esta exento de sufrir el temido
efecto inmigrante.
En este efecto se agrupan una serie de características inherentes al cambio de residencia y que tienen que ver con el proceso de adaptación. Los primeros síntomas los notamos al día siguiente de llegar, cuando deshaces la maleta. Sí, definitivamente ya llegaste, no tienes ni idea de lo que pueda pasar, de lo que puedas vivir, pero no importa; ya estas del otro lado del charco. Sientes un poquito de miedo y ansiedad.
Poco a poco va pasando el tiempo y a los 3 meses eres susceptible de tener una pequeña crisis. Ya tienes muchos días en el nuevo país y efectivamente no te has ido. Miras todo de otra manera, no son unas vacaciones.
La gente recalca contínuamente lo bonito de tu acento, lo bueno que debe ser vivir en otro país, eres
el extranjero. Por más que te traten bien, que te hagan sentir como en casa, siempre sabrás que no eres de aquí, no puedes borrar los años que viviste en tu ciudad natal.

Uno de los síntomas claves del efecto inmigrante es
quedarse pegao: todo te recuerda a tu país, comparas el clima, llamas constantemente, quieres saber como están tus familiares, chateas y escribes emails la mayor parte del día. Vas a supermercados donde vendan productos de tu pueblo, cocinas arepas, tamales, cebiche,etc. ¡Estas monotemático! Extrañas demasiado.
En el caso de los ecuatorianos que viven en Madrid se congregan en grupos de cientos en el parque El Retiro. El contacto con otros ecuatorianos, la venta de comida típica y la música los hace sentir mejor, sin embargo se cierran un poco a relacionarse con los españoles y esto es lo que debes evitar.
Es cierto que uno no puede dejar atrás toda su cultura, su música, sus viviencias, pero lo que está claro es que no puedes quedarte pegao, no puedes revivir tu país en el nuevo ya que frenas completamente tu proceso de adaptación. Es muy importante tener la mente muy abierta y ser muy receptivo. Hay que aprender a escuchar a los demás, preguntar las palabras que no entiendas, las expresiones de la región. Si no te implicas no progresarás.
Además de extrañar como loco, el efecto inmigrante también te puede hacer caer en depresión. El hecho de no tener los papeles en regla, de tener que hacer horas de colas para renovar la visa, de estar privado de concursar en becas por ser extranjero, te hace sentir excluído.
¿Por qué no puedo tener los mismos derechos si soy una persona como ellos? La razón es clara, eres inmigrante.
Muchos inmigrantes ante estos problemas caen en depresiones muy fuertes, se dedican a la bebida, se dejan de preocupar por sus amigos, dejan de lado lo que normalmente hacían, están
desmotivados. Y es que ser inmigrante no es fácil, sobretodo cuando te lo recuerdan cada 5 minutos. Y no digo que sólo te lo recuerden las personas , te lo recuerda el ambiente, la ropa, tu color de piel.
Evidentemente este es el peor escenario que se puede dibujar. Ser extranjero tiene su parte dura, pero se puede superar con buen humor y aportando soluciones. Lo importante es no dejarse estar. Si sientes que cualquiera de estos síntomas te estan invadiendo debes ponerle solución de manera inmediata. Lo importante es saber que existen y que todos (tanto ricos como pobres, estudiantes, trabajadores) podemos atravesar por momentos buenos y por momentos malos.
Si sientes que vives en un sitio muy feo, que no es igual al que estabas cuando vivías en tu tierra,
múdate. Nadie te obliga a vivir incómodo, no hace falta que gastes más dinero, busca otro sitio que cueste lo mismo pero que esté en mejores condiciones. Si odias a tu jefe porque se aprovecha de tí porque no tienes papeles, y te la pasas todo el día quejándote porque te pisa, te humilla.. entonces
cambia de trabajo. ¿Qué no es sencillo? Claro que no lo es, y sobretodo si no tienes papeles, pero
algo tiene que haber. Tienes que moverte y buscar las soluciones porque las soluciones no te buscarán a tí.
Si después de agotar todas las posibilidades te sientes mal, ves que no puedes seguir viviendo así, el trabajo va mal, no te terminas de adaptar, no te gusta nada. Entonces
regrésate.. No vale la pena empeñarse en conseguir lo que no puedes. Y para vivir mal puedes vivir mal en tu país, pero en compañía de los que más te quieren.
Como pueden ver hay soluciones para todo. Unas más drásticas que otras, lo importante es plantearlas y ponerlas en marcha.
Las asociaciones de inmigrantes también te pueden ayudar.
Yo calculo que el período de asentamiento promedio para una persona que viene de otro país es de 5 o 6 años. Sacarse los papeles, tener una vivienda y trabajo estable, amigos, dinero para salir de vacaciones, etc. Todo esto se puede conseguir pero hay que trabajarlo y hay que tener ganas de luchar.